Ritmos Musicales del Ecuador

Quito se ilumina by Fausto Ribadeneira

            Quito se ilumina by Fausto Ribadeneira

Quien ha leído el Lobo Estepario de Hesse seguro le intrigó conocer más sobre el Fox Trot que tanto amaba Armanda y tan difícil era para Harry. Aquellos ritmos que encapsulan toda una era. Fue una sorpresa encontrar que mi país, Ecuador, posee su propia versión del Fox Trot; el Fox Incaico.

La mayoría de los ecuatorianos no conocemos todos los ritmos que nacen en nuestro país, si pregunto por las calles muchos me dirán que conocen el Pasillo y San Juanito, algunos atinarán a nombrar alguno que otro más pero de aquello no pasarán. Como siempre, y lamentablemente, el ecuatoriano promedio desconoce totalmente su historia. Cuéntenme entre aquellos.

Generalmente la música ecuatoriana es calificada como melancólica y triste, siempre escucho el comentario de ‘Si Colombia creó un ritmo tan sabroso como la Cumbia, Argentina uno tan sexy como el Tango, y Brasil con la Samba se lleva todo, ¿por qué en Ecuador nuestros ritmos son tan apagados, tan triste es nuestro país?’

Pues claro que no es triste, hace pocos años se puso en boga el ritmo de Bomba, un ritmo negro que enciende cualquier fiesta, desmintiendo la afirmación que la música de la sierra ecuatoriana es la más triste. Nuestra población afro saca la cara.

Muchos ritmos son totalmente sublimes, algunos también me son nuevos y una grata sorpresa escucharlos por vez primera, tanto tiempo que permanecieron injustamente ocultos a mis oídos.

Indagando entre las redes me topé con la página del Ballet Folklórico de Ecuador, su exposición sobre los ritmos no podría haber sido más clara así que me tomaré el atrevimiento de citarlos, también citaremos la maravillosa Enciclopedia de la Música Ecuatoriana de Pablo Guerrero Gutiérrez (la cual podemos comprar acá).

Abago

Danza ritual de la provincia de Imbabura.

En la enciclopedia de la Música Ecuatoriana, de Pablo Guerrero Gutiérrez, tomo I, págs. 45 a 48, encontramos esta descripción:

“Abagos (también avagos), o abilus, los.- Bailarines indígenas de Imbabura, provincia de la región interandina del Ecuador, y piezas musicales que acompañan su baile en la fiesta del Corpus Cristi representando alegóricamente, con otros danzantes, la lucha entre el bien y el mal…

Danza del abago.- Moreno (Luis) en relato emocionado lo consideraba como la más bella composición autóctona que él conociera hasta la fecha: movimiento moderado; melodía noble; su forma, correcta y el conjunto, artístico. Apuntaba que la pieza contiene una escala de ocho grados y que “posee modulaciones y giros melódicos de gran valor artístico. Y no es que en su composición hayan intervenido los blancos; no, pues su carácter, estructura y modalidad son indígenas, inconfundibles para quien se halle familiarizado con esta clase de música […]
Tiene forma de cuadrilla, y así como en esta danza, cada número se repite constantemente hasta que termina la figura correspondiente: entonces concluye con una pequeña coda. El movimiento mesurado  se acelera un poco en el último número, cuyo ritmo de sanjuanito se halla revestido  de melodía variada, de estilo académico, con carácter de verdadera peroración, no obstante ser uno de los más pequeños de la serie”… “

Agua Corta

 “Forma parte del repertorio musical y coreográfico de los negros de la provincia de Esmeraldas y de los indios Chachis (Cayapas). Según las informaciones de Carmen Ramírez, es el canto de las lavanderas de oro en las comunidades que habitan las riberas del río Santiago, Playa Rica, Playa de Oro. Algunos versos son dedicados a la “famosa márcara de oro, encontrada en la Tolita Pampa de Oro, así como mensajes de tradiciones costumbristas. En este ritmo tenemos el popular baile Carambas” Fuente: Enciclopedia de la Música Ecuatoriana de Pablo Guerrero Gutiérrez, tomo I pág. 79

Agua Larga

“Forma parte del repertorio musical y coreográfico de los negros de la provincia de Esmeraldas y de los indios Chachis (Cayapas)…
El glosador en el agua larga cuenta viajes fantásticos por el mundo terrenal y otros mundos. El agua larga así como otras canciones del repertorio negro esmeraldeño de marimba, se puede ejecutar en “toque” de bambuco (“bambuquea´o”)
De acuerdo a las investigaciones de Carmen Ramírez, el agua larga simboliza la partida y el retorno de los pescadores y la escena de sus mujeres esperando en la playa. Indica además que se baila desde San Francisco de Onzole, Santa María de Cayapas, hasta la Tolita Pampa de Oro…” Fuente: Enciclopedia de la Música Ecuatoriana de Pablo Guerrero Gutiérrez, tomo I pág. 81

Aire típico

Alegre ritmo mestizo, propio de la serranía ecuatoriana, más ligero que el albazo o muy parecido al alza, (por su estructura musical se dice que el aire típico nació de estos dos ritmos), han sido compuestos en tonalidad menor y en metro ternario, en compás de 6/8 y 3/4 por serranos y costeños, infaltable en toda fiesta popular.

Albazo

Danza indígena y mestiza, baile suelto,  su nombre se deriva de las serenatas tocadas al alba para anunciar el inicio de las fiestas populares, se entona en compás binario compuesto de 6/8 y su origen se remonta a finales del siglo XVIII.

Alza

Baile mestizo,  conocido también como alza, alza que te han visto, probablemente nacido en el siglo XVIII como un baile “lento y monótono”, sin embargo alcanzó una gran popularidad con estilo alegre y picaresco en el siglo XIX; según los entendidos es un baile suelto con una estructura muy particular y algo exótica, parecido al costillar, propio de un criollismo montubio de la época, no tenía letras específicas preestablecidas sino que cada uno de los cantores improvisaba versos de acuerdo a las circunstancias y los atributos de las pareja de baile que lo hacían con pañuelos o sin ellos en entradas y atenciones que deleitaban a los espectadores.

Las sincopas y contratiempos en tonalidades mayores caracterizan al alza como un ritmo de innegable influencia europea, acompañados de arpa o guitarra y coplas improvisadas, fue muy popular en los recintos de la antigua “Bodegas”, hoy Babahoyo, provincia de los Rios, sitio obligado para almacenar e intercambiar productos de exportación ecuatorianos con hacendados, exportadores e importadores de productos y costumbres europeas

“… según parece, el alza tuvo su origen –o al menos de él sustrajo su modelo- en el costillar, danza antecesora al alza; los primeros compases en ambas piezas, a modo de aviso introductorio, repetían varios acordes sobre la misma nota. No tan extenso ni variado como el costillar, el alza alcanzó gran popularidad en el siglo XIX; la tradición nos ha permitido aún escucharlo en este siglo (XXI).
El alza bien podría considerarse una extensión musical que nació en el fandango, incluso su texto podría insinuar cierto parentesco a la supuesta lascividad de los fandangos.
Alza, que te han visto
no te han visto, visto nada
y solo, solo te han visto
la nagua, nagua bordada…”
Fuente: Enciclopedia de la Música Ecuatoriana de Pablo Guerrero Gutiérrez, tomo I pág. 156

Amazónico

Los dulces cantos y ritmos de la amazonía ecuatoriana hablan de la naturaleza, de la relación intrínseca entre el hombre de la selva y la naturaleza, del equilibrio y respeto a la vida, del pájaro, del puma, del amor.

Amorfino

Canto, verso y copla popular mestiza, baile y música del litoral ecuatoriano desde tiempos de la colonia, eminentemente un género musical montubio, de metro binario simple (2/4), baile de pareja suelta donde los cantores tienen la oportunidad de “versear” coplas de contrapunto, pleito o desafío en cuartetos, quintetos y hasta décimas, alentados por la muchedumbre participante.

Ella: El montubio piropea
la montubia no se achica,
ella con gracia campea
y él como un toro capea
si es que la avispa lo pica.

El: Todos dicen su pedazo
todos gritan como rana
el lagarto da el colazo
cuando le pica la iguana
o cuando se le echa el lazo

Andaréle

“Baile y música de los negros de la provincia de Esmeraldas. Se interpreta con conjunto de marimba, bombo, guasá, cununos, y es cantado por solista y coro; es un tipo de pieza responsorial. Existen variantes en el texto, así como en la línea melódica-rítmica de su música, de acuerdo a los intérpretes y a la zona de localización , pero su estribillo siempre repite en coro después de cada verso:

Andaréle y andaréle
Coro: andaréle, vamonó…

El andaréle es de las pocas danzas del repertorio negro ecuatoriano en compas binario simple (también lo es la polca y una especie de arrullo) Lindberg Valencia señala al andaréle como una pieza que se suele tocar  al final de un festejo; una pieza de “fin de fiesta” de ahí su estribillo andaréle vamonó …”
Fuente: Enciclopedia de la Música Ecuatoriana de Pablo Guerrero Gutiérrez, tomo I pág. 178

Arroz Quebrado

El musicólogo Pablo Guerrero Gutiérrez en su Enciclopedia de la Música Ecuatoriana lo menciona como “Baile de los mestizos del Ecuador” sin embargo es necesario resaltar que el arroz quebrado fue considerado una fiesta del populacho cuencano donde se entonaban y bailaban las creaciones musicales de arroz quebrado propiamente dicho, así como también los ritmos más populares de esa época como el albazo, el aire típico y el alza, así podemos entender también que arroz quebrado es un género de creaciones musicales populares y no necesariamente una creación rítmica únicamente

Arrullo

Canción de cuna, canto para hacer dormir a los niños, propio de las comunidades negras esmeraldeñas. Estos cánticos también se emplean en los chigualos o celebraciones del Niño Jesús, así como en las distintas festividades religiosas que mantiene la costumbre afroecuatoriana en Esmeraldas, así como también en la provincia de Manabí.

