Hay canciones y canciones,
Canciones estructuradas tan mecánicas que pierden la emoción y la esencia,
Canciones sencillas que rayan en lo bello, mas no sublimes
y ésta:

Tan soberbia que en cada nota se siente una daga en el corazón,
El ansiar fusionarse con las notas y volar en la eternidad,
Renunciar a tu vida por pertenecer a ese momento, a un acorde simplemente.