2072 de Fausto Ribadeneira

Corría el año 2072, el planeta afrontaban el caos, la sobrepoblación ya no daba para más, el programa de colonizaje espacial en planetas gemelos aún seguía en pañales y era un privilegio de aquellos que podían pagar los miles de millones para marcharse de este planeta en decadencia. Finalmente lo habíamos logrado, el desinterés e ingenuidad de la humanidad para con este mundo lograron destruirlo. La sociedad había colapsado, la ilusión del dinero ya no era sostenible, algunos habían despertado rebelándose contra ese sistema, pocas eran las colonias que aún ansiaban ver a este mundo recuperado.

Los gobiernos del planeta, más ineptos que nunca, habían perdido el control, el manual que se les había entregado ya hacia tantos siglos atrás ya no tenía efecto, el momento más temido había llegado. Los gobiernos de los países que habían decidido, o resignarse, a quedarse no daban con un plan de contingencia; se convocó a un concurso ‘Salve su Planeta, salve su vida’. Muchos proyectos insatisfactorios fueron entregados hasta que se alzó de entre todos un sujeto: el alquimista y neurocientífico Franz Garódez Villariba, pionero del transhumanismo, llegaba con todas las respuestas tan ansiadas, haciendo uso de su encanto e ingenio poco a poco fue haciéndose lugar entre las altas esferas. Dio con una solución magnífica para el hambre y la sobrepoblación imperante entre los países subdesarrollados, en particular África; el sujeto tenía la capacidad de crear escenarios en el cyber espacio: casas, ciudades, países con todas las comodidades a la entera disposición de los más necesitados, lo llamó el Proyecto Hermes.

Franz dialogó con las familias más menesterosas y les ofreció la vida eterna, con todas las comodidades, en un mundo que él había creado, lo único que debían hacer era morir.

Al inicio esta propuesta despertó terribles reacciones, todos parecían en contra, ¡cómo se podía permitir semejante acción! Sin embargo los cabecillas del mundo vieron la solución ideal, deshacerse del tan indeseado “lastre” de la humanidad. Poco a poco Franz encontró aliados, los más terribles aliados pero aliados al fin, que concebían el cyber espacio como un depósito de basura más que un nuevo mundo. Empezaron a proliferar los secuestradores y contrabandistas de poblaciones enteras obligadas a desaparecer.

Los gobiernos ofrecieron pagos y facilidades a las naciones más pobres para que dejen morir a su población y les regalen el “placer” de una nueva vida cibernética, las miserables familias terminaron aceptando el cruel trato.

Luego de muertos, su cuerpo era comprimido y conservado en cápsulas similares a camas de hospital, su conciencia se trasladaba al escenario cibernético, ellos sentían que solo habían dormido y despertado de un mal sueño en un paraíso, finalmente sonreían, tenían todo lo que habían anhelado y más.

La población que se quedaba en el viejo mundo, y aquella que había colonizado otros planetas, podía ver cómo vivía y se desarrollaba esta nueva humanidad, un nuevo tipo de programa reality había nacido, The Truman Show se hacía realidad.

El nuevo mundo imaginado por Franz era uno donde todo podía ser posible para los hombres, un lugar donde las limitaciones no existan y cualquier deseo que tengan se les podría cumplir con una simple actualización de software. Franz ideó este mundo como un sitio seguro donde los desafortunados puedan vivir en paz, pero también lo pensó como su granja de hormigas personal, deseaba probar cómo se sentía la verdadera divinidad. Nunca imaginó que su idea sería tomada como el nuevo Jardín del Edén y él se haya convertido en el nuevo mesías y en dios para aquellos que ya vivían en su cyber espacio.

La principal desventaja de este nuevo mundo era que la humanidad iba a carecer de libre albedrío. Era Franz y sus colaboradores quienes dictarían las órdenes, la vida de una persona se repetiría infinitamente, cada nueva conciencia humana que viajaba al nuevo mundo iba con un chip personalizado, el precio de la inmortalidad era un guión pulido y terminado para cumplir a cabalidad. La vida se desarrollaría de igual manera que en el mundo ‘normal’, se nacía, vivía, y moría. Al cabo de un tiempo -miles de años- volvían los mismos personajes a desarrollar la misma historia sin cambiar un ápice a la trama. Nada se podría cambiar por más que la persona desee, a menos claro que Franz y sus colaboradores lo decidan así. Este punto no fue comunicado a muchos de quienes accedieron al programa, se prefirió ocultarlo para evitar el fracaso del proyecto.

Viendo los resultados más familias supervivientes se fueron uniendo al plan, al viajar a este escenario creado por un hombre, tenían todo lo que solicitaban, nada se les negaba, ahora eran ellos los personajes de un inmenso videojuego. Por una billonaria suma usted podía acceder al programa y hacer cuanto le venga en gana, siempre y cuando no afecte la integridad de la nueva sociedad. Podía crear mas no destruir. Por supuesto con el pasar de los años no faltó aquel que hackeó el sistema propagando virus y maldad, asesinatos al azar, guerras, destrucción. Incluso hubo algunos que dotaron a personajes con habilidades sobrehumanas, afortunadamente éstos eran detectados pronto y eran eliminados del sistema. Para las generaciones posteriores de esta realidad aquellos personajes editados con super poderes serían conocidos como héroes y semidioses, personajes míticos.

La población más acaudalada empezó a darse cuenta de su error, cómo pudieron dejar que los más pobres disfrutaran del paraíso mientras ellos aún se enfretaban al declive de una civilización sin remedio. Ahora millones de familias acomodadas acudían voluntariamente a los laboratorios del Dr. Franz Garódez para terminar sus vidas y pasar al paraíso cibernético. A estas familias se les daba un trato especial ya que pagaban a grandes desarrolladores y programadores para que cuiden de ellos en el cyber espacio.

El mundo terrenal poco a poco se iba despoblando, todos deseaban el paraíso donde todo lo podían tener sin tanto sacrificio, muchos de los niños nacidos en el cyber espacio ya ni creían que alguna vez sus padres vivieron en un mundo donde el dolor imperaba y todo se conseguía con lánguido esfuerzo.

El hombre es animal de costumbres y mitologías, sin éstas simplemente no puede existir. Así que a pesar de ya no tener la necesidad de comer ni beber agua más que por simple apariencia y nostalgia de su antigua vida, volvieron a hacerlo, se volvió a sembrar y cosechar, se volvió a inventar artilugios de cocina, a pesar que los alimentos que obtenían era una simple ilusión algunos incluso engordaban, la psyche humana hacía de las suyas nuevamente, olvidaron a sus programadores y dejaron de solicitar nuevas actualizaciones, olvidaron por completo que podían conseguir todo cuanto deseaban fácilmente. Así, esta supuesta realidad virtual y artificial pasaba a segundo plano con el pasar de los años hasta convertirse en la única realidad conocida.

Así, el mundo que conocemos quedó completamente deshabitado de humanos, el único que quedó fue el sujeto que había inventado el nuevo mundo. Al verse anciano creó hologramas y clones de sí mismo para que sigan manteniendo su mundo ideal.

Poco a poco la población del cyber espacio olvidó la existencia del Dr. Franz. Ahora tres generaciones adelante a Franz se lo llamaba ‘dios’, su mente no era capaz de asimilar que un simple hombre habría creado aquel mundo tal como les habían contado sus antepasados, eso no podía ser posible, seguro fue obra de ‘dios’. Los descendientes de los primeros viajeros pensaban que lo contado por sus abuelos no era más que un simple mito, ‘¿cómo se podría haber venido de otro mundo?’ decían, así de frágil es la memoria de nuestra raza.

Franz también olvidaría su creación en sus últimos años de vida, y en su último suspiro ni recordaba quien era, ahora sus criaturas estaban al mando, a quienes también les aburría el hacerse cargo de algo tan simple como un nuevo mundo con una humanidad y una historia que se repiten una y otra vez. Poco a poco el mundo ideal se fue convirtiendo nuevamente en algo muy similar al que conocemos ahora, la desigualdad y la sobrepoblación atacaron nuevamente, simplemente el humano olvida y no aprende jamás.

El mundo ideal perecía así en el disco duro de un antiguo ordenador.

Pasaron miles de años hasta que nuevamente se levante un sujeto con las respuestas y cree un nuevo mundo ideal en un nuevo universo cibernético, como podremos adivinar sucedió lo mismo; el mundo ideal fue creado, las conciencias se trasladaron, el antiguo mundo quedaba abandonado y solo uno quedaba, aquel que era llamado ‘dios’. Un proceso que se ha repetido más veces que el infinito.

Cómo podríamos diferenciar una realidad de otra, la humanidad es experta en ser ingenua, nuestro instinto de adaptación nos hace aceptar y asimilar cada situación o ilusión que nos entregan, nuestro instinto de supervivencia nos ha enseñado, lamentablemente, que no hay que hacer preguntas, simplemente aceptar la supuesta realidad como la vemos. Muchas veces me sorprende la imagen mental de verme acostado inconsciente en una especie de cama de hospital, conectado a varios artefactos y con varias pantallas a mi alrededor mostrando todos mis recuerdos y vivencias. Muchas veces me pregunto si ya fui presa de un Dr. Franz o si yo elegí este camino de morir y vivir para siempre soñando con mi vida, llegar al final de ésta y “rebobinarme” repitiéndola una y otra vez. Si así fuera, estoy seguro que no sería consciente de ello, ¿o acaso usted sí lo es?

Moon Transhumanism


La historia de María Rosenthal, la monja hermafrodita

Sister Maria Rosenthal

Hay historias verdaderamente fascinantes que desearíamos fueran verdad ya que así le pondrían un poco más de sazón a la realidad, claro, hay muchísimas historias que por increíbles que parezcan resultan ser reales. El caso de la hermana Josephine Rosenthal es de aquellos que están en el limbo, entre la ficción y lo real, al no existir datos contundentes sobre esta historia no podemos afirmar ni negar lo que relataré a continuación, solo nos resta poner a trabajar nuestra imaginación. [Relato adaptado de los Especímenes de Alex CF.]

Esta es una historia que ha pasado de generación en generación por los pasillos de los monasterios y conventos religiosos, tal como aquella historia de los túneles que conectaban a los sacerdotes con las monjas, ha sobrevivido por siglos en un boca a boca feligrés.

