Conspiración Shakespeare: La Teoría Marlowe

Shakespeare and Marlowe

El problema de los hombres excepcionales y geniales es que llegan a convertirse en leyenda, la inmortalidad tiene su precio: el mitificarse; se ha dudado de la existencia de hombres como Aquiles, el Buda Gautama… se dudaría incluso de la existencia de Alejandro Magno si es que ésta no estuviera tan documentada. Con el pasar de los años el folclor transformará a Hitler en una especie de ‘coco’ para asustar a los niños, pero pocos se preguntarán si en verdad existió un personaje tan terrible como dicen los cuentos. Un caso similar es el que ha sufrido nuestro amigo William Shakespeare (, desde su repentino e inexplicable éxito allá por 1593, se han creado suposiciones e hipótesis sobre la verdadera identidad de El Bardo (‘persona encargada de transmitir las historias, las leyendas y poemas de forma oral’. Shakespeare era llamado El Bardo de Avon por su oficio y lugar de nacimiento: Stratford on Avon, Reino Unido, 1564-id., 1616).

Rumores por acá, suposiciones por allá, revelaciones por acullá, la verdadera identidad de Shakespeare o la verdadera pluma detrás de los escritos, siempre ha estado envuelta en un velo de misterio. Desde los contemporáneos de Shakespeare quienes dudaban de la veracidad de su autoría al conocerse que él era un sujeto prácticamente iletrado, -Mark Twain estaba completamente seguro que el Shakespeare histórico,el actor, era totalmente incapaz de haber escrito las obras que se le atribuyen.- había abandonado la escuela a los 15 años, y el aprendizaje autónomo no era una opción por aquellos tiempos, ya que los libros y textos pertenecían casi exclusivamente a los establecimientos educativos, la realeza y el clero. Es así como a lo largo de la historia han surgido diversos nombres tales como William Stanley, Edward de Vere (muy relevante), e incluso un seudónimo del mismísimo Francis Bacon clamando ser la mano oculta detrás de la obra, todos estos nombres tienen su teoría, pero ninguna cumple con las expectativas, sobre todas éstas hay una teoría con argumentos tan claros, lógicos y fuertes que bien podría estar cambiando la historia de la literatura: La Teoría Marlowe.

La Teoría Marlowe clama que en realidad William Shakespeare existió, sí, fue un famoso actor de la Inglaterra medieval, pero no escribió ninguna de sus supuestas obras, no; él solo las firmaba con su nombre actuando como un chivo expiatorio, pero la persona detrás de todo, el genio de la pluma maestra y los versos blancos, fue Christopher Marlowe.

Christopher Marlowe

Christopher Marlowe

¿Christopher Marlo… qué? ¡Sí! Christopher Marlowe (bautizado el 26 de febrero de 1564 – † 30 de mayo de 1593), quizá lo recuerden por su obra más famosa: Doctor Faustus, célebre por ser la primera adaptación teatral del mito alemán, el primero que puso a Fausto sobre la palestra literaria. ¿Pero quién era este personaje? Pues bien, fue todo un rockstar de su tiempo: literato, bohemio, y hasta supuesto espía al servicio de la Corona Inglesa. A lo largo de su vida publicaría obras como la mencionada Doctor Faustus, Eduardo II, Tamburlaine, La Masacre en París, etc. Todas estas obras muy laureadas y que muy pronto lo convertirían en uno de los autores más respetados de toda Inglaterra. Sin embargo su personalidad rebelde lo llevaría a sinnúmeros de problemas con diferentes personajes, se haría de grandes enemigos, entre aquellos la mismísima Corona Inglesa. Se acusó a Marlowe de ateísmo, de homosexualidad, y de estar fraguando una conspiración contra la corona.

