El Ejército Gay de Tebas: el más valeroso de la historia. 

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Me sigue sorprendiendo mucho que en estos tiempos aún exista intolerancia ante la homosexualidad. La intolerancia extrema como para llegar a asesinar a alguien porque simplemente no comparte tu inclinación sexual.

Me es inevitable pensar que quizá yo tuviera algún grado de esta intolerancia si de pequeño no hubiera leído la historia de Filipo II de Macedonia vs. El Batallón Sagrado de Tebas.

Este batallón tenía una particularidad, estaba conformado por 150 parejas de homosexuales, es decir, 300 amantes que se defendían a capa y espada.

Los orígenes del batallón se remontan a Epaminondas, rey Tebano cuyo objetivo era conquistar la Hélade para unificarla nuevamente como una sola nación que luego llamaríamos Grecia. Epaminondas tenía claras tendencias homosexuales y también mucha sapiencia militar por sus años de servicio, así que cuando le tocó armar un ejército por supuesto unió sus dos pasiones formando un destacamento de hombres que mantenían una estrecha relación entre sí.

Pronto se convirtió en un escuadrón de élite llamado “El Batallón Sagrado de Tebas”.

Junto a éste nacería también una nueva definición para la pareja homosexual en el mundo griego; a diferencia de “erómenos (amado, menor)” y “erastés (amado, mayor)”, ellos se denominaban “heniochoi” (conductor) y “paraibatai” (compañero). El conductor era el de mayor edad y guiaba a su compañero más joven en la batalla.

Así es como Plutarco nos daba una maravillosa definición de este ejército:

“Para hombres de la misma tribu o familia hay poco valor de uno por otro cuando el peligro presiona; pero un batallón cimentado por la amistad basada en el amor nunca se romperá y es invencible, ya que los amantes, avergonzados de no ser dignos ante la vista de sus amados y los amados ante la vista de sus amantes, deseosos se arrojan al peligro para el alivio de unos y otros.”

Para Plutarco el éxito del ejército consistía en el orgullo del combatiente ante la vista de su amado, pero por supuesto también influía ese valor que infundía defender al ser amado y el temor de perderlo.

Durante treinta y tres años se mantuvo como pieza clave de la infantería griega. Fue el único ejército que pudo vencer a Esparta de forma continua, y a los demás ejércitos griegos también, logrando así Epaminondas sus objetivos sustituyendo a Esparta a la cabeza de la Hélade y redibujando el mapa político de Grecia.

Hasta que llega Filipo II de Macedonia en su campaña por la conquista de Grecia, y he aquí la única y última derrota de la escuadra de élite en la Batalla de Queronea.

Otras polis se unieron a Tebas contra Filipo y su campaña. Luego de cruenta batalla los demás ejércitos griegos escapaban, solo el batallón con sus 300 hombres se mantuvo en pie brindando singular combate ante un atónito Filipo. Lamentablemente eran superados sobremanera en número, uno a uno iban cayendo, en su rostro se veía el coraje inquebrantable, aun resignados a la parca jamás mostraron temor ni se rindieron al enemigo, no hubiera sido algo digno.

Cuenta la leyenda que en su agonía los soldados se buscaban entre los caídos para exhalar su último aliento junto al ser  amado. Morían tomados de las manos, abrazados, o en un último beso.

Esta escena provocaría la admiración de Filipo, quien diría:“Perezca el hombre que sospeche que estos hombres o sufrieron o hicieron algo inapropiadamente”Luego les rendiría homenaje con pira fúnebre y contaría que esos hombres tebanos fueron los más valerosos que jamás había enfrentado.

La historia de los Tebanos también pasaría a oídos de Alejandro el Magno, una de sus historias favoritas de infancia.

Sin la influencia de esta leyenda seguro no habría tenido la mente abierta desde pequeño y quizá me dejaba llevar por los comentarios de la sociedad. Pero fue gracias a los 300 de Tebas que comprendí que jamás debía juzgar o discriminar a alguien por su inclinación sexual, ya que esto en ningún caso les resta honra o valor. Qué estupidez más grande que aún hoy se piense lo contrario y se siga estigmatizando el amor entre seres del mismo sexo. En verdad con el pasar de los años se siente que la inclusión a los homosexuales va en retroceso, sobre todo en las Américas, una pena que el recuerdo de estos hombres tebanos que tan valerosamente entregaron sus vidas junto al ser amado haya caído en el olvido, pero ea, que los rescatemos y contemos su proeza de ahora en adelante.


Música de Culturas Antiguas

Egipt

¿De dónde vino esa melodía, acaso ya la escuché antes? ¿La estoy inventado, creando, o simplemente reversionando? Son las preguntas que la mayoría de compositores o “compositores” (como yo) nos hacemos a la hora de crear una canción, siempre está aquella eterna interrogante de si estamos creando o copiando inconscientemente, recordemos el famoso caso del mismísimo Paul McCartney cuando creó la canción ‘Yesterday’, él estaba seguro que esa canción ya existía y la fue cantando por todas las tiendas de discos para ver si alguien la reconocía, pero no existía, la canción fue creación pura (claro, una fusión de standards, pero creación al fin).