Se cuenta que en el Monasterio Hohenwart (Alemania) allá por 1742 la Hermana Josephine Rosenthal apareció repentinamente embarazada. Se la sometió a varios exámenes y finalmente se declaró que era virgen, y también que – a todos los efectos, era imposible que se haya embarazado en su estadía en el monasterio. Su historia había llegado a los oídos del abad y, embarazada de 6 meses, fue llevada ante el Consejo de Benedicto XIV. Fue examinada nuevamente, y se declaró que Josephine había sufrido inmaculada concepción. A pesar de los intentos de sofocar la popularidad de esta historia, pronto se acordó que este supuesto sagrado evento debía ser visto como una buena señal, y Josephine fue movida de su convento a una capilla donde se la podía venerar.

Fue un momento auspicioso para el monasterio, fundado en 1074, desde el monasterio de Andechs, por el conde Ortolf y su hermana Wiltrudis, el último de la familia noble de la Ratoponen. Josephine había nacido en el convento de monjas, y había vivido una existencia ortodoxa. Su único contacto con los hombres era el abad, aunque su estilo de vida fue examinado por cuestiones de fe.

Josephine dio a luz una niña a los 8 meses de embarazo, lamentablemente moriría en la labor de parto debido a la pérdida de sangre. La niña fue bautizada como María siendo recibida con entusiasmo por las monjas mas no así por el consejo de Benedicto XIV quienes esperaban un varón para usarlo como un nuevo seudo mesías y anunciar la segunda venida de Cristo.

A pesar de esto la multitud empieza a venerar a la niña, la consideran una santa, la visitan todos los días y pronto se convierte en un estandarte femenino. Escribiría varios tratados sobre el mal trato que recibía la mujer en la institución eclesiástica, tratados que eran recibidos de muy buena manera por el pueblo. Poco a poco la iglesia católica temía el ascenso de una nueva María amenazando ser cabeza de la Iglesia.

Súbitamente, a la edad de 33 años, María cae enferma. Los síntomas se agravan y de repente muere. Al inicio su muerte fue vista como otro signo mesiánico, al morir María en la misma edad en la que supuestamente murió Jesucristo. Las monjas, compañeras inseparables de María, embalsaman sus restos y mientras lo hacían descubren que María estaba embarazada, el feto había muerto quien sabe hace cuánto y éste ocasionó la repentina muerte de María.

El secreto fue guardado y sus restos eran pasados de generación en generación hasta que lo único que quedó de ella fue una parte de su cráneo y su rostro con su rosario en una caja de madera, junto a un vial de su sangre dentro de un recipiente de vidrio, y dentro de una caja de pan de oro un mechón de su pelo y un fragmento de su segundo tratado religioso en pro de la mujer.

Debido a su fama sus restos fueron analizados a inicios del siglo XX y luego en la década de 1950, estos análisis encontraron que sus restos contienen desequilibrios hormonales únicos. Tanto María y su madre habían sido hermafroditas, capaces de autofecundarse espontáneamente y dar a luz, una condición extremadamente rara que llega a ser mortal.

Un mito verdaderamente fascinante que bien podría explicar las inmaculadas concepciones de los tiempos bíblicos, una teoría más para la supuesta concepción de Jesucristo.

También se dice que el cuerpo de María fue decapitado luego de su muerte a manos de los clérigos fanáticos conscientes del embarazo de ésta, creyendo que fue obra demoníaca más que divina.

Sea como fuere sabemos muy bien que cada mito esconde algo de realidad, quizá esta historia está hermanada con aquella de la carta del Tarot ‘La Papisa’, la única mujer que logró ser sumo pontífice disfrazándose de hombre y delatándose al dar a luz en plena recreación del vía crucis para luego morir apedreada por la multitud. Ya trataremos este mito en otra ocasión, por ahora reflexionemos con el mito de María, , la monja hermafrodita.


La Commedia dell’Arte

Descubrir arquetipos se vuelve una adicción, identificar diferentes patrones de conducta en la población y asimilarlos con algún personaje es un ejercicio que ha menudo practicamos sin siquiera darnos cuenta. Desde niños cuando decimos que alguien parece bruja o llaman ñoño a un niño con sobrepeso, no es bullying como se llama en estos tiempos, simplemente la inteligencia empieza a actuar y asimila una cosa con otra, empezamos a identificar estereotipos, luego prototipos y finalmente arquetipos. Claro, luego dependerá de los padres enseñar la diferencia entre juego y crueldad.

La vida es una inmensa obra de teatro, cada ser en esta realidad tiene un guión preestablecido con el que se va topando al correr los años, aquello sería nuestro arquetipo, nuestra esencia, nuestro rol principal. Además de éste en nuestra vida vamos encasillándonos en un sinnúmero de estereotipos o personajes cliché de los que tomamos razón recién al adoptar otro personaje. Por ejemplo, cada moda trae consigo diferentes vestimentas y maneras de comportarse. Me precio de no haber pertenecido a las llamadas tribus urbanas en mi adolescencia, pero vi cómo mis compañeros se iban transformando cada año; primero metaleros, luego punkeros, luego hoperos, luego emos, luego ‘hipsters’, con cada encarnación adoptaban una personalidad diferente, me parecía fascinante observarlos. Por supuesto, supongo yo era el desadaptado, jamás logré encajar en ningún grupo. Al llegar la vida adulta la teatralidad en la vida se hace notar aún más, cada profesión es un papel, socialmente adoptamos una máscara diferente para cada ocasión.

Siempre he creído que la música y el teatro son las únicas formas de arte donde convergen lo racional y lo irracional, lo formal y lo salvaje, lo físico y lo espiritual. En esta búsqueda por el inconsciente colectivo y los arquetipos que el hombre ha creado llegamos nuevamente al teatro, aquel hermoso arte que guarda en sí el registro histórico de la humanidad. Desde sus orígenes en los antiguos rituales hasta el imaginario crudo futurista del teatro actual, la amalgama de personajes y sucesos que el teatro guarda en su adn es inconmensurable, indagar en ellos es toda una aventura. Precisamente hoy nos embarcaremos en una era del teatro que ha influido en prácticamente en todas las facetas culturales desde el siglo XVI: La Commedia dell’Arte.

La commedia dell’arte nace bajo la estela de muchas influencias que lograron converger a plena luz del Renacimiento, sin dejar de lado las doctrinas religiosas medievales, las ferias de pueblo, los carnavales y las obras del período clásico griego y latino. Sus orígenes se remontan a la Atelana Romana y las farsas de la Edad Media pero se dice que este género teatral nació como tal con la primera comedia en prosa de Angelo Beolco (Ruzzante), sus textos eran obras de cinco actos escritas en dialecto, dialectos de cada uno de los sitios de Italia.

La Commedia marcó un punto de quiebre en el mundo del teatro, fue gracias a éste que el teatro popular superó al teatro tradicional o culto. Las obras clásicas griegas y romanas que se representaban en las cortes de los nobles se vieron eclipsadas por las obras que representaban el diario vivir del reino y el pueblo, la Commedia se encargó de inmortalizar los diferentes personajes, vivencias, costumbres, historias y experiencias de cada era en la historia. Los personajes arquetípticos protagonistas de las obras iban adquiriendo o desechando diferentes características en cada siglo, cada década. Así también iban naciendo nuevos personajes y vestimentas que se iban acoplando a cada siglo.

Es gracias a la Commedia que la profesión actoral se profesionaliza. Por vez primera, desde los tiempos griegos y romanos, las compañías y gremios actorales se unían, presentaban su obra en un establecimiento fijo y cobraban entrada. El actuar se convirtió en oficio, el actor se ganaba ahora su puesto en la sociedad, es reconocido como parte fundamental de la sociedad y se le empieza a respetar.

A diferencia del teatro tradicional, los grupos de la commedia contaban con mujeres para interpretar los personajes femeninos. En general eran familias -nos dice Elizabeth Waisse en una crónica-y cada actor representaba siempre la misma máscara, desde niño hasta anciano, más allá que representara un personaje de viejo o joven, se crecía y se moría con la misma máscara.

La popularidad de la comedia del arte en Italia y en el extranjero, fue extraordinario. Enrique III convocó a una tropa en Francia, desde 1576. En el siglo XVII, los gobiernos de España y Francia trataron de censurar y regular esta forma teatral. En el siglo XVIII Carlo Goldoni proponía el eliminar gradualmente las máscaras dando a los personajes una individualidad aún más marcada. Impuso la eliminación de la improvisación escénica propia del género mediante el establecimiento de un texto dramático (textos escritos). Lamentablemente lo que se veía venir finalmente pasó, se marca el 18 de enero de 1801 como fecha de la muerte de la comedia del arte. Ese día, con un edicto, la República Cisalpina (estado satélite de la Primera República Francesa) prohíbe el teatro de las máscaras.

La commedia dell’arte permaneció sepultada, salvo en algunos pequeños teatros franceses y toscanos, durante todo el siglo XIX. Finalmente en el siglo XX se lo ha intentado revivir poco a poco, podemos ver el legado de la Commedia en las pequeñas compañías del teatro de la calle, los cómicos de parque o plaza, en la ópera como la famosa Pagliacci, en hermanos Marx, Chaplin, Buster Keaton y, por supuesto, su reencarnación más reciente y famosa en estos tiempos: “el clown”: técnica teatral que consiste en trasladar al payaso al universo del actor. Método que fusiona las máscaras de la Commedia en una sola, la máscara más pequeña del mundo como ellos la llaman; la nariz roja.

Para este servidor el revivir la Commedia dell’Arte sería una de las maneras más acertadas de evolucionar al Teatro que se ha visto estancado en las últimas décadas. ¿Qué viene luego de El Clown, cuál es el siguiente paso en la evolución de la Commedia? Acaso sería volver a las raíces mismas de la máscara, la persona de los rituales y misterios, devolverle aquel sentido alquímico. Que el teatro vuelva a su función catártica primaria, que vuelva a ser la voz del pueblo, que vuelva a iluminar a las masas, que vuelva a despertar todos los sentidos, que vuelva a inspirar.

Tantos temas apasionantes que se desprenden en esta categoría, pero vamos a lo que os interesa: la máscara y los personajes.

La Máscara

Para esta sección citaré el insuperable texto de Elizabeth Waisse ‘La commedia dell ‘arte’ (publicado de la página 175 a página179 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº X).