Dormite mi niño                                                 Dormite ni niño
dormite en tu hamaca                                      dormite en mi cuna
que no hay mazamorra                                    que no hay ni una fruta
ni leche de vaca                                                ni cosa ninguna

Bomba

Ritmo alegre y bullanguero, parecido al albazo (6/8) nacido con la Banda Mocha de instrumentos vegetales, como el “puro”, la “hoja de capulí” y la bomba propiamente dicha (tambor elaborado de una sola pieza o tronco de chaguarquero o penco vaciado, de parche, un cuero de chivo templado con cabestro) propio del sector afroecuatoriano asentado en el Valle del Chota, provincia de Imbabura. Actualmente se interpreta con la ayuda de una guitarra o requinto.

Caderona

Ritmo y baile caliente, alegre y desafío amoroso, propio de la cultura afroesmeraldeña, se entona con marimba, bombo, guasá y maraca, solista y coro. Mientras el/la solista refiere en su canto a ciertos atributos sensuales, el coro contesta “caderona vení meniate, vení meniate y remeniate”, pues el baile se refiere a una negra hermosa, de amplias caderas que sale al bailar y enamorar a los negros bailarines, a tal punto que son capaces de dejar a sus mujeres por seguir a “la caderona”.

Cachullapi

“Música de los mestizos del Ecuador, Con este término quichua que algunos lingüistas traducen como “apretado” se designó hacia los años veintes-treintas a un género de música popular, cuyo ritmo de base está en compás 6/8 similar al del albazo (si no el mismo) de movimiento rápido, con texto y con fusión de danza…”

Fuente: Enciclopedia de la Música Ecuatoriana de Pablo Guerrero Gutiérrez, tomo I pág. 363

Capishca

De estructura rítmica en tonalidad menor muy parecida al albazo, baile suelto, mestizo e indígena, muy alegre, se lo baila principalmente en las provincias de Azuay, Chimborazo y otras provincias centrales, sin duda alguna, es uno de los ritmos más alegres y zapateados, hay piezas musicales compuestas en compás binario de 6/8 en tonalidad menor (parecido al albazo)  y otras en compás ternario de 3/4 (parecidos al aire típico). Algunos investigadores afirman que su raíz etimológica proviene del quichuismo “capina” que significa exprimir, de allí es que el bailarín debe poner a prueba su ingenio y condición física al hacer movimientos hábiles, con picardía y galanteos para deslumbrar a su pareja.

Se supone que la conjunción de estos dos elementos rítmicos son los que dieron la pauta a mucha de la música mestiza que tiene características sincopadas.

Ceremoniales

Algunos ritmos utilizados exclusivamente en actos ceremoniales relacionados con el calendario campesino agrícola, son registros que varios musicólogos los llaman “Etnomusica”, la exquisita interpretación de sus notas a no dudarlo nos traslada imaginariamente a los orígenes de la identidad cultural que nuestros ancestros fueron labrando para heredarnos un nombre propio, castizo y con raíz en esta tierra. De allí el testimonio musical del Centro Cultural Peguche, Enrique Males y otros destacados maestros, de los cuales hemos tomado algunos fragmentos para nuestras coreografías ceremoniales, es una clara demostración del talento en el proceso investigativo e interpretativo de tan ilustres ecuatorianos.

Chigualos

Suerte de arrullos y villancicos, coplas de festejo infantil, se cantan en velorios de angelito o en las celebraciones del niño Jesús. Esta rica costumbre derivada de las rondas y los juegos de salón como “la pájara pinta, la casita de amor, el florón, la flor de maravilla y de manera particular el sombrerito” se ponen de manifiesto en las comunidades campesinas de Manabí y Esmeraldas desde el 24 de diciembre hasta el 2 de febrero, día de las Candelarias.

Costillar

O “el ají de queso ”llamaban nuestros antepasados a esta danza criolla que –en cuanto a su forma– participa de contradanza y de la cuadrilla; es decir, que se halla entre una y otra en cuanto a extensión y desarrollo; es, pues, mayor que la contradanza y menor que la cuadrilla; pero como éstas sus diferentes períodos representan otras tantas  figuras.”

Fuente: La música en el Ecuador de Segundo Luis Moreno.

Curiquingue

“…Especie de sanjuanito y baile de los indios de la sierra ecuatoriana, conocido desde la provincia de Imbabura hasta Loja. De acuerdo a algunos estudios, la dicción proviene del quichua curi=oro y quinca=nariz. El curiquingue es un pájaro de color negro y blanco, reconocido por su vivacidad, estucia y valor, de ahí que para algunas personas este pájaro traiga suerte. El Inca Garcilazo de la Vega asienta en su crónica que curiquinga significaba “ave sagrada del Inca” (curi=oro,  inga=inca, rey, dios del sol)…”

Fuente: Enciclopedia de la Música Ecuatoriana de Pablo Guerrero Gutiérrez, tomo I pág. 527

Danzante

Ritmo castizo de preponderante importancia en las provincias centrales. Originalmente se interpreta con bombo y pingullo en compás de 6/8 acompañada de acentos rítmicos por medio de acordes tonales y golpes de percusión en el 1er y 3er tercios de cada tiempo. Es visto y escuchado en “la salida de los Danzantes” en las festividades de Corpus Cristi y Fiestas de Santos Reyes. Posiblemente el danzante se deriva del “cápaccitua o baile militar ceremonial de los incas.

Fox Incaico

Música popular mestiza vigente desde la segunda década del siglo XX, sus escalas y modalidades pentafónicas en “tempo lento” es más propicia para canción que para baile. Dicen los entendidos que “su nombre proviene del fox trot, que significa trote del zorro, y que es una especie de ‘ragtime’ norteamericano, que data de la primera época de este siglo(XX), con cierto parentesco pero no tiene nada que ver con el jazz”. Su estructura en compás de 2/2 o 4/4, nos hace notar claramente ese sabor nacional melódico que la pentafonía andina consigue.

Las composiciones más conocidas son: La bocina (de Rudecindo Inga Vélez), Collar de lágrimas (Segundo Bautista), La canción de los Andes (Constantino Mendoza), El Chinchinal, entre otros

Habanera

Siendo un ritmo y baile centroamericano y nacido de la contradanza (baile de salón, suelto de dos o más parejas, en compás de 2/4), en Ecuador se ha popularizado algunas creaciones musicales realizadas por nuestros propios músicos, tal el caso del quiteño Aparicio Córdoba con su famosa “Van cantando por la sierra”.

Marimba

De acuerdo a los investigadores, la marimba o balafón (nombre originario) tiene su partida de nacimiento en Nigeria (África), de allí que desde tiempos de los negros esclavos traídos a América y ahora sus descendientes, lo tocan en casi todos los países de Latinoamérica.

Se dice que la marimba es el segundo instrumento construido por el hombre, después del tambor, y que los africanos originarios lo construyeron guiándose por los sonidos producidos por los costillares de animales prehistóricos.

Se complementa al ritmo y baile de la marimba, el bombo, guasá, cununo y maracas. Su ritmo es muy alegre y bullanguero, su canto hace referencia a episodios pasados y presentes, alabanzas, arrullos, temas de esperanza de mejores días y fundamentalmente las vivencias de la raza negra.

Pasacalle

Ritmo o danza mestiza, con clara influencia europea, probablemente llegó a América en el siglo XVIII, muy similar al pasodoble español y al corrido mexicano (con cierta variación de tiempo) los tres tienen el mismo estilo de baile.

Pasillo

Considerado como ritmo de bandera o identidad nacional, de clara influencia europea nació, según los musicólogos investigadores, en la entonces Gran Colombia, por lo tanto, es un error afirmar que Colombia, Venezuela o Centro América tienen la partida de nacimiento de tan hermoso ritmo. Fueron los soldados reales y curas ranclados asentados en esta parte de América para contrarrestar el movimiento independista, quienes lo fueron fraguando conjuntamente con los hábiles criollos que para ese entonces habían demostrado un gran talento para las artes. El pasillo originalmente se compuso como baile de salón (paso pequeño y ligero) de allí se han ido dando algunas variaciones de tiempo, dependiendo de la ubicación geográfica en donde se encuentran sus creadores, por ello fácilmente encontramos pasillos mexicanos, centroamericanos, colombianos, venezolanos, uruguayos y hasta cubanos. Pero lo más destacado es que el pasillo encontró su asidero más representativo en lo que hoy es Ecuador, la delicada pluma de sus poetas y maestría de sus compositores lo han ido dando una personalidad de elevados quilates que ha sido muy bien aprovechada por los mejores intérpretes, juntos le han puesto al pasillo en el sitio en que hoy se encuentra, nuestro principal referente musical a nivel internacional.

DATO EXTRA: Siendo Presidente de la República el Arq. Sixto Durán Ballén, según Decreto Ejecutivo 1118 publicado en el Registro Oficial Nro. 287 del 30 de diciembre de 1993, declaro el 1ro. de Octubre de cada año el “Día Nacional del Pasillo”. La fecha elegida recuerda el día del nacimiento del Ruiseñor de América, Julio Alfredo Jaramillo Laurido, artista que nació en 1935 y cuyo nombre permanece en la memoria del pueblo ecuatoriano.

San Juanito o San Juan

Ritmo precolombino, que a decir de algunos estudiosos investigadores nació en San Juan de Ilumán, Otavalo. Su forma de entonación y rasgueo varía del sector en donde se lo ejecute. En las fiestas de San Juan o San Pedro de las comunidades de Mojanda, Cayambe y sus alrededores, es propio escuchar este ritmo en temple Natural, de Galindo, Guanopamba o Granada.