Sería un 30 de mayo de 1593 que Marlowe se encontraba reunido con personajes relacionados con actividades delictivas y de espionaje, y tras una larga estancia de 8 horas, pasadas en su mayoría, encerrados en el aposento, después de la cena se produce una supuesta discusión sobre la cuenta y, a resultas de la misma, Marlowe muere cuando la daga que él mismo empuñaba, es desviada por su rival, le atraviesa el ojo y le llega al cerebro( wiki). Se dijo que Marlowe fue asesinado como castigo por su “epicureísmo y ateísmo”, también, y ésta es la versión más aceptada, que simplemente se trató de una riña entre ebrios. Marlowe tenía las de perder, de no ser “asesinado” en aquél bar, la corona iba a acusarlo de traición, torturarlo, para finalmente asesinarlo. Pero se dice que en realidad Marlowe no murió, sino que fingió su muerte y con ayuda de uno de sus compañeros espías huyó hacia Italia. Pero, ¿y el cuerpo? Pues se dice que usaron el cuerpo de  John Penry (ahorcado por escribir ‘literatura subversiva’). El cuerpo de Penry jamás fue encontrado. Desde el exilio, y nuevamente con la ayuda de un amigo, buscarían un personaje que acepte firmar sus obras como suyas para así seguir publicando sus textos, este sujeto era ni más ni menos que el actor William Shakespeare.

William Shakespeare

William Shakespeare

Conociendo todos los antecedentes, ahora procedamos a revisar los supuestos paralelismos entre estos dos personajes: 

  • Los dos vivieron en Londres al mismo tiempo.
  • Los dos se dedicaban a la misma actividad; dramaturgia, en los mismos teatros de Londres.
  • Trabajaban con las mismas personas; recordemos que los mismos actores se dividían en diversos grupos teatrales.
  • Los dos fueron conocidos como grandes escritores de mucho prestigio, en diferentes períodos temporales.

Y sin embargo, ¿cómo es posible que los dos más grandes escritores de la Inglaterra Isabelina jamás llegaron a conocerse? O por lo menos que no exista algún registro del encuentro entre ellos dos.

Ahora revisemos sus diferencias:

  • Como ya hemos mencionado, quizá el mayor contraste entre estos personajes, analizándolos históricamente, era el nivel de educación de cada uno: Shakespeare, el conocido actor, como mencionamos, tuvo poca experiencia académica abandonando los estudios a la edad de 15 años. Por el contrario Marlowe logró dos títulos, incluyendo un masterado en la Corpus Christi College de Cambridge.
  • Shakespeare nunca tuvo la oportunidad de aprender otros idiomas aparte de su inglés nativo. Sin embargo Marlowe sabía muchos, llegando a traducir a Ovidio.
  • Shakespeare no tuvo oportunidad de aprender protocolo militar, ni tampoco el protocolo de la vida cortesana que Marlowe sí tuvo, y que tan presentes son las referencias a éstas en las obras shakespereanas.
  • De acuerdo con los registros históricos, Shakespeare jamás dejó Inglaterra ni tuvo viajes por placer. Por el contrario Marlowe viajó por muchos países de Europa, siendo mucho más fácil para él el describir varios escenarios europeos que se encuentran en las obras de El Bardo, escenarios que serían muy difíciles de describir sin haber estado en los sitios en cuestión.

Similitudes entre sus estilos literarios: 

Primero debemos mencionar que Shakespeare, muy curiosamente, empezó a publicar sus trabajos precisamente el año de la “muerte” de Marlowe -1593- y que al contrario de éste, y a pesar de tener la misma edad, 29 años, El Bardo no poseía ninguna obra en su haber.

