Síndrome de Majin Buu

Por décadas se han usado los clásicos griegos para designar a diversos dilemas y trastornos de la mente humana (Complejo de Edipo, Aquiles, Electra, Orestes). Poco a poco los neo-clásicos literarios van entrando con fuerza, vemos como existe el Complejo de Peter Pan, Pulgarcito, Cenicienta, etc. Pero esta generación ya tiene sus propios clásicos, una generación que creció viendo televisión y pegados al ordenador ya tiene sus propios dioses y mitos. Series como Dragon Ball se han convertido en nuestra nueva mitología.

Dragon Ball es una serie rica en trastornos psicológicos, solo para mencionar algunos: el complejo de inferioridad de Vegeta; complejo de Lolita del Maestro Roshi; la vigorexia (adicción al ejercicio) de casi todo el cast, la ataraxia (ausencia de turbación) y el Trastorno Obsesivo Compulsivo de Goku; la ginefobia y venustrafobia (miedo a las mujeres) en Yamcha al inicio de la serie; la megalomanía en gran parte de los villanos; el complejo de Aristóteles (rebelión del hijo contra el padre, del discípulo contra el maestro) del Androide 17; el Complejo de Brunilda (mujeres que desean como pareja un superhombre) de Milk y Bulma; el Trastorno Bipolar de Kamisama, el chauvinismo exacerbado de los saiyan sobrevivientes, etc. Si realizamos un análisis psicoanalítico de cada uno de los personajes daremos con que los más o menos cuerdos son Pícoro y Mr. Satán, quizá a eso se debe su inexplicable popularidad.

A lo largo de la serie vemos la importancia del cambio, la evolución. El motif de Dragon Ball bien podría ser ‘transfórmate o mueres’, eso nos dice mucho de su autor, el cambiar para alcanzar algo y el proceso de adaptación como supervivencia. Ésta última es principalmente relevante para las transformaciones de personajes como Cell o Majin Buu.

Recordemos que Cell es un personaje que absorbe a dos personajes más débiles que él para alcanzar la supuesta perfección. Los absorbía pero su aspecto, comportamiento y personalidad no cambiaba, solo su actitud. Podríamos decir que Cell sufría de un complejo de superioridad y narcisismo exacerbado.

Pero el caso de Majin Buu es diferente, el absorbe porque siente carencia, absorbe por envidia de los poderes de alguien más. Al absorber a determinado personaje adquiere ciertos aspectos del mismo, como la personalidad, la vestimenta, e incluso el aspecto. Es aquí donde entra la alegoría de Majin Buu y su similitud con gran parte de la colectividad. Majin Buu es uno de los comensales privilegiados y exclusivos del Banquete Totémico propuesto por Freud.

He buscado en la terminología psicoanalítica una palabra que conceptualice este trastorno pero no la he encontrado. Podría decir usted que se trata de la Ecolalia y Ecopraxia, pero no, ya que éstas son las repeticiones INVOLUNTARIAS del lenguaje y los movimientos observados de otra persona. No existe algo similar, no que yo lo sepa por lo menos, si usted lo sabe no dude en decírmelo, pero mientras tanto le llamaremos a ésto el Síndrome de Majin Buu.

Definición y Etiología

Podríamos definirlo como un Trastorno Delirante; las continuas frustraciones sumadas a una baja autoestima provoca en el sujeto un deseo de transferencia, similar al Agalma lacánico, y una variante del mecanismo de Proyección de Freud. También se podría identificar como la “neurosis de transferencia” de Breuer. La “proyección de la sombra” de Jung pero a la inversa. Quizá el concepto que más se le parezca lo encontremos en la “identificación proyectiva” de Melanie Klein: mecanismo inconsciente de defensa que hace que partes del sí mismo se escindan y desprendan (cuerpo de Majin Buu) para ser proyectadas sobre otra persona (Pícoro, Gotenks, Gohan, Vegetto) introduciéndolas en el objeto, con el fin de tomar posesión de él y causarle daño.

Junto al deseo de transferencia y la proyección, el punto clave de este trastorno es la imitación, la cual, en este caso, es un factor intrínseco a la estructura psicótica donde lo que no logró inscribirse en el inconsciente, de algún modo, se imita. En la psicosis hay una compensación imaginaria, fantasmagórica, de algo de lo que el sujeto carece en su estructura. En el caso de Majin Buu el nivel de poder que tanto envidia, y en el caso de los seres que sufren este trastorno, las virtudes de la persona que tanto admiran.

Cuadro Clínico

Seguro usted conoce algún personaje que esté siempre yendo de aquí para allá presumiendo su “sabiduría” y adoptando varias tendencias cada mes. Un ser que busca absorber el conocimiento o la personalidad de otra persona para usarla como suya. Alguien que un día se cree pintor por juntarse con el pintor de la esquina, y otro día se cree filósofo por hablar con algún estudiante de la facultad de filosofía. Estas personas sufren de un trastorno de identidad, siempre están en busca de una nueva ideología que adoptar. La falta de identidad convierte a este ser en un personaje de relleno, sin opinión ni postura propia, un ser vacío que sigue algo o alguien por inseguridad. Al sentirse inferiores creen que luciendo y actuando como el ser que admiran lograrán la felicidad. Llegan a perder su ‘yo’ enmascarados en múltiples personalidades que nunca logran satisfacer su cometido.

La incapacidad de conectarse con el núcleo personal desencadenará en frustración, que luego se encargará de disparar largos episodios de depresión hasta llegar a un estado catatónico o posiblemente el suicidio. Con un tratamiento erróneo convertirían a esta persona en un fármaco-dependiente.

Majin Buu

Tratamiento 

Cero antipsicóticos y fármacos. La cura para este trastorno está en una introspección intensiva, no necesariamente con ayuda profesional. Iniciar un proceso de individuación. Intentar llenar el vacío interno tomando consciencia de las propias virtudes. Un viaje al inconsciente en busca del yo. Aprender a domar todos los ‘demonios’, todas las sombras, buscar el equilibrio en el interior. En casos extremos recomendaría experimentar con el LSD o alguna planta psicoactiva como la Ayahuasca o el Peyote, la dosis mínima y adecuada con mucho cuidado de no caer en un trastorno de despersonalización, por supuesto.

Conclusión

Majin Buu, un ser que buscaba el poder absoluto y para ésto absorbía a aquellos que consideraba poderosos, esta premisa la podemos aplicar a muchos de nosotros, aquellos que buscamos el conocimiento absoluto, y a veces sin darnos cuenta, buscamos absorber el conocimiento de alguien más en nuestro beneficio. En esta era donde la información nos inunda por doquier es fácil caer en este síndrome, el intentar abarcar todo para seguir evolucionando y perdernos en el camino. El representar un personaje que no somos y mostrar más de lo que sabemos. La clave está en encontrar el equilibrio, no perdernos en esta búsqueda. No caer en el snobismo. Sobre todo en esta sociedad donde las apariencias mandan debemos procurar mantenernos fiel a nuestra esencia.


Carl Jung y su análisis de Fausto

Unknown Artist 19th Century Faust and Mephistopheles playing chess

Unknown Artist 19th Century Faust and Mephistopheles playing chess

Cuál es el misterio que Fausto oculta, por qué este mito o leyenda -historia real- ha causado tanto revuelo a lo largo de la historia, quizá aquella carga simbólica y sacrílega que traía consigo; el hombre que vende su alma al diablo en pos de sus deseos y el conocimiento, no por nada se convirtió en la obra cumbre del Romanticismo a manos de Goethe, por supuesto, éste basado en la leyenda original y en muchísimos otros textos como el Doctor Faustus de Marlowe.

Ha sabido provocar fascinación, sí, en todo campo, la psicología no le ha sido indiferente, pero hay un caso en particular que es el que trataremos hoy, el caso de un viejo conocido del blog, el buen Carl Gustav Jung. Se dice que la fascinación de Jung por lo ‘oculto’ vino precisamente de su primera lectura de ‘Fausto’ a la tierna edad de quince años. Confesaría que leer este texto constituyó una verdadera revelación: “Inundó mi alma como un bálsamo maravilloso” diría. Tal sería su encanto por la obra y su autor que al final de su vida estuvo convencido de ser la reencarnación de Goethe, no por el simple hecho de identificarse con él, ni varios paralelismos que él habían encontrado entre sus vidas, sino por una cadena de revelaciones oníricas donde se le mostraba muy clara esta posibilidad.

Para los versados en la obra de Jung es muy clara la presencia de la alquimia, otro tema de supremo interés para él. Podemos rastrear el nacimiento de esta pasión hasta ‘Fausto’, ya que se la conoce como ‘la primera obra alquímica moderna’, al estar influida por varios escritos de alquímicos famosos como Paracelso. Fausto es el arquetipo y símbolo del proceso de individuación del hombre moderno. El perfecto proceso alquímico, la piedra filosofal.

Recordemos que los últimos párrafos de la Segunda Parte de Fausto fueron los que causaron mayor impacto en Jung y sus teorías del eterno femenino:

Lo que es inalcanzable
se convierte en suceso.
Lo que es indescriptible
se ha realizado aquí.
Lo eterno-femenino.
nos permite avanzar.

El párrafo más controvertido de la obra, bueno, -uno de los…- pero que por años se ha intentado explicar su verdadero significado. Jung lo tenía claro, ‘lo eterno femenino que nos permite avanzar’ era simplemente la comunión entre los dos sexos que conviven en nosotros, la integración del hombre arcaico, de la materia, del mal y el ensalzamiento de lo femenino. Lo femenino en Fausto representado por Margarita, Helena, y María.

Vida, muerte y redención del Fausto, que es lo que vamos a ver en presente artículo. La redención de Fausto es visto como uno de los fines más nobles en la historia de la literatura, y aquí Jung se pregunta si es necesario el fin de redimirse para llevar a cabo las acciones y cómo ésto influye en la psique.

El arquetipo del héroe Faústico como muestra del hombre contemporáneo, los aspectos constructivos y destructivos de las polaridades fáusticas: luz y oscuridad, lo celeste y lo terreno, el saber y el poder, bien y mal, justicia e injusticia. La visión reductiva del psicoanálisis es puesta en duda gracias a esta obra.

Lo siguiente es un extracto del Vol. III, The Psychogenesis of Mental Disease by Carl G. Jung (The Collected Works. Copyright Bollingen Foundation. New York 1960.) donde Jung relaciona a Fausto de Goethe con los dilemas de la demencia precoz y las debilidades del por aquél entonces naciente psicoanálisis, así como el análisis de la psique. Leamos:

Carl Jung

Carl Jung

El número de investigaciones sobre la psicología de la demencia precoz ha crecido considerablemente desde que el anterior documento fue publicado por primera vez. . Cuando, en 1903, hice el primer análisis de un caso de demencia precoz , tuve una premonición de futuros descubrimientos en este campo. Desde entonces se ha confirmado esta premonición. En 1911 Freud, utilizando una avanzada técnica analítica basada en su amplia experiencia con los neuróticos, somete un caso de demencia paranoide a mayor investigación psicológica.  Esta fue la famosa autobiografía de  D. P. Schreber, ‘Memorias de mi Enfermedad Nerviosa’. En su investigación Freud muestra qué pulsiones infantiles y formas de pensamiento constituyen el sistema delirante. Los peculiares delirios que el paciente tuvo sobre su doctor, a quién él identificaba como Dios o una especie de dios, y algunas otras sorprendentes e incluso blasfemas ideas sobre Dios en sí, Freud fue capaz de reducir de una manera muy ingeniosa la relación infantil entre el paciente y su padre. Este caso también muestra las combinaciones cómicas y grotescas de las ideas descritas en el documento anterior. Lleva a Freud a señalar los fundamentos universalmente existentes sobre los cuales podemos decir que cada producto psicológico se desarrolla históricamente. No obstante este procedimiento analítico-reductivo no proporciona resultados tan esclarecedores en relación al rico y sorprendente simbolismo que los pacientes de este tipo muestran, resultados como los que nos habían acostumbrado a esperar usando este método en los casos de histeria. El método reductivo parece adaptarse mejor a la histeria que a la demencia precoz .

Si uno lee las recientes investigaciones de la escuela de Zurich, por ejemplo las obras de Maeder [“Psychologische Untersuchungen an Dementia-praecox-kranken” (1910)], Spielrein [“Uber den psychologischen Inhalt eines Falles von Schizophrenie” (1911)],  Nelken [“Analytische Beobachtungen uber Phantasien eines Schizophrenen” (1912)], Grebelskaja [“Psychologische Analyse eines Paranoiden” (1912)] , e Itten [“Beitrage zur Psychologie der Dementia praecox” (1913)] Se obtiene una poderosa impresión de la enorme actividad simbólica en la demencia precoz.  Aunque algunos de estos autores aún proceden esencialmente por el método analítico-reductivo, rastreando hacia atrás el complicado sistema de delirios hacia sus componentes más simples y generales. Uno no puede resistir la sensación de que este método no le hace justicia del todo a la profusión casi abrumadora de esta fantástica simbolización, iluminando lo que podrían ser otros aspectos.

Faust by Goya

Faust by Goya

Estamos agradecidos con el comentador de ‘Fausto’ (Goethe) cuando éste rastrea todo el múltiple material presentado en la Segunda Parte hasta sus fuentes históricas, o cuando da un análisis psicológico a la Primera Parte, mostrando el conflicto del drama desde el conflicto en el alma del poeta, y cómo este conflicto subjetivo está basado en esos problemas universales que no son ajenos a nosotros porque todos cargamos las semillas de éstos en nuestros corazones. Sin embargo estamos un poco decepcionados. No leemos Fausto para descubrir que todas las cosas en todas partes son “humanas, demasiado humanas”. Ya sabemos eso demasiado bien. Y alguien que aún no lo sabe solo debe salir al mundo y mirar a la vida sin prejuicios y con los ojos bien abiertos. Retornará convencido de la prevalencia y el poder del “todo es demasiado humano”, y con avidez recogerá su Fausto nuevamente, no con el fin de re-descubrir lo que acaba de dejar tras de sí, sino aprender cómo un hombre como Goethe se ocupa de estas banalidades humanas, y cómo redime su alma de la esclavitud hacia éstas.