Tonada

Baile y música  mestiza del Ecuador. Su estructura rítmica  es similar al de la chilena, pero escrita en tonos menores,  por su parentesco con el yaraví, parece ser que proviene de la palabra tono.

Los musicólogos dicen que la tonada puede ser una fusión derivada de antiguos ritmos indígenas andinos, particularmente del danzante y que poco a poco ha ido adquiriendo su propio estilo musical en manos de los hábiles músicos mestizos, especialmente de la sierra.

La tonada es el más claro ejemplo de mestizaje rítmico, puesto que es un ritmo producto de la influencia de la guitarra y el aparecimiento de las bandas de música.

Tono del Niño (Villancico)

“…En el Ecuador se asentó el alegre festejo navideño con la presencia de los nacimientos y los villancicos, estos últimos en dos manifestaciones: villancico religiosos, académico, compuesto por los religiosos de los monasterios y conventos y el villancico popular por compositores del pueblo. La fisonomía regional que alcanzó el villancico se manifiesta en sus denominaciones: villancico, aguinaldo, tono de Niño (Cuenca, Loja), Chigualo (litoral ecuatoriano). En nuestro país contamos con villancicos en géneros de sanjuanito, albazo, chigualo, fox incaico, pasillo, etc.”

Fuente: Cancionero Mestizo ecuatoriano de Julio Bueno.

Vals

“…Género musical de danza con texto. Derivación de los valses europeos que llegaron a América en los siglo XVIII y XIX. En el Ecuador se compusieron números valses para baile, inicialmente de salón, el pueblo les dio características más regionales y poco a poco se fueron constituyendo en valses criollos.”

Fuente: Cancionero Mestizo ecuatoriano de Julio Bueno.

Yaraví

De prehispánico nacimiento y es el pingullo, el rondador o la quena sus elementos originalmente interpretativos para acompañar en labores agrícolas y familiares, aunque su evolución especialmente en las provincias centrales y hacia el norte del Ecuador ha incluido el requinto y la guitarra, su estructura rítmica de 6/8 en tonalidad menor, es propicia para las quejas literarias de soledad y tristeza andina y le permiten por lo regular terminar su canto con una coda o estrofa final más rápida convertida en albazo, mambo o fuga.

En el Perú, también se entona este ritmo allá llamado triste y concluye con una última estrofa en allegro llamada tondero, equivalente al mismo yaraví y albazo respectivamente.

Yumbo

Ritmo y danza de origen prehispánico, su significado es: “danzante disfrazado que baila en las fiestas” y su referente está en la amazonia ecuatoriana, su entonación originaria se lo hace con tamborcillo y pito. Este género musical fue consolidado recién en la segunda mitad del siglo XX con la participación de varios maestros músicos como Gerardo Guevara con Apamuy Shungu (dame el corazón).

El yumbo, como personaje, viste de blanco adornado con colores muy llamativos o pieles de animales de la selva, una corona de plumas multicolores y collares elaborados con semillas, conchas o vistosos insectos disecados. Infaltable es en su indumentaria la lanza de chonta.


Louis Rémy Mignot: el romántico que pintó el Ecuador del Siglo XIX

Eastman Johnson,

Eastman Johnson, “Portrait of Louis Rémy Mignot,” ca. 1851-54.

Pocos son los artistas o grandes personalidades de la historia que han prestado atención a mi país, un oasis en sudamérica. En particular en la segunda mitad del siglo XIX para muchos Ecuador simplemente era sinónimo -si es que acaso prestaban atención al nombre- de Charles Darwin y las Islas Galápagos, Alexander von Humboldt y sus exploraciones, y alguno que otro historiador avezado sabía de García Moreno y sus reformas. Retratos de Ecuador se conocían simplemente por bosquejos o grabados hechos por los clérigos españoles en la época de la Conquista y la Colonia, además de unas cuantas ilustraciones hechas por algún pintor viajero o aquellas pinturas donde se retrataba a los Andes obra de los artistas que acompañaron a Humboldt (como Friedrich Georg Weitsch) en su expedición. Los pintores ecuatorianos apenas tenían repercusión y si algún cuadro de ellos llegaba a Europa era confundido por alguna escena en las selvas africanas o de “las indias”.

Sin embargo este día me ha complacido sobremanera encontrarme de casualidad con Louis Rémy Mignot (1831–1870), pintor norteamericano de ascendencia francesa, de pincelada inspirada en el movimiento romántico de Europa y representante de la versión norteamericana de éste, estilo posteriormente llamado de La Escuela del Río Hudson.

 Louis Rémy llegó a Ecuador en 1857 gracias a amigo y rival el también pintor Frederic Church, quien ya había estado en Sudamérica en 1853. Cansados del matiz rocoso y el sepia norteamericano, juntos habían decidido embarcarse en la búsqueda de la inspiración y los paisajes más exóticos que pudieran encontrar. Louis Rémy convertiría los paisajes cotidianos y naturales en escenarios etéreos y mitológicos, el Chimborazo se transforma en una montaña sagrada salida acaso del mismísimo Edén, el río Guayas, su cuenca y extensión, rivaliza con las descripciones homéricas del río Escamandro. La manera en cómo Mignot envisiona cada pétalo, cada nube, cada corriente, hacia pensar, seguramente, a quien veía estas pinturas, que el verdadero paraíso aún existía en un poblado sudamericano llamado Ecuador. Todo un honor que tan magno pincel haya coloreado los paisajes de este país.

Mignot, al igual que Church, alcanzaría fama en su tiempo, lastimosamente no perduraría, ya que entrando el siglo XX su obra había sido parcialmente olvidada. Pero he aquí que el haber pintado al Cotopaxi, los manglares, y mi amado Guayaquil lo hacen acreedor a un post en este blog, el agradecimiento tardío de todo un país, y una nueva ruta hacia la inmortalidad.

Disfrutemos de la obra:

Ave Maria': Scene of the Guayaquil River, Ecuador (III)

Ave Maria’: Scene of the Guayaquil River, Ecuador (III)

 

Cotopaxi - Louis Remy Mignot - circa 1859

Cotopaxi – Louis Remy Mignot – circa 1859

 

Gathering Plantains, Guayaquil Ecuador

Gathering Plantains, Guayaquil Ecuador

 

Lagoon of the Guayaquil

Lagoon of the Guayaquil

 

Moonlight over a Marsh in Ecuador

Moonlight over a Marsh in Ecuador

 

View of Riobamba, looking North Towards Mount Chimborazo

View of Riobamba, looking North Towards Mount Chimborazo

 

Street View in Guayaquil

Street View in Guayaquil


El Conde de Lautréamont y Dolores Veintimilla; los suicidados del tiempo y su nexo

El Conde de Lautréamont y Dolores Veintimilla

El Conde de Lautréamont y Dolores Veintimilla

Siempre es grato encontrarse con estos ‘encuentros imposibles’ literarios, sobre todo con éste que parece tan inverosímil; el proto-surrealista Lautréamont (1846 -1870) y la proto-decapitada Dolores Veintimilla (1829 – 1857). ¿Cómo fue que el poeta uruguayo-francés tan famoso en todo círculo artístico llegó a conocer a la poetisa ecuatoriana de la que aún en su país de origen sigue siendo una desconocida? Es algo grato en verdad. A continuación el párrafo, extracto de su Poésies I, donde Isidore Lucien Ducasse (verdadero nombre del Conde) menciona a Dolores: 

Constato, con amargura, que no quedan más que algunas gotas de sangre en las arterias de nuestras tísicas épocas. Desde los lloriqueos odiosos y especiales, patentados sin garantía de un punto de referencia, de los Jean-Jacques Rousseau, de los Chateaubriand y de las nodrizas con bragas de niño de pecho Obermann, a través de los demás poetas que se han revolcado en el fango impuro, hasta el sueño de Jean-Paul, el suicidio de Dolores Veintimilla, el Cuervo de Alían, la Comedia Infernal del polaco, los ojos sanguinarios de Zorrilla, y el inmortal cáncer. Una Carroña, que pintó antaño, con amor, el amante mórbido de la Venus hotentote, los dolores inverosímiles que este siglo ha creado para sí mismo, en su querer monótono y repugnante, lo han vuelto tísico. ¡Larvas absorbentes en su letargo insoportable!

Para muchos esta mención no pasará de una nimiedad sin importancia y sin relevancia histórica, pero para el amante de la literatura -sobre todo el ecuatoriano- significa algo por demás relevante. Se trata de uno de los grandes exponentes de la literatura mundial y su conocimiento de una de las poetisas más importantes del país, en tiempos que ésta no era conocida ‘ni por su mamá’ como reza el vulgo, aquí radica la extrañeza del suceso y precisamente por esto ha sido materia de estudio e investigación a lo largo de siglos. Hace poco (2012) el investigador uruguayo Ruperto Long llegaba al país con un libro sobre la vida del Conde donde mencionaba su conexión con Veintimilla, ‘agitando el avispero’ del círculo intelecual/oide ecuatoriano y dejar sobre la mesa la investigación del cómo se dio el nexo.

Este dilema, sin embargo, al parecer ya ha sido solucionado por la investigadora ecuatoriana María Helena Barrera-Agarwal quien menciona que muy probablemente se dio gracias al escritor peruano Ricardo Palma, quien en 1861 publicaba un ensayo sobre Dolores y su trágico suicidio. Este ensayo pudo haber llegado a manos de Isidore en una de sus visitas a su natal Uruguay, ya que Palma tenía gran difusión en Sudamérica, y tan tan, fin del misterio. ¿O acaso todavía no? La verdadera respuesta la sabremos en una de aquellas visitas pagadas en la máquina del tiempo, por ahora solo nos toca seguir imaginando. 