  • En la obra de Shakespeare existen cientos de líneas “duplicadas” o tomadas de los trabajos de Marlowe, quizá como referencia, plagio, inspiración u homenaje. Procederé a citar a la buena wikipedia:
  • El primer poema publicado por Shakespeare, Venus and Adonis se basa en un tema mitológico y, se considera, inspirado en Ovidio. Se desconoce, y se duda, que Shakespeare hubiera adquirido una formación clásica. Por el contrario, Marlowe escribió un poema similar: Hero and Leander, tradujo a Ovidio y se conoce su formación académica en el arte clásico.
  • Los dramas de ambos autores guardan similitudes de forma y de fondo. Marlowe es el primero que utiliza el verso blanco en sus dramas, característica que utilizará posteriormente Shakespeare en los suyos. Eduardo II (de Marlowe) puede considerarse el antecedente del teatro histórico de Shakespeare. En una y otras obras se supone de su autor, un elevado conocimiento de la historia de Inglaterra y se habría recurrido a las mismas fuentes.
  • J. M Robertson afirmó que la pluma de Marlowe se aprecia con claridad en Ricardo III y, en menor medida, en Enrique V, La comedia de las equivocaciones, Julio Cesar y Romeo y Julieta.

Doctor Faustus

Calvin Hoffman ha encontrado similitudes casi literales en diversos versos de ambos autores:

  • En el Fausto de Marlowe, cuando éste contempla a Helena de Troya aparece: “Was this the that launched a thousand ships?” Y en Troilus and Crecida de Shakespeare aparece como: “She is a pearl / Whose price hath launched above a thousand ships.”
  • En El Judío de Malta de Marlowe podemos leer: “I… hold there is no sin but ignorance.” Y en Twelfth Night de Shakespeare:”I say there is no darkness but ignorance.”
  • También, Marlowe escribió: “Holla, ye pampered jades 0f Asia. / What, can ye draw but twenty miles a day…” Y Shakespeare en Enrique IV escribiría: “And Hollow pampered jades of Asia, / Which cannot go but thirty miles a day;”

Los hechos decisivos: 

  • Si Shakespeare y Marlowe fueron contemporáneos y vivieron en el mismo lugar, frecuentaron las mismas personas, debería existir algún registro de su encuentro, sin embargo no existe testimonio alguno del encuentro entre ellos dos.
  • El “asesinato” de Marlowe da todos los indicios de haber sido una asesinato falso y preparado para su huida de Inglaterra, a pesar que existe varios testimonios “veraces” y publicaciones en la prensa comentando su muerte.
  • La falta de experiencia de Shakespeare tanto cultural como académica le habrían sido un gran impedimento a la hora de crear obras tan magníficas como las que le son atribuidas.
  • No existe ningún documento escrito o firmado oficialmente por Shakespeare, excepto su testamento. La mayoría de documentos que se conocen están firmados bajo el nombre de William Shaxpere, no Shakespeare.
  • Este testamento, curiosamente, menciona varias de sus posesiones, pero no aparece ningún libro o texto en él, ni legó a nadie las obras en las que supuestamente trabajaba por aquellos tiempos.
  • Las obras de Shakespeare siguieron apareciendo luego de su muerte, supuestamente eran manuscritos encontrados recientemente.
  • Todo parecería indicar que Marlowe fingió su muerte y siguió escribiendo publicando su obra bajo el nombre del actor William Shakespeare, quien probablemente recibía cierta suma de dinero por tal favor.

Todo el caso parece una de las obras de Marlowe o Shakespeare indeed, tiene todos los elementos para ser una obra maestra, ahora solo está en nosotros el seguir investigando o esperando que algún día la verdad de este caso salga a la luz completamente. Mientras tanto sigamos disfrutando de las obras de este o estos dos personajes, que al fin y al cabo su obra ya ha trascendido a sus autores y tienen vida propia.

Como Bonus Track les dejo un pequeño documental en inglés sobre Shakespeare, Francis Bacon, Los Rosacruces y la teoría que menciona que el nombre ‘William Shakespeare’ en realidad era meramente un seudónimo, nombre que apareció tan solo dos semanas luego de la supuesta muerte de Marlowe. Todo visto desde un punto de vista más arcano, mitológico y esotérico, como tanto amamos.