Una vez que hemos descubierto quién es el “Proktophantasmist”, y a qué eventos históricos y figuras se refiere el simbolismo de la Segunda Parte, y cuán estrechamente imbricados está todo esto con la personalidad del poeta, nos damos cuenta que estos factores determinantes son menos importantes que la pregunta de qué significa el poeta por esta simbolización. El investigador que procede de manera reductiva, ve el significado final en todas estas generalidades humanas, y demanda lo desconocido a lo conocido, y lo complicado a lo simple. Nada más de una explicación de lo que debería reducir, me gustaría designar a este tipo de entendimiento “comprensión retrospectiva”. Hay otro tipo de entendimiento que no es analítico-reductivo por naturaleza, sino sintético o constructivo. Yo llamaría a ésto “entendimiento prospectivo”, y el método correspondiente, “método constructivo”. Es reconocido generalmente que el Método Científico Moderno de la explicación se basa enteramente en Principio de Causalidad. La explicación científica y explicación causal. Por lo tanto naturalmente nos inclinamos, cada vez que pensamos científicamente, a explicar todo causalmente, y tomar una cosa como explicada cuando se la reduce analíticamente a su principio de causa. En esta medida el método de Freud para la explicación psicológica es estrictamente científico.

Theodor von Holst, Fantasy Based on Goethe’s ‘Faust,’ 1834

Theodor von Holst, Fantasy Based on Goethe’s ‘Faust,’ 1834

Pero cuando aplicamos este método a Fausto, se hace evidente que se requiere algo más para una comprensión real. Incluso nos damos cuenta de que hemos perdido por completo el profundo sentido que el poeta se esfuerza por expresar. Lo que realmente queremos encontrar en ‘Fausto’ es cómo este hombre se redime a sí mismo como individuo, y cuando hayamos entendido eso, habremos comprendido el simbolismo de Goethe. Es cierto que podemos cometer el error de pensar que hemos entendido al propio Goethe. Pero seamos prudentes y modestos, simplemente digamos que nos hemos redimido con la ayuda de ‘Fausto’. Pienso aquí en esa definición convincente de Kant según la cual “la comprensión” significa “el conocer una cosa en la medida en que es suficiente para nuestro propósito.” Sin duda este tipo de conocimiento es subjetivo y, por lo tanto, no científica para los que se identifican explicación científica con la explicación causal. Sin embargo, la validez de esta identificación es claramente una cuestión de debate. Tengo que destacar mis dudas al respecto en el ámbito de la psicología.

Hablamos de entendimiento “objetivo” cuando hemos dado una explicación causal. Pero, en realidad, la comprensión es un proceso subjetivo, al que le atribuimos la cualidad “objetiva” simplemente para diferenciarlo de otro tipo de conocimiento que es también un proceso psicológico y subjetivo, y que llamamos “subjetiva”, sin más preámbulos. La actitud general de hoy otorga valor científico sólo para la comprensión “objetiva”, precisamente a causa de su validez general. Este punto de vista es incuestionablemente correcto siempre que no estamos preocupados con el proceso psicológico en sí, es decir, en todas las ciencias que no son la psicología. Cualquiera que entienda Fausto “objetivamente, desde el punto de vista causal, es – por poner un ejemplo drástico – como un hombre que intenta comprender una catedral gótica en virtud de su aspecto histórico, técnico, y mineralógico. Pero, ¿dónde está el sentido del maravilloso edificio? Dónde está la respuesta a esa pregunta fundamental: ¿Qué meta de redención buscó el hombre gótico en su trabajo, y cómo debemos entender su obra subjetivamente, dentro y a través de nosotros? Para la mente científica esto parece una pregunta ociosa , que en todo caso no tiene nada que ver con la ciencia.  Lo que es peor, entra en conflicto con el principio de causalidad, porque su intención es claramente especulativa y constructiva. La mente moderna ha derrocado el espíritu especulativo de la escolástica.

Faust and Marguerite ,1912

Faust and Marguerite ,1912

Si queremos entender algo psicológico, hay que tener en cuenta que todo el conocimiento está condicionado subjetivamente. El mundo no es solamente “objetivo”; también es cómo lo vemos. Por supuesto, es posible entender la psique objetiva, tal como es posible entender Fausto y la Catedral de esa manera. En este entendimiento objetivo radica todo el valor y la inutilidad de la psicología experimental actual y el psicoanálisis. Pero la mente científica, en la medida que piense causalmente, es incapaz del conocimiento prospectivo -solo entiende retrospectivamente. Como Ahriman, el demonio persa, tiene el don de la retrospectiva. Sin embargo este tipo de entendimiento es solo una mitad de la psique. La otra parte, la más importante, es la constructiva, y si no somos capaces del entender de forma prospectiva, entonces nada entenderemos. Si el psicoanálisis, siguiendo el ejemplo de Freud, debe tener éxito en establecer una conexión ininterrumpida y concluyente entre el desarrollo sexual infantil de Goethe y Fausto, o -seguir la teoría de Adler- entre la lucha infantil por poder del adulto Goethe y su trabajo, una tarea muy interesante que habría sido lograda, y deberíamos haber aprendido cómo una obra maestra puede ser reducida a sus elementos más simples. ¿Pero acaso creó Goethe a Fausto con tal fin? ¿Acaso él intentó que fuera entendida de aquella manera?

Debe quedar suficientemente claro que aunque este tipo de conocimiento es sin duda científico, pierde el punto central. Es el caso de la psicología en general. Entender la psique es causalmente entender solo la mitad de ella. Una comprensión causal de Fausto nos dice claramente cómo llegó a ser una obra maestra, pero no nos muestra su significado vívido. Ese significado solo existe cuando lo experimentamos en y a través de nosotros. En la medida en que nuestra vida real, la vida que vivimos ‘aquí y ahora’, es algo esencialmente nuevo y no solo la continuación del pasado, el principal valor de una obra de arte no reside en su desarrollo causal, sino en su efecto vívido sobre nosotros. Deberíamos despreciar una obra como Fausto si la considerásemos simplemente como algo que ha llegado a ser, ha sido y nada más. Fausto se entiende solo cuando se lo aprehende como algo que se vuelve vivo y creativo una y otra vez en nuestra propia experiencia.

Hasta aquí se menciona a Fausto, pero si quiere seguir leyendo sobre la psique y la acausalidad, haga click aquí.  Como es costumbre os dejo como ‘bonus track’ la Ópera Fausto de Charles Gounod (1859):


La Olvidada Influencia Pisciana en el Psicoanálisis: Eduard von Hartmann, Otto Gross, Wilhelm Stekel, Viktor Tausk

Otto Gross & Carl Jung

Otto Gross & Carl Jung

Nuevamente este tipo va a escribir sobre los signos, ¿acaso no entiende que eso es algo irreal, absurdo y que el hecho que varias personas compartan un mismo signo zodiacal no influye en absoluto? Oh sí, ya los escucho diciendo eso, pero calma calma, no quiero convencerlos en creer en el horóscopo, sino a darle la oportunidad a pensar que algunas de las características de los signos del zodiaco están presentes en cada persona, es decir, el signo zodiacal influye notablemente en la persona, pero bueno, a esto le dedicaremos un post, ensayo, artículo, aparte.

El psicoanálisis abrió las puertas que se habían cerrado con la des-acreditación y satanización de la metafísica y la alquimia; personajes tan notables en el mundo del psicoanálisis como Carl Jung, Géza Róheim, Otto Rank, y Karl Abraham utilizaron la teoría psicoanalítica para explicar los mitos, leyendas y tradiciones populares, en mi caso usaré esta teoría en el zodiaco, siempre me ha parecido que los signos del zodiaco y sus características son una suerte de proto-psicología, estoy seguro que alguien más ya ha trabajado en algo similar pero no he tenido noticia de alguna obra o autor que lo haya tratado con seriedad.

El día de hoy nos reunimos, mis hermanos, para conocer la influencia de personajes nacidos bajo el signo de Piscis en el psicoanálisis, pero por qué precisamente personajes nacidos bajo el signo de Piscis se preguntarán, pues simplemente porque yo pertenezco a aquél signo y debía encontrar algún punto en común entre todos estos personajes, así de fácil. Así que deje de lado su anti-zodiaquería un momento y dele una oportunidad a la lectura informativa.

El azar que tanto odiaba Einstein, o el principio de Sincronicidad que pregonaba Jung, me han llevado a encontrarme con estos personajes cuya influencia y aportes al mundo de la psicología son altamente desconocidos y hasta ignorados, varios de los cimientos de lo que conforan el psicoanálisis fueron obra de estos personajes, por supuesto deben existir muchos otros piscianos cuyo trabajo aportó al psicoanálisis, pero hoy nos centraremos tan solo en cuatro. Como siempre intentaré ser claro y breve en la revisión de la vida y obra de cada uno de ellos.

Eduard von Hartmann

 

Eduard von Hartmann

Karl Robert Eduard von Hartmann (23 de febrero de 1842 – 5 de junio de 1906) llamado el filósofo del inconsciente, una lesión en la rodilla hizo que en su juventud se alejara de la carrera militar y empezara a estudiar filosofía. Desde joven se iniciaría en los estudios y escritos sobre Immanuel Kant, Arthur Schopenhauer, y Hegel, también metafísica,religión, política y la naciente psicología. La fama le vendría con su primer texto Die Philosophie des Unbewussten (La Filosofía del Inconsciente, 1869), este libro causó furor y recibió numerosas re-ediciones, y fue gracias a este libro que nacería su reputación de ‘pesimista’, algo que lo acompañaría hasta el fin de sus días.

La relevancia de Hartmann en el mundo del psicoanálisis radica en sus investigaciones relativas a la percepción, la asociación de ideas, la inteligencia, la vida emocional, el instinto, los rasgos de personalidad, el destino individual, ‘el papel del inconsciente en la lengua, la religión, la historia y la vida social.’ Además de ser la gran inspiración para muchos nóveles entusiastas de la psicología ávidos por identificar conceptualmente las nuevas ideas, entre éstos se encontraba el mismísimo Sigmund Freud quien al leer La Filosofía del Inconsciente adoptó para sí varias de las ideas de von Hartmann, sobre todo, como podrán intuir, la palabra ‘Inconsciente’. Carl Jung era un ávido lector de Hartmann y lo consideraba una de sus mayores influencias.

Según la teoría de Harmann, el inconsciente se compone de razón (luego denominada idea) y voluntad, y el conflicto entre éstas es lo que mueve al hombre y al mundo. Según Hartmann el inconsciente se divide en 3 tipos:

1) El inconsciente absoluto, que constituye la sustancia del universo y es la fuente de las otras formas de inconsciente;

2) El inconsciente fisiológico, que opera en el origen, desarrollo y evolución de los seres vivientes, incluido el hombre;

3) El inconsciente relativo o psicológico, que yace en el origen de nuestra vida mental consciente.

E identifica etapas del inconsciente que son:

1. Inconsciente: razón y voluntad, o racionalismo e irracionalismo, estaban unidos en un todo, este todo era un principio espiritual que aprehendía todo lo que subyace en la existencia. Hartmann explica que con la decadencia del hombre, la razón y la voluntad se separaron, la voluntad empezó a actuar como impulso ‘ciego’, y se convirtió en el determinante absoluto del inconsciente.

Para entender esto debo mencionar que para Hartmann, al contrario de la doctrina de Schopenhauer, este mundo es tan bueno como puede ser, pero su existencia es peor que su no existencia. El mal en este mundo es algo necesario, e intentar buscar el bien absoluto es una tarea sin sentido, ya que el mal desaparecerá cuando desaparezca la existencia en sí.  Hartmann identifica a la voluntad, abandonada totalmente por la razón, como la gran causante de la creación del mundo. Al mismo tiempo, nos dice, la voluntad engendra una necesidad psicológica en el hombre, necesidad que provoca todos sus males, pesares, desgracias y dolores.

2. Cósmico: La etapa cósmica inició con el origen de la vida consciente, cuando el hombre empieza a luchar por metas idealistas tales como la felicidad. De acuerdo con Hartman la humanidad vive en esta etapa, una etapa donde la voluntad irracional y la mente racional compiten. Una etapa donde la civilización avanza a la par con la miseria, y es solo hasta que la decadencia y la miseria lleguen al tope que la humanidad podrá pasar a la tercera etapa; un triunfo Hegeliano donde la razón primará sobre la voluntad.

Para alcanzar la tercera fase, el triunfo Hegeliano, es necesario que el ser humano supere individualmente la tentación de renunciar a su vida, entre otras formas de egoísmo, con la ayuda del pensamiento racional, es decir, extinguir la voluntad. El objetivo, según Hartmann, es que la humanidad alcance la evolución social gradual, en lugar de perseguir una supuesta felicidad ilusoria e imposible en el futuro inmediato. A pesar de, como vemos, su eminente optimismo, Hartmann ha sido considerado un pesimista cuyas visiones han contribuido a las diversas corrientes filosóficas del siglo XX, tanto como a la psicología, y hasta el nihilismo.