Aparte de este entrelazo literario, las dos figuras comparten más puntos en común: el haber fallecido jóvenes por ejemplo, Isidore víctima de una misteriosa fiebre y Dolores tomando cianuro de potasio acabando así con su vida llena de problemas personales; prácticamente desconocidos y menospreciados en su tiempo; reconocidos por el público y la crítica solo después de su muerte; ser considerados pioneros y hasta mártires de movimientos artísticos que ellos no llegarían a ver, el Dadaismo de Tristan Tzara y el Surrealismo de André Breton en el caso del Conde, y los textos de la Generación Decapitada en el caso de Dolores. 

La obra más famosa del Conde es, sin duda, los Cantos de Maldoror, el único libro que llegó a publicar en vida, epítome de ‘maldad’ pura y cuna de imágenes surrealistas y versos dadá, sus textos les serán muy familiares a lo que han visto parir de Dalí y Buñuel. Con esta obra el Conde alcanzó la inmortalidad logrando calar hasta lo más hondo de cada generación que llega a leerlo y llegando a inspirar nuevas formas de hacer arte, como ya lo hemos visto. En el caso de Dolores, su poesía fue casi totalmente destruida por ella misma, sin embargo algunos poemas han sido recopilados, siendo el más famoso el hermoso poema titulado Quejas, donde expresa su dolor de una forma sublime. Espero que con esto se incremente la atención a la obra de poetas ecuatorianos, obra por demás desconocida e infravalorada sobre todo por los mismos ecuatorianos. Por supuesto que me quedo corto al “reseñar” a estos monstruos de la literatura, pero estoy seguro ya los revisitaremos en otra ocasión. En el adiós se llega a las poesías:

Los cantos de Maldoror, Canto Sexto [Fragmento]

La suma de los días no cuenta ya cuando se trata de apreciar la capacidad intelectual de un rostro serio. Sé leer la edad en las líneas fisiognómicas de la frente: ¡tiene dieciséis años y cuatro meses! Es bello como la retractilidad de las garras en las aves de rapiña; o, también, como la incertidumbre de los movimientos musculares en las llagas de las partes blandas de la región cervical posterior; o mejor, como esa ratonera perpetua, constantemente tendida de nuevo por el animal atrapado, que puede cazar por sí sola, indefinidamente, roedores y funcionar, incluso, oculta bajo la paja; y, sobre todo, como el encuentro fortuito de una máquina de coser y un paraguas en una mesa de disección.

Dolores Veintimilla – Quejas

¡Y amarle pude!… al sol de la existencia
se abría apenas soñadora el alma…
Perdió mi pobre corazón su calma
desde el fatal instante en que le halle.
Sus palabras sonaron en mi oído
como música blanda y deliciosa;
subió a mi rostro el tinte de la rosa;
como la hoja en el árbol vacilé.
Su imagen en el sueño me acosaba
siempre halagüeña, siempre enamorada;
mil veces sorprendiste, madre amada,
en mi boca un suspiro abrasador.
Y era él quien lo arrancaba de mi pecho
él, la fascinación de mis sentidos;
él, ideal de mis sueños más queridos;
él, mi primero, mi ferviente amor.
Sin él, para mí, el campo placentero
en vez de flores me obsequiaba abrojos
sin él eran sombríos a mis ojos
del sol los rayos en el mes de abril.
Vivía de su vida aprisionada;
era el centro de mi alma el amor suyo,
era mi aspiración, era mi orgullo…
¿Por qué tan presto me olvidaba el vil?
No es mío ya su amor que a otra prefiere
sus caricias son frías como el hielo.
Es mentira su fe, finge desvelo…
Mas no me engañará con su ficción.
¡Y amarle pude delirante, loca!
¡No! mi altivez no sufre su maltrato;
y si a olvidar no alcanzas al ingrato
¡te arrancaré del pecho, corazón!

Arqueología Arcana: Las Pirámides de Ecuador

Pirámide encontrada en Cuenca, Ecuador

Pirámide encontrada en Cuenca, Ecuador (Parte del tesoro del Padre Crespi)

Sudamérica es, sin duda, el territorio que siempre es dejado de lado, arqueológicamente hablando. El único territorio que ha sido explorado “apropiadamente” es el de Perú y Bolivia, sin embargo territorios como Colombia, Brasil, Paraguay, y muy particularmente Ecuador, esconden la mayor riqueza arqueológica de esta humanidad.

Conocido es en el mundo el famoso caso de La Cueva de los Tayos, sitio donde se encontraron un sinnúmero de artefactos y documentos que podrían haber cambiado la historia para siempre, artefactos y documentos que contaban los orígenes de esta humanidad, de este mundo, y del universo entero. Objetos tan interesantes como por ejemplo figuras e ídolos con motivos sumerios, acadios, babilónicos, y egipcios; tablillas de oro con escritura arcana donde, según las leyendas de los pueblos originarios, se contaba la historia de la humanidad; dioses mesopotámicos en Sudamérica, ¡cómo es eso posible! Pronto le dedicaremos un post muy especial a todos los misterios de esta cueva, mientras tanto como abreboca les dejo este fascinante video de la colección del padre Crespi, quien era poseedor de la mayoría de objetos encontrados en la Cueva de los Tayos, y que posteriormente, a la muerte de éste, fueron llevados de Ecuador a quién sabe dónde, objetos que es probable ya no existan o permanezcan ocultos por largo tiempo.

Pero hoy no nos ocuparemos de la apasionante Cueva, hoy hablaremos de Pirámides, sí, pero no las de Egipto, no pirámides Mayas, no pirámides Chinas; ¡no! Hoy hablaremos de las pirámides de Ecuador, ‘¿de Ecuadoooooooooooooor?’ Sí, sí, ¡Pirámides de Ecuador! Un hecho que en el mundo poco se conoce, pero que aquí estamos para mostrarlo, para revelar un poco de nuestra historia oculta, de eso que no aparece en ningún libro de escuela. Siempre he pensado que el hecho que existan pirámides en todo el mundo se debe al simple hecho de su lógica, y relativamente sencilla construcción para las culturas antiguas, como reza aquel adagio: ‘es mucho más fácil apilar piedras con forma piramidal que con forma de Partenón.’ Sin embargo hay detalles que no podemos ignorar se repiten incansablemente y comparten rasgos idénticos.

Primero empezaremos hablando de algo popular en mi país, pero quizá desconocido para el resto de países: Las Pirámides de Cochasqui. 

Pirámides de Cochasqui (Ecuador)

Pirámides de Cochasqui (Ecuador)

Las Pirámides de Cochasqui (sitio ubicado a 52 Km al norte de Quito) es un supuesto complejo astronómico pre-incáico, herencia de la cultura Quitu- Cara, construido -nuevamente, supuestamente- en el siglo V D.C. Estas pirámides, 15 en total, cuentan con la particularidad de estar “cortadas” en el tope y tener un ‘sello’ en lugar de punta. Cochasqui significa literalmente ‘tierra en mitad del agua’ o ‘mitad del mundo’, concepto que nos da varias ideas para volar, ¿acaso podríamos estar hablando de una Atlántida ecuatoriana, o acaso de un complejo estilo Gizé egipcio? Recordemos que el complejo de la meseta de Gizé en Egipto también era llamado por los antiguos egipcios como el centro mismo del planeta tierra.

Lamentablemente estas pirámides se han fusionado con la llanura de la sierra ecuatoriana, y hoy lo que podemos observar son simples montículos de terreno con formas rectas, y como sabemos ‘dios no construye en líneas rectas’. Espero el gobierno de mi país se preocupe más por este complejo e implemente la tecnología necesaria para intentar excavar y salvar un poco de su forma original para disfrutarlas de todos sus misterios a plenitud.

La Pirámide Negra de La Maná

Pirámide de la Maná

Pirámide de la Maná

La Maná es una pequeña ciudad ubicada en la provincia de Cotopaxi, a 150 km de Latacunga, capital de la provincia. En este lugar, en el año de 1984 se hizo un hallazgo extraordinario; se encontraron una serie de objetos que al parecer era imposible pertenezcan a alguna cultura arcaica o precolombina ecuatoriana. Los objetos fueron catalogados como “ooparts” (artefactos fuera de su tiempo) y su origen le fue otorgado, ni más ni menos, que a la legendaria atlántida.  A cada uno de estos objetos encontrados les dedicaré un post futuro, pero ahora nos enfocaremos en la misteriosa Pirámide Negra.

Esta pirámide, como pueden observar en la fotografía, no parece mesoamericana sino Egipcia, y si nos fijamos mejor encontraremos que es idéntica a los piramidiones encontrados en la meseta de Gizé, e idéntica a la Pirámide que aparece en el billete de $1 estadounidense, con la muy particular seña de ‘El Ojo que todo lo ve’. Es por eso que esta pirámide ha sido llamada Pirámide Illiminatti.

Al reverso de la misma encontramos una extraña inscripción en lenguaje arcano y también una serie de puntos que, se relacionan, ni más ni menos con la tan famosa Constelación de Orión  y glifos sánscritos arcaicos que aún no podemos interpretar. Según su descubridor, Guillermo Sotomayor, descubridor, esta pirámide, junto con las piedras y demás “ooparts” encontrados, eran parte del legado de Enki, dios sumerio que guarda estrecha relación con Sunki, un dios Shuar del oriente ecuatoriano, pero ésa es otra historia. Sigamos.

En el hermetismo, principalmente en las tradiciones rosacruces, encontramos la leyenda de las Tres Pirámides que actúan como ¿Antenas Cósmicas¿: la primera en Egipto, la pirámide de Keops; la segunda en Sumeria, y la tercera en la ‘Montaña Sagrada’. Por mucho tiempo se desconoció el paradero de la mencionada montaña. Umberto Eco en su Péndulo de Foucault menciona que esta Montaña Sagrada debe cumplir ciertos requisitos, como por ejemplo que las piedras al romperse toman una forma piramidal, un fenómeno de lo más curioso que efectivamente se da en La Maná, precisamente en la zona donde se encontró esta pirámide, las razones científicas para aquello no lo sé, algo tendrá que ver con el magnetismo y posición en la que está la zona.

