Floor Plans de la Arquitectura Televisiva

Ahora un post de esos pequeños para todos los amantes de la arquitectura y el diseño interior; nikneuk un deviantero ilustrador nos regala los planos de los departamentos más emblemáticos de la historia de la televisión, desde el de Jerry Seinfeld hasta el de Joey y Chandler de Friends.

Seinfeld

TBBT

Dexter

Sex and the City

How I met your mother

Frasier

Los Simpson

Friends


Las Ilustraciones Arquitectónicas de Federico Babina

Este año ha sido el año de las ilustraciones, sin duda, y en esta ocasión –dada mi afición a la arquitectura– vamos con las maravillosas ilustraciones de Federico Babina, todo un entusiasta de la arquitectura que aplica todo su conocimiento en estas láminas, tratando diferentes temas; desde un homenaje a sus arquitectos favoritos, pasando por un abecedario, hasta una serie de ilustraciones sobre sus films y artistas favoritos. Si quieren ver todas las ilustraciones le invito a visitar su página oficial. Ahora iniciemos con unas cuantas:

Retratos de Arquitectos

Le Corbusier

zaha hadid

 

Ilustraciones Arquitectónicas inspiradas en tendencias artísticas

warhol

Picasso

Ilustraciones Arquitectónicas inspiradas en Films

 

 

Alquibeto


Antonio Sant’Elia – Manifiesto de la Arquitectura Futurista

Después del siglo XVIII la arquitectura dejó de existir. A la mezcla destartalada de los más variados estilos que se utiliza para disfrazar el esqueleto de la casa moderna se le llama arquitectura moderna. La belleza novedosa del cemento y del hierro es profanada con la superposición de carnavalescas incrustaciones decorativas que ni las necesidades constructivas ni nuestro gusto justifican, y que se originan en la antigüedad egipcia, india o bizantina o en aquel alucinante auge de idiotez e impotencia que llamamos neo-clasicismo.

En Italia se aceptan estas rufianerías arquitectónicas y se hace pasar la rapaz incompetencia extranjera por genial invención, por arquitectura novísima. Los jóvenes arquitectos italianos (los que aprenden originalidad escudriñando clandestinamente publicaciones de arte) hacen gala de su talento en los nuevos barrios de nuestras ciudades, donde una alegre ensalada de columnitas ojivales, grandes hojas barrocas, arcos góticos apuntados, pilares egipcios, volutas rococó, amorcillos renacentistas, rechonchas cariátides presume de estilo seriamente y hace ostentación de sus aires monumentales. El caleidoscópico aparecer y desaparecer de las formas, el multiplicarse de las máquinas y las crecientes necesidades impuestas por la rapidez de las comunicaciones, por la aglomeración de la gente, por la higiene y por otros cientos de fenómenos de la vida moderna no dan ningún quebradero de cabeza a estos autollamados renovadores de la arquitectura. Con los preceptos de Vitrubio, de Vignola y de Sansovino en la mano, más algún que otro librillo de arquitectura alemana, insisten tozudos en reproducir la imagen de la imbecilidad secular en nuestras ciudades, que deberían, por el contrario, ser la proyección fiel e inmediata de nosotros mismos.

Antonio Sant'elia

De esa manera, este arte expresivo y sintético se ha convertido, en sus manos, en un ejercicio estilístico vacío, en un revoltijo de fórmulas malamente amontonadas para camuflar de edificio moderno al mismo contenedor de piedra y ladrillo inspirado en el pasado. Como si nosotros, acumuladores y generadores de movimiento, con nuestras prolongaciones mecánicas, con el ruido y la velocidad de nuestra vida, pudiéramos vivir en las mismas casas, en las mismas calles construidas para las necesidades de los hombres de hace cuatro, cinco o seis siglos.

Ésta es la suprema idiotez de la arquitectura moderna, que se repite por la complicidad mercantil de las academias, domicilios forzados de la inteligencia, en las que se obliga a los jóvenes a copiar onanísticamente los modelos clásicos, en lugar de abrir del todo su mente a la búsqueda de los límites y la solución del nuevo y acuciante problema: la casa y la ciudad futuristas. La casa y la ciudad espiritual y materialmente nuestras, en las cuales nuestra agitación pueda desarrollarse sin parecer un grotesco anacronismo.