Otto Gross

Otto Gross

 “La psicología del inconsciente es la filosofía de la revolución…

es decir, está llamada a convertirse en ello, al ser el fermento de la subversión dentro de la psique y el instrumento de liberación de la individualidad atada por el propio inconsciente” -Otto Gross

Recuerdo haberme topado con Gross navegando por las redes en busca de piscianos, de inmediato su look tan bohemio hizo que me pusiera a leer sobre él, ¡no podía creer que era un psicoanalista bohemio! Me pareció uno de los prototipos piscianos definitivos. Esto sucedió una tarde que investigaba sobre Jung y Los Arquetipos y precisamente unos minutos antes de ver A Dangerous Method de David Cronenberg, nuevamente la sincronicidad Jungniana se hizo presente y Gross aparecía en aquel film magistralmente interpretado por Vincent Cassel quien opacó totalmente las actuaciones de Viggo Mortensen (Freud) y Michael Fassbender (Jung). Al terminar de ver el film no pensaba en otra cosa que investigar a fondo la vida de este ser que me había fascinado tanto, de inmediato ideé este post y no ha sido sino hasta hoy que lo estoy llevando acabo.

“En Gross he experimentado muchos aspectos de mi propia naturaleza, a menudo me parecía mi hermano gemelo, excepto por la demencia precoz” Así describía Carl Jung en una carta a Sigmund Freud el impacto que Otto Gross le provocó mientras estaba bajo su cuidado. Gross, como buen pisciano, hizo que Jung abriera su mente a todo y dejara de lado los tabúes. Pero no fue solo ésto lo que Gross hizo por Jung, también le inspiró lo que sería una de sus mayores contribuciones al campo de la psicología: los conceptos de Introversión y Extroversión, basado en los conceptos de “restricted but deep consciousness” y “wide but superficial consciousness” [más tarde se conocería como “inferiority with shallow consciousness” and “inferiority with contracted consciousness”] de Gross. (Vol. III, The Psychogenesis of Mental Disease, of The Collected Works. Copyright Bollingen Foundation. New York 1960.)

Luego sería desestimado tanto por Freud como por Jung, el genio incomprendido y sus grandes aportes a la cultura, tanto como su nombre y persona, permanencen ocultos en la memoria del tiempo, pero he aquí unos pequeños párrafos de su historia.

Otto Hans Adolf Gross (17 de marzo de 1877 en Gniebing, Feldbach, Estiria, Austria – 13 de febrero de 1920 en Berlín, Alemania) amante de las esposas de sus amigos y de las primas, hermanas, y tías de éstas, un bohemio aventurero, un anarquista que manifestaría su inconformidad en cada ámbito de su vida. Hijo del jurista Hans Gross (1847-1915), uno de los fundadores de la criminología y precursor de la dactiloscopía), con su padre siempre tuvo una relación saturneana, siempre luchando por encontrar su propio sitio en el mundo y salir de la sombra de su famoso padre, podemos rastrear el núcleo de su rebeldía en la relación con éste. También, por supuesto, el núcleo de su filosofía pro-matriarcal y anti-patriarcado. Educado por tutores y en colegios privados. Su padre notó el desequilibrio mental de su hijo y lo envío a la escuela de medicina, se recibe de médico en 1899 y emprende un viaje a Sudamérica (1900) en busca de su propia identidad y experiencia, es en este tiempo donde experimenta con diversas sustancias como cocaína, opio, morfina, volviéndose adicto casi al instante.

Vuelve a Europa y su padre se da cuenta que su hijo ha perdido el control completamente, Otto se pasa sus días a base de morfina y cocaína refugiado en todos los rincones bohemios que pueda encontrar mientras da cátedra de sus conocimientos y recita a Nietzsche. Su padre lo persigue y finalmente logra que entre en la Clínica M Burghölzli, donde trabajaba Carl Gustav Jung bajo la dirección de Eugen Bleuler, para que reciba tratamiento y desintoxicación. En este ocasión Jung no atendió a Gross quien sale libre de esta primera visita muy brevemente.

Sus andanzas bohemias le abrió las puertas a varios círculos de intelectuales, entre los que se encontraban los discípulos de Stefan George (1868-1933) y de Ludwig Mages (1872-1956), asambleas y tertulias que Jacques Le Rider describía así: “El nietzscheanismo tomaba allí la forma de una metafísica del «eros cosmogóñico» en el que se ponía de manifiesto la nostalgia de un dionisismo (ver Orfismo) arcaico inspirado en las investigaciones mitológicas de Johann Jakob Bachofen sobre el «matriarcado» de las culturas anteriores al surgimiento del racionalismo griego. Gross se vio seducido por estas creencias y se acercaría al psicoanálisis a través de este culto, y preconizando el inmoralismo sexual. En 1903 conocería las teorías psicoanalíticas de Freud y quedaría fascinado por éstas, se inclina por el psicoanálisis y se convierte en uno de los mayores pregoneros freudianos, publica textos sobre psicoanálisis y de inmediato llama la atención de la Escuela de Viena quienes lo reclutan de inmediato al verse necesitados de ‘arios’ para poder propagarse mejor por toda Europa. Recordemos que por aquellos años el antisemitismo preponderaba, y Freud, al ser judío, no era aceptado por completo, por esto necesitaba personajes que no fueran judíos, fue así como también fue reclutado Carl Gustav Jung.

‘En 1914, publica en la revista Zentralblatt, inspirándose en Sabina Spielrein, la amiga de Freud y de Jung (que la tuvo en análisis), que había empezado a hablar de la oposición entre el yo y la sexualidad, y a considerar que la naturaleza instintiva del hombre se divide entre la pulsión de autoconservación y la pulsión de conservación de la especie, “Lo simbólico de la destrucción”. En la família el niño no tiene otra opción que quedarse solo o adaptarse; así su voluntad de conservación se transforma en voluntad de poder del yo adaptado a la sociedad. Los dos componentes del instinto de conservación, no querer ser violado / no querer violar, entran en contradicción, resultando un conflicto interior entre la voluntad de poder (sadismo) y el abandono de sí (masoquismo) que explica lo simbólico de la destrucción ligada a la sexualidad. Este conflicto interior es el resultado del prejuicio social sobre la superioridad de lo masculino, del orden familiar patriarcal. En “Tres estudios sobre el conflicto interior”, de 1920, Gross desarrolla extensamente esta interpretación.’ (Fuente: Psicoanálisis heterodoxo de Otto Gross). En 1919, en “La concepción fundamentalmente comunista de la simbólica del paraíso” Gross afirma que la sociedad se ha ido construyendo a partir de un error fundamental: el pecado original. Y ese pecado cuya consecuencia es la pérdida de la libertad de la vivencia sexual consistió en la creación humana de un nuevo canon de valores y normas: el abandono del libre matriarcado y el pasaje a una sociedad patriarcal, basada en el principio de autoridad. El hombre, al crearse nuevos valores y normas, se eleva al rango de Dios, y se hace su propio dueño. Incapaz de abarcar las consecuencias, dicta la ley usurpando competencias divinas. Este tema lo trataremos en su totalidad más adelante en un post diferente.

Freud veía en Gross un virtuoso de las teorías psicoanalíticas, en su segunda terapia de desintoxicación, y esta vez al mano de Jung, Gross logró influir en éste de una manera que jamás imaginó, gracias al  transfert entre él y Gross, pudo conocer su lado ‘oscuro’, su ‘sombra’, y así pudo poner en perspectiva sus teorías. Jung le formuló dos diagnósticos sucesivos: neurosis obsesiva y demencia precoz. Ernest Jones más tarde le diagnosticaría esquizofrenia, luego hasta sería analizado por otro pisciano presente en esta lista, Wilhelm Stekel, sin mayores resultados. Otto, al contrario de Stekel, no aceptaba maestro alguno, los problemas con su padre lo hacían un rebelde que no veía autoridad en personalidad alguna, pronto iba a dejar de ver a Freud como un mentor e iba a rebelarse contra esta nueva figura paterna en su vida. Freud, llegado este punto, diría sobre Gross: “Lamentablemente, no hay nada que decir de él; ha caído, y sólo le hará mucho daño a nuestra causa”. El virtuoso del psicoanálisis cesó de serlo a los ojos de Freud, ahora solo veía a un disidente, promiscuo y amoral, que pronto se convertiría en un peligro para el futuro del psicoanálisis. Incluso pese a ser ‘expulsado’ del círculo vienés, y perder el respaldo de su ‘maestro’, siguió practicando el psiconálisis bajo la etiqueta de ‘Freudiano’. Sus terapias, como todo con respecto a él, también eran controvertidas, fue acusado en dos ocasiones de incitar al suicidio a dos de sus pacientes, y luego de inclinarse por el anarquismo y cumplir su sueño de habitar en la comunidad utópica de Ascona, es perseguido por la policía acusado “actividades subversivas”. En 1914, apenas iniciaba la Gran Guerra,  Otto se enlista y ejerce como médico del ejército austro-húngaro en diferentes destinos. A su regreso a Berlín inicia un ambicioso proyecto junto a Franz Jung y al pintor Georg Schrimpf, una revista llamada Die freie Strasse, una introducción a la Revolución que se fraguaba en Alemania. Finalmente es encontrado en un almacén abandonado casi congelado y al borde de la inanición, moriría en el sanatorio berlinés de Pankow el día 13 de Febrero de 1920 a causa de una neumonía.

Su filosofía de vida y sus aportes a la psicología enmarcarían los inicios de la contracultura, influyó en el movimiento Dadaísta, inspiró una de las obras más famosas de la literatura universal: El Proceso de Franz Kafka, y las teorías de Wilhelm Reich que comparten similitudes con las de Gross. Sus puntos de vista unidos a los de Jung, cambiarían la forma de ver a la psicología, convirtiéndola en una ciencia espiritual. Sus ideales de liberación sexual que florecerían en la década de 1960, teniendo su clímax en el flower power y en las protestas del ’68’. El héroe del anarquismo cultural, habría sido magnífico tener un representante así de peculiar en la ‘izquierda’ psicoanalítica, no habría tenido par, todas aquellas teorías fusionadas con el naciente dadaísmo, la revolución del amor libre y poligámico en plena década de 1920, otra hubiera sido la historia del siglo XX sin lugar a dudas, quizá no estábamos listos para el progresismo disoluto de Otto Gross, quizá en otra dimensión ya es un dios del caos.

Para saber más de la vida y obras de este fascinante personaje le recomiendo los extractos de Otto Gross: Más allá del diván. Apuntes sobre la psicopatología de la civilización burguesa.

Wilhelm Stekel

Wilhelm Stekel

“Yo era el apóstol de Freud y él era mi Cristo.” Así se definía Stekel (Austria, Marzo 18, 1868 – Junio 25, 1940) en su autobiografía, el alguna vez llamado discípulo más distinguido de Freud por todos sus aportes a éste, no ha logrado pasar la prueba del tiempo, y si alguna vez es recordado es por algún entusiasta de la historia del psicoanálisis o algún ávido lector de las fuentes de La Interpretación de los Sueños, y si se lo recuerda en la historia del psicoanálisis será por sus desavenencias con Freud, el haberse inventado pacientes e historias clínicas para probar sus teorías, o aquella anécdota de la vez que propuso llevar cuyes a la Asociación Psicoanalítica Vienesa para probar sus experimentos psicoanalíticos.

La palabra clave para referirnos a los métodos de Stekel es instinto. Ernest Jones -otra figura destacable de los primeros años del psicoanálisis, describiría a Stekel como “un psicólogo naturalmente dotado con un toque instintivo inusual para la detección de material reprimido “. Este instinto y su capacidad inventiva fue lo que hizo que se ganara el aprecio y admiración de Freud. Stekel fue de aquellos que trataron al anteriormente mencionado Otto Gross.

Stekel se convirtió en discípulo ferviente de Freud luego de leer La interpretación de los sueños y aún más cuando éste lo curara de su impotencia sexual. “He engrandecido a un Pigmeo, pero no me he fijado en un gigante que tenía al lado”; así halagaba Freud a Stekel luego de la separación de Alfred Adler de la Sociedad Psicoanalítica, Stekel sería, pues, por un tiempo el mimado de Freud, lo denominaba su “colega”, citaba sus aportes e incluso lo reconocía como aquél que le permitió la comprensión del simbolismo onírico.

Sin embargo esta relación llegaría a romperse, comenzó enfriándose por un tercero: Carl Gustav Jung el llamado a ser el príncipe del psicoanálisis y heredero absoluto de Freud había entrado en escena, Freud nombró a Jung como presidente de la Asociación Psicoanalítica Internacional provocando la furia de Stekel. Para calmar ánimos Freud nombró a Stekel presidente de la Zeitschrift für die Anwendung der Psychoanalyse auf die Geisteswissenschaften (Revista de Psicoanálisis), mas el daño estaba hecho, y desde aquel día Stekel se distanció de Freud y se dedicó a provocar constantemente a su maestro, Ernest Jones sobre ésto diría: “…una de las cosas que posiblemente fastidiaban bastante a Freud era la costumbre que había tomado Stekel de citar en las reuniones de la Sociedad analítica episodios y tendencias de su propia vida, que, por lo que Freud sabía de él, por haberlo analizado, eran falsos. Al mismo tiempo dirigía a Freud una mirada desafiante como para animarlo a desmentirlo, con la consiguiente violación del secreto profesional”. 

Se dice que Stekel logró capturar y aplicar en terapia la esencia de las ideas freudianas mejor que el mismo Freud y cualquier otro de sus pupilos, el éxito de Stekel en sus terapias aplicando el método Freudiano era algo que molestaba sobremanera al siempre inseguro Freud y a todos sus fieles seguidores.  A lo largo de su vida tuvo diversos problemas con sus colegas, a parte de Freud, se cuenta su rivalidad con el pisciano que veremos a continuación Viktor Tausk, quien fue el que acusó a Stekel de mitómano y lo acusó de inventar casos como respaldo de sus hipótesis.

