Pisciano soy con el sol de frente,

carnero de fuego pasta mi luna,

aguijón y tenazas mi ascendente,

León de medio cielo vigila mi fortuna.


A Quito, Guayaquil y La Nena

Bosques aún llenos de magia,
de faunos, ninfas y hadas

La naturaleza y la existencia tiene un orden, eso ya lo hemos comprobado gracias a los fractales y la mecánica cuántica,
¿pero acaso tiene un propósito en general?


La musa ya no escucha la poesía,

prefiere dejarla libre al viento,

donarla a otros oídos.

Desaparece la musa letra tras letra,

palabra tras palabra, verso tras verso,

su imagen se apaga en cada rima.


Leonard Cohen – Flores para Hitler [PDF]

Flowers for Hitler

¿Leonard Cohen? ¿Hitler? ¿FLORES PARA HITLER? ¿Un libro de poemas de Leonard Cohen con Hitler en el título? Sí, así como lo lee, nuestro buen Leonard nos regala un texto con sus mejores poesías, para muchos su mejor texto poético, con este ‘polémico’ nombre. Al preguntarle del porqué de este título Leonard respondió: ‘En otros tiempos éste se hubiera llamado ‘Rayos de sol para Napoleón’, y en tiempos más tempranos sería llamado ‘Paredes para Genghis Khan’.

¿Acaso la oda al nonsense o un intento de romantización del último mal llamado ‘anticristo’? Recuerde que personajes como Napoleón o Genghis Khan fueron llamados ‘demonios’ y ‘anticristos’ en sus épocas, y sin embargo con el pasar de los siglos sus figuras se vuelven parte del folclore romántico mundial. ¿Por qué será que nos gusta amar tanto a los chicos malos? Siempre intentamos encontrarles aquel detalle que los hace brillar por sobre los demás, y poder decir ‘miren, miren’ no era tan malo después de todo: Napoleón era un poeta y un magnífico general, Genghis Khan conquistaba por su pueblo y por su honor, ¡Hitler era vegetariano y pintor!’ Siempre intentamos encontrar aquello, y estoy seguro que dentro de unos siglos Hitler será visto como otra suerte de Napoleón, un magnífico estratega y orador que luchó por lo que creía, que tuvo sus errores claro, el holocausto fue el peor, pero esos millones de vidas perdidas lamentablemente no podrán soportar el peso de la historia y su pasión por los chicos malos.

Ahora bien, sea como fuere Leonard Cohen escogió este nombre y le dedicó varias lineas de su poemario a Hitler, ya sea en forma de sátira o reprensión, no olvidemos que Cohen es judío. Sin embargo conforme se lee el texto vemos a un judío haciendo las paces con el mayor verdugo de su pueblo, pero eso no significa el perdón absoluto; también vemos que lo compara con el mismísimo satán, pero acaso no sería otro intento de romanizar al último anticristo, eso solo lo podría responder él, o quizá ni él, recordemos que la inspiración no conoce de ley, ni de remordimientos, ni de perdones, ni de predilecciones, ni se deja influir por conceptos moralistas o por lo que está bien y está mal. Esto sumado a que el buen Leonard escribió estos poemas en su mejor era, la era de su adicción a las anfetaminas,  a las que le debemos el que haya parido 3 libros de la más exquisita poesía, siendo Flowers for Hitler (1964) el último de ellos. Luego de este libro abandonaría el speed y las anfetaminas cambiándolos por otras sustancias que no lograron llevarse bien con su lado creativo, haciendo de esta trilogía poemaria, y en especial Flores para Hitler, el mejor trabajo escrito del buen Leonard.