El problema de la arquitectura futurista no es un problema de readaptación lineal. No se trata de encontrar nuevas formas, nuevos perfiles de puertas y ventanas, ni de sustituir columnas, pilares, ménsulas con cariátides, moscones y ranas. Es decir, no se trata de dejar la fachada de ladrillo visto, de revocarla o de forrarla de piedra, ni de marcar diferencias formales entre el edificio nuevo y el antiguo, sino de crear ex-novo la casa futurista, de construirla con todos los recursos de la ciencia y de la técnica, satisfaciendo noblemente cualquier necesidad de nuestras costumbres y de nuestro espíritu, pisoteando todo lo que es grotesco, pesado y antitético a nosotros (tradición, estilo, estética, proporción), creando nuevas formas, nuevas líneas, una nueva armonía de contornos y de volúmenes, una arquitectura que encuentre su justificación sólo en las condiciones especiales de la vida moderna y que encuentre correspondencia como valor estético en nuestra sensibilidad. Esta arquitectura no puede someterse a ninguna ley de continuidad histórica. Debe ser nueva, como nuevo es nuestro estado de ánimo.

El arte de construir ha podido evolucionar en el tiempo, y pasar de un estilo a otro manteniendo inalterados los atributos generales de la arquitectura, porque en la historia son frecuentes los cambios de la moda y los que produce la sucesión de religiones y regímenes políticos. Pero son rarísimas las causas de cambios profundos en el entorno, las causas que rompen y renuevan, como el descubrimiento de ciertas leyes naturales, el perfeccionamiento de los medios mecánicos y el uso racional y científico del material.

Antonio Sant'elia

El proceso consecuente de desarrollo estilístico de la arquitectura se detiene en la vida moderna. La arquitectura se separa de la tradición. Se comienza necesariamente de cero.

El cálculo de la resistencia de los materiales, el uso del hormigón armado y del hierro excluyen la “arquitectura” entendida en el sentido clásico y tradicional. Los modernos materiales de construcción y nuestros conocimientos científicos no se prestan en absoluto a la disciplina de los estilos históricos y son la causa principal del aspecto grotesco de las construcciones “a la moda” en las que se pretende conseguir de la ligereza, de la soberbia agilidad de la viga y de la fragilidad del cemento armado la pesada curva de un arco y el aspecto macizo de un mármol.

La formidable antítesis entre el mundo moderno y el antiguo está determinada por todo lo que antes no existía. Han entrado en nuestras vidas elementos que los hombres antiguos ni siquiera podían imaginar. Se han producido situaciones materiales y han aparecido actitudes del espíritu que repercuten con mil efectos distintos, el primero de todo la formación de un nuevo ideal de belleza todavía oscuro y embrionario, pero que ya ejerce su atracción en la multitud. Hemos perdido el sentido de lo monumental, de lo pesado, de lo estático, y hemos enriquecido nuestra sensibilidad con el gusto por lo ligero, lo práctico, lo efímero y lo veloz. Percibimos que ya no somos los hombres de las catedrales, de los palacios y de los edificios públicos, sino de los grandes hoteles, de las estaciones de ferrocarril, de las carreteras inmensas, de los puertos colosales, de los mercados cubiertos, de las galerías luminosas, de las líneas rectas, de los saludables vaciados.

Nosotros debemos inventar y volver a fabricar la ciudad futurista como una inmensa obra tumultuosa, ágil, móvil, dinámicaen cada una de sus partes, y la casa futurista será similar a una gigantesca máquina. Los ascensores no estarán escondidos como tenias en los huecos de escalera, sino que éstas, ya inútiles, serán eliminadas y los ascensores treparán por las fachadas como serpientes de hierro y cristal. La casa de cemento, cristal y hierro, sin pintura ni escultura, bella sólo por la belleza natural de sus líneas y de sus relieves, extraordinariamente fea en su mecánica sencillez, tan alta y ancha como es necesario y no como prescriben las ordenanzas municipales, debe erigirse en el borde de un abismo tumultuoso, la calle, que ya no correrá como un felpudo delante de las porterías, sino que se construirá bajo tierra en varios niveles, recibiendo el tráfico metropolitano y comunicándose a través de pasarelas metálicas y rapidísimas cintas transportadoras.

Antonio Sant'elia

Hay que eliminar lo decorativo. El problema de la arquitectura futurista no debe solucionarse hurtando fotografías de la China, de Persia y de Japón, o embobándose con las reglas de Vitrubio, sino a base de intuiciones geniales acompañadas de la experiencia científica y técnica. Todo debe ser revolucionado. Deben aprovecharse las cubiertas y los sótanos, hay que reducir la importancia de las fachadas, trasladar los problemas del buen gusto del ámbito de la formita, el capitelito, el portalito, al campo más amplio de las grandes agrupaciones de masas, de la amplia distribución de las plantas del edificio. Basta ya de arquitectura monumental fúnebre y conmemorativa. Deshagámonos de monumentos, aceras, soportales y escalinatas; soterremos las calles y las plazas; elevemos el nivel de las ciudades.