Todo cambia en el artista de la escena cuando se pone la máscara. El cuerpo, la voz, el lenguaje. Ya no puede comportarse como en la cotidianeidad. El actor recita el texto con la voz impostada, no se preocupa de aquello que dice el personaje, sino de aquello que el autor ha querido decir. La máscara debe ser construida de cuero, porque es un material perdurable y al mismo tiempo, absorbe la transpiración, por lo que es posible tenerla puesta mucho tiempo. Además el cuero es un material vivo. No todos los personajes de la comedia llevan máscara. Sobre la máscara se lleva el camauro, es una especie de capucha negra, que cubre absolutamente el pelo real del actor y el cuello. Al mismo tiempo ayuda a sostener la máscara. Siempre el cabello es falso, como la barba y los bigotes. La única parte desnuda del cuerpo son las manos. Está prohibido tocarse la máscara con las manos. La máscara debe ser monocromática. Colores que van del blanco al negro, pasando por todas las gamas del beige, el sepia y el marrón.

Existen variedades de máscaras: 1. La máscara completa de cuero 2. El infarinato (enharinado) 3 Tratamiento mixto: un cuarto de máscara: Il Dottore y a veces la Servetta 4. Máscara fraccionada: sólo nariz, frente, mentón. 5. Deformación plástica del rostro con caracterización. 6. Personajes sin máscara de cuero ni tratamientos particulares, sólo el maquillaje que realza los rasgos de la cara. La máscara social.

La máscara es un detonador de una explosión expresiva. Cuando aparece el personaje ya sugiere quién es (qué tipo humano), qué cosa podrá hacer y qué no, que cosa promete (qué programa dramático contiene), cómo es su vida (cuál es su comportamiento permanente). De esta forma se hace accesible a todo público, de cualquier cultura, aunque no conozca la lengua en la que hablan. Técnicamente, cuando el actor está tras una máscara, y realiza el acto de mirar, debe orientar la máscara considerándola sólo un gran ojo. El centro de este ojo, el actor lo debe situar en la punta de su propia nariz, no de la máscara. Tiene tres puntos de referencia para dirigir la máscara: el partenaire, el objeto y el público.

¿Cuáles son los personajes de la comedia del arte?

Las compañías de actores de Commedia dell’Arte estaban formadas generalmente por doce personas, que interpretaban los distintos personajes, con varios enamorados y mujeres sin máscara. Se supone que el núcleo originario fue el compuesto por el patrón veneciano (pantalone) y los zanni. Los zanni son sirvientes que provienen de los sanniones de la comedia latina y de los esclavos de la comedia ática. Su carácter bufonesco se desdobla en numerosos personajes que suelen aparecer por parejas cómicas. Son, entre otros, Arlecchino y Brighella, Truffaldino y Buffetto, Pulcinella y Coviello. Los tipos fijos de la comedia son: los viejos, los enamorados, los sirvientes y el capitán. (Ilustraciones de Maurice Sand).

• Los Enamorados.

  1. Ellos Primo attore: Leandro, Florindo, Federico, Flaminio (son independientes desde el punto de vista económico)
  2. l’Ennamorato (enamorados jóvenes): Lelio, Silvio, Oratio, Flavio… (hijos de la clase alta)
  3. Ellas Prima attrice: Isabelle, Beatriz… (son independientes desde el punto de vista económico)
  4. l’Ennamorata (enamoradas jóvenes): Clarissa, Rosaura, Angélica… (hijas de la clase alta). (Fuente)

Son hijos de nobles, pero que sólo queda el padre viudo. Los han mandado a estudiar a las ciudades más importantes, en las artes, las ciencias y la destreza guerrera. No llevan máscara, sólo el maquillaje social. Visten con ropajes característicos de la época. Se asocian con perros o gatos de raza, siempre mantienen su porte y elegancia. Están muy pendientes de su aspecto exterior, de cada uno de sus movimientos, de sus atuendos y su cuerpo. Prácticamente no comen, les parece una acción vulgar, son cuasi anoréxicos.

Su centro de energía está en el pecho, y caminan en puntas de pie, como si no sintieran el peso de la gravedad, y estuvieran flotando. Realizan movimientos amplios con los brazos, ocupando todo el espacio posible. Podemos decir que funcionan de la cintura hacia arriba. Son fetichistas, adoran los objetos de su amado, una carta, un pañuelo, pero nunca se tocan con el otro, pueden besar un lazo que encuentran caído en el piso, si creen que pertenece a su amado. Tienen tendencia al suicidio, ante cualquier problema, si creen que su amor no los quiere, o si les sale un granito, o se les mancha el vestido, justo cuando van a encontrarse con el ser amado. También tienden a la locura, ante las situaciones que no pueden resolver, y en su locura se convierten en una animalito (una oveja, un pato, un sapo). Su función en el canovaccio es querer casarse con su amado, pero siempre el padre se opone por un problema con la dote (los bienes que por costumbre tenía que entregar el padre de la novia ante un casamiento).

Se los asocia con el elemento agua, surgen a la vida, y lagrimean. Se alimentan de vegetales, no porque sean vegetarianos, sino porque la carne les parece un alimento vulgar. Nunca tienen hambre, eso es cosa de los siervos. Los enamorados son muy valientes y pueden llegar a ir a la guerra para rescatar a su amor, en ese caso portan una máscara neutra, para no ser reconocidos.

Es el amor idealizado. La persona amada es más para ser soñada, que para ser tocada. Los enamorados son heroicos, el pecho siempre abierto. Por amor pueden someterse a cualquier sacrificio, tortura. Son inteligentes, pero su inteligencia se ve obnubilada por la pasión, de las penas, las alegrías, viven en un estado emocional fluctuante, que les provoca una alteración mental. Son celosos, orgullosos, reconocen sus propios errores, siempre en forma extrema, en forma dramático–patética. Sienten amor y odio absoluto, narcisos, no tienen sentido del humor. Siempre controlan sus gestos, para mostrar siempre la perfección. Están permanentemente utilizando un objeto personal, suelen ser: un pañuelo, un abanico, una carta, una espada.

  • Il Giovane Amoroso: El hombre interesante de su época: atlético, bien parecido, voz agradable, elegante y modales de la buena sociedad. Además de estos dones, era necesario demostrar su exquisito gusto musical, tener noción de letras e improvisar sonetos y madrigales. También ha sido encarnado bajo los nombres de Flavio, Horacio, Cintio, Ottavio, Leandro.

  • La Giovane Amorosa: Representa el ideal femenino de cada era, la musa, la diosa inspiradora, la razón que despierta la ráfaga de pasión en todos los personajes. Su historia de amor junto al Giovane Amoroso los convierten en los protagonistas de la Commedia. También se la conoce bajo los nombres de Fiorinetta, Isabella, Aurelia, Silvia. Camilla, Flaminia.

• Los Viejos

Están apremiados por el tiempo que se les termina, en estado permanente de urgencia. Son egoístas y siempre están sin mujer por diversos motivos. La función dentro del canovaccio, es la de obstaculizar, en general, el casamiento de los enamorados. Operan contra su propia naturaleza, quieren ser “el novio”, que se casa con la joven. Buscan un amor libidinoso. Aunque un viejo sólo puede enamorarse en la cabeza y en la baba que le cae por la boca, porque ya no son potentes sexualmente.

Se los asocia con el elemento tierra. Corazón de piedra. Lapidarios. Pero el viejo es la autoridad máxima en la casa y es el que da las órdenes, por lo que sólo podrá ser detenido en su accionar en forma deshonesta, con la fuerza, el engaño y la traición.

Algunos viejos característicos son:

Pantalone

• Pantalone. Se asemeja corporalmente a un pavo. El cuerpo curvo y largo. Sus pasos son cortos y rápidos. Camina con los talones juntos y los pies para afuera: en posición, como si estuviera sentado, pero sin sacar la cola afuera. Tiene los codos juntos y está permanentemente moviendo los dedos como si estuviera contando dinero. Otros nos dicen que su máscara corresponde a un animal, el águila, que concreta su carácter; es parda, huesuda y aquilina, oscila entre la seriedad y la broma y adquiere una relevancia especial, ya que a menudo se presenta de perfil. Cuando se pone contento salta, levantando los pies como si le quemara el suelo. Cuando tiene una emoción muy fuerte, se toma el corazón, como si le viniera un ataque, y cae al piso levantando los pies y pataleando. Pero, puede incorporarse de un salto, ante una mujer bonita o un billete. Estos movimientos ágiles que realiza, constituyen una convención de la máscara, dado que en general se mueve como un viejo. Viste ricamente a la usanza de la época y lleva una media máscara con sombrero. Pantalone es muy avaro, lo que más le importa en la vida es el dinero. Por ejemplo si en un canovaccio, se casa con la signora, no le molesta hacer la vista gorda y dejar pasar al sastre al cuarto con su mujer, porque en esa complicidad consigue no pagarle.

• Il Dottore. Corporalmente se parece a un cerdo. Viste una toga larga y sombrerito chato. Lleva una panza falsa. Camina como si fuera un resorte, subiendo y bajando. Lo que más le gusta es hablar y comer. Siempre tiene algo para explicar y mostrar sus conocimientos, empleando palabras en latín, en griego, o en cualquier otro idioma. Puede usar el grammelot, es una técnica en la que en realidad sólo se dice alguna palabra existente de un idioma y el resto son cuasi palabras improvisadas por el actor, pero con una intención precisa, como si estuviera hablando correctamente. Se mueve en el espacio, como si por todos lados hubiera pizarras donde el puede desarrollar sus teorías, no pierde ocasión de exhibir su supuesta sabiduría. Y además es un devorador de comida, una verdadera cloaca. El doctor no puede dejar de hablar, y realiza su sproloqui, esto implica que comienza una explicación y no se detiene, entonces los otros actores que están en la escena, se sacan sus máscaras y desde el actor, lo sacan, por la fuerza, de la escena, ya que la máscara del doctor, en esos momentos, es como si perdiera la consciencia de que está en un escenario dentro de un canovaccio, en general se repite a lo largo de la comedia, a veces le bajan el telón, o le cae un trasto encima, pero el Doctor vuelve a insistir.