La ruptura definitiva entre Freud y Stekel llegaría precisamente por Tausk y la Zeitschrift, nuevamente Ernest Jones nos platica el episodio: “Ocurría que Stekel y Tausk, por alguna razón se odiaban mutuamente y en la última reunión de la temporada 1911-1912 (mayo 30 de 1912) tuvo lugar entre ellos una escena muy desagradable. Pues Freud, si bien alguna vez había dicho de Tausk que era una “bestia salvaje”, tenía una opinión muy elevada de su capacidad y precisamente entonces quería que se encargara de la sección bibliográfica del Zentralblatt, que se hallaba muy descuidada. Stekel se puso inmediatamente a la ofensiva, declarando que no permitiría la aparición de una sola línea de Tausk en su Zentralblatt. Freud le recordó que la revista era el órgano oficial de la Asociación Internacional y que tales pretensiones estaban fuera de lugar. Pero Stekel había tomado una actitud arrogante y no estaba dispuesto a ceder. Su éxito en el terreno del simbolismo le daba la sensación de haber superado a Freud…. Freud escribió a Bergmann, el editor, solicitándole el reemplazo de Stekel como encargado de la revista. Pero también le escribió Stekel, y el asombrado editor replicó que las cosas quedarían tal cual hasta completarse el tomo en curso después de lo cual se proponía interrumpir del todo la publicación de la revista. Entretanto, en la reunión del 6 de noviembre, fue anunciada la decisión de Stekel de retirarse de la Sociedad de Viena. “

“Freud tenía el complejo de la horda primitiva. Él es el viejo, temeroso de sus discípulos.” decía Stekel, a lo que Freud respondía: “Stekel es un hombre sin escrúpulos, sin consideración para con los demás, de ambiciones de lo más mezquinas, del tamaño de un guisante”. 

Stekel se convertía así en el segundo disidente de la escuela Freudiana después de Adler. Luego de su partida fundaría su propia escuela criticando los análisis interminables de los Freudianos, y propuso un modelo de cura psicoanalítica basado en los principios de la técnica activa, técnica que fundó los cimientos de la terapia moderna.

Sketel acusaba constantemente a Freud de haberle robado sus ideas y no darle al reconocimiento que merecía, finalmente éste reconoce el aporte de Sketel, aunque no de tan buena gana, en un agregado de 1925 al capítulo VI de La Interpretación de los Sueños:

 “Este autor Stekel, que quizás ha traído al psicoanálisis tantos prejuicios como beneficios, aportó gran número de traducciones simbólicas insospechadas; al principio no hallaron crédito, pero después en su mayoría se corroboraron y debieron admitirse. No menoscaba el mérito de Stekel la observación de que la reserva escéptica de los otros no era gratuita. En efecto, muchos de los ejemplos en que apoyó sus interpretaciones no eran convincentes, y se sirvió de un método dudoso desde el punto de vista científico. Stekel descubrió sus interpretaciones simbólicas por vía de la intuición, en virtud de una facultad que le es propia, de comprensión inmediata de los símbolos. Pero un arte así no puede presuponerse en todos los individuos, su modo de operar no puede ser sometido a la crítica y, por tanto, sus resultados no pueden exigir credibilidad” 

Al igual que Jung y Abraham, Stekel también tenía sus teorías extravagantes, como por ejemplo demostrar la importancia psicológica de los apellidos y la influencia (elección de carreras, matrimonio, etc) de éstos en las personas, decía que la única cura para la impotencia es el matrimonio con amor: “Es la única cura terapéutica de la impotencia. El amor es el único amo del instinto.” (Stekel, W., L’homme impuissant, Gallimard, Paris, 1950, p. 332.).

Sostuvo que la masturbación y el coito interrumpido son en general inofensivos y cuestionó la existencia de las neurosis como tal. Obligó a Freud a aceptar que la ansiedad podría tener raíces psicológicas y lo obligó a inventar una nueva categoría de diagnóstico: histeria de angustia, para estos casos. Stekel, sin embargo, fue más allá y afirmó que toda la ansiedad tenía una etiología psicológica; los estados de ansiedad surgen de un conflicto psicológico, que podría o no ser sexual. En su opinión, la homosexualidad era una neurosis y no constitucional. El concepto de anulación fue totalmente de Stekel, y él también concibió la idea de la “gran misión histórica”​​. En los sueños, descubrió la importancia del simbolismo de la muerte, que Freud posteriormente adoptó en su ensayo de 1922 ‘Traum und Télépathie’.

Fue un escritor prolífico, produjo cincuenta libros (muchos de ellos al público en general como buen divulgador científico), cientos de artículos de prensa y numerosos artículos científicos. La parte más importante del trabajo psicoanalítico de Stekel está contenida en sus diez volúmenes Störungen des Trieb-und Affektlebens (Alteraciones de los impulsos y las emociones). El primer volumen fue de Condiciones de ansiedad nerviosa y su tratamiento (1923). Fue seguido por volúmenes sobre la masturbación y la homosexualidad, la frigidez en las mujeres, impotencia en los hombres, infantilismo psicosexual, las peculiaridades de la conducta, el fetichismo, el sadismo y el masoquismo, y, finalmente, dos volúmenes sobre la compulsión y la duda. Otros libros académicos que merecen especial mención son Die Sprache des Traumes (El lenguaje de los sueños, 1911), Die Träume der Dichter (Los sueños de poetas, 1912), La interpretación de los sueños (1943), y la Técnica de la Psicoterapia Analítica (1939 ). El más conocido de sus libros populares fue su Primer for Mothers (1931). Todos estos textos muy influyentes en la época y que ahora no son más que simples citas a pie de página.

Pero el fin llegaría, moriría de la forma más común entre los piscianos; suicidio, de entre todos los signos es piscis quien al parecer no teme irse por este método y hasta lo considera el más digno. Stekel enfermo de diabetes y sabiéndose afectado de gangrena en un pie, se suicidó en Londres el 25 de junio de 1940, en una habitación de hotel, con una fuerte inyección de insulina: la entrada de los nazis en París y la perspectiva de que la peste negra se apropiara de la totalidad de Europa lo habían hundido en la melancolía, quizá su único lamento al irse fue no haber podido reconciliarse con su maestro nuevamente.

Como curiosidad cabe mencionar que su frase: La marca del hombre inmaduro es que quiere morir noblemente por una causa, mientras que la marca del hombre maduro es que quiere vivir humildemente por una” es mencionada en The Catcher in the Rye de J. D. Salinger, célebre entre otras cosas, por ser el libro favorito de Mark David Chapman; el verdugo de John Lennon.

Viktor Tausk

Viktor Tausk

Viktor Tausk (Marzo 12, 1879, Žilina, Eslovaquia – Julio 3, 1919, Viena, Austria) uno de los más promisorios discípulos y colegas de Freud llamado a ser otro de los príncipes herederos del psicoanálisis, cosa que hubiera ocurrido si Tausk lograba derrotar sus complejos y si Freud no lo hubiera abandonado por considerarlo unheimlich (siniestro, inquietante) y un peligro para el futuro del psicoanálisis. Es en este caso donde nos podemos dar cuenta que Freud varias veces adoptaba el papel de Cronos; devoraba a sus hijos (estudiantes, discípulos) absorbía (robaba) su conocimiento (ideas), envidiaba sus capacidades y luego los desechaba e intentaba hundirlos para que jamás puedan tomar el papel de paladín del psicoanálisis, Freud deseaba pasar a la historia como el único ‘mesías psicoanalítico’ y no permitiría que sus discípulos intenten superarlo y robarle aquel título, como vemos, la historia se encargó de cumplir su deseo.

Viktor, la manifestación puntual de la teoría edípica; amor y odio ante su padre biológico, ambivalencia que, por transferencia, pasarían a Freud. Es así como, al igual que Stekel, ve en Freud su maestro, su guía, y haría de todo para alcanzar su aprobación, el no alcanzar esto le provocaría una de las mayores frustraciones de su vida, una vida llena de tormentas en vasos de agua y tribulaciones que Tausk era incapaz de manejar.

Finalmente, agobiado por todos sus problemas, sufriría del típico síndrome de pisciano desmotivado; vería todas las puertas cerrarse, y al no contar con el apoyo de que necesitaba, decidiría acabar con su vida una mañana del jueves 3 de julio de 1919, estrangulándose con un cordón de cortina y disparándose un balazo en la sien. A esta sazón Freud escribiría una carta a Lou Andreas-Salomé (musa, compañera, y amante de Tausk) donde diría: “El pobre Tausk, que su amistad ha distinguido durante cierto tiempo, se suicidó de la manera más radical. Había vuelto cansado, minado por los horrores de la guerra-, se había visto en la obligación de tratar de restablecerse en Viena en las circunstancias más desfavorables de una existencia arruinada por la entrada de las tropas; trató de introducir una nueva mujer en su vida, tenía que casarse ocho días más tarde… pero decidió otra cosa. Sus cartas de adiós a la novia, a su primera mujer y a mí mismo son igualmente afectuosas, dan testimonio de su perfecta lucidez, no acusan a nadie sino a su propia insuficiencia y a su vida frustrada, y por lo tanto no arrojan ninguna luz sobre su acto supremo.” También añadiría lacónicamente: “Confieso que no lo echo verdaderamente de menos. Hacía ya mucho tiempo que lo consideraba inútil e incluso una amenaza para el futuro.”

Lou Andreas–Salomé, mucho más benigna y sensible ante el tema diría: “Me imagino que su muerte debió ser el voluptuoso coronamiento de verse a la vez convertido en agresor y víctima…”. Algo que el mismo Tausk ya había mencionado en una carta del primero de marzo de 1906 que iba dirigida a su esposa: “Soy independiente puesto que nadie depende de mí, y no puedo ser esclavo, ya que no soy amo”. La eterna dicotomía del poder y antipoder presente en nuestras vidas. La misma Salomé, al principio de su idilio con Tausk escribiría: “Desde el principio yo sentí en Tausk esa lucha de la criatura humana, y fue eso lo que me tocó más profundamente. Animal, hermano mío, tú.”

La influencia de Tausk en el psicoanálisis ha sido largamente olvidada. Entre sus principales aportes podemos encontrar estudios sobre la masturbación, los conceptos expuestos por Freud en “Duelo y Melancolía” (1915) fueron ideas originales de Tausk. Quizá su legado más conocido sea su artículo póstumo Acerca de la génesis del aparato de influir en el curso de la esquizofrenia (1919) donde nos habla de un tipo de delirio paranoico en particular donde algunos pacientes clamaban que sus síntomas y delirios de esquizofrenia se debían a una máquina, presumiblemente de origen extraterrestre o ‘infernal’, que afectaba el comportamiento de estas personas. Ahora a esta clase de delirios se los llama “delirios pasividad” o “fenómenos pasividad”.

Acerca de la génesis del aparato de influir en el curso de la esquizofrenia (extracto)

El aparato de influir esquizofrénica es una máquina de la naturaleza mística. Los pacientes son capaces de dar sólo vagas insinuaciones de su construcción. Consta de cajas, manivelas, palancas, ruedas, botones, cables, baterías y similares. Los pacientes se esfuerzan para descubrir la construcción del aparato por medio de sus conocimientos técnicos, y parece que con la popularización progresiva de las ciencias, todas las fuerzas se sabe que la tecnología se utilizan para explicar el funcionamiento del aparato. Todos los descubrimientos de la humanidad, sin embargo, se consideran inadecuados para explicar los maravillosos poderes de esta máquina, por lo que los pacientes se sienten perseguidos. Los efectos principales de la máquina influir son los siguientes:

  1. Esto hace que el paciente vea imágenes. Cuando este es el caso, la máquina es generalmente una linterna mágica o cinematógrafo. Las imágenes aparecen en un solo plano, en las paredes o vidrios de las ventanas, ya diferencia de las alucinaciones visuales típicos no son tres dimensiones.
  2. Se produce, así como las supresiones, pensamientos y sentimientos por medio de ondas o rayos o fuerzas misteriosas que el conocimiento del paciente de la física es insuficiente para explicar. En tales casos, la máquina se denomina a menudo ‘-aparato de sugerencia.’ Su construcción no se puede explicar, pero su función consiste en la transmisión o “drenar” de los pensamientos y sentimientos de uno o varios perseguidores.
  3. Produce fenómenos motores en el cuerpo, las erecciones y poluciones, que tienen la intención de privar al paciente de su potencia masculina y debilitarlo. Esto se logra por medio de la sugestión o por radiografías corrientes de aire, la electricidad, el magnetismo, o.
  4. Se crea sensaciones que, en parte, no se puede describir, porque son extrañas al propio paciente, y que en parte son detectadas como eléctricas, magnéticas, o debido a corrientes de aire.
  5. También es responsable de otras apariciones en el cuerpo del paciente, tales como erupciones cutáneas, abscesos, u otros procesos patológicos.

 


Carl Jung: Los Arquetipos y el Tarot en el psicoanálisis Parte IV: Los arquetipos del Tarot e Interpretación de los 22 Arcanos Mayores

Los Arquetipos del Tarot e Interpretación de los 22 Arcanos Mayores

La siguiente es una lista de los arquetipos e interpretaciones que se pueden aplicar al Tarot. Puedes interpretarlas individualmente o en grupo. Recuerda que cada persona puede interpretarlos a su manera, siempre conservando la ‘esencia’ de la carta, que es a lo que me referiré a continuación.

La versión de Tarot que usaré para ilustraros es el ‘Tarot Hermético’, hermosas ilustraciones hechas en blanco y negro obra de Godfrey Dowson, basado en el  Tarot de S.L. MacGregor Mathers, miembro de la Orden de la Golden Dawn.

En este tarot se incluyen elementos astrológicos, alquímicos, sephiroticos, angelicales, geománticos, atribuciones y composición numérica de cada carta.

El Loco

 loco

El loco es la caracterización de Carpe Diem (vive el momento) por excelencia, representa aquel deseo de abandonarlo todo y lanzarse a la aventura, aquel deseo de libertad que tiene que ir acompañado por la confianza en sí mismo y un fuerte poder de decisión para no perderse en el camino.