Aquellas melodías que vienen a la mente de repente, y sin saber de dónde ni cómo, es un fenómeno muy peculiar, es algo increíble, al escuchar varias de estas composiciones de culturas de antaño me he dado cuenta que varias de estas melodías alguna vez han venido a mi mente sin haberlas escuchado jamás; la música también es arquetíptica, aquellas melodías de la antigua Grecia danzan en nuestras mentes nacemos con música, somos receptores y transmisores de la danza misma de los astros, la melodía universal. La lira de Orfeo se manifiesta a cada momento en nuestras almas, es algo que debemos dejar salir en un tarareo, un silbo, un canto, una composición, acaso se trata de un mensaje estelar, o simple inspiración divina, es algo que siempre me preguntaré.

Por ahora disfrutemos de estas hermosas composiciones, traídas a nosotros desde el centro mismo de la existencia:

Pierre Amédée Marcel-Béronneau, Orpheus, 1897

Pierre Amédée Marcel-Béronneau, Orpheus, 1897

Música del Antiguo Egipto

Música de la Antigua Grecia

Música de la Antigua Sumeria, Egipto, y Grecia

Música de la Antigua Roma

Música de la Antigua India

Música Tradicional Persa

Música de la Antigua China (Inicia al minuto 9:00)

Música Tradicional Árabe

Música Secular Bizantina

Música Tradicional Celta

Música Tradicional Escandinava

Música de la temprana Edad Media

Música Barroca Española


Michel Foucault – “El sexo es bastante aburrido.” (Entrevista)

Foucault

Supongo muchos de ustedes ya están familiarizados con esta entrevista o la han leído en otros sitios. Hay pocas entrevistas que llenan e informan tanto, confieso que leo este texto cada mes así que finalmente me he decidido a ponerlo en el blog para no estar “cazando” links donde pueda encontrarla completa. Para aquellos que no la han leído les recomiendo hacerlo de inmediato, sobre todo si quiere tener otra perspectiva con respecto al sexo, este texto  puede convertirse en su primer paso a la desexualización de su ser, no confundir con asexualidad o anti sexualidad, simplemente dejar de poner al sexo en el pedestal que ha estado por tanto tiempo. Vemos que la Edad Media y la represión sexual provocada por la religión dio como resultado que la humanidad se enfoque e idealice el sexo como nunca se ha visto antes, trayendo consigo la sobrepoblación entre muchas otras cosas que analizaré en un futuro ensayo. Por ahora disfrutemos de Foucault.

Fuente: Le Nouvel Observateur, junio de 1984

Pregunta: ¿Sigue pensando que su primer volumen de la Historia de la sexualidad, publicado en 1976, es esencial para comprender cómo somos? 

M. Foucault: Bueno, actualmente me interesa más lo relacionado con las técnicas del yo que el sexo… El sexo es bastante aburrido.

P: A los griegos tampoco les interesaba demasiado ¿verdad?

M. Foucault: Desde luego que no. Para ellos esa no era una cuestión importante comparada con lo que decían sobre la alimentación o el régimen. Me resulta sumamente interesante el lento desplazamiento de interés que se produjo desde la alimentación (una preocupación omnipresente en Grecia) hacia la sexualidad. Durante los primeros siglos del cristianismo también la alimentación era un tema de mucha mayor importancia que el sexo. Por ejemplo las reglas monacales revelan que el problema que atraía más atención era el de la alimentación. Luego detectamos un progresivo desplazamiento del interés a lo largo de la Edad Media, de modo que a partir del el siglo XVII el tema prioritario es la sexualidad.

P: El segundo tomo de su Historia de la sexualidad (El uso de los placeres) trata casi exclusivamente el tema del sexo.

M. Foucault: Sí. En ese volumen he tratado de mostrar que en el siglo IV a. C. el código de restricciones y prohibiciones de los griegos es prácticamente el mismo que el de los primeros moralistas y médicos del Imperio Romano. Pero creo que la forma que tenían de integrar estas prohibiciones relativas al yo es totalmente diferente. En mi opinión, la razón es que el objetivo principal de esta ética era estético. En primer lugar, esta especie de ética era únicamente un problema de elección personal. En segundo lugar, estaba reservada a una minoría de la población; no se trataba en absoluto de imponer un modelo de conducta para todo el mundo. Lo que se intentaba era, en realidad, tener una existencia hermosa y dejar en la posteridad un recuerdo honorable de la propia vida. Desde luego, esta especie de ética no era una tentativa de normalización aplicable al resto de la población.