Bueno sigamos con la historia, se supone que la segunda pirámide, la de Sumeria, fue de territorio en territorio hasta llegar a la India, donde fue encontrada en el siglo XVIII, en la década de los 1760’s. Al parecer de alguna forma esta pirámide llegó a manos de un maestro masón, quien luego viajó a Estados Unidos y finalmente se le fue mostrada a Benjamín Franklin, otro maestro masón y del conocimiento hermético, de inmediato escogió la pirámide como símbolo de la nueva república. Símbolo que posteriormente sería usado en 1935 para el billete de $1. Es por eso que esta pirámide nos parece tan familiar, todo está conectado, meus hermanos.

Complejo de Pirámides en la Jungla Ecuatoriana

Martillo de 'gigantes'

Martillo de ‘gigantes’

Recuerdo que en el año 2013 me enteré gracias a sitios de noticias asiáticos y europeos, que en Ecuador habían encontrado unas supuestas ruinas de una ciudad antiquísima y que ésta estaba habitada por gigantes de los cuales también se encontró restos. Supuse que esta noticia iba a ser un ‘boom’ en mi país, pero ningún medio de comunicación, incluso medios internautas, cubrieron o dijeron algo sobre el supuesto hecho. Pensé que era algo muy extraño, y deduje que la noticia de gigantes se trataba simplemente de un engaño sensacionalista más de los tantos que vemos en la red. Sin embargo gracias a un buen amigo que viaja por aquellas tierras del oriente ecuatoriano, me enteré que los descubrimientos de hecho se dieron, y existen websites donde se relatan los hallazgos e incluso muestran fotografías de la supuesta ciudad de gigantes y de las herramientas que éstos usaban, como por ejemplo un martillo ‘gigante’.

Como en todas las culturas del mundo los gigantes forman parte del folklore de este país, en cada ciudad existe una historia de gigantes, y por los lares selváticos estas leyendas abundan, se han encontrado osamentas y restos de personas que superan los 7 metros de altura. Recuerdo que inclusive entre mi familia existe una historia de una tía abuela que medía cerca de 2.50 cm. Así que este tipo de noticias no nos debería sorprender ni deberíamos tomarlas como un simple ‘hoax’ o broma de mal gusto. Lo mejor que podemos hacer es investigar e investigar. Poco a poco seguiré con las historias de gigantes en Ecuador, y mostraré las pruebas que confirmarían la existencia de éstos. Por ahora nos queda seguir otorgando el beneficio de la duda.

Esta es tan solo la primera entrega de una serie de artículos relacionados con mitos, hechos, y leyendas de mi país, hay muchos descubrimientos en extremo relevantes que se han hecho en este lugar y que no han tenido la cobertura que se merecen. También poco a poco iremos indagando en los nexos que tienen varios sitios de Ecuador con el resto del mundo. Temas que en verdad lo dejarán fascinado.


Las Rubias Vírgenes del Sol del Imperio Inca

Rubias vírgenes del sol

Esta historia viene de un libro que leí cuando era niño, de esos libros con páginas que parecen hechas de polvo y que a la mínima maniobra brusca van a desvanecerse; de esos libros que pertenecieron al hijo del primo del tío de tu tatarabuelo y que no sabes cómo existe  y ronda por la casa de tus abuelos sin saber cómo llega a tus manos. Supongo todos hemos tenido uno de esos libros, amarillos, gastados de tanto leer, las páginas a punto de desaparecer, en resumen, todo un tesoro. Si el libro está en esas condiciones significa que es bueno y su contenido le cambiará la vida.

Pues bien, este libro era ni más ni menos que de historia: La Historia del Ecuador, decía el título, contada por algún padre, franciscano o jesuita español cuyo nombre era ilegible y lamentablemente permanecerá en el anonimato. En sus relatos el sacerdote, franciscano o jesuita, nos contaba la historia de las antiguas culturas que habitaron este territorio, lo común que nos enseñaban en la escuelita, pero al llegar a la parte de los Incas había una sección que siempre me llamó la atención, era la parte que contaba sobre ‘Las Vírgenes del Sol’.

Las Vírgenes del Sol -leía- eran las sacerdotisas del Inca, encargadas de mantener el culto al dios Inti (Sol). Mujeres que eran iniciadas en los misterios antiguos y en los rituales sagrados. Además de relatar de la forma de vida de estas mujeres, mencionaba algo muy particular, describía a estas mujeres en detalle, citando a un amauta: ‘blancas, rubias, de ojos de azul cielo, destacando entre quienes las rodeaban’. Esta era mi parte favorita de todo el libro, encendía toda mi imaginación, cómo era posible que hayan existido mujeres rubias en este territorio, ¡y entre los Incas! Ojo, que se refería exclusivamente a las vírgenes del sol de Quito.

Vírgenes del Sol

El relato seguía. Estas mujeres eran las elegidas para desempeñar este cargo al ser consideradas descendientes de los dioses- existía toda una familia que se decía descendiente de los dioses, real y noble, aparte de la familia del Inca, que solo se permitía reproducirse entre ellos y así seguir entregando vástagos para los principales cargos. Es una pena que no recuerde el resto de la descripción sobre esta familia real. Pero estos fueron los párrafos que quedaron plasmados para siempre en mi mente.

Pero si esta familia y estas vírgenes rubias existieron, ¿dónde están sus restos o descendientes? Pues bien, un relato conocido en mi país es la llamada Resistencia de Rumiñahui, un general Inca que al enterarse de la inminente conquista española, arrasó con la ciudad de Quito, la quemó hasta sus cimientos y exterminó a las vírgenes del sol junto a sus consortes y familiares para que lo sagrado no sea vulnerado. Esto explicaría el porqué no se encuentra indicio alguno de éstos en la posteridad.

La simple idea de que la historia no sea siempre como nos la cuentan es algo que siempre ronda mi cabeza, y de algo de lo que estoy completamente seguro. Con el pasar de los años investigué sobre estas supuestas vírgenes del sol rubias pero no encontré nada, todo era tratado como un simple mito. Sin embargo algo en mí me decía que debía seguir investigando, que dentro de este mito había algo más que debía ser descubierto. Un rayo de esperanza vino a esta idea cuando hace algunos años leí sobre las momias rubias o pelirrojas encontradas en Perú y China, me pareció algo completamente fantástico, pero no pude encontrar ningún nexo fijo con las vírgenes del sol.

La idea seguía rodando en mi mente y llegué a las leyendas guaraníes del Paraguay, aquella de los reyes blancos y barbados. Ahora entraba en el “mito” de Los Vikingos en América, y los varios paralelismos que comparten con los guaraníes, en su idioma y religión. Una vez más me topé con investigadores fanáticos que se creían arios y no aportaban nada a la teoría, que, a pesar de parecer descabellada, no dejaba de ser interesante. Esta teoría nos habla de los Vikingos viajando a América varios cientos de años antes que Colón y fundando pequeñas colonias. ¿Acaso de alguna de estas “colonias” pudo descender aquella familia real de las Vírgenes del Sol?

Vikingos

No encontré pruebas suficientes que me digan que alguna vez los vikingos pisaron estas tierras, algún vestigio u osamenta por lo menos. Osamenta, sí. Volvía a las momias rubias, pero de éstas se dice que son mucho más antiguas que las culturas precolombinas conocidas. Estas momias databan de cuatro mil a ocho mil años A.C. cómo puede ser posible, estaba entrando en una nueva teoría, La Atlántida en Sudamérica. De acuerdo a esta teoría la mítica Atlántida de Platón sería la mismísima Sudamérica, y esto se apoyaría con las ruinas de Tiahuanaco en Bolivia, ¡donde existen puertos marítimos en medio del desierto! Hay varias teorías sobre estas ruinas, pero los locales siempre cuentan que la ciudad fue construida por los dioses, los mismos Incas afirmaban aquello y decían lo mismo de Machu Picchu. Se dice que pobladores de este antiguo continente sobrevivieron y viajaron a lo largo del mundo llevando con ellos el conocimiento, viajaron desde América hasta Egipto y Mesopotamia, Asia y diversos sitios del planeta, eran tratados como dioses a donde quiera que iban. Su aspecto era caucásico, y es por esto que a aquella familia de rubios incas se los consideraba descendientes de los dioses. Se han encontrado restos de humanos blacos, rubios y pelirrojos en China, y hasta en África, todo acompañado con folclor y mitos. Muy bonita esta teoría pero aún nos faltan pruebas.

La investigación seguía y finalmente dimos con una verdadera lumbre en el camino, se trataba de la comunidad de Chachapoyas en Perú, comunidad que también formó parte del imperio Inca, las personas de este sitio se distinguen por sus facciones claramente caucásicas, este hecho sorprendió a los Incas y a los mismísimos españoles, como leeremos a continuación en las crónicas escritas por Cieza de León:

 “Son los más blancos y agraciados de todos cuantos yo he visto en las Indias que he andado, y sus mujeres fueron tan hermosas que por serlo, y por su gentileza muchas de ellas merecieron ser de los incas y ser llevadas a los templos del Sol. Andan vestidas ellas y sus maridos con ropas de lana y por las cabezas solían ponerse llautos, que son señal que traen para ser conocidas en todas partes”

Incluso el afamado Inca Garcilaso de la Vega los describe como: hombres de piel rosada, ojos claros y cabellos rubios. 