Simbolismo: La inocencia y asombro.
Arquetipo: El niño.

El Mago

 mago

El mago representa la sabiduría, perspicacia, astucia y creatividad necesarias para afrontar una determinada situación o persona.

Simbolismo: La magia y el poder.
Arquetipo: El burlador.

 

La Sacerdotisa

 sacerdotisa

Representa el anima, tu parte femenina en acción, un llamado a usar todo tu instinto e intuición.

Simbolismo: Intuición
Arquetipo: El Anima – el elemento inconsciente femenino en la mente masculina.

La Emperatriz

 emperatriz

Representa la abundancia y fecundidad tanto en lo material y espiritual producto de acciones inteligentes.

Simbolismo: La naturaleza y la fertilidad.
Arquetipo: La madre.

El Emperador

 emperador

Representa la energía masculina, la madurez mental y la fuerza, y la perseverancia para alcanzar los objetivos.

Simbolismo: La autoridad y el poder masculino.
Arquetipo: El Padre y el héroe.

 

El Sumo Sacerdote

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Representa aquel ser conectado con lo material y espiritual. Sabias decisiones o la búsqueda de un maestro o consejo.

Simbolismo: Orientación o un maestro.
Arquetipo: El Viejo Sabio.

 

Los Amantes

 enamorados

Representación del dilema, la necesidad de elegir entre dos o más situaciones o personas, nos aconseja inclinarnos por aquella que el corazón nos dicta. Hay un verso del Popol-Vuh que lo expresa sublimemente: ‘Cuando tengas que elegir entre dos caminos, pregúntate cuál de ellos tiene corazón. Quien elige el camino del corazón no se equivoca nunca.’

Simbolismo: El amor y la unión de los opuestos.
Arquetipos: El alma o bien conjuntamente el Anima y Animus (lo contrario de la Anima, el elemento masculino de lo femenino).

 

El Carro

 carro

El Carro representa el éxito y la conquista de una meta, también indica que el camino o decisión que has escogido es la correcta.

Simbolismo: El trabajo duro y la victoria.
Arquetipo: El guerrero.

La Justicia

 justicia

Esta carta nos invita a la reflexión a la hora de tomar una decisión, analizar lo positivo y negativo de la situación para escoger el camino que mejor nos convenga.

Simbolismo: El equilibrio y la justicia.
Arquetipo: Justicia.

El Ermitaño

 ermitaño

Representa el aislamiento para alcanzar la sabiduría, nos invita a la introspección y buscar la respuesta en nuestro interior.

Simbolismo: La sabiduría
Arquetipo: Viejo sabio

La Rueda de la Fortuna

 ruedafortuna

Representa acontecimientos inesperados, un golpe de buena o mala suerte, el cambio y la espontaneidad.

Simbolismo: el cambio, se mueve en círculos.
Arquetipo: la suerte y el destino.

La Fuerza

 fuerza

La fuerza es la carta que nos llama al control para afrontar una determinada situación, dominio, fuerza, y voluntad.

Simbolismo: Determinación.
Arquetipo: Resistencia.

El Colgado

 colgado

Como ya he indicado con anterioridad, el Colgado representa el auto-sacrificio y la transición de un ciclo a otro.

Simbolismo: el sacrificio necesario.
Arquetipo: Sacrificio.

La Muerte

 muerte

La muerte, al contrario de lo que se podría pensar, representa el cambio, la transformación, el fin de algo y el inicio de algo más.

Simbolismo: El cambio, de transición.
Arquetipo: Renacimiento

La Templanza

 templanza

Representa la calma y la tolerancia a las circunstancias venideras.

Simbolismo: Moderación.
Arquetipo: La unión de los opuestos.

El Diablo

 diablo

Representación del lado más mundano, los instintos básicos y vicios humanos: lascivia, egoísmo, avaricia. Es un llamado a detenernos y mirar a nuestro alrededor, alejarnos de nuestra actitud negativa y de lo material.

Simbolismo: El ser atrapado.
Arquetipo: El burlador, o energía sexual.

La Torre

 torre

Representa castigo, pérdidas, y cambios repentinos negativos provocados por la ambición, es un llamado a tener cuidado con la ambición desmedida.

Simbolismo: El caos, el cambio no deseado.
Arquetipo: el Caos.

La Estrella

 estrella

Representa la fe, la esperanza y el progreso. Aspectos positivos en todo nivel.

Simbolismo: La esperanza y el espíritu.
Arquetipo: La Estrella.

La Luna

 luna

La luna es una nueva representación de nuestro lado oscuro, y el temor a lo desconocido. Nos advierte de posibles engaños y relaciones mal encaminadas. Un llamado a despertar de aquellas ilusiones y sueños que no nos convienen.

Simbolismo: Emociones.
Arquetipo: La Luna – vinculados con los sueños.

El Sol

 sol

Representa felicidad, alegría, éxito, nuevos comienzos positivos en todo sentido.

Simbolismo: Alegría.
Arquetipo: el sol.

El Juicio

 juicio

Esta carta es un llamado a la reflexión, a hacer un balance de nuestra vida e identificar los aspectos que nos impiden la evolución. Representa el fin de una era negativa y un último paso para alcanzar la meta propuesta.

Simbolismo: Sentencia y finalización.
Arquetipo: Evaluación y recompensa.

El Mundo

 mundo

Mi carta favorita en todo el Tarot. Representa la armonía y estabilidad entre el lado espiritual y el terrenal, la plenitud absoluta. La carta de la victoria sobre todos los dilemas y problemas.

Simbolismo: El cumplimiento.
Arquetipo: La satisfacción, la plenitud.

Il Piccolo Epílogo

Fausto Ribadeneira

Fausto Ribadeneira

Muy bien, nuestro viaje está llegando a su final, espero lo expuesto aquí te llegue a servir alguna vez, o por lo menos tendrás unos datos más a tus conocimientos de cultura general, y uno que otro datillo para entretener a tu familia y amigos.

Recuerda: jamás aceptes algo como una verdad entera o deseches alguna teoría por considerarla absurda, recuerda que por miles de años se pensó que la tierra era cuadrada, hoy el conocimiento que se podría considerar absurdo, en unos años podría convertirse en ciencia y ser la verdad que estamos buscando.

Fausto Ribadeneira.


Carl Jung: Los Arquetipos y el Tarot en el psicoanálisis Parte III: Aplicación del Tarot en el Psicoanálisis

El Tarot en el Psicoanálisis

Tarot de Aleister Crowley

Siempre he sido un fiel creyente de la astrología y la metafísica. Creo en los signos del zodiaco, mas no en el horóscopo, y espero concluir un pequeño ensayo sobre la psicología de los signos zodiacales. Desde pequeño me llamó la atención todos los tipos de mancias, mas al Tarot siempre lo observaba desde lejos, hasta le temía, toda persona que me decía que aquello era brujería, que a ‘dios’ no le gusta eso y es mejor alejarme de aquello si es que quiero llegar al cielo. Crecer en un ambiente religioso en verdad te deforma la mente, qué habría sido de mí sin la televisión y los Caballeros del Zodiaco, ah, no, ni imaginarlo, estaría en algún seminario quizá. Sigamos.- Al pasar unos años volvió a llamar mi atención, ahora estaba rodeado de personas que me decían que aquello era ridículo, el tarot es un tipo de magia en el que solo creen los supersticiosos y débiles intelectuales. Pero al fin, me liberé de aquellas opiniones absurdas e ingresé en el mundo del Tarot. Es todo un viaje por el mundo de los conocimientos ancestrales, un viaje que según veo, no va ni por la mitad, pero bueno, iniciemos.

¿Acaso tengo que contarles la historia del Tarot? No, no, por favor, no. La historia y las teorías de sus orígenes nos llevarían un miles de páginas más y nos desviaría del punto jungnístico psicoanalítico, así que solo les diré que el Tarot es un mazo de cartas que empezó como un grupo de cartas para fines educativos y didácticos, luego usadas para el juego, y posteriormente para la adivinación. Consta de 78 cartas: 22 arcanos mayores y 56 arcanos menores. Sus orígenes se remontan a la Edad Media, aunque otros dicen que viene de mucho más atrás; se dice que el tarot es un sistema simbólico y hasta críptico, y que los 22 arcanos mayores ocultan una fórmula alquímica, y hasta los secretos del antiguo Egipto. Muchas teorías muy bonitas e interesantes que trataremos en otra ocasión.

Ahora bien, en el Tarot Jung veía la evolución de los arquetipos, todos empezamos como un niño (El Loco) y tenemos que evolucionar, pasando por todos los estados de consciencia hasta llegar a la plenitud (El Mundo).

Esa teoría de Jung, su forma de usarlo junto con los sueños para determinar el estado del paciente, me ha inspirado a crear esta teoría basada en el tarot jungniano, y también en la forma convencional de lectura del tarot.

Se puede aprender a utilizar el Tarot para descubrir las claves de nuestro inconsciente.

Aplicando el principio de Sincronicidad, las teorías de los arquetipos y los sueños, podemos ver que se puede aplicar al Tarot en la psicoterapia. ¿Cómo funciona? Pues bien, puede aplicar este sencillo ejercicio para ir iniciándose: Si tiene un mazo de tarot en la mano, seleccione los 22 arcanos mayores (las cartas numeradas) y empiece a barajarlos, no es necesario que piense en nada, baraje baraje, alguna carta debe sobresalir, saltar, o caerse, mientras usted baraja, si no es así, deténgase luego de algunos minutos de haber estado barajando y saque una carta, la que usted quiera. Ahora bien, puede consultar el significado de su carta aquí. Cada arcano representa un diferente arquetipo, y por lo tanto una experiencia, momento, o persona, con la que te puedas identificar. Por ejemplo, supongamos que la carta que te salió es El Colgado, -esta carta simboliza la transición y el auto-sacrificio para lograr un cambio de vida o ideas. Sacrificar lo que estorba en tu vida y no te deja avanzar.- Este es el mensaje de tu inconsciente: no estancarse y avanzar. Tómalo como coincidencia, pura casualidad, causalidad, o como quieras. Sin darte cuenta tu inconsciente te ha hablado.

Los arcanos mayores y sus arquetipos representan proyecciones de nuestro inconsciente, al aplicarlo en nosotros u otras personas

En términos alquímicos lo que buscamos es mezclar el oro del psicoanálisis con el plomo de otras técnicas; para iniciar debes tener un cierto nivel de respeto por las cartas, para una mejor experiencia lectora te recomiendo leer muchísimos libros, no solo de tarot, sino de psicología, y textos que traten sobre el significado simbolista de los sueños. El estudio del simbolismo es importante sobremanera, también agregarle a esto nuestra experiencia ‘vivencial’ de las cartas a través de ejercicios que comprenden la imaginación activa, puedes lograr esto dibujando las cartas del Tarot, los arcanos mayores, y pintándolas o adicionándoles elementos según tu gusto. Algo parecido a dibujar Mandalas, es un ejercicio excelente, de esta manera el Tarot y tu aproximación a él se convertirá en una experiencia transformadora y enriquecedora, se te abrirán nuevos mundos, crearás universos.

Cualquier persona puede leer El Tarot, no creas aquellas falacias de charlatanes que te dicen que debes poseer un don o un nivel de consciencia superior, hay diferentes rituales y métodos de preparación que puedes checar en la web o en tu librería esotérica más cercana, pero lo único que necesitas es curiosidad y ansia de conocimiento.

Te enseñaré solo tres tiradas de cartas del Tarot, muy básicas, pero las más factibles para el psicoanálisis, debido a su efectividad por el mencionado Principio de Sincronicidad y la Teoría de Asociación. Existen miles de tipos de tiradas y miles de interpretaciones dependiendo de cada persona, hasta tú podrás inventar la tuya según vayas practicando y dándote cuenta cuál te funciona mejor.

1.- Tirada de una sola carta: Puedes usarla contigo u otras personas. Aplica el ejemplo que ya te mostré anteriormente; baraja el mazo de cartas hasta que una carta salte, y en caso de no hacerlo baraja por unos minutos y extrae una carta. Puedes hacerlo pensando en una pregunta, persona situación o problema concreto, o no.

2.- Tirada de 3 cartas: La tirada de tono más esotérico pero que he comprobado funciona en la mayoría, por no decir en todos los casos donde la he probado. En esta tirada, luego de barajar el mazo de cartas siguiendo el mismo procedimiento de la tirada anterior, extraerás 3 cartas, cada carta representará algo; la carta de la izquierda tu pasado, la carta del centro tu presente; situación o problema que quieres resolver, y la carta de la derecha tu futuro; posible guía o solución a tu problema.

3.- Tirada de 3 cartas segunda versión: En esta versión con la mano izquierda escoges tres cartas. La primera indica tu situación actual, la segunda representa una pregunta del inconsciente y la tercera representa la respuesta. Tú puedes interpretar cada carta, pero lo más importante es el significado que la persona a la que lees el tarot le dé a cada carta. Este método es de los más utilizados por los psicólogos que aplican el tarot en el psicoanálisis.

Simplemente deja que todo fluya, no te estreses ni te esfuerces en lograr una lectura perfecta. Al principio practica estas lecturas solo con las personas que te nazca leérselas, esto significa que aquella persona está lista para ello y se creado un vínculo inconsciente entre ustedes, así la lectura será más precisa.

Luego, como tomemos la lectura y en qué desencadenarán los eventos mencionados, dependerán completamente de nuestra actuación. Toma las pistas e intenta comprenderlo para actuar según el problema o dilema. El Tarot y sus Arquetipos nos ayudan a entenderlo y transformar estos problemas en una oportunidad para desarrollarnos, tal como decía Jung, repito nuevamente, conociendo y descifrando nuestros arquetipos encontraremos la oportunidad para evolucionar y encontrar nuestra totalidad, y así llegar a nuestro ‘yo’ original. El Tarot nos ayuda a darnos cuenta de las trabas que nos impiden llegar a él.