Flowers for Hitler

Folk

…Flores para Hitler bostezaba el verano
flores que recubren toda mi recién nacida hierba
Y aquí hay una pequeña villa están pintándola para una fiesta
Aquí hay una colonia.
Aquí hay unos perrillos haciendo el amor
Las banderas resplandecen como coladas (ropa recién lavada) Flores para Hitler bostezaba el verano…

The Way Back 
But I am not lost
anymore than leaves are lost
or buried vases
This is not my time
I would only give you second thoughts

I know you must call me traitor
because I have wasted my blood
in aimless love
and you are right
Blood like that never won an inch of star

You know how to call me
although such a noise now
would only confuse the air
Neither of us can forget
the steps we danced
the words you stretched
to call me out of dust

Yes I long for you
not just as a leaf for weather
or vase for hands
but with a narrow human longing
that makes a man refuse any fields but his own

I wait for you at an
unexpected place in your journey
like the rusted key
or the feather you do not pick up
until the way back
after it is clear
the remote and painful destination
changed nothing in your life

—  Leonard Cohen: The way back, Flowers For Hitler

Finalmente llamé

Finalmente llamé a las personas de las que no quería saber nada
después de la tercera señal me dije
lo dejaré sonar otras cinco veces, entonces qué haré
El teléfono es un magnífico instrumento
pero yo jamás aprendí a utilizarlo demasiado bien
cinco llamadas más y colgaré
sé donde hay que poner el aparato, eso por lo menos lo sé.
El teléfono era negro rebordeado de plata
la cabina era más acogedora que el drugstore
había un montón de cremas y tijeras y tubos
que necesitaba para mi cuerpo
estaba interesado en muchas gotas para la tos
me parece que el encargado odiaba
su teléfono y a la gente como yo
que pide cambio tan educadamente
decidí seguir por la misma calle
y entrar en el cuarto drugstore
y llamarles de nuevo.

 

OPIO Y HITLER

Varias fes
le ordenaron saltar–
opio y Hitler
le hicieron soñar.
Una negra con
un apetito fuera
quien le ayudara a creer
que él blanco no era.
Opio y Hitler
le aseguraron de forma segura
que el mundo es cristal.
No había cura
para materia
desarmada como ésta:
el estado floreció en
un beso que se infesta.
Una vez un sueño
clavó en el cielo
un sol de verano
que estaba en su vuelo.
Para los ojos él quería
una venda de piel,
que la tarde empezara
quería él.
Una ley quebrada–
nada se sostenía.
El mundo era cera
suya que él moldearía.
¡No! su dosis de historia
a tientas buscó.
Su mujer, a su lado,
el sol se soltó.
Perdidos sus cuerpos envueltos
en una oscuridad habitual,
el Caudillo empezó
un discurso racial.

Flores para hitler

Leonard Cohen – Flores para Hitler [PDF] 


El Paraíso Perdido de John Milton ilustrado por Gustave Doré

Lucifer by Gustave Doré

Seguimos con la fiebre de las ilustraciones del siglo de Oro, esta vez es el turno de mi favorito, el gran Gustave Doré. Para iniciar con Doré iremos por mis favoritas, su trabajo para el Paraíso Perdido de John Milton, aquél magnánimo y controvertido poema que reivindicaba la imagen del mismísimo Lucifer al dotarlo de virtudes prometeanas, una víctima de las circunstancias, un rebelde, un mártir que lucha contra su creador y la autoridad de éste, ya que piensa que no es justo someterse a él por el sencillo hecho de haberlo creado, este Lucifer prometeano lucha bajo la consigna: Mejor reinar en el infierno que servir en el cielo“.

Gustave Doré, (Estrasburgo, Francia, 6 de enero de 1832 – París, Francia, 23 de enero de 1883) quien ilustró cientos de obras entre los que se cuentan Don Quijote de la Mancha, la Divina Comedia, cuentos infantiles, y hasta la Biblia. Famoso por sus escenas épicas llenas de dramatismo, logra en el Paraíso Perdido su punto álgido, como podemos ver en la ilustración del encabezado, logra capturar perfectamente aquella expresión de víctima, de incomprensión, aquella mirada al vacío, Lucifer no tiene a quién acudir, está completamente solo, mira hacia arriba sabiendo que no habrá nada ni nadie, está solo, depende de él y nadie más, un Lucifer que logra cautivar por completo. Lucifer es el protagonista del poema, y esta fue la primera ilustración de Doré que logró conmoverme completamente y me convenció de leer el poema de Milton. Lucifer es mostrado como un hermoso ser, inconformista, insatisfecho, que captura al lector completamente con su elegancia y estratagemas a la hora de lograr sus cometidos. Es este Lucifer que a pesar de su envidia por los nuevos seres terrenales, los usa para “vengarse” de su creador,  llevándolos a cuestionarse la razón de su existencia e ir más allá, aunque eso signifique el pecado y el fin de su felicidad, pero felicidad a qué precio, ¿al precio de vivir para siempre en la ignorancia? ¡No! Lucifer les ofrece la oportunidad a Adán y Eva de conocer y saber.