Aborigen Chapapoya

Aborigen Chapapoya

¿Cómo puede ser posible? Arqueólogos alemanes (pueden leer el artículo completo y en alemán aquí) concluyeron que los habitantes de Chachapoyas son descendientes de Celtas, procedentes de la zona de Mallorca en España,  y de Cartagineses. Otro dato impresionante, celtas y fenicios en Sudamérica. Por increíble que parezca el mismo Inca Garcilaso de la Vega parecería confirmarlo sin saberlo al darnos pistas sobre el origen celta de este pueblo en la siguiente descripción:

Estos chachapoyas adoraban a las culebras y tenían al ave cúntur por su principal dios. Traen estos indios por tocado y divisa en la cabeza una honda, por la cual son conocidos  y se diferencian de otras naciones ; y la onda es de diferente  hechura  que lo que usan otros indios, y es la principal arma que en la guerra usaban , como los antiguos mallorquines” 

¡Boom! Todo parece indicar que los amigos alemanes tienen razón, ya que los “mallorquines” efectivamente proceden de la isla de Mallorca, en el archipiélago de las Baleares en España y fueron utilizados como honderos por ejércitos como el liderado por el general cartaginés Aníbal Barca (247-183 a.C) contra Roma en la Segunda Guerra Púnica.  Otros paralelismos con los Celtas:

  • Eran maestros en el arte de la trepanación del cráneo, para aliviar la presión craneal, al igual que los celtas.
  • También coinciden con los celtas en que coleccionaban cabezas cortadas de sus enemigos.
  • Construían casas de piedra redondas, con un diámetro de entre 7 y 9 metros, casas idénticas a las celtas.
  • Todavía hoy pueden verse las ruinas de las murallas de su imperio, muros enormes en elevaciones montañosas que recuerdan fortalezas europeas. (Fuente: mundo historia.org)
Aborigen Chachapoya

Aborigen Chachapoya

Impresionante, finalmente una nueva luz en el camino, todas las pruebas están ahí, ahora juzgue usted mismo.

Siguiendo con los pueblos aborígenes caucásicos, recordé que en el pueblo donde pasé algunos años de mi infancia, una zona llamada La Nena en la Provincia de Los Ríos en Ecuador, existía una pequeña zona donde la población tenía rasgos claramente europeos, recuerdo que mi primer amor platónico fue una chica pelirroja, en extremo hermosa, y una niña con rasgos nórdicos fue mi primera novia. Pensé que esto era algo normal, pero al salir de esa zona me encontré con que no era así. Lamentablemente esta zona y su población desapareció con el pasar de los años, pero si visitan aquellos lares se encontrarán con los campesinos más europeos que jamás verán.

Otro caso que tenemos en mi país es en ciertas zonas de la Costa Ecuatoriana, específicamente en la Provincia de Manabí, muchos clamaban que la razón de los rasgos europeos de varios habitantes de aquella zona se debía a la mezcla con norteamericanos llegados en la Segunda Guerra Mundial, pero he investigado y conversado con familias de la zona y me doy cuenta que son mucho más antiguas, son originarios del área, y tienen aquellos rasgos. El mismo caso podemos encontrarlo en la Provincia del Carchi, particularmente en el Cantón Maldonado, donde gran parte de la población tiene rasgos europeos, el origen de los mismos también se hallan ocultos, aunque la mayoría insista en que simplemente se deben a la mezcla con los “gringos” o su origen colombiano.

Pero no, hay algo más que bien podría ser similar al caso de los Chachapoyas, solo hay que seguir investigando y hasta lleguemos a comprobar que estas zonas están emparentadas entre sí, lo cual sería muy probable si consideramos que los Incas preferían a mujeres chachapoyas para llevarlas a los templos del Sol, y como es obvio varias de estas vírgenes chachapoyas, acompañadas de familiares, bien pudieron llegar a Quito, que fue la capital del Imperio Inca en los últimos años del mismo, y así se explicaría el gran misterio de las Rubias Vírgenes del sol del Imperio Inca. Incluso podríamos explicar el misterio de la comunidad de Maldonado en Carchi, al estar cerca de Quito no sería descabellado pensar que parte de esta población chachapoya llegó a esta zona y se quedó ahí fundando su propia colonia de aborígenes rubios. Suena muy lógico y plausible, ¿verdad, VERDAD? Sí, dentro de poco todo esto saldrá a la luz y formará parte de otro bonito libro de historia; soñemos juntos.

Ahora la pregunta subyace entre ¿las personas blancas vinieron a América o ya existían aquí con anterioridad y se extinguieron? ¿En verdad los europeos colonizaron estas tierras centenares de veces sin darse cuenta, o los vestigios de personas blancas encontradas en estos territorios son reminiscencias de una cultura antigua que tuvo que emigrar? Espero este artículo no se confunda con ínfulas de ‘europeísmo’ o frustración racial, peor con racismo en sí, no no no, simplemente busco desentrañar un misterio de nuestra América, uno de tantos, y seguir alimentando su curiosidad.

Quito

Quito

Como dato extra, si a usted le interesa el Quito incásico le dejo una descripción de los lugares sagrados de la ciudad, lugares que poco a poco han sido olvidados, y lugares buenos para visitar en los equinoccios (Fuente: Quito Adventure):

‘La ciudad inca de Quito solía estar en lo que actualmente es el centro histórico. Su centro era un gran Tianguez, el mercado que articulaba todos los productos de las diferentes llactas y ayllus tanto de los andes como de la costa y Amazonia, desde mucho antes que llegaran los incas; ahora es la plaza de San Francisco. El actual convento de esta congregación se encuentra donde antes empezaba a extenderse un gran complejo inca formado por las casas de los capitanes, patios, estanques y jardines, depósitos y aposentos militares, posiblemente lo que se llamaba el Coricancha (recinto de oro). Dentro o cerca debió estar el Inti Huasi, el templo del Sol, con su estructura recubierta de oro; al igual que la mayoría de edificaciones incas.

 Pero, sobre todo, la actual iglesia de San Francisco se habría construido sobre el Amaruhuasi o templo de Amaru, manifestación figurada de la deidad Illapa, segunda en importancia luego del Dios Sol o Inti. Illapa era el rayo, a Amaru se lo figuró como la gran serpiente fecundadora, un dragón cuyo aliento era el Huanacauri o arco iris. Varios autores sostienen que esta deidad fue remplazada por San Francisco, razón por la cual Atahualpa, antes de ser ejecutado, es bautizado con el nombre de Francisco, al igual que a sus dos hijos, siendo que este Inca se hacía identificar con Amaru, así como su padre era llamado el Inca Illapa.

 Otro sitio importante para los incas en Quito era el Inti Huatana, observatorio solar y lugar ritual. Constaba de un sistema de pilares usados para medir los recorridos del sol, las estaciones del año, los solsticios y equinoccios. Es muy probable que este se haya encontrado en la cima del Panecillo (antes Yavirak). Al pie del cerro debió estar el Acllahuasi, el hogar de las Acllas, las vírgenes del Sol. Del Quilla Huasi, o templo a la Luna, se tiene indicios que existía en lo que ahora es la loma de San Juan. El Palacio de Placer del Inca, en lo que es ahora el barrio El Placer (de ahí su nombre). Y así, existen numerosos lugares donde pudieron asentarse edificaciones incas, templos, aposentos, bases militares, mercados, etc., testimonios escondidos y olvidados, no sólo de incas, sino de las culturas ancestrales quitu y cotocollao que vivían hacia el norte del la actual ciudad de Quito y del Ecuador.’


Historia del Rock en Ecuador IV: Los Hippies (Banda)

los hippies

Dueños estilo muy particular, la agrupación guayaquileña Los Hippies representa el más importante paradigma sesentero de los inicios de nuestro rock. El inicio de Los Hippies se remonta hacia 1967, cuando Miguel Gallardo y Héctor Napolitano comandan la gesta para conformar una agrupación de características rocanroleras. Se dice que por aquel entonces ya empezaba a surgir una que otra banda de corte netamente rock.

Ubicados en una casa en el centro de Guayaquil, inician sus primeros pasos musicales, con ensayos de varias horas donde tocaban covers de lo mejor de la escena inglesa y norteamericana. A Miguel y Héctor se les unieron Pepe Ordoñez como vocalista, Enrique Alín como bajista, Carlos “El Capo” como baterista, y más adelante Homero Gallardo en los teclados. Todos los integrantes bordeaban los 14 y 17 años.

Napolitano eventualmente dejó el grupo para integrar Los Apóstoles, siendo suplantado por un guitarrista chileno llamado Claudio, quien duró muy poco tiempo siendo reemplazado por Alamiro Gonzáles.

Los Hippies

Psicodélicos por “Los Escarabajos”

En aquellos años la música de The Beatles era un fenómeno mundial, al inicio gran parte del repertorio de Los Hippies eran covers de The Beatles o canciones inspiradas en ellos. Luego siguieron absorbiendo la influencia de bandas como Led Zeppelin.

Tras varios meses de ensayos intensivos el grupo encontró su sonido. Homero Gallardo recuerda: “Nosotros éramos un grupo de rock fuerte, no ‘fresa’. Adoptamos el nombre de Los Hippies a propósito de la corriente que se vivía en esos años, lo que contrastaba nuestra imagen de chicos rebeldes de cabelleras largas y de vestimenta colorida, psicodélica, llena de flores y figuras. Nosotros fuimos la primera banda que hizo rock en el Ecuador.”

Continúa: “Por cerca de dos años en los escenarios tuvimos muchas tocadas en varias ciudades, en la Costa principalmente, lugares cercanos a Guayaquil. Eran frecuentes las quermeses colegiales y las fiestas hippie privadas en domicilios de los amigos, o un poco más públicas en bares y discotecas, lugares a los que a veces nos negaban el ingreso por nuestras cortas edades e impedían que nos presentáramos en alguno de ellos”.

Lograron ganarse un gran número de seguidores y fanaticada incondicional, contaban con el total apoyo de sus familias, mas no así de sus maestros y directores de secundaria, provocando que la mayoría de los integrantes se retire del colegio, retomando sus estudios algún tiempo después.