¿Podemos usarlo para ver el futuro como tal? Bueno, es algo muy difícil, lo que el Tarot puede hacer es darnos ciertos indicios de lo que se vendrá, pero hey, hasta el mismo Jung dijo alguna vez “Podemos predecir el futuro cuando sabemos cómo ha evolucionado del pasado el momento presente”, así que no pierdas las esperanzas.

Aparte del futuro, y volviendo al psicoanálisis, con práctica y alimentando tu conocimiento, podrás llegar a un nivel en el que puedas aplicar una regresión psicológica hacia períodos fetales e intentar descubrir el origen de determinados problemas. Con esto puedes revivir y resolver recuerdos encubridores, conflictos, represión, sustitución transaccional, entre otros dilemas que no te dejan avanzar.

También descifrar los sueños, ah los sueños, es una pena que en esta ocasión no puedo explayarme por completo sobre esto y todas las teorías de Jung sobre ellos. Revisando el texto me doy cuenta que la palabra que más se repite es, precisamente, sueños. No voy a explayarme sobre ellos pero tengo una teoría: no todos los sueños son iguales ni todos pueden ser interpretados psicológicamente, parece algo obvio, es verdad, pero hay que recalcarlo. Algunos sueños son simplemente manifestaciones de tus deseos o remembranzas de las experiencias del día, en estos casos no hay que buscarle aquel significado misterioso, lamentablemente la mayoría de mis sueños son de este tipo. Sin embargo existen muchas otras personas que tienen sueños al estilo de Jung, estilo de visiones y hasta premoniciones, mi hermana menor es una de aquellas, me fascina escuchar sus sueños, todos parecen un cuento de hadas psicodélico, son estos tipos de sueños, especialmente, a los que se les puede aplicar la metodología de Jung e intentar descifrarlos.

Pero bueno, retomemos: las cartas del Tarot actúan como las imágenes del sueño: tendencias elaboradas de búsqueda.

 Con la lectura puedes sugestionar, y programar psíquicamente a tu paciente, hasta llegar a una suerte de hipnosis. Ten mucho cuidado con esto, puedes sugestionarlo para que se proyecte positivamente y llevar al éxito al individuo, o exterminarlo por completo. También se aplica a la lectura final de los resultados, hay que estar atento a la forma en cómo te expresas.

Se puede hacer mucho a través del Tarot en favor del psicoanálisis, de la terapia de la salud psíquica en general en todos sus sentidos, lamentablemente, al no ser un método convencional, no es aceptado, lo único que nos queda es  incrementar conocimientos cada día, elevar nuestro saber, empezar a aplicar el Tarot e ir descubriendo nuevas teorías.

En cuanto a otras formas de aplicarlas siempre me ha venido a la mente algo similar al Test de Rorschach; donde al sujeto se le presenta una serie de manchas ambiguas y se le pregunta qué ve en ellas. Lo mismo podemos hacer con las cartas del Tarot, cada persona tiene su diferente percepción y visión de las cosas, proponerle interpretar las cartas a su manera pueden revelar muchos elementos de su inconsciente. También para nuestros amigos Freudianos, por qué no, podemos vincular a las diversas lecturas del Tarot con el Método de Asociación Libre.

Los Arcanos Mayores

 Arcanos Mayores

Los Arcanos Mayores son las primeras 22 cartas de una baraja de Tarot son tarjetas con dibujos de imágenes tales como los amantes, la fuerza, la muerte, el ermitaño, etc. La palabra ‘arcano’ viene del latín ‘arcanus’ que significa: secreto, oculto, misterio.

Los arcanos mayores se consideran la parte primordial de una baraja de Tarot. Se dice que la baraja, en sus orígenes, solo constaba de estas 22 cartas y con el pasar del tiempo se le fue añadiendo más cartas. Es por esto que se les llama Mayores, además son estas cartas las que incluyen a los arquetipos en su máxima expresión.

¿Por qué usar Los Arcanos Mayores y no los Menores? Bueno, puedes usar los dos, es más, a mí me encanta incluir en las interpretaciones a los Arcanos Menores, pero para iniciar es bueno hacerlo solo con los Mayores.

Como he mencionado durante la lectura, estas cartas están generalmente relacionadas con una situación o persona en la vida del lector.

La carta de la emperatriz, por ejemplo, es representativa de la fertilidad y la naturaleza, esto podría estar relacionado con la figura de la madre o indicar que alguien (o ciertos aspectos de la vida, como una parte creativa) se debe cuidar.5

He reinterpretado el significado de las cartas de los 22 Arcanos Mayores, basado en su significado convencional, ancestral, y también basado en las diferentes lecturas que me han dado cuando lo he usado conmigo y demás personas.

Tal como Jung, pienso que las cartas en sí poseen su ying y yang, por ello no mencionaré la lectura de la carta en posición invertida. La interpretación de las cartas es subjetiva, yo solo te daré una guía, muy corta, y tú sabrás cómo respectiva carta se aplica a tu situación.

No soy un tarotista profesional, ni amateur se me debería considerar, peor un psicoanalista, solo un principiante entusiasta de estas dos ‘ciencias’ que quiere compartir su exiguo conocimiento con ustedes. Así que, a por ello.

En las 22 de los Arcanos Mayores muchas se las puede identificar inmediatamente con los arquetipos de Jung.

 Continúa…

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Carl Jung: Los Arquetipos y el Tarot en el psicoanálisis Parte II: Carl Jung y el Tarot

Carl Jung y el Tarot

tarot jung

Jung veía en el Tarot una plataforma rica en elementos arquetípticos, creía fielmente en aquella teoría que dice que El Tarot es en realidad una fórmula alquímica encriptada. Veía en el Tarot un método para develar el inconsciente y descubrir las pistas para llegar a la individuación, al desarrollo del Self, esto se traduce en alquimia psíquica. La aparente elección aleatoria de una carta no es más que la inevitable expresión del espacio-tiempo.

“En el Tarot tenemos la figura hermafrodita del diablo. Esta sería en la alquimia el oro. En otras palabras, tal intento por unir los opuestos para la mentalidad cristiana aparece como diabólico y prohibido, perteneciente a la magia negra”.

Jung, de alguna forma, descubrió “el tarot interno” con su teoría de los arquetipos. Podemos decir que el tarot es un extracto del inconsciente colectivo en el cual encontramos los arquetipos. Jung creía que el simbolismo contenido en el Tarot puede ser de gran utilidad para los seguidores de la psicología analítica. Mediante el uso de una selección de las cartas para crear una historia, los símbolos se pueden relacionar con el problema que se discute.5

Les comparto un extracto de una conferencia de Jung en 1933 (documentado en el libro Visions: Notes of the Seminar given in 1930-1934 by C. G. Jung, Princeton University Pres 1997).

Estas cartas en realidad son el origen de nuestro conjunto de cartas, en las que el rojo y el negro simbolizan los opuestos, y la división de 4 –tréboles, espadas [o picos], diamantes y corazones—también pertenece al simbolismo de la individuación. Son imágenes psicológicas, símbolos con los que uno juega, de la misma forma que el inconsciente parece jugar con su contenido. Se combinan en cierta forma, y las diferentes combinaciones corresponden al desarrollo lúdico de los eventos de la historia de la humanidad. Las cartas originales de Tarot consisten de las cartas ordinarias, el rey, la reina, el caballero, el as, etc., –solo que las figuras son un poco diferentes – además de que existen 21 cartas que son símbolos, o cuadros de situaciones simbólicas. Por ejemplo, el símbolo del sol, o el símbolo del colgado, o de la torre golpeada por un rayo, o de la rueda de la fortuna, y así sucesivamente. Son una especie de ideas arquetípicas, de una naturaleza diferenciada, que se mezclan con los constituyentes ordinarios del flujo del inconsciente, y de esta forma es aplicable como un método intuitivo con la intención de entender el flujo de la vida, posiblemente hasta predecir eventos futuros, siendo que todos los eventos permiten una lectura de las condiciones del momento presente. En este sentido son análogas al I Ching, el método de adivinación china que permite por lo menos una lectura de la condición presente. En realidad, el hombre siempre siente la necesidad de encontrar acceso a través del inconsciente al significado de su condición actual, porque existe una correspondencia o similitud entre la condición que prevalece y la condición del inconsciente colectivo.

Jung, a diferencia de Freud, no dejó atrás a las ahora llamadas pseudo ciencias como la metafísica, la alquimia, y la astrología, sino que viendo el potencial de estas las incluyó en sus teorías. Transmitió su conocimiento a sus discípulos, y existen varios que crearon métodos para la utilización del Tarot en el psicoanálisis. Uno de esos discípulos fue Robert Wang, quien en su libro El Tarot de Jung y sus imágenes arquetípicas incluyó “El Tarot de Jung”, un hermoso juego de láminas diseñadas por él mismo, incluyendo y poniendo énfasis en las enseñanzas de su maestro. Podemos identificar, sobre todo, el mencionado arquetipo del Mandala, el favorito de Jung. El objetivo de Wang era mostrar los paralelismos entre la filosofía de Jung y la Kábala Hermética, un sistema que ha sido esencial a la mística occidental desde el Renacimiento italiano que Wang exploró luego en profundidad en el Tarot Qabbalistic. Pero esa es otra historia, ahora regocije su vista con el diseño de las cartas:

 Tarot de Jung

Para entender cómo Jung veía en el tarot una forma de análisis, primero tenemos que tener noticia del Principio de Sincronicidad:

Jung llamó sincronicidad a las coincidencias significativas. Con este término él designa los eventos relacionados por una significación, y no por una relación de causa a efecto. Utilizó por primera vez este concepto en 1920.

Como ya he mencionado con anterioridad, Jung postula la existencia de un conocimiento absoluto constituido por un inconsciente colectivo compuesto de arquetipos. La sincronicidad sería,  a partir de ese postulado, una resonancia entre la psique individual y los arquetipos.  Para Jung, una sincronicidad3 ocurre cuando nuestra mente se focaliza y concentra en una imagen arquetípica del mundo exterior que, como un espejo, nos retorna una especie de reflejo de nuestras preocupaciones, bajo la forma de un evento marcado por ciertos símbolos de manera que podamos utilizarlos. Nos enfrentamos a un “azar” significativo y creador. Así, es posible e incluso probable que la materia y la psique sean dos aspectos diferentes de una sola y misma cosa.

El Tarot devela, precisamente, estos arquetipos que están influyendo sobre tu vida y forman parte de ti, ya decía Jung que solo conociendo tus arquetipos podrás encontrar a tu verdadero yo y superar tus complejos. Estos complejos representarían en este caso represiones o angustias, importante identificarlas y superarlas para no caer en ningún proceso neurótico.

Yo siempre he sido de aquellos que rechaza la terapia psicológica convencional, y hasta algunas terapias “avant-garde”, y demás, en mi infancia acudí a varios “especialistas” que jamás lograron resolver o si quiera identificar el problema que me preocupaba, incluso era fácil engañarlos, crear un dilema acompañarlo de síntomas y así darme cuenta que todo era una farsa, me decían lo que yo quería escuchar mediante las pistas que yo les daba intencionalmente. Recuerdo hasta un caso en que tuve que servir como terapeuta de una de mis analistas. Me di cuenta que el mejor terapeuta era yo, y nadie más que yo, fue prodigioso darme cuenta a tan corta edad que las respuestas se encuentran en mí, solo hay que saber escucharse e intentar comprenderlas.

Es por esto que me sentí identificado con los métodos de Jung, hay que ver el trasfondo de aquello, ellos te incitan a tu autoanálisis, aquel es el punto clave, debemos dar gracias que Jung estaba influido por la cultura oriental, el zen, budismo, y más, por lo tanto estos métodos parten de la ausencia del ego. Me explico; el gran problema de los psicólogos convencionales es creer que, fundamentados en su ego, tienen un poder cuasi omnipotente para resolver tus problemas,  te hacen creer que la solución está en ti pero no hacen nada para guiarte hacia ella, es un eterno escuchar lo que quieres, respuestas que tú ya sabes, y pagas por llegar a respuestas que tú ya sabes, ¿acaso hay algo más absurdo?

Aplicar los métodos de Jung y sus diversas influencias como el Tarot, es intentar conocerte a ti mismo y saber que la solución a la mayoría de dilemas están dentro de ti. Lo más correcto sería llamarlos métodos de introspección. Un viaje en la búsqueda de tu verdadero ser. Puede sonar a aquellos patéticos libritos de auto-ayuda, pero aquel es el punto. Al principio te será muy difícil, hay personas que no aceptan que la cura y solución son ellos, un problema de autoestima quizá, siempre necesitan la opinión de alguien más para aceptar algo que ellos siempre han sabido, y por supuesto, tampoco con esto te quiero decir que está mal buscar ayuda profesional, no, no, simplemente te animo a intentar hallar las respuestas en ti y no en alguien más.

Que los métodos de Jung funcionaran siempre ha sido tela de discusión, con el paso del tiempo la figura de Jung se ha convertido más en un icono pop que en un representante del psicoanálisis, sus teorías han sido tomadas más bien como teorías filosóficas. Lamentablemente ha sido desacreditado y subestimado en los círculos de psicoanalistas. Sin embargo, existen muchos psicoanalistas que aplican los métodos de Jung con resultados muy positivos, el método Jung no es el más popular, y su éxito a la hora de psicoanalizar depende mucho del terapeuta, y por supuesto, también del paciente; habrá muchos pacientes a quienes le parezca una completa estupidez el analizar los sueños y buscar un guía simbólica en el tarot, mientras que para otros será precisamente el método que estaban buscando y el que los ayudará en sus problemas.