• Il Capitano. Era en sus orígenes un zanni, pero que en la guerra se vende al enemigo, y finge ser un héroe en la batalla, pero en realidad es un cobarde y traidor a la patria. Su elemento es un palo, que lo lleva orgulloso, sonriente. Exhibe su coraje, alzando su mandíbula. se relaciona con el miles gloriosus de Plauto. Bajo la dominación española se hace español, y se presenta bajo variados nombres: Capitano Spavento della Valle Inferna, Capitano Spezza-Monti, Capitano Coccodrillo, Capitano Mala-Gamba e Bella-Vita, Capitano Taglia-Cantoni, Capitano Cerimonia, Capitano Fracasse, Capitán Matamoros, etc. Habla un español italianizado lleno de rodomontadas o fanfarronadas. Su enorme mostacho erizado, su gran nariz y su gran espada le ayudan a provocar miedo, pero en realidad es un cobarde ridículo. Parece grande, bello, orgulloso, fuerte, terrible, irresistible, imbatible en batalla y en el amor. Pero todo el tiempo se tropieza, o se golpea con su bastón, o se asusta, se equivoca la dirección. Le gusta comer manjares recostado y es de chuparse los dedos y emborracharse. Lleva una media máscara con una gran nariz y uniforme militar.

• Tartaglia. Notario tartamudo, miope, no escucha y está acompañado por una corneta que amplifica el sonido. Su animal es la tortuga.

• La bauta. Constituye una máscara atípica. No pertenece a la clasificación de las máscaras de la comedia del arte. Un tricornio negro, una capa negra con esclavina y el rostro cubierto con una máscara blanca. Su función es la de no ser reconocido, el ocultamiento. Es andrógina, ambigua. Era utilizada para salir de incógnito. Al contrario de las máscaras de la commedia dell´ arte, que determinan y definen claramente la función y personalidad del personaje. La bauta es lo opuesto, es la búsqueda de la no identidad, de la máscara masificada. Las leyes para el uso de la máscara en el gobierno veneciano: prohibición de introducir la máscara en conventos y lugares de culto; prohibición del uso de armas como parte integrante de la máscara; prohibición de uso de la máscara a las prostitutas; imposición del uso del tabarro y la máscara a las mujeres en los teatros. Al mismo tiempo que cumplía con una función de ocultamiento, también tenía una función social, ya que era usada sólo por la clase aristocrática. En las ceremonias oficiales y fiestas públicas era una obligación usarla.Se consideraba un disfraz ideal por los reyes y príncipes que podían circular libremente en la ciudad sin ser reconocidos. La fama de Bauta fue a lo largo de la Serenísima República, considerada como un símbolo reaccionario. La bauta tiene un aspecto fantasmagórico y se complementa con un tricornio negro, el zendale (túnica larga de satén), y una capa larga. Otros nombres: Larva, Casanova.

• Los Zanni

Los sirvientes. Se encuentran en estado de urgencia permanente. Llegan a la ciudad en busca de trabajo. Vienen de pueblos pequeños, en donde se hablaba un determinado dialecto, por lo que su forma de hablar es extraña, primitiva, con un ritmo, acentuación y uso de palabras incomprensible. No tienen educación, no saben leer ni escribir. Siempre tienen sueño y hambre. Duermen parados, no tienen acceso a las camas. No se bañan, entonces tienen mal olor y la piel escamada. También tienen piojos. Su centro está de la cintura para abajo ya que: instintos fisiológicos y sexuales El animal de referencia es el pollo en algunos otros el mono, la postura es con la cola y el pecho hacia fuera y las rodillas dobladas hacia delante. Nunca están quietos. Son astutos pero no inteligentes. Son muy miedosos. Visten un pantalón y camisa de retazos, de pedacitos de trapo cosido, de ahí es que viene la estilización del traje con los rombos, pero en realidad es un traje muy pobre. Lleva una máscara, con una gran nariz y un sombrero de paño. Un cinturón, donde lleva colgado el battochio, es un palo, que tiene un efecto en su construcción en madera, que cuando se golpea hace un fuerte ruido como si se estuviera pegando verdaderamente. Es ingenuo y puede creer que un papel que vuela con el viento es un ser vivo. Es un tonto –genio, si quiere ir del punto A al B, nunca llegará en línea recta , es más nunca llegará al punto B por propia voluntad, si llega será por casualidad. Sus nombres terminan con ino-ina. Derivaciones del zanni • Infarinato. En su origen fue zanni, pero ascendió dado que se ha convertido en criado personal de la señora. Por lo tanto duerme en una cama. Se enharinan el rostro, y tienen panza, son afeminados, como eunucos. Aman a la señora por sobre todas las cosas, darían su vida por ella, se tiran al piso, ante un charco con tal de que ella no se ensucie. La ayudan a vestirse y la acompañan permanentemente. Son amantes de los bombones, que la señora suele darles como premio. • La signora. En su origen era una zagna, pero que se ha casado con un viejo rico y se ha transformado en una mujer adinerada, obviamente casada por interés económico y mostrando su riqueza en exceso. Usa peinados altísimos con sombreros y tocados estrafalarios, hasta un barco puede tener como adorno en la cabeza. Toma clases para pertenecer a la nobleza, pero cuando se emociona pierde sus modales y le aparece su comportamiento primitivo. Hace gala de sus riquezas poniéndose todo al mismo tiempo.

Entre los principales Zanni tenemos:

  • Arlequín (Arlecchino): La máscara más famosa de la Commedia dell’Arte. Arquetipo del niño. Probablemente de origen francés, era la encarnación del demonio en la tradición de las fábulas medievales francesas. Con el papel de “segundo Zani” el siervo inteligente y tonto, ladrón, mentiroso y tramposo, en perpetuo conflicto con el jefe y constantemente preocupado de reunir el dinero para saciar su apetito insaciable. El origen del nombre de Arlecchino parece estar relacionado con el diablo. Remonta a leyendas sobre una jauría de condenados que galopa en las noches de tormenta, perseguida por unos diablos. Aparece este nombre en Francia, en la segunda mitad del s. XIII, como Herlequin (‘boca del infierno’), tipo cómico de diablo. Arlecchino es un tipo poco recomendable, un ladrón entrometido, farsante y fantasioso. Originario de Bérgamo, su estupidez le hace parecer a veces un loco genial: nunca se sabe si se burla de sí mismo o de los demás. Es grosero, llegando a lo pornográfico, pero al mismo tiempo es ingenuo e ignorante. Siervo paciente, goloso, siempre enamorado, siempre participando de embrollos, se aflige y se consuela como un niño, pero su oportunismo le hace perseguir siempre con sus burlas un interés. Sus movimientos son livianos, ágiles, graciosos, felinos. Se basan en el juego de la musculatura del dorso, que imita los movimientos del gato. Puede ensancharse, recogerse, dar un salto inesperado o lanzarse en un vuelo acrobático. Inquieto, hace continuas volteretas, saltos, caídas, que le permiten parodiar todos los bailes. Su vestido es, originariamente, la camisa y el pantalón blancos del zanne, pero se convierte en una túnica corta y pegada al cuerpo que está cosida con numerosos parches de distintos colores y formas según se va rompiendo, ya que Arlecchino no tiene dinero para comprar otra. Su máscara conserva unas pequeñas protuberancias en la frente, restos de los cuernos de su origen demoníaco. Habla el dialecto bergamasco con increíble rapidez. Los actores que se hicieron más famosos en este personaje fueron Tristano Martinelli (1630), Domenico Biancolelli (1646-1688), Evaristo Gherardi (1663-1700), Carlino Bertinazzi (desde 1700). Conocido por sus travesuras, su credulidad y su pereza. A veces es el amor de Columbine y Pierrot su rival.

  • Arlequín Moderno: El traje rasgado y sus parches coloridos, remiendos por todos lados, evolucionan en rombos brillantes. Rediseñado por Miguel Ángel. Yuxtaposición de lo sagrado a lo profano, el traje manifiesta cierta semejanza con el uniforme de los guardias suizos, diseñado precisamente por Buonarroti. Los antiguos diseños ahora se han convertido en una composición armoniosa de triángulos en colores alternados.

  • Arlecchina: la del traje con manchas coloridas, aparece por primera vez en el escenario de París en 1695 en un drama titulado “Regreso de la feria de Besons”.

  • Brighella: Arquetipo del Cínico. Aparece en 1603 y proviene de Bérgamo también, pero de la zona alta de Bérgamo, lo que le da una cierta superioridad sobre Arlecchino. Es inquietante, cínico y sagaz. Su nombre procede de briga (‘engaño, molestia’). Le encanta embrollar a los demás, especialmente si son tontos, procurando siempre un provecho personal. No respeta ni ama más que su propio placer. Cuando consigue dinero, se hace admirar y provoca e insulta a los más débiles, pero es cobarde ante los fuertes. Las mujeres temen sus burlas pero admiran su astucia. No tiene oficio, pero es observador y psicólogo para su propio beneficio. Toca la guitarra, canta con voz melosa y baila con gran vivacidad de piernas y brazos. Su vestido es una librea con bandas verdes. Su máscara es olivácea, de ojos oblicuos, labios sensuales y mentón bestial. Su lenguaje es menos rústico y menos inculto que el de Arlecchino.Siempre vestido de verde y blanco con una máscara facial negro o verde oliva, que lleva un bolso y una daga en su cinturón.

  • Pierrot (Pedrolino): es sincero y juguetón. es un zanni también. Aparece en la segunda mitad del s. XVI como creación del actor Giuseppe Giratone. Su seriedad, ternura e ingenuidad le acercan al tipo de enamorado pastoril. Su descendiente directo es el Pierrot francés. Su aspecto soñador se complementa con unos movimientos que persiguen la verticalidad. Enamorado ingenuamente de Franceschina, cuando ella lo engaña es él quien acaba pidiéndole perdón llorando. Lleno de candor, es impulsado por Arlecchino a gastar bromas a Pantalone o al Dottore, y siempre acaba pagando por los dos. Su fisonomía joven debe ser extremadamente movible, por lo que no usa máscara, sino la cara enharinada.

  • Punch (Pulcinella): Es un siervo a veces tonto o inteligente valiente o cobarde. Arquetipo del feo. Su traje es una camisa blanca, envuelta en una cinta. Lleva un sombrero largo y antifaz negro con una nariz ganchuda y arrugas. Napolitano, y aparece desde 1618 como descendiente del Maccus de las farsas Atelanas, con quien tiene en común su insolencia, o de Bucco que, sobrio de gestos, estalla de pronto de manera acrobática. Se cree que su nombre deriva de pulcino (‘polluelo’), o de pulce (‘pulga’). Viejo solterón, egoísta, glotón y sensual, lleva una joroba que convierte su carácter en cruel e irónico y que le hace ser atormentado. Trata de olvidar su desgracia física vengándose sin piedad de los demás y entregándose a placeres mundanos como la convulsiva ingestión de tallarines. Su movimiento es ligero y contrasta entre la inmovilidad y la agilidad instantánea. Su nombre proviene de Paolo Chinelli, uno de los primeros representantes de la farsa del siglo XVI.