Repertorio de 5 Horas

La banda poseía un repertorio de poco más de cuarenta canciones, hacían uso de todo su repertorio, especialmente, en aquellas fiestas privadas que duraban de 10 pm a 2 de la mañana. A parte de sus primeras canciones inéditas, también incluían covers de los mencionados Beatles, Led Zeppelin, y de Black Sabbath, Deep Purple, The Rolling Stones y The Guess Who.

Los Hippies

Canciones de Protesta contra el Mundo

Una de estas canciones inéditas se titulaba “Protesta contra el Mundo”, que más adelante formó parte de su segundo EP que vio la luz en 1969 bajo el sello de Fedediscos, firma que les abrió las puertas desde que grabaron su primer 45 RPM en 1968, el cual contenía versiones de “One Is The Loneliest Number” de Three Dog Night) y “Gimme Gimme Good Lovin’” de Crazy Elephants. Como vemos, tenían un muy buen gusto estos muchachos.

One – Uno

Los Hippies compartirían escenario con Los Apóstoles, Las Hormigas, Los Corvets, Los Príncipes, y muchos más. Con algunos de estos participaron en un gran concierto que se llevó a cabo en el Coliseo Julio César Hidalgo de Quito.

Gimme Gimme Good Lovin –  Dame dame amor bueno

En el trayecto de su vida musical, encontraron en la amistad con el legendario Pancho Jaime, su principal recurso para las presentaciones en vivo. En diciembre de 1970 fueron llamados a ser el grupo de planta del primer bar psicodélico del Ecuador, fundado por el mencionado Pancho “La Mamá del Rock”, llamado LOVE.

Prohibiciones y Boicots

Siendo el rock un género despreciado, satanizado e incomprendido por la conservadora sociedad ecuatoriana, muchas de las presentaciones de Los Hippies fueron censuradas, incluso el mismo alcalde de Guayaquil de aquel entonces, Asaad Bucaram, ordenó que se cancelen los conciertos de la banda por seis meses, con orden prisión si no acataban la orden. Lo que sumaba a los boicoteos conjuntamente con la Comisaría de Espectáculos acusándolos de alterar el orden público. Frente a esto la banda optó por camuflar su nombre original por algunas semanas por el de “Los Protesta”, y así participar en más presentaciones.

La Partida

El sueño de Los Hippies duró casi cuatro años. En 1971 el grupo no daba para más por varios factores que alteraron su continuidad. A partir de aquel momento Miguel y Homero Gallardo deciden terminar con el proyecto de ‘Los Hippies’ e incluyen a Gustavo Pacheco en sus filas, los llamados a ser nuestros La Pesada del Rock and Roll o nuestros Pescado Rabioso, cambiarían su nombre a “SUPER GRUPO BODDEGA” y una nueva leyenda nacería…

 Pepe Parra y los Hippies

Mil agradecimientos a Orlando Mena cuya revista Atahualpa Rock es la gran base de toda la publicación.

Entrevista Con Homero Gallardo (Tecladista De Los Hippies) Cortesía Atahualpa Rock

Fotografías extraídas de la Fan Page oficial de Los Hippies


Historia del Rock en Ecuador III: Ramiro ‘El Negro’ Acosta

Ramiro Acosta

Hace unos días pudimos disfrutar de un fantástico recital en el Quito Blues, el invitado de honor, como no podría ser de otra manera, era el inigualable Ramiro ‘El Negro’ Acosta. Pionero del rock en la ciudad de Quito, si mi Guayaquil tiene su Viejo Napo, Quito tiene su Ramiro Acosta. Poseído por un blue devil de aquellos que hicieron el pacto con Robert Johnson en el cruce entre la Autopista 61 y la 49, -acaso acá entre la Av. Guayaquil y Caldas- creador de la primera banda que se atrevió a rockear verdaderamente en la capital, y cabeza de muchísimos otros proyectos más que lamentablemente han caído en el olvido, aquí estamos nuevamente para hacerle justicia.

El Abuelo del Rock

Con sobrenombres que van desde Santana criollo, Hendrix de la Foch, hasta Abuelo del rock, en el mundo del espectáculo es más conocido como El Negro. Ramiro Acosta, un personaje que jamás ha pasado desapercibido, bigote abultado, grandes ojos, acento guayaco y aficionado de Barcelona. Según su estado de ánimo, su cabello largo le cobija hasta los hombros o le cae sobre la espalda con una gruesa trenza, lleva mamelucos. jeans o pantalones coloridos a lo hippie. Una gorra, boina, o sombrero adornan su cabeza ocultando aquellos pequeños arrebatos de furia cuando algo no le funciona bien con el sonido. 
Indumentaria que lo hizo famoso en decenas de festivales de artistas nacionales, internacionales, en actos culturales, recitales, en teatros cerrados o al aire libre, en todos lados se lo ve a El Negro, detrás de sus enormes consolas.

Segundo de siete hermanos, Carlos Ramiro Lenin Acosta Silva es hijo de María Luisa Silva Novoa y Servio Tulio Acosta Yépez. Nació en Quito el 11 de marzo de 1952, aunque muchos crean que es guayaco. Sus aires de costeño los adquirió de niño, cuando vivió con su familia por algún tiempo en Guayaquil y Milagro (Guayas). Pero hay también quienes le dan como carchense, con lo que confirma su carácter camaleónico.
Miembro de una familia, hasta cierto punto nómada, la casualidad lo llevó a nacer en la capital. También vivió en Cuenca por un año, cuando cursaba el cuarto grado de escuela. Luego viajó a pasar la temporada de vacaciones en Tulcán donde sus parientes y terminó quedándose por dos años. De ahí la errada tesis de considerarlo carchense.

Ramiro Acosta

Primeras Influencias 

Su mayor influencia fue su padre, el músico de conservatorio Servio Tulio Acosta Yépez y su abuelo Carlos, figuras musicales carchenses de larga trayectoria. Sin embargo el rock llegó hacia él gracias a su hermano mayor Gorky.

Ramiro siempre tuvo madera de artista. A la edad de cinco años interpretó clásicos de la música mexicana en la radio La Voz de Milagro, acompañado del músico Humberto Santacruz. Luego recibió de su papá un regalo inolvidable: un disco de Tchaikovsky y otro de Korsakov. Y esto no fue todo, a los 6 años, su abuelo le obsequió una guitarra de juguete y así se fomentaban las bases de la gran pasión de su vida; la música. Poco a poco iba llegando la ola rock ‘n’ roll a los lares quiteños, entre 1965 y 1966 ya empezaban los primeros grupos a tantear el rock tímidamente. Entre estas primeras agrupaciones podemos mencionar a Los Golden o Los Flipers, ambas agrupaciones con su hermano Gorky en la guitarra. 

Desde pequeño abandonó su hogar en busca de la aventura. Culminó la escuela y asistió al colegio Central Técnico. Vivió en algún pequeño cuarto de San Roque, la 24 de Mayo, La Floresta, La Vicentina o Los Dos Puentes. El Negro, por muchos años hizo de todo para poder sobrevivir. Tenía 15 años, mientras estudiaba trabajaba rebobinando motores de autos. A partir de los 16 dio clases particulares de física y matemáticas. Y también le hizo al campo, ya de regreso a casa, junto a su madre debió asumir el huerto familiar de naranjilla en el oriente ecuatoriano, luego que su padre fuera a trabajar en una petrolera. Por aquellos años ya llegaban a sus oídos los que serían sus mejores referentes musicales: Jimi Hendrix, The Rolling Stones, Eric Clapton, The Beatles, y Carlos Santana.

Inicia el Vuelo

En un conjunto del Central Técnico empezó su historial como músico. Los intercolegiales lo consagraron como un prodigio de la música. Sin embargo enfrentaba conflictos ideológicos internos: o ser músico, o un revolucionario seguidor del Che Guevara. Eligió las dos. En Quito fue de los primeros en dejarse el cabello largo, usar jeans de campana, y zapatos de plataforma. Vivía bajo el lema de ‘Haz el amor y no la guerra’, sembró el espíritu de Woodstock en estas tierras.
En el colegio, en cuarto curso, optaría por la carrera de Electricidad. Fue en estos años donde comenzó a reflexionar sobre la libertad y la revolución. Militó en frentes políticos estudiantiles y fue protagonista de algunas revueltas callejeras a favor de los derechos de los trabajadores o del pueblo indígena.

En el Conservatorio estudió guitarra, violín y canto por seis años, pero no terminó la carrera: prefirió retirarse cuando casi lo expulsan por hacer de la Serenatta de Schubert un blues y por interpretar la Quinta Sinfonía de Beethoven con guitarras eléctricas. Por estas épocas forma un grupo que se caracterizaba por hacer música con banjo, una suerte de bluegrass, con el que participó en un intercolegial en el colegio San Gabriel.

El Negro ya pintaba como músico en potencia, pero no podía avanzar a sus anchas con guitarras prestadas, contaba tan solo con el apoyo de su padre, don Servio Tulio, quien se las arregló para comprarle una guitarra, valiéndose de un viaje al exterior que hizo su hermano. Una guitarra sin marca, de mediana calidad, pero esta fue su primera eléctrica, a pesar que Gorky ya tenía la suya…

Preámbulo De La Tribu 

Tras disolverse Los Golden y Los Flipers a finales de los 60s, varios jóvenes del grupo musical del colegio Mejía se contactan con Gorky Acosta. La idea era formar una banda de rock. Gorky acepta asumir la guitarra líder y el grupo empieza a funcionar. Al acompañar a su hermano a los continuos ensayos, Ramiro entabla amistad con el resto de los integrantes, especialmente con Marco Polo Romero, el vocalista. El grupo duró el corlo tiempo que les faltaba para terminar el bachillerato. 