Leyendo a Séneca, a Plutarco y al resto de estos autores, me dio la impresión de que se planteaban un gran número de problemas relacionados con el yo (la ética del yo, las tecnologías del yo) A partir de ahí me surgió la idea de escribir otro libro que tratara distintos aspectos de las antiguas tecnologías paganas del yo. Se compone de diferentes escritos sobre el yo: el papel que tienen la lectura y la escritura en la constitución del yo, la experiencia médica del yo, etc.

Lo que más me sorprende de la ética griega es que se preocupaban más de su propia conducta moral o ética, y de la relación que mantenían consigo mismos y con los otros, que de las cuestiones religiosas. ¿Qué ocurre tras la muerte? ¿Intervienen los dioses, o no? Estos son asuntos de poca importancia para ellos, ya que no estaban relacionadas con su ética. Además, esta ética no iba ligada a un sistema legal. Las leyes que regulaban la conducta sexual no eran muy numerosas ni tenían demasiada fuerza. A los griegos lo que les interesaba era constituir una ética que fuera una estética de la existencia.

Pues bien, me pregunto si no se plantea en la actualidad un problema bastante similar, teniendo en cuenta que la mayoría de nosotros no creemos ya que la ética esté fundada en ninguna religión, ni deseamos que exista un sistema legal que regule nuestra vida privada. Por otra parte, los actuales movimientos de liberación no logran encontrar principios sobre los cuales sustentar una nueva ética. Aunque tienen necesidad de una ética, no encuentran más que pretendidos conocimientos científicos acerca de lo que es el yo, el deseo, el inconsciente… Estos paralelismos son sorprendentes.

P: ¿Cree usted, entonces, que los griegos ofrecen una alternativa atrayente y plausible?

M. Foucault: Por supuesto que no; no busco soluciones fáciles. Un problema no se resuelve acudiendo a las soluciones que se propusieron en otros tiempos y para otras gentes. Mi intención no es hacer una historia de las soluciones, y por eso no puedo aceptar el término “alternativa”. Más bien, lo que trato de hacer es hacer es una genealogía de los problemas y de las problematizaciones. Aunque mi actitud no es apática, sino que conduce a un activismo que no excluye el pesimismo.

P: Sin embargo, aunque la vida de los griegos no fuera perfecta, parece ofrecer una alternativa seductora al permanente autoanálisis del cristianismo.

M. Foucault: Bueno, la ética griega estaba relacionada con una sociedad puramente masculina, donde existía la esclavitud; una sociedad en la que las mujeres eran seres sexualmente inferiores y en la que, si estaban casadas, debían cumplir con su función de esposas.

P: La mujer estaba dominada, pero el amor homosexual, sin duda, estaba menos problematizado que ahora.

M. Foucault: Eso no es tanto como parece. En la cultura griega existe una abundante y destacada literatura sobre el amor de los muchachos, y los historiadores han visto en ello la prueba de que los griegos lo practicaban. Pero eso prueba también que esa clase de amor suscitaba problemas. En efecto, si no hubiera ningún problema, los griegos habrían hablado de él en los mismos términos que al hablar del amor heterosexual. Ocurría que se consideraba inadmisible que un joven destinado a convertirse en hombre libre pudiera ser dominado y utilizado como un objeto para placer de otro. Una mujer o un esclavo podían hacer el papel de pasivos, ya que ello formaba parte de su naturaleza y de su estatus social. Todas estas reflexiones filosóficas sobre el amor de los jóvenes prueban que los griegos no podían integrar esta práctica con normalidad en el ámbito de su yo social. Ni tan siquiera podían llegar a imaginar que existiera la posibilidad de una reciprocidad de placer entre el muchacho y un hombre adulto. Así, Plutarco, por poner un ejemplo, cuando dice que el amor a los muchachos es problemático no es porque considere que ese tipo de amor sea contra natura. Lo que dice es: “No puede haber reciprocidad en las relaciones físicas entre un muchacho y un hombre”.

P: Hay algo que señala Aristóteles acerca de la cultura griega que usted no ha mencionado, pero que a mi me parece muy importante: el tema de la amistad. En la literatura clásica la amistad es el lugar del reconocimiento mutuo. Al leer tanto a Aristóteles como a Cicerón, parece que la consideran la virtud más elevada, pues es desinteresada y duradera, no tiene precio, y no niega el placer.

M. Foucault: El uso de los placeres es un libro sobre ética sexual, no sobre el amor, la amistad o la reciprocidad. Es significativo que Platón, cuando trata de fundir la amistad con el amor hacia los muchachos tenga que desechar las relaciones sexuales. La amistad es recíproca, cosa que no ocurre con las relaciones sexuales: en las relaciones sexuales uno tiene que ser activo o pasivo, penetrar o ser penetrado. Donde hay amistad es difícil que existan relaciones sexuales; una de las razones por la que los griegos sintieron la necesidad de justificar filosóficamente este tipo de amor es que no se concebía la reciprocidad física. En el Banquete, Jenofonte nos dice que Sócrates señalaba que en las relaciones entre un adulto y un muchacho, este no es más que el espectador del placer del hombre; aún más, que es deshonroso para el muchacho sentir cualquier tipo de placer en la relación con el adulto.