YO COMBATO Y DESPRECIO:

1.- Toda la pseudo-arquitectura de vanguardia, austríaca, húngara, alemana y norteamericana;

2.- Toda la arquitectura clásica, solemne, hierática, escenográfica, decorativa, monumental, agraciada y agradable;

3.- El embalsamamiento, la reconstrucción, la reproducción de los monumentos y los palacios antiguos;

4.- Las líneas perpendiculares y horizontales, las formas cúbicas y piramidales, que son estáticas, pesadas, oprimentes y absolutamente ajenas a nuestra novísima sensibilidad;

5.- El uso de materiales macizos, voluminosos, duraderos, anticuados y costosos.

Antonio Sant'elia

Y PROCLAMO:

1.- Que la arquitectura futurista es la arquitectura del cálculo, de la audacia temeraria y de la sencillez; la arquitectura del hormigón armado, del hierro, del cristal, del cartón, de la fibra textil y de todos los sustitutos de la madera, de la piedra y del ladrillo, que permiten obtener la máxima elasticidad y ligereza;

2.- Que la arquitectura futurista, sin embargo, no es una árida combinación de practicidad y utilidad, sino que sigue siendo arte, es decir, síntesis y expresión;

3.- Que las líneas oblicuas y las líneas elípticas son dinámicas, que por su propia naturaleza poseen un poder expresivo mil veces superior al de las líneas horizontales y perpendiculares, y que sin ellas no puede existir una arquitectura dinámicamente integradora;

4.- Que la decoración, como algo superpuesto a la arquitectura, es un absurdo, y que sólo del uso y de la disposición original del material bruto o visto o violentamente coloreado depende el valor decorativo de la arquitectura futurista;

5.- Que, al igual que los hombres antiguos se inspiraron, para su arte, en los elementos de la naturaleza, nosotros – material y espiritualmente artificiales – debemos encontrar esa inspiración en los elementos del novísimo mundo mecánico que hemos creado y del que la arquitectura debe ser la expresión más hermosa, la síntesis más completa, la integración artística más eficaz;

6.- Que la arquitectura como arte de distribuir las formas de los edificios según criterios preestablecidos está acabada;

7.- Que por arquitectura debe entenderse el esfuerzo por armonizar con libertad y gran audacia el entorno y el hombre, es decir, por convertir el mundo de las cosas en una proyección directa del mundo del espíritu;

8.- De una arquitectura así concebida no puede nacer ningún habito plástico y lineal, porque los caracteres fundamentales de la arquitectura futurista serán la caducidad y la transitoriedad. Las casas durarán menos que nosotros. Cada generación deberá fabricarse su ciudad. Esta constante renovación del entorno arquitectónico contribuirá a la victoria del Futurismo que ya se impone con las Palabras en libertad, el Dinamismo plástico, la Música sin cuadratura y el Arte de los ruidos, y por el que luchamos sin tregua contra la cobarde prolongación del pasado.

Dirección del Movimiento Futurista, Milán, 11 de julio de 1914


Le Corbusier y la Arquitectura Moderna

Architect Le Corbusier studying architectural plans & small model of building in his office-- Paris, France 1946.

Le Corbusier, Paris, France 1946.

La ciudad de Quito (Ecuador) es sin duda una de las mejores para los amantes de los paisajes urbanos y las caminatas diurnas, en especial el Centro Histórico de la ciudad, calles coloniales que te transportan de inmediato a los tiempos de mitos, leyendas, monasterios, el romanticismo puro, cartas enviadas furtivamente, serenatas bajo los balcones de las casas. Calles perfectas para perderse, son como un laberinto. Tengo una anécdota que podría parecer falacia pero les aseguro es la pura verdad: por esas calles del centro quiteño existe una librería mágica, llena de textos clásicos y a los precios más irrisorios, de aquellas librerías que se quedaron congeladas en el tiempo, pues bien, cada vez que voy en busca de ese librería jamás logro dar con ella, ¡jamás! Intento memorizar las calles e ir hacia ella pero jamás logro dar con las calles exactas. La única forma de encontrar la librería es perdiéndome, sí, solo así he logrado encontrarla, ¿o ella me encuentra quizá?-