  • • Scaramouche (Scaramuccia): Proviene de un personaje napolitano llamado Scaramuccia , siempre en busca de pequeñas grescas, cobarde y fanfarrón, el último y más cómico de una serie de capitanes, de éste deriva la figura francesa de Scaramouche, señor autodenominado de tierras que alguna vez existieron en esta tierra; no menos noble que Carlomagno y tan rico como su bisabuelo Creso. Ladrón, villano, amigo y rival de Pulcinella en una carrera de cuentos y picardía.

  • Columbine (Colombina): El mismo personaje lo encontramos con otros nombres: Esmeraldina, Franceschina, Mariolina, Ricciolina, Arlequina… En aquellos tiempos, el hecho de que un hombre decidiera ser comediante lo convertía, literalmente, en un proscrito; por lo que, para una mujer, tal osadía era todavía más grave. Hay que añadir que, al actuar sin máscara, las intérpretes de este personaje recurren al maquillaje para cambiar su cara y darle carácter. El papel femenino y su figura acicalada era muchas veces interpretada en el contexto social de la época como una manifestación diabólica, por lo tanto, reprobable y marginada. Su nombre, Colombina, se relaciona con Columba, el femenino, en latín, de palomo, el animal que la representa. Al igual que los otros criados, encarna el trabajador temporal de la región que busca trabajo en Venecia. A menudo, se la presenta huérfana o lejos de una familia que no puede alimentarla, sirvienta-celestina, criada o camarera de una gran dama de la aristocracia, de Pantalone, de sus hijos o del dottore. Se mueve con velocidad y eficiencia y es a menudo el único personaje sensato del escenario. Colombina ayuda a su señora a ganarse el afecto de su verdadero amor, a base de manipular a Arlecchino mientras se aleja de los intentos de acoso libidinoso de Pantalone. Es cómplice de su ama, su confidente y portadora de sus mensajes.

  • Trivellino: Se dice que Trivellino era el antiguo nombre de Arlecchino y es la máscara gemela de éste, aunque con nombre y traje diferente. Su nombre significa “el hombre de traje perforado”.

  • Scapino: Criado que arregla todo a patadas y puñetazos, cínico y calculador. Toma el mismo papel de los esclavos en la comedia Romana. Fue la inspiración para el Mascarille de Moliere.

  • Coviello: Personaje interpretado en Roma con gran éxito por Salvator Rosa, descrito como inteligente, intrigante, falso y fanfarrón, diestro en el manejo de la mandolina y la espada.

  • Narcisino: Tipo de Brighella originario de Malalbergo. Narcisino cuenta con una sola arma: su astucia.

  • Corallina: Franceschina, Betta, Marinetta, Violetta, y muchos otros nombres. Criada de charla audaz y gesto casual, siempre dispuesta a la adulación y la malicia, cómplice amorosa del ama,interviene para poner remedio la inexperiencia de ella, conduciendo el romance a un final feliz.

  • Pierrot: Personaje popular del teatro francés que se caracteriza por llevar un traje blanco muy amplio y con grandes botones. Descendiente francés del Pedrolino italiano.

  • Pagliaccio: El payaso, sería una de las primeras máscaras de circo junto al Pierrot francés. Nació de la imaginación del narrador Giulio Cesare Croce, quien resumió sus narrativas públicas en un libro titulado “Bertoldo, Bertoldino y Cacaseno”. Famoso por la ópera de Ruggero Leoncavallo. 

  • Peppe Nappa: Perezoso, pero capaz de saltos inesperados y danzas acrobáticas, codicioso e insaciable, juega regularmente en las parcelas el papel de siervo. Le encanta estar en la cocina o zumbando alrededor de ella, la comida es su pasión. Su traje consiste en una chaqueta y pantalón azul, ambos grandes y largos, un sombrero de fieltro, blanco o azul en una gorra blanca. Su nombre proviene de “borla”, “parche” en Sicilia.


Jorge Luis Borges – Siete Noches [Conferencias]

Borges

El genio de Borges nos visita nuevamente, esta vez, venciendo su timidez y su incomodidad al expresarse en el idioma español, para dictarnos 7 conferencias que vienen directamente desde 1977. Junto al texto que recoge lo dicho en las mismas editado en 1980 editado en conjunto por Borges y Roy Bartholomew. El texto reza lo siguiente: ‘LAS CONFERENCIAS que, revisadas y con el título de Siete noches se reúnen en este volumen, fueron ofrecidas por Jorge Luis Borges en el teatro Coliseo de Buenos Aires en 1977: La Comedia, La pesadilla y Las mil y una noches el 1°, el 15 y el 22 de junio, El budismo, La poesía y La cabala el 6, el 13 y el 26 de julio, y La ceguera el 3 de agosto. El tema de la sexta fue decidido las vísperas, pues Borges desistió a último momento de hablar de los gnósticos de Alejandría, como había sido anunciado.’ Me he tomado el atrevimiento de tomar mis partes ‘favoritas’ de cada conferencia y postearla en cada video, pero por favor, no pierda la oportunidad de escuchar todo en palabras del mismísimo Borges, un tesoro literario.

La Divina Comedia

Se ha comparado a Milton con Dante, pero Milton tiene una sola música: es lo que se llamaen inglés “un estilo sublime”. Esa música es siempre la misma, más allá de las emociones de lospersonajes. En cambio en Dante, como en Shakespeare, la música va siguiendo las emociones. Laentonación y la acentuación son lo principal, cada frase debe ser leída y es leída en voz alta.Digo es leída en voz alta porque cuando leemos versos que son realmente admirables,realmente buenos, tendemos a hacerlo en voz alta. Un verso bueno no permite que se lo lea en vozbaja, o en silencio. Si podemos hacerlo, no es un verso válido: el verso exige la pronunciación. Elverso siempre recuerda que fue un arte oral antes de ser un arte escrito, recuerda que fue un canto.Si Dante hubiera coincidido siempre con el Dios que imagina, se vería que es un Dios falso,simplemente una réplica de Dante: En cambio, Dante tiene que aceptar ese Dios, como tiene queaceptar que Beatriz no lo haya querido, que Florencia es infame, como tendrá que aceptar sudestierro y su muerte en Ravena. Tiene que aceptar el mal del mundo al mismo tiempo que tieneque adorar a ese Dios que no entiende.

 

La Pesadilla

Ahora llegamos a la especie, a la pesadilla. No será inútil recordar los nombres de la pesadilla. El nombre español no es demasiado venturoso: el diminutivo parece quitarle fuerza. En otras lenguas los nombres son más fuertes. En griego la palabra es efialtes: Enaltes es el demonio que inspira la pesadilla. En latín tenemos el incubus. El íncubo es el demonio que oprime al durmiente y le inspira la pesadilla. En alemán tenemos una palabra muy curiosa: Alp, que vendría a significar el elfo y la opresión del elfo, la misma idea de un demonio que inspira la pesadilla. Y hay un cuadro, un cuadro que De Quincey, uno de los grandes soñadores de pesadillas de la literatura, vio. Un cuadro de Fussele o Füssli (era su verdadero nombre, pintor suizo del siglo dieciocho) que se llama The Nightmare, La pesadilla. Una muchacha está acostada. Se despierta y se aterra porque ve que sobre su vientre se ha acostado un monstruo que es pequeño, negro y maligno. Ese monstruo es la pesadilla. Cuando Füssli pintó ese cuadro estaba pensando en la palabra Alp, en la opresión del elfo. Llegamos ahora a la palabra más sabia y ambigua, el nombre inglés de la pesadilla: the nightmare, que significa para nosotros “la yegua de la noche”. Shakespeare la entendió así. Hay un verso suyo que dice “I met the night mare”, “me encontré con la yegua de la noche”. Se ve que la concibe como una yegua. Hay otro poema que ya dice deliberadamente “the nightmare and her nine foals”, “la pesadilla y sus nueve potrillos”, donde la ve como una yegua también. Pero según los etimólogos la raíz es distinta. La raíz sería niht mare o niht maere, el demonio de la noche. El doctor Johnson, en su famoso diccionario, dice que esto corresponde a la mitología nórdica —a la mitología sajona, diríamos nosotros—, que ve a la pesadilla como producida por un demonio; lo cual haría juego, o sería una traducción, quizá, del efialtes griego o del incubus latino.

 

Las Mil y Una Noches

Quiero detenerme en el título. Es uno de los más hermosos del mundo, tan hermoso, creo, como aquel otro que cité la otra vez, y tan distinto: Un experimento con el tiempo. En éste hay otra belleza. Creo que reside en el hecho de que para nosotros la palabra “mil” sea casi sinónima de “infinito”. Decir mil noches es decir infinitas noches, las muchas noches, las innumerables noches. Decir “mil y una noches” es agregar una al infinito. Recordemos una curiosa expresión inglesa. A veces, en vez de decir “para siempre”, for ever, se dice for ever and a day, “para siempre y un día”. Se agrega un día a la palabra “siempre”. Lo cual recuerda el epigrama de Heine a una mujer: “Te amaré eternamente y aún después”. La idea de infinito es consustancial con Las mil y una noches. Las mil y una noches no son algo que ha muerto. Es un libro tan vasto que no es necesario haberlo leído, ya que es parte previa de nuestra memoria y es parte de esta noche también.

 

El Budismo

Ahora llegamos a lo difícil. A lo que nuestras mentes occidentales tienden a rechazar. La transmigración, que para nosotros es un concepto ante todo poético. Lo que transmigra no es el alma, porque el budismo niega la existencia del alma, sino el karma, que es una suerte de organismo mental, que transmigra infinitas veces.

Deussen, discípulo de Schopenhauer, que quiso tanto al budismo, cuenta que se encontró en la India con un mendigo ciego y se compadeció de él. El mendigo le dijo: “Si yo he nacido ciego, ello se debe a las culpas cometidas en mi vida anterior; es justo que yo sea ciego”. La gente acepta el dolor. Gandhi se opone a la fundación de hospitales diciendo que los hospitales y las obras de beneficencia simplemente atrasan el pago de una deuda, que no hay que ayudar a los demás: si los demás sufren deben sufrir puesto que es una culpa que tienen que pagar y si yo los ayudo estoy demorando que paguen esa deuda. El karma es una ley cruel…

Tenemos que renunciar a la pasión. El suicidio no sirve porque es acto apasionado. El hombre que se suicida está siempre en el mundo de los sueños. Debemos llegar a comprender que el mundo es una aparición, un sueño, que la vida es sueño.