Para aplicar los métodos de Jung es necesario no tomar toda su enseñanza al pie de la letra, he aquí el gran problema de la humanidad, es muy dogmática, la maldición de tomarse todo al pie de la letra, teme a cambiar lo establecido, algo contra lo que Jung luchó. He conocido y leído testimonios de psiquiatras y psicólogos jungnísticos que aplican las teorías de Jung sin aportar nada nuevo a ellas, otro craso error, craso error; muchos pacientes, sobre todo en estos tiempos de hiper-racionalidad, tanto así que hasta raya en una nueva forma de absurdo, -es una forma nueva forma de absurdo-

No hay método infalible, incluso varios de los métodos de Freud han caído en desuso, los neo-freudianos afrontan varias críticas, pienso que el psicoanálisis como tal es un fracaso y los psicólogos son una especie en extinción, en un futuro no muy lejano nos daremos cuenta de nuestras propias capacidades a la hora de resolver problemas.

Listo, atento que seré muy repetitivo en esta parte, leerás las palabras sincronicidad, arcanos, mayores, e inconsciente muchas veces. Esta sección iba a formar parte de un gran, gran, pero gran post sobre el origen y las diversas aplicaciones del Tarot en el psicoanálisis, pero, qué tal si intento resumirlo y compartir una parte de lo que sería aquello.

mandala

Continúa…

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Carl Jung: Los Arquetipos y el Tarot en el psicoanálisis Parte I

Carl Jung Tarot

Entre el inmenso legado de Carl Jung, aquel que ha pasado a la historia por sus teorías y métodos revolucionarios en el mundo de la psicología, hay un tema que sobresale y ha sido su herencia más duradera: La Teoría de los Arquetipos.

Jung busca e investiga a los arquetipos en las doctrinas de las tribus primitivas, en las doctrinas secretas esotéricas, en las religiones, en los mitos y leyendas, en los símbolos del Tarot, en las imágenes de la Alquimia y muy especialmente en los sueños, en los que se apoya para la psicoterapia.

Hay que empezar por decir que Jung pensaba que no venimos al mundo como una tabula rasa, no venimos ‘en blanco’ como planteaba Freud, el ser humano según Jung, ya nace con información y ciertas creencias por default: “no existe una sola idea o concepción esencial que no posea antecedentes históricos”. Estos antecedentes históricos llegan a nosotros inconscientemente, y otros los vamos aprendiendo por medio de mitos, leyendas y la experiencia.

Es fácil identificar diferentes tipos de patrones de conducta en los mitos y leyendas de las culturas antiguas, todas tienden a tener un mismo héroe y trama, tienden, básicamente, a repetirse. Esta continua repetición de historias con los mismos personajes y el mismo guión es lo que llamamos Arquetipos.

Algunos de ustedes pensarán, ‘ok, ok, Jung te acepto, pero ¿El Tarot? ¿En serio? Qué estás pensando, eso es pura magia y superstición.’ Bien, en esta era donde existe un rechazo general a lo que no se considera convencional, racional o científico, es bueno traer de vuelta, o mostrar ciertos temas que tienen que ver con la ‘magia’, salir de la caja de la racionalidad un momento y perderle el miedo a explorar la sabiduría ancestral.

He conocido muy pocas personas que no compartan esta pasión por descubrir los misterios que rodean nuestra existencia, a quién no le intriga intentar dilucidar alguno de estos misterios. ¿Y acaso hay mayor misterio que la mente humana? Jamás debemos cerrarnos al conocimiento sea cual sea la fuente.

Es necesario volver a creer un poco en la magia, soñar, y jamás perder la capacidad de hacerlo.

Le invito a que por un momento deje a un lado la antipatía por estos temas y acompáñeme en este viaje por la vida y teorías de Jung, para luego llegar al infravalorado mundo esotérico, específicamente trataremos el Tarot y su aplicación en el psicoanálisis, ¡sí!, emociónese. Empecemos.

Omitiré inmiscuirme en términos científicos ya que esto no tiene el carácter de ser una investigación meramente científica, sino de divulgación para el conocimiento del público en general. No es mi propósito buscar ningún tipo de reconocimiento por este texto, y es que, quien nada tiene que ganar ni nada que perder, tiene las mejores cosas que decir.

Carl Jung

Carl Jung y los Arquetipos: Preludio

Carl Gustav Jung nace un 26 de julio de 1875 en una pequeña localidad de Suiza llamada Kessewil. Desde pequeño se manifestó su interés por la metafísica, alquimia, eventos paranormales, y las tragedias griegas. Aprendió lenguas antiguas como el sánscrito, y así llegó al conocimiento oriental leyendo los sagrados libros hindúes y practicando el I-Ching.

A pesar de escoger la arqueología como primera opción de carrera, llega la psicología influido por el famoso neurólogo Kraft-Ebing y los sucesos sobrenaturales de su vida. Sucesos que le llevaron a escribir su tesis ‘Acerca de la psicología y patología de los llamados fenómenos ocultos’.

Luego de graduarse se estableció en el Hospital Mental de Burghoeltzli en Zurich bajo la tutela de Eugene Bleuler, padre y conocedor relevante de los estudios sobre la esquizofrenia. En 1903, se casa con Emma Rauschenbach. En aquel tiempo, también dedicó parte de su tiempo a dar clases en la Universidad de Zurich y mantenía una consulta privada. Fue aquí donde inventó la técnica de la asociación de palabras.

Siendo un fanático de Freud, su sueño era conocerlo, el tan ansiado encuentro se daba en Viena en 1907. Cuenta la leyenda que el impacto que provocó Jung en Freud hizo que éste cancele todas sus citas del día y así poder continuar la tertulia, la misma que se extendería ¡por 13 horas! Eventualmente, Freud consideró a Jung su sucesor en el psicoanálisis y su mano derecha.

Generalmente se piensa que Carl Jung fue un discípulo de Freud, craso error, craso error; Jung sería más cercano a un colaborador y colega, que a un discípulo… Cuando los dos se conocieron, Jung ya poseía estudios anteriores de psicoanálisis, y sus propias teorías que compartió y debatió con Freud.

Ya que entramos en el tema, por qué no aprovechamos para mencionar las…:

Diferencias Fundamentales entre Freud y Jung:

Freud vs Jung

Freud vs Jung

La psicología de Jung se basa en la desilusión que le provocaba el racionalismo científico – lo que él llama “el espíritu de los tiempos” – y en el transcurso de muchos encuentros quijotescos con su propia alma y con otras figuras interiores, viene conocer y apreciar “el espíritu de las profundidades”, un campo que deja espacio para la magia, la coincidencia y las metáforas mitológicas entregados por los sueños-1, ojo, que esto no significa que lo negara o no aplicara el racionalismo, pero le sirvió para intentar buscar nuevas formas de terapia psicoanalítica.

Quizá la mayor diferencia entre los dos fue la forma de definir al inconsciente, para Freud, como sabemos, se basa en las pulsiones primigenias y aquellas emociones reprimidas del ser humano cuyo único motor es la energía llamada libido, la cual es exclusivamente de naturaleza sexual. Jung, por su parte, pensaba que en el inconsciente se encuentra aquello que hace del hombre un ser creativo y aquello que lo hace buscar el autodesarrollo y su evolución psíquica, admite que la libido está presente, por supuesto, actuando como una energía creativa y creadora.

Freud divide al aparato psíquico en consciente, preconsciente e inconsciente. Para Jung existe el inconsciente personal o individual e inconsciente colectivo. Para entender los dos tipos de inconscientes propuestos por Jung, citaré la forma que él tenía para describirlo:

La mente consciente es la parte visible de una isla, el inconsciente del individuo es la parte sumergida de la isla y el inconsciente colectivo, común a todos los seres humanos, es el océano a su alrededor.

‘El Inconsciente Colectivo, a diferencia del Inconsciente Personal, alberga no solo contenidos de la experiencia personal sino que se le añaden contenidos referidos a instintos, impulsos naturales o adquisiciones de orden colectivo, o sea predisposiciones compartidas por toda la humanidad más allá de la diferencias históricas y culturales.’1

Freud habla de tres estadios psíquicos: El Ello, El yo y El superyó. El ‘yo’ actúa como mediador entre El Ello y Superyó. Mientras Jung identificaba solamente al ‘yo’, debatiéndose entre el inconsciente personal y el inconsciente colectivo.

El objetivo del método de Freud era fortalecer al “yo” sobre las otras dos y así desarrollar dos objetivos limitativos; amar y trabajar. En cambio para Jung el ‘yo’ era algo imperfecto y lo que buscaba era la evolución del ‘yo’ al ‘self’ (sí mismo), la totalidad, la cumbre del desarrollo psíquico humano.

Para llegar a este ‘self’, Jung proponía vencer los complejos que poseemos. Complejos que para Jung eran el origen de toda perturbación mental, y descubrió analizando la mitología ancestral, y aplicándola a las terapias y los sueños de sus pacientes. Estudiando los complejos encontró que en la psique existen estructuras y patrones ancestrales que denominó arquetipos, éstos emanan del inconsciente colectivo. Entre los muchos arquetipos que encontró identificó 5 principales que son: ánima, ánimus, sombra, persona, sí-mismo (self).

  • La Persona: La cara que se presenta al mundo
  • La sombra: La parte de nosotros no reconocida pero que sin embargo, existe
  • El Self: La conjunción armónica del ‘yo’ y el todo.
  • El Anima: La imagen femenina en la psique masculina
  • El Animus: La imagen masculina en la psique femenina

Ahora sí, entremos finalmente en el maravilloso mundo de los arquetipos.

 

Carl Jung y los Arquetipos

Arquetipos

(Léase con voz de narrador de Looney Toones, o, en su defecto, si es muy joven para recordar a Bugs Bunny y sus amigos; léase con voz de narrador de Bob Esponja la cual es una parodia de la voz de Jacques Cousteau, investigue)

Por supuesto antes que nada tengo que recomendarle la lectura de ‘Arquetipos e Inconsciente Colectivo’ de Carl Jung, qué mejor forma de leer sobre Arquetipos que de las palabras del mismo Jung.

 “El arquetipo es una tendencia a formar tales representaciones de un motivo –representaciones que pueden variar mucho en el detalle sin perder un patrón básico… Son de hecho una tendencia instintiva (…) Es esencial insistir que no son meros conceptos filosóficos. Son pedazos de la vida misma –imágenes que están integralmente conectadas al individuo a través del puente de las emociones- «No se trata, pues, de representaciones heredadas, sino de posibilidades heredadas de representaciones. Tampoco son herencias individuales, sino, en lo esencial, generales, como se puede comprobar por ser los arquetipos un fenómeno universal»”. Carl Jung, El hombre y sus símbolos.

¿Entendiste? ¿No? Entonces pongámoslo así: Los arquetipos son nuestra herencia psíquica; roles y patrones que la sociedad acepta y realiza inconscientemente. Los percibimos a través de sus manifestaciones simbólicas.

¿Tampoco? Bueno, alguna de estas definiciones te convencerá:

Arquetipo son los contenidos del inconsciente colectivo. Jung también les llamó dominantes, imagos, imágenes primordiales o mitológicas y otros nombres, pero el término arquetipo es el más conocido.

Arquetipos son una tendencia innata (no aprendida) a experimentar las cosas de una determinada manera.

Jung llamó arquetipos a las ideas en común que comparte la humanidad, indistintamente del credo o cultura; ya sea la creencia en determinados seres mitológicos, o la aberración hacia el incesto, por citar dos ejemplos.

Los arquetipos vendrían a ser las representaciones milenarias del inconsciente colectivo.

Un arquetipo puede ser ampliamente definido como un tipo de persona o conducta, ya que puede dividirse en dos subcategorías.

  • La primera, los estereotipos, se refieren a un tipo de personalidad o conducta que se observa en muchas ocasiones y aplicados de manera rutinaria (esto tiende a suceder con los adolescentes y jóvenes),
  • y el segundo se refiere a la ejemplificación de una personalidad o comportamiento.2

arquetipos carl jung

Entre las grandes pasiones de Jung se encontraba el mundo onírico,  siempre le llamó la atención el significado que podría existir en los sueños. Socializaba sus sueños a su familia y amigos pero jamás encontraba respuesta concreta que le satisfaga. Pasó muchos años presa de este enigma, hasta que a partir de la Primera Guerra Mundial empezó a anotar sus sueños, fantasías y visiones, los dibujaba, pintaba y esculpía, todo esto fue recopilado en el ahora famoso Libro Rojo de Jung. Se dio cuenta que sus experiencias tendían a tomar formas humanas, empezando por un anciano sabio y su acompañante, una niña pequeña. El anciano sabio evolucionó, a través de varios sueños, hasta una especie de gurú espiritual. La niña pequeña se convirtió en “anima”, el alma femenina, que servía como medio de comunicación entre el hombre y los aspectos más profundos de su inconsciente.

Existe una anécdota, entre muchas, de cómo Jung aprendió a interpretar sus sueños y llegó a predecir la WW II: Empieza con un duende marrón que apareció como celador de la entrada al inconsciente. Era “la sombra”, una compañía primitiva del Yo de Jung. Jung soñó que tanto él como el duende, habían asesinado a la preciosa niña rubia, a la que llamó Siegfried. Para él, esta escena representaba una precaución con respecto a los peligros del trabajo dirigido solo a obtener la gloria y el heroísmo que prontamente causaría un gran dolor sobre toda Europa. Este dolor era la Segunda Guerra Mundial.

Fue así, como se empezaron a dilucidar para él los arquetipos y el significado de los sueños, y cómo los arquetipos se comunicaban a través del inconsciente.