Vista del Centro de Quito by Mariela Cobos [Oficina Fausto Ribadeneira]

Vista del Centro de Quito by Mariela Cobos

Bueno, ya empecé a divagar, continuemos. En estas continuas caminatas por la ciudad siempre hay una pregunta que salta a mi mente, ¿por qué todas las estructuras urbanas son tan geométricas/cuadradas? Al no ser arquitecto, pero tener algo de conocimiento en estilos y vanguardias pictóricas, me atrevía a adivinar los estilos, encontraba lo que para mí era Eclecticismo, Futurismo y Plateresco por ahí, algo de gótico, neo-gótico por allá, neo-clasicismo, y barroco por acullá, ¿pero qué estilo era éste el más visible, aquellas estructuras cuadradas y rectangulares que comandan las mayores metrópolis del mundo desde el siglo XX? Un total contraste es ver el centro histórico con sus iglesias y casas torneadas y adornadas hermosamente y la ciudad con sus rectángulos gigantes sin nada que ofrecer a la vista más que vértigo y cemento. Claro, algunos de estos edificios cuadráticos también gozan de cierto encanto, y eso despertaba aún más mi curiosidad, así que luego de muchos años de estarme haciendo esta pregunta finalmente me he decidido a investigar los estilos arquitectónicos y dar con el estilo preciso, aquel que vemos diariamente en cada una de nuestras ciudades.

Basílica del Voto Nacional y Centro Histórico de Quito

Basílica del Voto Nacional y Centro Histórico de Quito (Ecuador)

Acudí a las bibliotecas pero no me brindaron mayor información, es una lástima que la biblioteca cibernética ya haya superado con creces a la física y lo único que nos hace seguir yendo a bibliotecas es la nostalgia, el olor de los libros, y aquella inigualable sensación del roce de las páginas entre los dedos. Así que luego de algunas horas de navegación internauta dí finalmente con el tan ansiado estilo y su creador: Le Corbusier y el Estilo Internacional

Antes de ir al Estilo Internacional debemos ir a los orígenes, la llamada Escuela de Chicago en Estados Unidos, cuna de la arquitectura utilitaria y racionalista, base fundamental de los estilos arquitectónicos del siglo XX. Aquel famoso incendio de 1871 que azotó Chicago consumiendo ¾ partes de la ciudad, una serie de coincidencias económicas y técnicas, ‘como la especulación del suelo, el descubrimiento del ascensor y la utilización de armaduras metálicas que permitían superponer muchos pisos y prevenir posibles incendios, crearon la situación ideal para el triunfo de la arquitectura de los nuevos materiales.’ ΦTambién es aquí donde nacía los famosos Rascacielos, símbolo absoluto de las metrópolis del siglo XX. Sin embargo este estilo conservaba muchas características de la arquitectura antigua, en particular del gótico y el barroco. Luego vendrían los estilos Jugendstil, Secesión de Viena, Modernismo catalán, Art Nouveau, Modern Style, Estilo Liberty y Floreale. Con estos estilos nacía el siglo XX y traía consigo al neoplasticismo de De Stijl, la Bauhaus, el constructivismo y el racionalismo italiano. Sería, pues, la escuela Bauhaus, el movimiento inglés Arts and Crafts (Artes y Oficios), la arquitectura orgánica de Frank Lloyd Wrighty las ideas revolucionarias de Le Corbusier los principales cimientos de la arquitectura Moderna y el Estilo Internacional.

Le Corbusier, Paris, France 1965.

Le Corbusier, Paris, France 1965.

Le Corbusier (La Chaux-de-Fonds, Romandía, Suiza; 6 de octubre de 1887 – Provenza-Alpes-Costa Azul, Francia; 27 de agosto de 1965), nacido Charles Édouard Jeanneret-Gris, adoptó el nombre de su abuelo materno -Le Corbusier- como seudónimo. Sin dudas el arquitecto más virtuoso y relevante del siglo XX, todo un visionario y artista en todo sentido, arquitecto, escultor, pintor. Proclamaba que la nueva era (siglo XX) necesitaba una arquitectura nueva, aborrecía las sinuosidades y ornamentos de los ‘neoismos’, el Art Déco, Arts and Crafts  y el Art Nouveau. Proponía empezar desde cero. Fue así como urgido por las necesidades de los crecientes industrialistas e inspirado en las nuevas vanguardias pictóricas como el cubismo, se crea el Estilo Internacional (término acuñado en 1936 en Estados Unidos). Este estilo heredó las ideas urbanistas del siglo XIX, cuando se apostaba por lo que en ese tiempo se llamaba ‘urbanismo utópico’, el aspirar construir una sociedad basada en el colectivismo en pos del creciente industrialismo, es decir, construir la mayor cantidad de habitaciones para el proletariado consumiendo la menor cantidad de espacio posible. El primigenio Estilo Internacional consistía en: levantar el edificio sobre pilotes, mezcla en un plano de flujo libre, hacer las paredes independientes de la estructura, poner ventanas en tiras horizontales y, por si fuera poco, con un jardín en la azotea.