Lo que quisiera plantear, entonces, es lo siguiente: ¿somos capaces de tener una ética de los actos y de su placer que considere el placer del otro? ¿Es el placer del otro algo que pueda ser integrado en nuestro propio placer, sin referencia a la ley, al matrimonio o a cualquier otra obligación? (…)

P: ¿Y cual era el concepto que tenían los griegos de desviación?

M. Foucault: Según su ética sexual la diferencia no estaba en preferir a los mujeres o a los hombres, ni en hacer el amor de una u otra forma. Era más bien una cuestión de cantidad, y de actuar como activo o como pasivo; en ser esclavo de los propios deseos o maestro de ellos.

P: ¿Y si alguien hacía tanto el amor que su salud podía resentirse?

M. Foucault: Eso era lo que ellos llamaban “la hybris”, el exceso. No se planteaban el tema de la desviación, sino el del exceso o la moderación.

P: ¿Y qué hacían los griegos con gente?

M. Foucault: Eran consideradas personas de mala reputación.

P: ¿Pero intentaban curarlos o llevarlos al buen camino?

M. Foucault: Bueno, existían ejercicios para que uno aprendiera a gobernarse a sí mismo. Epicteto afirmaba que uno debería poder mirar a una joven hermosa o a un muchacho bello sin sentir deseo por ella o por él. Para conseguir esto era preciso convertirse en maestro de uno mismo.

En la sociedad griega existía una corriente de pensamiento que promovía la austeridad sexual; era esta una creación de gentes cultivadas que deseaban dar a su vida belleza e intensidad. Algo parecido ha ocurrido aquí desde el siglo XIX cuando, para alcanzar una vida más bella la gente ha tratado de liberarse de la represión sexual inculcada por la sociedad desde la infancia. En Grecia, probablemente Gide hubiera sido un filósofo austero.

P: Así que, para alcanzar una existencia hermosa los Griegos eran austeros, mientras que nosotros buscamos la realización personal en la ciencia psicológica.

M. Foucault: Eso es. Contamos con todo un tesoro de procedimientos, técnicas, y conceptos que han sido creados por la humanidad. No es que podamos reactivarlos, pero al menos podemos emplearlos como instrumentos para analizar la realidad actual y cambiarla. Desde luego, no podemos elegir el mundo griego en vez del nuestro, pero comprobar que algunos de nuestros principios éticos estuvieron ligados en cierto momento a una estética de la existencia puede constituir un análisis histórico útil. Durante siglos hemos estado convencidos de que existían relaciones analizables entre la ética personal que rige nuestra vida cotidiana y las grandes estructuras políticas y socio-económicas. Hemos pensado que no podíamos cambiar nada de nuestra vida sexual o familiar sin que eso trastocara la economía, el sistema democrático, etc. Considero que deberíamos desembarazarnos de esa idea de que existe una relación necesaria entre la ética y las estructuras sociales, económicas o políticas. Esto no significa, naturalmente, que no existan relaciones, pero se trata de relaciones variables.

P: Entonces, ¿qué tipo de ética podemos construir ahora que sabemos que entre la ética y las otras estructuras existe una coagulación histórica y no una relación necesaria?

M. Foucault: Lo que me sorprende es el hecho de que en nuestra sociedad el arte se haya convertido en algo que no concierne más que a la materia, no a los individuos ni a la vida, que el arte sea una especialidad hecha sólo por los expertos, por los artistas. ¿Por qué no podría cada uno hacer de su vida una obra de arte? ¿Por qué esta lámpara o esta casa puede ser un objeto de arte pero mi vida no?

P: Entonces, si el hombre ha de crearse a sí mismo sin recurrir al conocimiento ni a reglas universales ¿en qué difiere su planteamiento del existencialismo de Sartre?

M. Foucault: Creo que desde un punto de vista teórico, Sartre, a través de la noción moral de autenticidad, retoma la idea de que debemos ser nosotros mismos, es decir, convertirnos en nuestro verdadero yo. Pero podríamos ligar su pensamiento teórico con el concepto de creatividad, y no con el de autenticidad. Si el yo no nos viene dado, llegamos a una consecuencia práctica: debemos constituirnos a nosotros mismos, fabricarnos, crearnos como si fueramos una obra de arte. (…)

Foucault


El Orfismo

Orfeo

Orfeo es uno de los personajes de la mitología griega que más pasiones ha despertado a lo largo de la historia. Su tragedia, y toda la filosofía que encierra, han cautivado a generaciones enteras haciéndolo uno de los personajes más populares de la mitología junto a Hércules, Thor, y Horus.

Sin embargo, en la Grecia Arcaica, el mito de Orfeo no era solo celebrado por los grandes románticos amantes de la música y la poesía, no, no; el mito de Orfeo pasó a convertirse en religión ya que trajo a nuestra civilización la idea más revolucionaria de la historia: la existencia de un alma y la inmortalidad de ésta.