Existen ciertas experiencias que demuestran los efectos del inconsciente colectivo más claramente que otras. La experiencia de amor a primera vista, el déjà vu (el sentimiento de haber estado anteriormente en la misma situación) y el reconocimiento inmediato de ciertos símbolos y significados de algunos mitos, se pueden considerar como una conjunción súbita de la realidad externa e interna del inconsciente colectivo. Otros ejemplos que ilustran con más amplitud la influencia del inconsciente colectivo son las experiencias creativas compartidas por los artistas y músicos del mundo en todos los tiempos, o las experiencias espirituales de la mística de todas las religiones, o los paralelos de los sueños, fantasías, mitologías, cuentos de hadas y la literatura. 3

Un ejemplo interesante que actualmente se discute es la experiencia cercana a la muerte. Parece ser que muchas personas de diferentes partes del mundo y con diferentes antecedentes culturales viven situaciones muy similares cuando han sido “rescatados” de la muerte clínica. Hablan de que sienten que abandonan su cuerpo, viendo sus cuerpos y los eventos que le rodean claramente; de que sienten como una “fuerza” les atrae hacia un túnel largo que desemboca en una luz brillante; de ver a familiares fallecidos o figuras religiosas esperándoles y una cierta frustración por tener que abandonar esta feliz escena y volver a sus cuerpos. Quizás todos estamos “programados” para vivir la experiencia de la muerte de esta manera.

 Arquetipos

Empecemos revisando los arquetipos que Jung identificó como principales:

La Sombra

La Sombra: representa la parte negativa del sujeto, el inconsciente reprimido. La sombra es la parte de nosotros que no podemos destruir. Nuestro lado que tenemos que confrontar y reconfortar.

En la teoría jungniana también hay espacio para el sexo y los instintos. Éstos forman parte del arquetipo llamado la sombra. Viene de nuestro pasado pre-humano y animal, cuando nuestras preocupaciones se limitaban a sobrevivir y a la reproducción, y cuando no éramos conscientes de nosotros como sujetos.

La sombra es amoral; ni buena ni mala, como en los animales. Un animal es capaz de cuidar calurosamente de su prole, al tiempo que puede ser un asesino implacable para obtener comida. Simplemente lo hace, no lo escoge, es su “naturaleza”, es “inocente”. Pero desde nuestra perspectiva humana, el mundo animal nos parece brutal, inhumano; por lo que la sombra se vuelve aquel lado de aquellas partes de nosotros que no asimilamos, o nos da vergüenza y miedo admitirlas.

Los símbolos de la sombra incluyen la serpiente (como en el Jardín del Edén), el dragón, los monstruos y demonios. Usualmente guarda la entrada a una cueva o a una piscina de agua, que representarían el inconsciente colectivo. Cuando te sueñes en conflicto con alguno de estos elementos, e inclusive alguna representación de un ser majestuoso, recuerda que puede ser una manifestación de tu inconsciente advirtiéndote que estás luchando contigo mismo.

La Persona

‘La persona representa nuestra imagen pública. La palabra, obviamente, está relacionada con el término persona y personalidad y proviene del latín que significa máscara. Por tanto, la persona es la máscara que nos ponemos antes de salir al mundo externo. Aunque se inicia siendo un arquetipo, con el tiempo vamos asumiéndola, llegando a ser la parte de nosotros más distantes del inconsciente colectivo.

En su mejor presentación, constituye la “buena impresión” que todos queremos brindar al satisfacer los roles que la sociedad nos exige. Pero, en su peor cara, puede confundirse incluso por nosotros mismos, de nuestra propia naturaleza. Algunas veces llegamos a creer que realmente somos lo que pretendemos ser.’

Anima y Animus

El Anima y el Animus. Anima: representa la parte femenina (Eros) presente en el hombre y generalmente reprimida por él. Su inversa es el Animus (Logos) o parte masculina presente en las mujeres.

Una parte de la persona es el papel masculino o femenino que debemos interpretar. Para la mayoría de los teóricos, este papel está determinado por el género físico. Pero, al igual que Freud, Adler y otros, Jung pensaba que en realidad todos nosotros somos bisexuales por naturaleza. Cundo empezamos nuestra vida como fetos, poseemos órganos sexuales indiferenciados y es solo gradualmente, bajo la influencia hormonal, cuando nos volvemos machos y hembras. De la misma manera, cuando empezamos nuestra vida social como infantes, no somos masculinos o femeninos en el sentido social. Casi de inmediato (tan pronto como nos pongan esas botitas azules o rosas, nos compren una figura de acción o una barbie), nos desarrollamos bajo la influencia social, la cual gradualmente nos convierte en hombres y mujeres.

En todas las culturas, las expectativas que recaen sobre los hombres y las mujeres difieren. Estas están basadas casi en su totalidad sobre nuestros diferentes papeles en la reproducción y en otros detalles que son casi exclusivamente tradicionales. En nuestra sociedad actual, todavía retenemos muchos remanentes de estas expectativas tradicionales. Todavía esperamos que las mujeres sean más calurosas y menos agresivas; que los hombres sean fuertes y que ignoren los aspectos emocionales de la vida. Pero Jung creía que estas expectativas significaban que solo hemos desarrollado la mitad de nuestro potencial.

El anima es el aspecto femenino presente en el inconsciente personal de los hombres y el animus es el aspecto masculino presente en el inconsciente personal de la mujer. Unidos se les conoce como syzygy. El anima puede estar representada (personificada) como una joven chica, muy espontánea e intuitiva, o como una bruja, o como la madre tierra. Usualmente se asocia con una emocionalidad profunda y con la fuerza de la vida misma. El animus puede personificarse como un viejo sabio, un guerrero, o usualmente como un grupo de hombres, y tiende a ser lógico, muchas veces racionalista e incluso argumentativo.

Jung sobre el Anima: (En el hombre) existe un imago no sólo de la madre sino de la hija, la hermana, la amada, la diosa celestial y la diosa infernal. cada madre y cada amada está obligada a convertirse en portadora y encarnación esta imagen omnipresente y eterna, que corresponde a la realidad más profunda de un hombre. A él le pertenece esta peligrosa imagen de Mujer; ella representa la lealtad, a la cual el debe a veces renunciar en beneficio de la vida; ella es la muy necesaria compensación por los riesgos, esfuerzos, sacrificios que terminan en desilusión; ella es el consuelo de todas las amarguras de la vida. Y, al mismo tiempo, es la gran ilusionista, la seductora, que lo arroja a la vida con su Maya -y no sólo a los aspectos razonables y útiles de la vida, sino a sus terribles paradojas y ambivalencias donde el bien y el mal, el éxito y la ruina, la esperanza y la desesperación, se contrapesan entre sí. Ya que ella constituye su mayor peligro, ella exige lo mejor del hombre, y si él lo posee, ella lo recibirá.

Jung sobre el Animus: La mujer es compensada con un elemento masculino, y, por lo tanto, su inconsciente tiene, como quien dice, un sello masculino. Esto resulta en una considerable diferencia psicológica entre el hombre y la mujer, y por consiguiente, he llamando animus, que significa mente o espíritu, al factor proyectivo en la mujer. El animus corresponde al Logos paterno, así como el anima corresponde al Eros materno.

El animus es el depósito, por así decirlo, de todas las experiencias ancestrales de hombre que tiene la mujer (y no sólo eso, también es un ser creador y procreador, no en sentido de la creatividad masculina, sino en cuanto a que genera lo que podríamos llamar…la palabra espermática.

Al igual que el anima, el animus tiene también un aspecto positivo. A través de la figura del padre, expresa no sólo opiniones convencionales, sino también lo que llamamos “espíritu”, ideas filosóficas o religiosas en particular, o más bien la actitud resultante de ellas. Así, el animus es un psicopompo, un mediador entre lo consciente y lo inconsciente y la personificación de este último.

El anima y el animus son los arquetipos a través de los cuales nos comunicamos con el inconsciente colectivo en general y es importante llegar a contactar con él. Es también el arquetipo responsable de nuestra vida amorosa: como sugiere un mito griego, -que llegó a mí gracias a un sujeto llamado Taty quien respondía mails en la edición argentina del manga I”S de Masakazu Katsura- estamos siempre buscando nuestra otra mitad; esa otra mitad que los dioses nos quitaron, en los miembros del sexo opuesto. Cuando nos enamoramos a primera vista, nos hemos topado con alguien con quien hemos podido proyectar nuestro arquetipo anima o animus particularmente bien.

Jung distinguió cuatro etapas esenciales del desarrollo del anima y del animus.

Etapas del Anima: Eva, Helena, María y Sofía.

– Eva (La Madre): es un aspecto que deja al hombre reducido al papel de hijo, aniñado y dependiente.

– Helena (La Mujer Seductora): Responde a la fantasía del ideal sexual. En su aspecto negativo, es la imagen de La femme fatal, que seduce y atrapa (símbolo de la vagina dentada)

– María (El Hada): Es la imagen de la mujer etérea, incorpórea e intangible; Es el ideal de dulzura, belleza y suavidad, y está relacionado en el hombre a la irrupción de los mundos emocionales; aspecto que suele aparecer en la crisis de la mediana edad, junto con la necesidad de expresar facetas artísticas y una mayor sensibilidad.

– Sofía (La Sacerdotisa): Es la imagen relacionada al ser o guía interior y la búsqueda de propósito  y  trascendencia.2

Etapas del Animus: Hércules, Apolo, Sacerdote, Hermes.

La primera etapa vendría representada como personificación del poder físico, el hombre musculoso o el atleta. Su simbolismo recaería en Hércules.

En la segunda etapa el Animus posee iniciativa, es capaz de realizar actos premeditados, existiendo un deseo de independencia y un desarrollo intelectual, económico y profesional: Apolo.

Como tercera etapa se produce una transformación en la palabra, figurándose como profesor o sacerdote.

Y finalmente, como última y más elevada manifestación se alcanzaría por parte del Animus la encarnación del significado, constituyéndose en el mediador entre consciente e inconsciente: Hermes.3

El Self

El self como hemos mencionado antes, es la totalidad, diríamos que el arquetipo mayor, equivalente al nirvana budista. El Self representa la trascendencia de todos los opuestos, de manera que cada aspecto de nuestra personalidad se exprese de forma equitativa. Por tanto, no somos ni masculinos ni femeninos; somos ambos; lo mismo para el Yo y la sombra, para el bien y el mal, para lo consciente y lo inconsciente, y también lo individual y lo colectivo (la creación en su totalidad). Y por supuesto, si no hay opuestos, no hay energía y dejamos de funcionar. Evidentemente, ya no necesitaríamos actuar.

Si intentamos alejarnos un poco de las consideraciones místicas, sería recomendable que nos situáramos en una postura más centralista y equilibrada de nuestra psique. Cuando somos jóvenes, nos inclinamos más hacia el ‘Yo’, así como en las trivialidades de la persona. Cuando envejecemos, claro, si envejecemos ‘sabiamente’, nos dirigimos hacia consideraciones más profundas sobre el self y nos acercamos más a la sociedad, la comunidad, hacia la vida y hacia el mismo universo. La persona que llega al self no conoce el ego.

Y ahora como bonus track, revisaremos el Arquetipo favorito de Jung:

El Mandala

Mandala

El Mándala: representación de la armonía perfecta de los opuestos, su integración total en el psiquismo. Según Jung, el presente y el futuro existen simultáneamente y conforman una totalidad.  Esta totalidad seria la memoria de la humanidad y el alma del universo, una súper conciencia cósmica a la cual todo está ligado.

Para Jung el Mandala expresa a la deidad (dios) o al self (mandala no es lo mismo que self, solo una representación), representa el arquetipo del orden interior. Se manifiesta en los sueños cuando hay la necesidad de orden en la vida, la búsqueda de un centro que no es el ego, sino la totalidad, aquella totalidad llamada self. El ego es simplemente una parte de la personalidad, en el centro del Mandala se representa la personalidad completa. Jung lo consideraba el arquetipo principal.

La personalidad completa del ser no se trata de buscar la perfección, no, aquí se trata de encontrar tu totalidad, asimilar tu divinidad, tu numinosidad. ¿Tu qué? ¡Numinosidad!, sí, numinosidad, repítela hasta que pierda sentido. Es hermosa. Ah, esta palabrita, de las favoritas de Jung y mías. Numinosidad viene de numen, palabra que tiene dos significados:

1.- Numen: Deidad o divinidad que adoran los gentiles.

2.- Numen: Inspiración del artista. (Útil especialmente para quienes buscan el ‘masculino’ de musa)

La numinosidad, según Jung, es una cualidad esencial de los arquetipos; aquel carácter sagrado que poseen, la fuerza, el reconocer en ellos una entidad real. Jung sobre esto, muy poéticamente diría: “Para los alquimistas [los arquetipos] eran semillas de luz transmitidas en el caos… el proyecto germinal de un mundo por venir… Uno tendría que concluir a partir de estas visiones alquímicas que estos arquetipos tienen cierto resplandor, o cuasi-conciencia, y esa numinosidad contiene luminosidad”

Es por esta numinosidad que Jung trata a los arquetipos y al inconsciente como un ente propio, a pesar de carecer de forma en sí mismo, actúa como un agente organizador, o un agente del caos, sobre las cosas que hacemos. Ej: Al principio, el bebé solo quiere algo de comer, sin saber lo que quiere. Es decir, presenta un anhelo indefinido que, no obstante, puede ser satisfecho por algunas cosas y no por otras. Más tarde, con la experiencia, el bebé empieza a anhelar cosas más concretas cuando tiene hambre (un biberón, una galleta, una langosta a la brasa, un pedazo de pizza de $2.50 con una salsa verde indescifrable). La numinosidad los hace una deidad capaz de poseer y controlar a su usuario. Pueden dejarte estancado en una sola historia y no avanzar jamás. Por esto Jung aconseja conocer a tus complejos, confrontarlos, derrotarlos y avanzar.

El Camino del Héroe

El Camino del Héroe

 Continúa…

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