Here Comes the Sun: el nexo entre La Nasa, Carl Sagan, y The Beatles

Voyager, Carl Sagan, The Beatles

Como sabrán el buen Carl Sagan es uno de los divulgadores científicos más grandes del siglo XX, con su programa Cosmos llenó de luz y expandió las mentes de toda una generación, sería muy positivo que volvieran a dar aquel programa para nosotros, aquellos que no nos queda más que verlo por youtube, y para incentivar la curiosidad y creatividad de las siguientes generaciones. A parte de ser un tipo excepcional en todo sentido, el buen Carl era un acérrimo fan de The Beatles, tanto fue así que en 1977 cuando estaba presidiendo el comité de las sondas espaciales Voyager, propuso la canción Here Comes the Sun de The Beatles para que forme parte del disco de oro que iba a ser lanzado junto a ésta. Lamentablemente para el buen Carl, y a pesar de contar con el apoyo total de los 4 Beatles, ésto no pudo hacerse realidad por un problema con la EMI; dueña de los derechos de las canciones de The Beatles por aquel entonces. 

A pesar de no haber podido lograr tal hazaña beatlemaniaca de lanzar una canción de nuestros ídolos al espacio con destino a la estrella más cercana de nuestro sistema solar la cual se encuentra a 40.000 años de distancia, Carl procuró incluir otras joyas musicales como piezas de Bach y Beethoven, y hasta clásicos latinoamericanos como El Cóndor Pasa o El Cascabel, el contenido de este disco es de lo más curioso, les recomiendo leer sobre ello, pero si algún alien viajero se llega a topar con él, seguro provocará un inmenso ‘WTF?’ ante todo su contenido tan abrumador. Muy probable es que si alguna civilización extraterrestre logra encontrar el disco de oro musical jamás nos perdonarán no haber incluido esta hermosa composición de George Harrison en el disco y sea el catalizador para una verdadera guerra de las galaxias. Todo puede ser, amigo Sancho, dijo Don Quijote, todo puede ser.


4 ‘One Hit Wonder’ que vale la pena bailar y recordar. Vol. I

La década de 1970, y los principios de la década de 1980 aún esconden varias joyitas de canciones que sino fuera por algún disco recopilatorio, o algún golpe de suerte, jamás llegarían a ser escuchados nuevamente. Algunos inclusive han vuelto a la palestra pública gracias a videojuegos o películas, ¡los soundtracks, oh los soundtracks! Sólo imaginen cuántas canciones han conocido gracias a las películas de Tarantino.

Aneka – Japanese Boy (1981)

Todo comienza cuando una companía discográfica decidió que sería divertido que la cantante de folk Mary Sandeman cantara una canción totalmente fuera de su estilo, una canción completamente pop, llena de sintetizadores al más puro estilo ochenteroso, una pionera del bubblegum synth pop, ella muy gustosa aceptó. Como la canción no iba para nada con su estilo, decidieron buscar un nombre ‘apropiado’, al no poder encontrarlo pronto decidieron buscar en la guía telefónica, y así dieron con el nombre Aneka, le dieron un kimono, se filmó un video promocional, y ¡bum!, la canción se convirtió en todo un hit. El segundo mayor hit de 1981 tan solo por debajo de ‘Kids in America’ de Kim Wilde. Vendió (y sigue vendiendo) millones de copias. Lo que comenzó como algo nada serio se convirtió en un serio problema para Mary, ya que no pudo volver a su faceta folk, sino que le componían más ‘éxitos’ de este mismo estilo, algunos con moderado éxito, otros un completo fracaso, luego de dejar un hit más en las listas se retiró nuevamente a su Escocia querida donde se dedicó a hacer la música que le gustaba sin buscar más fama. En 2002 la canción tuvo su momento de revival en el juego ‘Grand Theft Auto: Vice City’, y desde ahí empezó a sonar con fuerza nuevamente. Se dice que la canción puede estar inspirada en ‘Frozen Tap’ de Paul McCartney (McCartney II, 1980), y ésta estaba inspirada en Kraftwerk, es decir, no había espacio para error. Tenía que ser un hit sí o sí. Como dato curioso, uno de los pocos países en que la canción no llegó a ser número 1 fue precisamente en Japón, ya que pensaban que sonaba muy ‘china’.

 

Baccara – Yes Sir, I Can Boogie (1977)

Nos vamos con otro hit bailable, y bueno, Baccara fue todo menos one hit wonder, pero ésta es mi favorita absoluta y mi ‘one hit wonder’ de corazón. Era finales de la década de 1970 y la música disco estaba en boga mundialmente, todos los artistas pop no tenían más remedio que seguir la corriente si querían mantener las ventas de discos, algunos se iban por un lado totalmente grotesco donde solo copiaban y olvidaban por completo su estilo, y otros hacían lo correcto, es decir, adaptar su estilo musical con las nuevas corrientes. Las hermosas bailarinas y cantantes españolas fueron reclutadas para grabar este tema, y de inmediato se convirtió en el primero de un gran número de hits que tuvieron en toda Europa desde 1977 hasta 1981, convirtiéndolas en una de las agrupaciones españolas con más fama de la historia. La canción se adapta perfectamente al estilo erotique, elegante y romanticón de Mayte Mateos, María Mendiola, con esa dosis de disco que hacen de esta canción una de las más emocionantes y sensuales de la década del 70. Imposible no ponerse a bailar con ella.

 

Fox – Only You Can (1975)

Banda fundada por el ‘hit-maker’ Kenny Young (quien escribió Under the Boardwalk, entre millar de hits más). Definitivamente mi canción favorita de esta lista, les digo que esta es una de las mejores canciones que jamás podrán escuchar, tan atemporal, fuera de este mundo; características que se la debemos en gran parte a la gran Noosha Fox (aka Susan Traynor), una de las mejores (la mejor para mí) vocalistas femeninas de la historia del rock. No es solo su exquisitamente peculiar voz, también es esa presencia escénica única, esa sensualidad implícita en cada movimiento, aquellos ojos mesmerizantes, uff toda una diva, y les recomiendo que busquen más de ella, no los dejará indiferentes, éso os puedo asegurar.

 

Stealers Wheel – Stuck in the Middle With You (1972)

Quizá la canción más conocida de esta lista, gracias a que Quentin Tarantino tuvo la muy buena gracia de agregarla en el soundtrack de una de sus películas más populares: Reservoir Dogs. Stealers Wheel es un dúo escocés en su principio catalogados como los  Crosby, Stills, Nash & Young versión britannia. Esta estupenda canción nace de un intento de parodiar a Bob Dylan, “su estilo lírico y su paranoia”. Y así lo que nació como una broma de repente, y ante la sorpresa de estos muchachos, se convirtió en un éxito mundial vendiendo millones de copias.