Revisemos el mito de Orfeo:

Orfeo era un músico excepcional, cautivaba y conquistaba a hombres, mujeres, y dioses por igual gracias a sus hermosas melodías. Se le atribuye el invento de la lira y de la cítara. Descendió al Hades (el infierno) en busca de su esposa Eurídice, muerta por la picadura de una serpiente al huir de la persecución de Aristeo (Hijo de Apolo, rival de Orfeo). Orfeo, cuya música tenía el poder de influir sobre las plantas, las piedras y los hombres, consiguió que los dioses aceptaran devolverle a su esposa pero con una condición: que partiese él primero sin volver su cabeza hasta haber traspasado las puertas del infierno. Pero al estar cerca de la salida del Hades, Orfeo volteó a verla pensando que ya estaban fuera, pero ella todavía no había sido completamente bañada por el sol, y aún tenía un pie en el camino del inframundo, así que se desvaneció en el aire, y esa vez para siempre.0

Luego de perder a su esposa hace un juramento de castidad y se dedica a cultivar las artes del conocimiento, todos los días rechazaba mujeres que pretendían acceder a su lecho, estas mujeres (Bacantes tracias) humilladas por la fidelidad que le guardaba a su esposa, despedazan a Orfeo esparciendo sus miembros y su cabeza y su lira fueron arrojadas al río Hebro.

Orfeo y Eurídice by Gustave Moreau

La versión que deriva del Orfismo dice que Orfeo fue fulminado por Zeus al haber revelado a un grupo de iniciados lo que había visto en el Hades.

Entre muchísimas más, cualquiera de estas teorías de muertes órficas entrevén un fondo moral y filosófico que daría material para mil tesis.

Se dice que Orfeo fue un personaje histórico real, más que un músico prodigioso, un profeta, un nuevo Prometeo al cual se le adjudica haber enseñado a la humanidad las artes de la medicina, la escritura, la agricultura, la magia, y contribuir a los avances en la astrología. Se cuenta que viajó por todo el mundo y llegó a visitar Egipto y Mesopotamia, se familiarizó con la cultura de aquellos pueblos, incluyendo textos babilónicos y la Torah. Luego pasaría a formar parte de la tripulación de Jasón y los Argonautas, cumpliendo un rol fundamental al acallar los terribles cantos de las sirenas con su lira. Pero eventualmente un halo de misterio y divinidad le envolvió hasta finalmente convertirse en leyenda, como siempre sucede a lo largo de la historia con los personajes que asombran al mundo. Gran ejemplo de esto es Alejandro Magno, si no existiesen registros históricos de su existencia y de sus hazañas, lo consideraríamos un guerrero legendario a la par de Hércules y Aquiles.

Como sabemos Tracia era un pueblo indoeuropeo, conservó varias de las tradiciones hindúes por largo tiempo antes de su completa helenización, por ejemplo conservaba costumbres claramente budistas como extrañas a ojos griegos, como la de llorar cuando nacía un niño, por todo lo que tendría que sufrir, y el hacer bromas y reír cuando enterraban a alguien, porque éste no volvería a sufrir, y se dirigiría a una vida feliz y eterna, sin padecer los sufrimientos de la Tierra. Así que nos da todo para pensar que Orfeo, su mito, ideología y consecuentes rituales vienen directamente de la India.

Los paralelismos que encontramos con el budismo son indiscutibles, sobre todo la idea de la transmigración de las almas y la reencarnación.