“Los Dioses fueron los primeros que existieron, y se prevalen de esta ventaja para hacernos creer que todo procede de ellos, pero lo dudo, porque, al paso que veo esta hermosa tierra que con el calor de los rayos del sol produce tantas cosas, ellos no producen nada. Si lo producen todo, ¿quién ha encerrado la Ciencia del Bien y del Mal en este árbol, de tal suerte que el que come de su fruto adquiere al momento la sabiduría sin su permiso? ¿Cuál sería la ofensa del hombre por alcanzar este conocimiento?”

John Milton (Londres, 9 de diciembre de 1608 – ibídem, 8 de noviembre de 1674) crea este poema con más 10.000 versos escritos sin rima. Epopeya sobre el bien y el mal, el infierno y el paraíso, expuestos como estados de ánimo, la exploración psicológica de estos personajes bíblicos que ya forman parte del inconsciente colectivo, y sus móviles ‘reales’ para sus acciones y consecuencias. En la obra se da un vuelco total a la imagen sacra de estos personajes: aquí Adán no es el ingenuo del Génesis, sino un ser lleno de curiosidad ansioso por descubrir el misterio de la existencia, alguien que abandona todo -incluso la vida eterna- por su amor a Eva. Eva es mostrada como una mujer en extremo hermosa y vanidosa, al ser consciente de su belleza y del amor que Adán le tiene, no duda en manipularlo de cuando en vez, pero no deja de ser una esposa abnegada y fiel. Los arcángeles son seres sometidos y prácticamente irracionales, que defenderán a su creador por sobre todas las cosas. Aquí Dios es descrito como un engreído, egoísta, altanero, omnipotente, un ser a cual el poder se le subió a la cabeza y ha perdido total control de sus actos.

“El Espíritu lleva en sí mismo su propia morada y puede llegar en sí mismo a hacer un Cielo del Infierno o un Infierno del Cielo”

Imaginen lo que sería este poema significó para los puristas cristianos del siglo XVII, si este poema era escrito un siglo atrás, o en la España católica, es seguro que lo habrían condenado a la hoguera o peores castigos, tachándolo de hereje e inmoral entre otros improperios muy de la inquisición.

Para lograr entender el poema de Milton en su totalidad hay que tener un conocimiento enciclopédico de mitos y leyendas de la antigüedad, griegos sobre todo. El uso magistral del lenguaje, el inglés fusionado con latín y griego antiguo, más la sintaxis y prosa única, hacen del documento algo difícil de digerir en primera instancia, y por supuesto en extremo complicado de traducir, es por esto que literatos a lo largo de la historia recomiendan leerlo en su idioma original, y es muy difícil encontrarlo traducido de hecho. Pero la magia del internet nos ha hecho llegar una hermosa versión traducida que dejo a su disposición:

John Milton – Paradise Lost [PDF- Español]

Ahora sí, disfrutemos de las ilustraciones de Doré:

Lucifer

 

L

L

L

L

L

 

L

 

L

 

L adam eve


I’ll save the light of thousand suns
on my left pocket
in case you get cold,
-at night- 
in case you get lost,
and you need a headlight
to guide you home.

I’ll draw stars on your back
with every kiss that I’ve got.
A new constellation is born,
the constellation of love.


El luto de los poemas y versos de amor,
fuiste musa, compañera, amante, madre, diosa
se apaga la llama, se nublan los cielos,
ácida lluvia viene a mi encuentro,
te pierdo entre cada gota, mi amada, te pierdo
ahora solo queda el silencio.