Los  muchachos frecuentaban las llamadas misas a-go-gó’. Lo interesante de esto era que en las misas se incluía música religiosa con toques ‘nuevaoleros’. Los integrantes de lo que fue el grupo del Mejía formaban parte del grupo de la iglesia de El Girón (norte de Quito). Aparte, experimentaban con música de The Doors.

En cierta ocasión a El Negro también le inquietó asistir al Girón e integrar el grupo de sus amigos. Esto sirvió para ponerse al tanto de lo que hacían de forma paralela. Meses después, El Negro deshecha su proyecto colegial y se junta con los seguidores de Morrison: Fernando Benavides (batería), Marco Polo Romero (vocalista), Ernesto Alvarez (bajista) y Alvaro Sáez (guitarra). Así conformaron la fase preámbulo de lo que fue La Tribu. Estar en el grupo ‘a-go-gó-religioso’, les daba la oportunidad de aprovechar el espacio y los instrumentos para ensayar su música, eran mediados de 1969.

Ramiro Acosta

La Tribu

Sin instrumentos propios, la idea de formar una banda independiente se frustraba. No obstante, el padre del baterista era Comandante General de La Marina, así pudo conseguir, financiado por el gobierno, una guitarra, bajo, amplificadores y una batería, para su hijo, así los muchachos arrancaban con el proyecto que más tarde se llamaría La Tribu (1970 – 73), la primera banda verdaderamente rockera de Quito. 

‘El Negro’ había cumplido dieciocho años cuando la ‘Nueva Ola’ rock n’roll estaba en su apogeo y La Tribu se consolidaba como banda. Es así que se lanzan a organizar los festivales de ‘Amor y paz’ en la Concha Acústica de la Villaflora, desde el 11 de marzo de 1972. Con su gran potencial interpretativo y creativo lograron liderar la etapa inicial del rock capitalino.

Una vida junto al rock

Con La Tribu irrumpió en bares, fiestas hippies y fueron los responsables de que La Concha Acústica sea identificada como la cuna y lumbre del rock en la Capital desde 1972. Mientras con su segundo grupo, Sueño De Brahamas (1975) penetró en el teatro Sucre (Quito centro), escenario que era solo para presentaciones clásicas y conservadoras, convirtiéndose en uno de los primeros ‘rockeros’ en tocar en un teatro importante en Ecuador. Con Sueño De Brahamas, proyecto favorito de Acosta, explora el hard rock y la experimentación total, esta banda fue su ‘Pescado Rabioso’ si hablamos en términos Spinettosos.

Este proyecto duró año y medio dando paso luego a Hombrecitos Idos (1977), experimento armado para un concurso, que por ese entonces organizó Coca Cola, en el Teatro Capitol. Aquí Acosta tocó el violín y aportó con cinco temas de su autoría; entre ellos, Sinfonía de ilusiones y Hombrecitos idos, la cual dio el nombre a la banda. Tras integrar un conjunto ambateño, formó parte de Sonido 6, grupo que luego se transformaría en Real Audiencia (1978), banda de tinte más comercial. Luego vendría Band (1979 – 1980) preámbulo del grupo Nova acompañado de la voz estelar de Tanya Bedach, popular cantante de aquellos años. Luego formó Manzana (1982) banda con la que versionó varios temas de The Beatles.

Amante de las innovaciones y las singularidades, Ramiro Acosta se unió a Héctor ‘El Viejo Napo’ Napolitano para hacer fusiones Country bajo el nombre de Chanchos Voladores. Posterior a este gran proyecto vendría Rock Cía., antes de consolidar su madurez musical en la tan afamada agrupación Tarkus (1983-1985) junto a la excepcional vocalista Diana Cárdenas, hoy radicada en EE.UU.

Participó en un sinnúmero más de proyectos tocando el violín, el bajo, la batería, la harmónica, etc., pero su fuerte siempre fue la guitarra eléctrica, y aún hoy es reconocido como uno de los mejores guitarristas que ha tenido este país.

Muchas de estas agrupaciones y proyectos lamentablemente no contaron con algún registro audiofónico, y quedaron simplemente en la memoria colectiva de aquellos rockeros, fieles seguidores de El Negro. Hasta hoy Acosta se lamenta por esto confesando que antes acceder a un estudio de grabación era virtualmente imposible para las agrupaciones y artistas de bajos recursos.

En 1993 participó en el concierto ‘Celebration’ realizado en la Plaza de Toros de Quito, junto a importantes músicos. Tiempo después el 21 de Junio de 1994 creó Fundación Santana, proyecto con el  que compartió escenario con los franceses Mano Negra en la Plaza de San Francisco.

En 1997 junto a 50 músicos, artistas y técnicos, formó parte del festival ‘Aquellos años setenta’ festival homenaje a aquellos temas que marcaron el rock nacional y latinoamericano. En ese mismo año es contratado por Gamavisión (hoy Gama Tv) como responsable del audio del Festival OTI (Versión Ecuador).

Paralelo a sus bandas de rock y proyectos sonidistas, formó parte de una larga lista de orquestas como músico de apoyo. Por otro lado, a la música folclórica le guarda un gran respeto, pese a que jamás la interpretó; aunque reconoce su delirio por un yaraví. Para quienes desconocen su faceta de músico (rockero), él siempre estuvo arriba de las tablas, no abajo. Sin embargo uno de sus eternos anhelos fue tener un estudio de grabación. Por todo aquello en el 2003 volvió a los escenarios. Primero como parte del cartel para el concierto de EDITUS (Costa Rica) y después, el 28 de agosto para hacer KAYA, un experimento de fusión jazz andino, en compañía de Manolo Cáceres, Mauricio Vicencio, Stalin González y Andrés Benavides, que se presentó en el Teatro Nacional de C.C.E.

El Amo del Sonido

Sus primeros coqueteos con el tratamiento de audio y sonido comenzaron en su apogeo de músico, cuando al momento de las presentaciones todo se arruinaba por la inexperiencia y desinterés de quienes se encargaban de esto. Tras haber alcanzado el bachillerato decidió estudiar Ingeniería Eléctrica, como una forma de complementar sus aficiones. No llegó a graduarse, porque  faltando seis meses se dio cuenta que su vida era la música. Del Conservatorio heredó la técnica -ninguno más ligado a la partitura que él- y de la Politécnica aprendió el manejo de las luces y los equipos.

Ramiro ‘El Negro’ Acosta comenzó en ‘las perillas’ en 1975, antes que aparezcan cualquiera de las empresas de sonido que existentes en el país. En 1987, por casualidad adquirió los equipos de su actual estudio. Hoy, su empresa de grabación y amplificación se llama ‘Acosta Producciones’, con estudios que cuentan con tecnología digital y multitrack, especial para grabaciones en vivo, con las que ha plasmado la música de los 4 del Altiplano de Chile, Quimera, Margarita Lasso, Hugo Idrovo, Sal y Mileto y un extenso etcétera…

Previo a inmiscuirse por completo en el mundo del sonido, conoció pequeños estudios de grabación que le permitieron grabar jingles y algunos anuncios publicitarios. Pronto se lanzaría con éxito al campo profesional. Acosta no era ningún novato en estos menesteres, ya que a sus 23 años tuvo su gran prueba de fuego, cuando fue técnico de sonido del cantante español Raphael en su paso por Ecuador.  Desde ahí inició la larga lista de los artistas nacionales e internacionales que desfilaron frente a sus consolas.

Ramiro Acosta Sonido

Que Se Respeten Los Músicos Del País

Su experiencia es un reflejo de su pasión e ideología, de sus conocimientos y técnicas. ‘Acosta Sonotécnica’ fue su primera empresa. Aun corrían la década de 1980 y su trabajo era solicitado incluso fuera de Ecuador. Por éste y por muchos otros méritos, como el denominado espectáculo ‘1812’, realizado en el parque La Carolina en Quito, fue merecedor de grandes reconocimientos. Allí tuvieron que unir los equipos de toda la gente. Acosta fue el encargado de manejar 160 micrófonos. Y 18 minutos antes de que empiece el show le dijeron que el evento iba a ser televisado en vivo. 
Pese a todos sus logros jamás abandonó su humildad. Se convirtió en un gran divulgador de sus conocimientos y ayudó a que varios sonidistas se profesionalicen. Recordemos que la carrera de Ingeniería en Sonido, y Producción Musical son relativamente nuevas en nuestro medio, carreras totalmente desconocidas en los tiempos del Negro.

Otra de sus luchas fue lograr el respeto para los artistas nacionales, recordemos que antes nuestros artistas ‘abrían conciertos’ solo para afinar los equipos antes del artista internacional de turno, lamentablemente aún seguimos viendo estos casos por estos días, afortunadamente, en menor medida.  

Una Leyenda Viva

Acosta fue incluido en la Enciclopedia Ecuatoriana de la Música, en 2012 participó en su amada Concha Acústica recibiendo los honores que se merece una leyenda. Leyenda que sin embargo ha permanecido oculta para toda una generación, estoy seguro que el pasado viernes (03/08/2013) en el Quito Blues muy pocos habían escuchado de la existencia de Ramiro Acosta, pero con su talento que sigue intacto y su inigualable presencia musical, conquistó los corazones de todo Quito nuevamente, cada nota de su guitarra llegaba directamente al alma, por un momento nos transportó a Woodstock, él era Hendrix, ¡nuestro Hendrix! Muy pocos músicos tienen esa capacidad de hacerte volar con cada nota, espero siga siendo invitado a más festivales ya que él representa el verdadero rock de nuestro país, por esto y más ¡Larga vida al Negro!

Ramiro Acosta

Mil agradecimientos a Orlando Mena cuya revista Atahualpa Rock es la gran base de toda la publicación.

Fotografías Cortesía de Ramiro Negro Acosta Fan Page