Características del Orfismo

  • La religión órfica aparece en Grecia entre los siglos VI y II a.C.
  • Nace en el seno de la religión de Dioniso.
  • De las religiones más antiguas entre los griegos, trajo la nueva concepción de la reencarnación, sobre todo el concepto del alma inmortal.
  • El Orfismo trataba de explicar el origen del hombre y la causa de sus sufrimientos, los cuales eran atribuidos a su doble naturaleza, dionisíaca y titánica.
  • La transición órfica, la racionalización de lo que le rodea, busca darle una explicación lógica, es lo que se llama el paso del mito (la explicación no científica) al logos (la explicación racional).
  • Propone liberar al alma del cuerpo, no dejarlo sucumbir ante las pasiones.
  • Los rituales y prácticas órficas eran la única forma de poner fin al ciclo de reencarnaciones y así liberar el alma.
  • El Orfismo proponía sacrificios y plegarias para expiar las culpas de los vivos y de los muertos y así evitar los castigos en el Hades. Esta doctrina sería adoptada por el futuro cristianismo.
  • Aquellos que eran especialmente devotos de estos rituales y poemas frecuentemente practicaban el vegetarianismo y la abstinencia sexual, y evitaban comer huevos. Esta costumbre llegó a ser conocida como “Vida Órfica” (Orphikos bios).?
  • Creían que las almas podían reencarnar en cualquier era y en cualquier ser, así nacía el precepto de no derramar sangre humana ni animal, ya que también en formas animales puede latir un alma humana (e incluso la de un pariente).π
  • Era mesiánica, profetizaban la llegada de un nuevo Dioniso destinado a restaurar la plenitud de la cosmovisión original.
  • Doctrina de salvación.
  • El orfismo unía creencias procedentes del culto al dios Apolo, con otras relacionadas con la reencarnación.
  • Creían que el alma se mantiene únicamente si se conserva su estado puro. Por ello usaron a Dioniso como un elemento purificador y figura central de sus creencias.
  • Orfeo, por su parte, con sus cualidades de pureza sexual, su facultad de profetizar lo que ocurriría después de la muerte y sus dotes musicales, aportaba otra figura central para el anclaje de las creencias órficas.
  • El orfismo influyó las filosofías e ideologías de Pitágoras, los neo pitagóricos, Tales de Mileto, Platón, Anaximandro, y el cristianismo.
  • El cuerpo es la cárcel del alma. Esta premisa influenciaría toda la base de lo que luego sería el cristianismo y, consecuentemente, toda la ideología de la edad media.
  • Transmigración de las Almas.
  • Los Orfistas creían que el alma que no lograba purificarse debía reencarnar.
  • El orfista era visto como un individuo marginado, un hombre errante, un intelectual de diversas ciencias y doctrinas, de peculiar ascetismo (con preceptos estrictos como el no comer carne ni derramar sangre animal o vestir telas de lino).
  • Fragmentos escritos muestran las creencias sobre el más allá. Láminas de oro que dan instrucciones a los muertos y la manera de comportarse en el inframundo:
  • Se debe tener cuidado de no beber del Leteo (“Olvido”), sino de la piscina de Mnemosyne (“Memoria”).
  • También nos muestran una frase con la cual debemos presentarnos ante los guardianes del inframundo:
  • Soy un hijo de la tierra y el cielo estrellado. Estoy muerto de sed y estoy muriendo, ¡rápido, denme de beber agua fría del lago de la Memoria!

Orfeo

Elementos del Orfismo

El Orfismo concibe al hombre dualmente, bien y mal son representados como los elementos titánicos y dionisíacos, se contrapone el cuerpo y el alma.

El elemento bueno, Dionisíaco: lo divino o alma.

El elemento malo, Titánico: el cuerpo.

Esta doctrina nace del mito del nacimiento de Dioniso:

Dioniso, de niño, es destrozado y devorado por los Titanes. Atenea sólo salvó su corazón, Zeus se lo traga y después engendra de nuevo a Dioniso. Zeus destruye a los Titanes con el rayo y de sus cenizas surge el género humano. De la mezcla de las cenizas de los Titanes y la tierra surgieron luego los seres humanos, que albergan en su interior un componente titánico y otro dionísiaco. Los hombres nacemos, pues, cargados con algo de la antigua culpa, y debemos purificarnos de ella en esta vida, evitando derramar sangre de hombres y animales, de modo que, al final de la existencia, el alma, liberada del cuerpo, casi tumba y cárcel, pueda reintegrarse al mundo divino del que procede.¿

Dualismo Cuerpo/Alma la premisa que influyó a Platón.

La influencia del orfismo en la Grecia clásica se hace presente gracias a Platón, quien en la República nos habla del juicio al que se somete el alma tras la muerte del cuerpo:

Dijo que cuando su alma salió del cuerpo, anduvo caminando con una gran multitud, y que llegaron a una misteriosa región en la que había dos aberturas, una al lado de otra en la tierra, y, por encima de éstas y frente a ellas, otras dos en el cielo, y que en medio había sentados unos jueces que senteciaban en cada juicio que los buenos marcharan a la derecha y por la abertura del cielo con la sentencia que sobre ellos había recaído escrita en la frente, y que los injustos seguian el camino hacia la izquierda y abajo, llevando también ellos las señales de la suerte que les había cabido…

       Dijo también que había visto cómo por cada una de las aberturas del cielo y de la tierra penetraban las almas después de haber sido juzgadas, mientras que por el otro par de aberturas salían, por la de la tierra, las almas cargadas de palidez y polvo, y que de la segunda, procedentes del cielo, salía una segunda procesión de almas limpias y puras, y que las que de tiempo en tiemo iban llegando parecían haber hecho un largo viaje, y que alegremente se dirigían a una pradera donde acampaban como para celebrar una fiesta, saludándose unas a otras, mientras que las que habían salido de la tierra preguntaban a las otras cómo se estaba allí, y las que procedían del cielo, a su vez, preguntaban también cómo les había ido a las otras. Y unas a otras se contaban sus respectivas historias, con llantos y lamentos las unas, al recordar sus muchos y terribles sufrimientos y cuanto habían visto bajo tierra durante aquel viaje que duraba mil años, mientras que las del cielo hablaban de sus delicias y visiones de una belleza que no pueden expresar las palabras…