¿Qué es el nirvana? Buena parte de la atención que ha suscitado el budismo en el Occidente se debe a esta hermosa palabra. Parece imposible que la palabra nirvana no encierre algo precioso. ¿Qué es el nirvana, literalmente? Es extinción, apagamiento. Se ha conjeturado que cuando alguien alcanza el nirvana, se apaga. Pero cuando muere, hay gran nirvana, y entonces, la extinción.

 

La Poesía

Pensemos en una cosa amarilla, resplandeciente, cambiante; esa cosa es a veces en el cielo, circular; otras veces tiene la forma de un arco, otras veces crece y decrece. Alguien —pero no sabremos nunca el nombre de ese alguien—, nuestro antepasado, nuestro común antepasado, le dio a esa cosa el nombre de luna, distinto en distintos idiomas y diversamente feliz. Yo diría que la voz griega Selene es demasiado compleja para la luna, que la voz inglesa moon tiene algo pausado, algo que obliga a la voz a la lentitud que conviene a la luna, que se parece a la luna, porque es casi circular, casi empieza con la misma letra con que termina. En cuanto a la palabra luna, esa hermosa palabra que hemos heredado del latín, esa hermosa palabra que es común al italiano, consta de dos sílabas, de dos piezas, lo cual, acaso, es demasiado. Tenemos lúa, en portugués, que parece menos feliz; y lune, en francés, que tiene algo de misterioso.

En alemán, la voz luna es masculina. Así Nietzsche pudo decir que la luna es un monje que mira envidiosamente a la tierra, o un gato, Kater, que pisa tapices de estrellas. También los géneros gramaticales influyen en la poesía. Decir luna o decir “espejo del tiempo” son dos hechos estéticos, salvo que la segunda es una obra de segundo grado, porque “espejo del tiempo” está hecha de dos unidades y “luna” nos da quizá aun más eficazmente la palabra, el concepto de la luna. Cada palabra es una obra poética.

La poesía es el encuentro del lector con el libro, el descubrimiento del libro. Hay otra experiencia estética que es el momento, muy extraño también, en el cual el poeta concibe la obra, en el cual va descubriendo o inventando la obra. Según se sabe, en latín las palabras “inventar” y “descubrir” son sinónimas. Todo esto está de acuerdo con la doctrina platónica, cuando dice que inventar, que descubrir, es recordar. Francis Bacon agrega que si aprender es recordar, ignorar es saber olvidar; ya todo está, sólo nos falta verlo.

Bradley dijo que uno de los efectos de la poesía debe ser darnos la impresión, no de descubrir algo nuevo, sino de recordar algo olvidado. Cuando leemos un buen poema pensamos que también nosotros hubiéramos podido escribirlo; que ese poema preexistía en nosotros. Esto nos lleva a la definición platónica de la poesía: esa cosa liviana, alada y sagrada. Como definición es falible, ya que esa cosa liviana, alada y sagrada podría ser la música (salvo que la poesía es una forma de música). Platón ha hecho algo muy superior a definir la poesía: nos da un ejemplo de poesía. Podemos llegar al concepto de que la poesía es la experiencia estética: algo así como una revolución en la enseñanza de la poesía.

He hablado de los idiomas y de lo injusto que es comparar un idioma con otro; creo que hay un argumento que es suficiente y es que si pensamos en un verso, una estrofa española por ejemplo, si pensamos

quién hubiera tal ventura
sobre las aguas del mar
como hubo el conde Arnaldos
la mañana de San Juan,

no importa que esa ventura fuera un barco, no importa el conde Arnaldos, sentimos que esos versos sólo pudieron haberse dicho en español. El sonido del francés no me agrada, creo que le falta la sonoridad de otros idiomas latinos, pero ¿cómo podría pensar mal de un idioma que ha permitido versos admirables como el de Hugo,

L’hydre-Universe tordant son corpe écaillé d’astres,

cómo censurar a un idioma sin el cual serían imposibles esos versos? En cuanto al inglés, creo que tiene el defecto de haber perdido las vocales abiertas del inglés antiguo. Sin embargo, ello posibilitó a Shakespeare versos como

And shake the yoke of inauspicious stars
From this worlduere flesh,

que malamente se traduce por “y sacudir de nuestra carne harta del mundo el yugo de las infaustas estrellas”. En español no es nada; es todo, en inglés. Si tuviera que elegir un idioma (pero no hay ninguna razón para que no elija a todos), para mí ese idioma sería el alemán, que tiene la posibilidad de formar palabras compuestas (como el inglés y aún más) y que tiene vocales abiertas y una música tan admirable. En cuanto al italiano, basta la [Divina] Comedia.

 

La Cábala

Pitágoras no dejó una línea escrita. Se conjetura que no quería atarse a un texto. Quería que su pensamiento siguiera viviendo y ramificándose, en la mente de sus discípulos, después de su muerte. De ahí proviene el magister dixit, que siempre se emplea mal. Magister dixit no quiere decir “el maestro lo ha dicho”, y queda cerrada la discusión. Un pitagórico proclamaba una doctrina que quizá no estaba en la tradición de Pitágoras, por ejemplo la doctrina del tiempo cíclico. Si lo atajaban “eso no está en la tradición”, respondía magister dixit, lo que le permitía innovar. Pitágoras había pensado que los libros atan, o, para decirlo en palabras de la Escritura, que la letra mata y el espíritu vivifica.

Señala Spengler en el capítulo de Der Untergang des Abenlandes consagrado a la cultura mágica que el prototipo de libro mágico es el Corán. Para los ulemas, para los doctores de la ley musulmanes, el Corán no es un libro como los demás. Es un libro (esto es increíble pero es así) anterior a la lengua árabe; no se lo puede estudiar ni histórica ni filológicamente pues es anterior a los árabes, anterior a la lengua en que está y anterior al universo. Ni siquiera se admite que el Corán sea obra de Dios; es algo más íntimo y misterioso. Para los musulmanes ortodoxos el Corán es un atributo de Dios, como Su ira, Su misericordia o Su justicia. En el mismo Corán se habla de un libro misterioso, la madre del libro, que es el arquetipo celestial del Corán, que está en el cielo y que veneran los ángeles.

La idea es ésta: el Pentateuco, la Tora, es un libro sagrado. Una inteligencia infinita ha condescendido a la tarea humana de redactar un libro. El Espíritu Santo ha condescendido a la literatura, lo cual es tan increíble como suponer que Dios condescendió a ser hombre. Pero aquí condescendió de modo más íntimo: el Espíritu Santo condescendió a la literatura y escribió un libro. En ese libro, nada puede ser casual. En toda escritura humana hay algo casual.

Pues bien; si a un cervantista se le ocurriera decir: el Quijote empieza con dos palabras monosilábicas terminadas en n: (en y un), y sigue con una de cinco letras (lugar), con dos de dos letras (de la), con una de cinco o de seis (Mancha), y luego se le ocurriera derivar conclusiones de eso, inmediatamente se pensaría que está loco. La Biblia ha sido estudiada de ese modo.

El En soph no obra, porque obrar es proponerse un fin y ejecutarlo. Además, si el En soph es infinito (diversos cabalistas lo comparan con el mar, que es un símbolo del infinito), ¿cómo puede querer otra cosa? Y ¿qué otra cosa podría crear sino otro Ser infinito que se confundiría con él? Ya que desdichadamente es necesaria la creación del mundo, tenemos diez emanaciones, las Sephiroth que surgen de Él, pero que no son posteriores a Él. La idea del Ser eterno que siempre ha tenido esas diez emanaciones es de difícil comprensión. Esas diez emanaciones emanan una de otra. El texto nos dice que corresponden a los dedos de la mano. La primera emanación se llama la Corona y es comparable a un rayo de luz que surge del En soph, un rayo de luz que no lo disminuye, un ser ilimitado al que no se puede disminuir. De la Corona surge otra emanación, de ésa, otra, de ésa, otra, y así hasta completar diez. Cada emanación es tripartita. Una de las tres partes es aquella por la cual se comunica con el Ser Superior; otra, la central, es la esencial; otra, la que le sirve para comunicarse con la emanación inferior.

Las diez emanaciones forman un hombre que se llama el Adam Kadmon, el Hombre Arquetipo. Ese hombre está en el cielo y nosotros somos su reflejo. Ese hombre, de esas diez emanaciones, emana un mundo, emana otro, hasta cuatro. El tercero es nuestro mundo material y el cuarto es el mundo infernal. Todos están incluidos en el Adam Kadmon, que comprende al hombre y su microcosmo: todas las cosas.

Lo resuelven diciendo que el universo es obra de una Divinidad deficiente, cuya fracción de divinidad tiende a cero. Es decir, de un Dios que no es el Dios. De un Dios que desciende lejanamente de Dios. No sé si nuestra mente puede trabajar con palabras tan vastas y vagas como Dios, corno Divinidad, o con la doctrina de Basílides de las trescientas sesenta y cinco emanaciones de los gnósticos. Sin embargo, podemos aceptar ía idea de una divinidad deficiente, de una divinidad que tiene que amasar este mundo con material adverso. Llegaríamos así a Bernard Shaw, quien dijo “God is in the making”, “Dios está haciéndose”. Dios es algo que no pertenece al pasado, que quizá no pertenezca al presente: es la Eternidad. Dios es algo que puede ser futuro: si nosotros somos magnánimos, incluso si somos inteligentes, si somos lúcidos, estaremos ayudando a construir a Dios.

He referido algunas leyendas pero quiero volver a lo primero, a esa doctrina que me parece atendible. En cada uno de nosotros hay una partícula de divinidad. Este mundo, evidentemente, no puede ser la obra de un Dios todopoderoso y justo, pero depende de nosotros. Tal es la enseñanza que nos deja la cabala, más allá de ser una curiosidad que estudian historiadores o gramáticos.
Como el gran poema de Hugo “Ce que dit la bouche d’ombre”, la cabala enseñó la doctrina que los
griegos llamaron apokatástasis, según la cual todas las criaturas, incluso Caín y el Demonio volverán, al cabo de largas trasmigraciones, a confundirse con la divinidad de la que alguna vez emergieron.