Le Corbusier with an architectural model of his Villa Savoye

Le Corbusier y su Villa Savoye

Definir y caracterizar al Estilo Internacional y la Arquitectura Moderna sería muy difícil, ya que cada arquitecto tenía su diferente versión del mismo, pero podemos encontrar varias coincidencias y paralelismos, y estos son:

La variedad de materiales: Emplean el hierro, hormigón armado, el acero laminado y el vidrio plano, que les facilita curvar o retorcer las líneas; el vidrio, para multiplicar los efectos luminosos, la profundidad y la unión entre el exterior y el interior; el hormigón, porque permite crear espacios abiertos de estructuras muy simples, lo que supone una gran facilidad para transformar las habitaciones cambiando los tabiques; usan también el ladrillo y la piedra, así como la cerámica y el mosaico, que colaboran en una decoración de apariencia fantástica.

La unificación de las artes: fundiendo las artes mayores con las artes aplicadas (decoración, diseño, mobiliario, etc.). [Fuente: Arquitectura y Urbanismo J. Martínez]

También podemos mencionar la adopción del principio de que los materiales y requerimientos funcionales determinan el resultado: la forma sigue a la función, adopción de la estética de la máquina, como consecuencia de lo anterior, materiales y técnicas de nueva invención, como el hormigón armado, rechazo del ornamento como accesorio; la estética resulta de la propia finalidad expresiva del edificio, de los materiales empleados y sus propias características; simplificación de la forma y eliminación de los detalles innecesarios, llevado al extremo en las obras de Mies van der Rohe, expresión formal de la organización estructural de la edificación. (Fuente: Wiki)

Edificio Artigas, Quito, 1970

Edificio Artigas, Quito, 1970

Existe un debate entre el uso de los términos Movimiento Moderno y Estilo Internacional, según los expertos los dos conceptos son sinónimos, ambos encierran todos los estilos que hemos mencionado con anterioridad y que podríamos llamar, además, Arquitectura Contemporánea. Wikipedia nos ayuda a resolver esta duda con lo siguiente:

El Movimiento Moderno supuso una ruptura con la arquitectura anterior, creando un nuevo lenguaje arquitectónico, siendo la Bauhaus la impulsora de este movimiento. Propone indicaciones en cuanto al método a seguir, siendo una nueva forma de hacer arquitectura.
El Racionalismo arquitectónico surge tras la Primera Guerra Mundial como respuesta a la necesidad social y a los cambios políticos que acaecían en Europa. Promueve una estandarización de la vivienda con el objetivo de lograr un mayor bienestar social. También sus inicios se encuentran en la Bauhaus.
El Estilo Internacional está asociado a las formas arquitectónicas, con supuestos principios modernos y universales, pero desvinculado de contenido social. Surge en un mundo que se universalizaba, donde la arquitectura no poseía características de ningún lugar y, por tanto, era transferible a cualquier zona del mundo.

Más tarde las ideas de Le Corbusier daría origen a diversos estilos como el movimiento el neomodernismo, y luego lo que devendría en el Brutalismo y aquel inspirado en Jacques Derrida, el Deconstructivismo. Así que la próxima vez que vea los edificios, o alguna sección en particular de su ciudad, es muy probable que esté viendo algo inspirado en este gran arquitecto. Finalmente así se saciaba mi curiosidad, todas estas estructuras geométricas que vemos día a día tienen su historia, para muchos estos edificios incluso afean las grandes metrópolis y las pequeñas ciudades, algunos no los consideran arte, pero como podemos ver aquellos edificios que parecen arte suicidado por la sociedad son arte puro, ahora observaré aquellos edificios de manera diferente, incluso me detendré a admirarlos, algunos ya pueden ser considerados clásicos y debemos aprovecharlos mientras aún están ahí, aquellos monumentos oda al hormigón.

Para crear arquitectura hay que poner orden. ¿Poner qué en orden? Función y objetos. –Le Corbusier

CIESPAL, Quito, 1978

CIESPAL, Quito, 1978