      (…) por todo el mal que a otros habían hecho y por todo el daño que habían causado se les había impuesto una pena diez veces mayor, y la medida que se aplicaba era por períodos de cien años, de forma que en el supuesto de que ésta fuera la duración de la vida humana, el castigo equivalía a diez veces el crimen…

Platón, República X , 614 b

Orfismo y la teoría de reencarnación en la Filosofía Griega

william blake underworld

Las principales fuentes sobre la reencarnación en la antigua Grecia llegan con Pitágoras y Heródoto principalmente. Heródoto consiguió la mayor parte de su discurso de la reencarnación basado en su estudio de la cultura egipcia, un estudio escaso, donde no explica mucho, simplemente fue uno de los tantos puntos que mencionaba para dejar en claro su fascinación por la cultura egipcia. Así que no podemos decir que él haya sido el principal impulsor de esta idea.

Del otro lado tenemos a Pitágoras, quien aprendió sobre la reencarnación de un mentor en la tradición órfica.

Como mencionamos, los órficos también veneraban a Dioniso, personaje que era conocido como un nuevo Dios trayendo nuevos misterios, y su origen era la India (donde fue escondido de Hera).

Esto, aparte del mito, lo podemos saber por su etimología:

-Dio: Zeus [Dios]

-Nūsos: aquel que proviene de Nysa (Monte Nysa, lugar de nacimiento de Dioniso y antiguo nombre para referirse a los territorios de la India)

Nũsa también es una palabra arcaica para referirse a los árboles, lo cual no extraña dado que que los acólitos y el culto de Dioniso está asociado con los seres de los bosques y los árboles en general.

El Propompoi (el grupo de las Ménades y Bacantes, los sátiros y ninfas, las musas, las gracias, los Coribantes) es en gran medida un símbolo de los entes y las criaturas de origen hindú y que conformaban la corte de Dioniso.

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Orfeo, que fue al Hades en busca de su esposa Eurídice, enseñó que el alma inmortal está atrapada o aprisionada en el cuerpo mortal, pero puede volar libremente con la gracia de los dioses (especialmente Dioniso), moviéndose entre la libertad y el cautiverio en un ciclo relacionado con las Parcas.

Y a través de auto-purificación (los ritos mistéricos de Eleusis [ritos a Démeter: hermana/esposa de Zeus y Perséfone: hija de Démeter y esposa de Hades]) y el favor de Dioniso, Perséfone y Deméter – Liber, Libera, y Ceres, como se les llama en la Liberalia (las Bacanales de la Antigua Roma en honor del Padre Liber, un antiguo dios de la fertilidad y del vino, y su esposa Libera) – el alma puede alcanzar la inmortalidad y la felicidad eterna. Tal vez esto significa el arribo a los Campos Elíseos (paraíso, nirvana), o tal vez algo más, lamentablemente la parte de esta historia y aquellos ritos se ha perdido en el tiempo.

Orfismo seculado2 en las escuelas de misterios de Eleusis en la época de Pitágoras. Algunos sugieren que Sócrates estaba implicado, y que esto estuvo relacionado con su suicidio forzado, estas nuevas ideas  amenazaban el sistema de vida y el más allá que se había establecido antes de la llegada de Dioniso.

Hay partes de él en el Fedro, la República. El alma a la deriva en una especie de limbo, el “reino de Perséfone” de Píndaro, antes de tomar otro cuerpo, y, finalmente, morir de forma permanente en el más allá de los héroes.

También me ha llamado la atención que la cultura Celta comparta mucho de estas ideas, y los paralelismos y coincidencias que existen entre ciertos seres de la mitología celta y los acólitos de Dioniso. Es probable que gran parte de las ideas de reencarnación originadas en la India y Egipto pasaran desde Grecia a las culturas celtas, así, muchos creen que las tierras orientales mencionadas en las leyendas celtas, desde la cual los Tuatha De Danann (“gente de la diosa Danu” ¿Danu? ¿La diosa mencionada en el Rigveda hindú? ¿Démeter? ¿Danuvio? ¿Dio? ¿Dioniso, eres tú? [Se dice que ellos introdujeron el uso de los carros de caballos y el culto druida en Irlanda3.]), navegaron hacia Irlanda, debieron haber sido las tierras griegas o hindúes. También se decía que Los antepasados ​de los Danann, los Nemedianos o Fir Bolg (significa literalmente personas sagradas) fueron a Grecia para luego regresar a Irlanda como los Tuatha de Danann. Pero esa es otra historia, ¿cómo llegamos del Orfeo a Nemedianos celtas fir bolgeses? Los desvaríos escribanos y la sinapsis histórica, sin dudas.

El Orfismo y el Teatro

sacrificio de Noé

Ésta es la parte donde aplicaré mi técnica de ficha nemotécnica de alumno holgazán; varias ideas y puntos en desorden.