 

La Ceguera

Quiero pasar a un hecho que suele ignorarse y que no sé si es de aplicación general. La gente se imagina al ciego encerrado en un mundo negro. Hay un verso de Shakespeare que justificaría esa opinión: “Looking on darkness, wich the blind to do see”; “mirando la oscuridad que ven los ciegos”. Si entendemos negrura por oscuridad, el verso de Shakespeare es falso. Uno de los colores que los ciegos (o en todo caso este ciego) extrañan es el negro; otro, el rojo. “Le rouge et le noir” son los colores que nos faltan. A mí, que tenía la costumbre de dormir en plena oscuridad, me molestó durante mucho tiempo tener que dormir en este mundo de neblina, de neblina verdosa o azulada y vagamente luminosa que es el mundo del ciego.

No sabemos sí Homero existió. El hecho de que siete ciudades se disputaran su nombre basta para hacernos dudar de su historicidad. Quizá no hubo un Homero, hubo muchos griegos que ocultamos bajo el nombre de Homero. Las tradiciones son unánimes en mostrarnos un poeta ciego; sin embargo, la poesía de Homero es visual, muchas veces espléndidamente visual; como lo fue, en menor grado desde luego, la poesía de Oscar Wilde. Wilde se dio cuenta de que su poesía era demasiado visual y quiso curarse de ese defecto: quiso hacer poesía que fuera también auditiva, musical, digamos como la poesía de Tennyson o de Verlaine, a quienes él quería y admiraba tanto. Wilde se dijo: “Los griegos sostuvieron que Homero era ciego para significar que la poesía no debe ser visual, que su deber es ser auditiva”. De ahí el “de la musique avant toute chose” de Verlaine, de ahí el simbolismo contemporáneo de Wilde.

El escritor vive, la tarea de ser poeta no se cumple en determinado horario. Nadie es poeta de ocho a doce y de dos a seis. Quien es poeta lo es siempre, y se ve asaltado por la poesía continuamente. De igual modo que un pintor, supongo, siente que los colores y las formas están asediándolo. O que un músico siente que el extraño mundo de los sonidos —el mundo más extraño del arte— está siempre buscándolo, que hay melodías y disonancias que lo buscan.

Quiero concluir con un verso de Goethe. Mi alemán es deficiente, pero creo poder recuperar sin demasiados errores esas palabras: “Alles Nahe werde fern”, “todo lo cercano se aleja”. Goethe lo escribió refiriéndose al crepúsculo de la tarde. Todo lo cercano se aleja, es verdad. Al atardecer, las cosas más cercanas ya se alejan de nuestros ojos, así como el mundo visible se ha alejado de mis ojos, quizá definitivamente.

 

Epílogo

Terminada la tarea y puesto el título, Borges dijo: “No está mal; me parece que sobre  temas que tanto me han obsesionado, este libro es mi testamento”.

 Borges

Jorge Luis Borges – Siete noches [PDF]


El Conde de Lautréamont y Dolores Veintimilla; los suicidados del tiempo y su nexo

El Conde de Lautréamont y Dolores Veintimilla

El Conde de Lautréamont y Dolores Veintimilla

Siempre es grato encontrarse con estos ‘encuentros imposibles’ literarios, sobre todo con éste que parece tan inverosímil; el proto-surrealista Lautréamont (1846 -1870) y la proto-decapitada Dolores Veintimilla (1829 – 1857). ¿Cómo fue que el poeta uruguayo-francés tan famoso en todo círculo artístico llegó a conocer a la poetisa ecuatoriana de la que aún en su país de origen sigue siendo una desconocida? Es algo grato en verdad. A continuación el párrafo, extracto de su Poésies I, donde Isidore Lucien Ducasse (verdadero nombre del Conde) menciona a Dolores: 

Constato, con amargura, que no quedan más que algunas gotas de sangre en las arterias de nuestras tísicas épocas. Desde los lloriqueos odiosos y especiales, patentados sin garantía de un punto de referencia, de los Jean-Jacques Rousseau, de los Chateaubriand y de las nodrizas con bragas de niño de pecho Obermann, a través de los demás poetas que se han revolcado en el fango impuro, hasta el sueño de Jean-Paul, el suicidio de Dolores Veintimilla, el Cuervo de Alían, la Comedia Infernal del polaco, los ojos sanguinarios de Zorrilla, y el inmortal cáncer. Una Carroña, que pintó antaño, con amor, el amante mórbido de la Venus hotentote, los dolores inverosímiles que este siglo ha creado para sí mismo, en su querer monótono y repugnante, lo han vuelto tísico. ¡Larvas absorbentes en su letargo insoportable!

Para muchos esta mención no pasará de una nimiedad sin importancia y sin relevancia histórica, pero para el amante de la literatura -sobre todo el ecuatoriano- significa algo por demás relevante. Se trata de uno de los grandes exponentes de la literatura mundial y su conocimiento de una de las poetisas más importantes del país, en tiempos que ésta no era conocida ‘ni por su mamá’ como reza el vulgo, aquí radica la extrañeza del suceso y precisamente por esto ha sido materia de estudio e investigación a lo largo de siglos. Hace poco (2012) el investigador uruguayo Ruperto Long llegaba al país con un libro sobre la vida del Conde donde mencionaba su conexión con Veintimilla, ‘agitando el avispero’ del círculo intelecual/oide ecuatoriano y dejar sobre la mesa la investigación del cómo se dio el nexo.

Este dilema, sin embargo, al parecer ya ha sido solucionado por la investigadora ecuatoriana María Helena Barrera-Agarwal quien menciona que muy probablemente se dio gracias al escritor peruano Ricardo Palma, quien en 1861 publicaba un ensayo sobre Dolores y su trágico suicidio. Este ensayo pudo haber llegado a manos de Isidore en una de sus visitas a su natal Uruguay, ya que Palma tenía gran difusión en Sudamérica, y tan tan, fin del misterio. ¿O acaso todavía no? La verdadera respuesta la sabremos en una de aquellas visitas pagadas en la máquina del tiempo, por ahora solo nos toca seguir imaginando. 

Aparte de este entrelazo literario, las dos figuras comparten más puntos en común: el haber fallecido jóvenes por ejemplo, Isidore víctima de una misteriosa fiebre y Dolores tomando cianuro de potasio acabando así con su vida llena de problemas personales; prácticamente desconocidos y menospreciados en su tiempo; reconocidos por el público y la crítica solo después de su muerte; ser considerados pioneros y hasta mártires de movimientos artísticos que ellos no llegarían a ver, el Dadaismo de Tristan Tzara y el Surrealismo de André Breton en el caso del Conde, y los textos de la Generación Decapitada en el caso de Dolores. 

La obra más famosa del Conde es, sin duda, los Cantos de Maldoror, el único libro que llegó a publicar en vida, epítome de ‘maldad’ pura y cuna de imágenes surrealistas y versos dadá, sus textos les serán muy familiares a lo que han visto parir de Dalí y Buñuel. Con esta obra el Conde alcanzó la inmortalidad logrando calar hasta lo más hondo de cada generación que llega a leerlo y llegando a inspirar nuevas formas de hacer arte, como ya lo hemos visto. En el caso de Dolores, su poesía fue casi totalmente destruida por ella misma, sin embargo algunos poemas han sido recopilados, siendo el más famoso el hermoso poema titulado Quejas, donde expresa su dolor de una forma sublime. Espero que con esto se incremente la atención a la obra de poetas ecuatorianos, obra por demás desconocida e infravalorada sobre todo por los mismos ecuatorianos. Por supuesto que me quedo corto al “reseñar” a estos monstruos de la literatura, pero estoy seguro ya los revisitaremos en otra ocasión. En el adiós se llega a las poesías:

Los cantos de Maldoror, Canto Sexto [Fragmento]

La suma de los días no cuenta ya cuando se trata de apreciar la capacidad intelectual de un rostro serio. Sé leer la edad en las líneas fisiognómicas de la frente: ¡tiene dieciséis años y cuatro meses! Es bello como la retractilidad de las garras en las aves de rapiña; o, también, como la incertidumbre de los movimientos musculares en las llagas de las partes blandas de la región cervical posterior; o mejor, como esa ratonera perpetua, constantemente tendida de nuevo por el animal atrapado, que puede cazar por sí sola, indefinidamente, roedores y funcionar, incluso, oculta bajo la paja; y, sobre todo, como el encuentro fortuito de una máquina de coser y un paraguas en una mesa de disección.

Dolores Veintimilla – Quejas

¡Y amarle pude!… al sol de la existencia
se abría apenas soñadora el alma…
Perdió mi pobre corazón su calma
desde el fatal instante en que le halle.
Sus palabras sonaron en mi oído
como música blanda y deliciosa;
subió a mi rostro el tinte de la rosa;
como la hoja en el árbol vacilé.
Su imagen en el sueño me acosaba
siempre halagüeña, siempre enamorada;
mil veces sorprendiste, madre amada,
en mi boca un suspiro abrasador.
Y era él quien lo arrancaba de mi pecho
él, la fascinación de mis sentidos;
él, ideal de mis sueños más queridos;
él, mi primero, mi ferviente amor.
Sin él, para mí, el campo placentero
en vez de flores me obsequiaba abrojos
sin él eran sombríos a mis ojos
del sol los rayos en el mes de abril.
Vivía de su vida aprisionada;
era el centro de mi alma el amor suyo,
era mi aspiración, era mi orgullo…
¿Por qué tan presto me olvidaba el vil?
No es mío ya su amor que a otra prefiere
sus caricias son frías como el hielo.
Es mentira su fe, finge desvelo…
Mas no me engañará con su ficción.
¡Y amarle pude delirante, loca!
¡No! mi altivez no sufre su maltrato;
y si a olvidar no alcanzas al ingrato
¡te arrancaré del pecho, corazón!

Arqueología Arcana: Las Pirámides de Ecuador

Pirámide encontrada en Cuenca, Ecuador

Pirámide encontrada en Cuenca, Ecuador (Parte del tesoro del Padre Crespi)

Sudamérica es, sin duda, el territorio que siempre es dejado de lado, arqueológicamente hablando. El único territorio que ha sido explorado “apropiadamente” es el de Perú y Bolivia, sin embargo territorios como Colombia, Brasil, Paraguay, y muy particularmente Ecuador, esconden la mayor riqueza arqueológica de esta humanidad.

Conocido es en el mundo el famoso caso de La Cueva de los Tayos, sitio donde se encontraron un sinnúmero de artefactos y documentos que podrían haber cambiado la historia para siempre, artefactos y documentos que contaban los orígenes de esta humanidad, de este mundo, y del universo entero. Objetos tan interesantes como por ejemplo figuras e ídolos con motivos sumerios, acadios, babilónicos, y egipcios; tablillas de oro con escritura arcana donde, según las leyendas de los pueblos originarios, se contaba la historia de la humanidad; dioses mesopotámicos en Sudamérica, ¡cómo es eso posible! Pronto le dedicaremos un post muy especial a todos los misterios de esta cueva, mientras tanto como abreboca les dejo este fascinante video de la colección del padre Crespi, quien era poseedor de la mayoría de objetos encontrados en la Cueva de los Tayos, y que posteriormente, a la muerte de éste, fueron llevados de Ecuador a quién sabe dónde, objetos que es probable ya no existan o permanezcan ocultos por largo tiempo.

Pero hoy no nos ocuparemos de la apasionante Cueva, hoy hablaremos de Pirámides, sí, pero no las de Egipto, no pirámides Mayas, no pirámides Chinas; ¡no! Hoy hablaremos de las pirámides de Ecuador, ‘¿de Ecuadoooooooooooooor?’ Sí, sí, ¡Pirámides de Ecuador! Un hecho que en el mundo poco se conoce, pero que aquí estamos para mostrarlo, para revelar un poco de nuestra historia oculta, de eso que no aparece en ningún libro de escuela. Siempre he pensado que el hecho que existan pirámides en todo el mundo se debe al simple hecho de su lógica, y relativamente sencilla construcción para las culturas antiguas, como reza aquel adagio: ‘es mucho más fácil apilar piedras con forma piramidal que con forma de Partenón.’ Sin embargo hay detalles que no podemos ignorar se repiten incansablemente y comparten rasgos idénticos.

Primero empezaremos hablando de algo popular en mi país, pero quizá desconocido para el resto de países: Las Pirámides de Cochasqui. 

Pirámides de Cochasqui (Ecuador)

Pirámides de Cochasqui (Ecuador)

Las Pirámides de Cochasqui (sitio ubicado a 52 Km al norte de Quito) es un supuesto complejo astronómico pre-incáico, herencia de la cultura Quitu- Cara, construido -nuevamente, supuestamente- en el siglo V D.C. Estas pirámides, 15 en total, cuentan con la particularidad de estar “cortadas” en el tope y tener un ‘sello’ en lugar de punta. Cochasqui significa literalmente ‘tierra en mitad del agua’ o ‘mitad del mundo’, concepto que nos da varias ideas para volar, ¿acaso podríamos estar hablando de una Atlántida ecuatoriana, o acaso de un complejo estilo Gizé egipcio? Recordemos que el complejo de la meseta de Gizé en Egipto también era llamado por los antiguos egipcios como el centro mismo del planeta tierra.

Lamentablemente estas pirámides se han fusionado con la llanura de la sierra ecuatoriana, y hoy lo que podemos observar son simples montículos de terreno con formas rectas, y como sabemos ‘dios no construye en líneas rectas’. Espero el gobierno de mi país se preocupe más por este complejo e implemente la tecnología necesaria para intentar excavar y salvar un poco de su forma original para disfrutarlas de todos sus misterios a plenitud.

La Pirámide Negra de La Maná

Pirámide de la Maná

Pirámide de la Maná

La Maná es una pequeña ciudad ubicada en la provincia de Cotopaxi, a 150 km de Latacunga, capital de la provincia. En este lugar, en el año de 1984 se hizo un hallazgo extraordinario; se encontraron una serie de objetos que al parecer era imposible pertenezcan a alguna cultura arcaica o precolombina ecuatoriana. Los objetos fueron catalogados como “ooparts” (artefactos fuera de su tiempo) y su origen le fue otorgado, ni más ni menos, que a la legendaria atlántida.  A cada uno de estos objetos encontrados les dedicaré un post futuro, pero ahora nos enfocaremos en la misteriosa Pirámide Negra.

Esta pirámide, como pueden observar en la fotografía, no parece mesoamericana sino Egipcia, y si nos fijamos mejor encontraremos que es idéntica a los piramidiones encontrados en la meseta de Gizé, e idéntica a la Pirámide que aparece en el billete de $1 estadounidense, con la muy particular seña de ‘El Ojo que todo lo ve’. Es por eso que esta pirámide ha sido llamada Pirámide Illiminatti.

Al reverso de la misma encontramos una extraña inscripción en lenguaje arcano y también una serie de puntos que, se relacionan, ni más ni menos con la tan famosa Constelación de Orión  y glifos sánscritos arcaicos que aún no podemos interpretar. Según su descubridor, Guillermo Sotomayor, descubridor, esta pirámide, junto con las piedras y demás “ooparts” encontrados, eran parte del legado de Enki, dios sumerio que guarda estrecha relación con Sunki, un dios Shuar del oriente ecuatoriano, pero ésa es otra historia. Sigamos.

En el hermetismo, principalmente en las tradiciones rosacruces, encontramos la leyenda de las Tres Pirámides que actúan como ¿Antenas Cósmicas¿: la primera en Egipto, la pirámide de Keops; la segunda en Sumeria, y la tercera en la ‘Montaña Sagrada’. Por mucho tiempo se desconoció el paradero de la mencionada montaña. Umberto Eco en su Péndulo de Foucault menciona que esta Montaña Sagrada debe cumplir ciertos requisitos, como por ejemplo que las piedras al romperse toman una forma piramidal, un fenómeno de lo más curioso que efectivamente se da en La Maná, precisamente en la zona donde se encontró esta pirámide, las razones científicas para aquello no lo sé, algo tendrá que ver con el magnetismo y posición en la que está la zona.

Bueno sigamos con la historia, se supone que la segunda pirámide, la de Sumeria, fue de territorio en territorio hasta llegar a la India, donde fue encontrada en el siglo XVIII, en la década de los 1760’s. Al parecer de alguna forma esta pirámide llegó a manos de un maestro masón, quien luego viajó a Estados Unidos y finalmente se le fue mostrada a Benjamín Franklin, otro maestro masón y del conocimiento hermético, de inmediato escogió la pirámide como símbolo de la nueva república. Símbolo que posteriormente sería usado en 1935 para el billete de $1. Es por eso que esta pirámide nos parece tan familiar, todo está conectado, meus hermanos.

Complejo de Pirámides en la Jungla Ecuatoriana

Martillo de 'gigantes'

Martillo de ‘gigantes’

Recuerdo que en el año 2013 me enteré gracias a sitios de noticias asiáticos y europeos, que en Ecuador habían encontrado unas supuestas ruinas de una ciudad antiquísima y que ésta estaba habitada por gigantes de los cuales también se encontró restos. Supuse que esta noticia iba a ser un ‘boom’ en mi país, pero ningún medio de comunicación, incluso medios internautas, cubrieron o dijeron algo sobre el supuesto hecho. Pensé que era algo muy extraño, y deduje que la noticia de gigantes se trataba simplemente de un engaño sensacionalista más de los tantos que vemos en la red. Sin embargo gracias a un buen amigo que viaja por aquellas tierras del oriente ecuatoriano, me enteré que los descubrimientos de hecho se dieron, y existen websites donde se relatan los hallazgos e incluso muestran fotografías de la supuesta ciudad de gigantes y de las herramientas que éstos usaban, como por ejemplo un martillo ‘gigante’.

Como en todas las culturas del mundo los gigantes forman parte del folklore de este país, en cada ciudad existe una historia de gigantes, y por los lares selváticos estas leyendas abundan, se han encontrado osamentas y restos de personas que superan los 7 metros de altura. Recuerdo que inclusive entre mi familia existe una historia de una tía abuela que medía cerca de 2.50 cm. Así que este tipo de noticias no nos debería sorprender ni deberíamos tomarlas como un simple ‘hoax’ o broma de mal gusto. Lo mejor que podemos hacer es investigar e investigar. Poco a poco seguiré con las historias de gigantes en Ecuador, y mostraré las pruebas que confirmarían la existencia de éstos. Por ahora nos queda seguir otorgando el beneficio de la duda.

Esta es tan solo la primera entrega de una serie de artículos relacionados con mitos, hechos, y leyendas de mi país, hay muchos descubrimientos en extremo relevantes que se han hecho en este lugar y que no han tenido la cobertura que se merecen. También poco a poco iremos indagando en los nexos que tienen varios sitios de Ecuador con el resto del mundo. Temas que en verdad lo dejarán fascinado.


Música de Culturas Antiguas

Egipt

¿De dónde vino esa melodía, acaso ya la escuché antes? ¿La estoy inventado, creando, o simplemente reversionando? Son las preguntas que la mayoría de compositores o “compositores” (como yo) nos hacemos a la hora de crear una canción, siempre está aquella eterna interrogante de si estamos creando o copiando inconscientemente, recordemos el famoso caso del mismísimo Paul McCartney cuando creó la canción ‘Yesterday’, él estaba seguro que esa canción ya existía y la fue cantando por todas las tiendas de discos para ver si alguien la reconocía, pero no existía, la canción fue creación pura (claro, una fusión de standards, pero creación al fin).

Aquellas melodías que vienen a la mente de repente, y sin saber de dónde ni cómo, es un fenómeno muy peculiar, es algo increíble, al escuchar varias de estas composiciones de culturas de antaño me he dado cuenta que varias de estas melodías alguna vez han venido a mi mente sin haberlas escuchado jamás; la música también es arquetíptica, aquellas melodías de la antigua Grecia danzan en nuestras mentes nacemos con música, somos receptores y transmisores de la danza misma de los astros, la melodía universal. La lira de Orfeo se manifiesta a cada momento en nuestras almas, es algo que debemos dejar salir en un tarareo, un silbo, un canto, una composición, acaso se trata de un mensaje estelar, o simple inspiración divina, es algo que siempre me preguntaré.

Por ahora disfrutemos de estas hermosas composiciones, traídas a nosotros desde el centro mismo de la existencia:

Pierre Amédée Marcel-Béronneau, Orpheus, 1897

Pierre Amédée Marcel-Béronneau, Orpheus, 1897

Música del Antiguo Egipto

Música de la Antigua Grecia

Música de la Antigua Sumeria, Egipto, y Grecia

Música de la Antigua Roma

Música de la Antigua India

Música Tradicional Persa

Música de la Antigua China (Inicia al minuto 9:00)

Música Tradicional Árabe

Música Secular Bizantina

Música Tradicional Celta

Música Tradicional Escandinava

Música de la temprana Edad Media

Música Barroca Española