Desde hace algunos meses he tenido esta especie de sueños reveladores y viajes en el tiempo y al inframundo, una especie de Orfeo onírico, ha sido algo verdaderamente fascinante y algo a lo que no le puedo encontrar explicación apropiada.

El inframundo que visto es algo parecido al de Dante de la Divina Comedia junto a una pintura de William Blake, solo recuerdo visitarlo y conversar con personajes oscuros a los que no logro recordar. Luego de esto salgo de viaje a diversas eras, he estado en el antiguo Egipto, la antigua Grecia, la Edad Media, mi infancia, las vidas de otras personas. Todos escenarios singulares y vivencias que serán recopiladas, espero, en algún texto futuro.

Hace unos días pensaba en la escritura de este texto y me soñé nuevamente en la forma de Orfeo onírico, esta vez en la antigua Grecia, diversos personajes y vivencias, pero lo que más recuerdo es el brillo de una palabra escrita sobre una roca: Alétheia.

No sabía el significado de esta palabra y estaba seguro que jamás la había visto, al despertar me puse a investigar y me encontré con que Alétheia es la diosa griega de la verdad, equivalente a la Veritas romana, también significa el lugar de la verdad.

Los Órficos en su eterna búsqueda del verdadero significado de la vida desarrollaron el concepto de Alétheia:

Alétheia: la verdad, lo verdadero, aquello que está oculto.

Etimológicamente este concepto Órfico de Alétheia dio nacimiento a la palabra théatron, que luego se convertiría en Theater (inglés) y Teatro (español), con las raíces:

Theos (Dios): para los antiguos griegos aquello que sientes al observar el florecimiento de una flor, una puesta de sol, el saberte y sentirte amigo de alguien, o cuando reconoces el amor, aquella sensación es Theos.

Thea (Diosa): Lugar donde se ve a la diosa/es, ver lo oculto.

Etimológicamente significa participar de los misterios y ver lo divino.

El teatro griego, como sabemos, nació en los rituales religiosos, específicamente en los rituales órficos. Del rito se pasó al mito, y luego, a través de la mímesis, la tragedia y comedia. El público pasó de participar en el rito a ser un observador de la tragedia1. El teatro, fungía así, como método didáctico y catártico. Los primeros rituales consistían en danzas a los dioses santificando el tributo o sacrificio, el cual casi siempre era un carnero (aquí podemos ver la influencia de las eras solares, una cabra simbolizaba al período en que se encontraban, la era de Aries.) y representaba a la humanidad, el escenario consistía de un carnero en un extremo, y un dios al otro, los danzantes en el centro. Representaba, así la transición de ser un carnero: sacrificio a los dioses, a convertirse en dios, todo la esencia del teatro es transformación, arte de la curación.

El Teatro nace así como la transición del carnero (humano) a lo divino. Del placer al éxtasis. Te da las lecciones para que puedas crecer y avanzar en tu proceso de transformación. Ésa es la verdadera esencia del teatro, lamentablemente esta carga catártica se ha ido diluyendo con el tiempo.

Conclusión 

Es probable que los territorios más allá de las columnas de Hércules de las que hablaba Platón, no fueran territorios ubicados en el océano atlántico, para los griegos esos territorios no existían, claro que quizá muchos sí lo conocían, pero es probable que la fantástica civilización a la que se refería Platón sea la civilización de dioses de la que nos habla el Majábharata y el Bhagavad Gita (texto sagrado hinduistas), y por supuesto ese conocimiento llegó a él gracias a las leyendas contadas en los misterios órficos. Lo mismo con los celtas, los druidas, los esenios, los supuestos años perdidos de Jesús, su supuesto viaje a la india, se pudo llegar a ese conocimiento gracias a diversas sectas del movimiento órfico, ésa es la clave de toda nuestra historia.

Como se menciona en los misterios órficos, los de Adonis, Mitra, los gnósticos, etc. el hombre nace con una chispa divina, y es su misión encontrarla y expandirla para llegar a su propia divinidad, a su dios interno. En términos órficos concluiríamos que es nuestro destino ser dioses ya que descendemos de lo divino, el destino final del hombre es el de estar junto a los dioses nuevamente, esto solo se logra con la purificación absoluta del alma.

Orfeo

0. Ovidio: Las metamorfosis, X, 8 – 85.  Mito de Orfeo y Eurídice.
1. Wikipedia, History of Theater
2. Seculado: palabra, al parecer, inventada por este servidor porque le sonaba bonito. Significa ‘inmerso’, ‘parte de’. No confundir con ‘secular’ ni ‘secularización’.
3. Wikipedia, Historia de los Tuatha Dé Danann.
4. Orfismo también es el nombre de un movimiento pictórico relacionado con el cubismo y el surrealismo. La pareja Robert y Sonia Delaunay fueron sus principales exponentes.
?. Artículo sobre la constelación de la Lira. Pausanias: Descripción de Grecia, IX, 30, 5 -6.
¿π∑.Wikipedia, Orphism.