El nombre William se deriva de Hwyll, el nombre en galés del dios de la luz, llamado Apolo por los griegos, y Helm, que significa casco. En otras palabras, William es una referencia al casco de oro de Apolo, casco por los que Apolo y su homólogo femenino, Atena eran conocidos, junto con sus “agitantes” lanzas. . . El casco de Atena se conoce como el casco de la invisibilidad, ya que tiene fama de conceder una protección invisible al usuario. Qué mejor seudónimo para alguien que iluminaba con su conocimiento y sin embargo debía permanecer ‘invisible’ a los ojos de la ley.

Shake Spear: Shake= agitar, Spear = Lanza: ‘Lanza que se agita alejando el dragón de la ignorancia.’


Visita al Diablo Mundo VI: Hermann Hesse & Thomas Mann [Demian und Doktor Faustus]

Hermann Hesse & Thomas Mann

Ya ha pasado algún tiempo desde nuestra última visita al diablo mundo literario, en este ocasión nuestros tripulantes son dos grandes autores alemanes del siglo XX, quienes, a pesar de sus primarias y visibles diferencias externas e ideológicas, lograron constituir una de las amistades literarias más famosas de la historia. El escenario de esta amistad es la primera mitad del siglo XX, el período de las dos guerras mundiales, período de confusión e incertidumbre, que llevó a estos personajes a salir de su patria para vivir como exiliados en diferentes países. Fue durante estas épocas que nació la amistad y la profunda admiración entre ambos. Mann, antes de su partida definitiva a USA, pasaba en Suiza en la casa de Hesse, momentos llenos de goce y tertulias soberbias. A la partida de Mann, la relación continuo en forma de correspondencia, mucha parte de esta relación epistolar se encuentra expuesta en El Museo Hermann Hesse de Montagnola (Suiza), “Hermann Hesse y Thomas Mann: documentos de una amistad”, a continuación un extracto:

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Chicago, 2 de enero de 1941

Querido Hermann Hesse:

“….. Ha transcurrido mucho tiempo y hemos aprendido a considerar el episodio como algo de otra época; sin embargo, también hemos vivido, trabajado y luchado y, a la pregunta por Suiza va unida desde luego, la de si algún día volveremos a verla, a ella y a Europa. Sabe Dios si las energías vitales y la capacidad de resistencia habrán de permitírnoslo. Me temo -si “temer” es la palabra adecuada- que será un proceso largo y difícil el que ahora se ha puesto en marcha,  y que cuando las aguas se retiren quedará una Europa tan irreconocible que apenas podremos hablar, aunque físicamente sea posible, de retorno a la patria. Por lo demás, es casi seguro que este continente, que aún sueña en parte con el aislamiento y la conservación de su “way of life” se verá  envuelto muy pronto en el mecanismo de los cambios y transformaciones ¿Cómo podría ser de otro modo? Todos formamos un solo cuerpo y no estamos tan alejados unos de otros como parece; cosa que, por otro lado, no deja de ser un consuelo y un estímulo”.

…………………………..

Su Thomas Mann

 

Montagnola, 8 de Mayo de 1945

Querido Sr. Thomas Mann:

Hace unos días llegó su carta, que me trajo noticias suyas y me informó sobre su lectura de “El Juego de Abalorios”. Todo ello me alegró muchísimo, y en especial sus comentarios a la dimensión festiva del libro …Parece que la productividad se mantiene más viva en usted que en mí: hace 4 años que no escribo nada, aparte de unos cuantos versos, pero estoy muy contento de haber concluído la vida de Josef Knecht antes de que las fuerzas me abandonen. Por lo demás, el manuscrito estuvo retenido medio año en Berlín, pues me había hecho el propósito de respetar mis obligaciones para con el fiel Suhrkamp (1). Éste pasó mucho tiempo en las prisiones de la Gestapo, y por último fue a recalar, totalmente agotado, en un hospital de Postdam que fue bombardeado al poco tiempo, de modo que ignoro si el leal amigo sigue con vida.  Sin embargo, los ministerios de Berlín calificaron de “indeseable” la aparición de mi libro, que de ese modo permaneció ignorado hasta ahora por el gran público, exceptuando a unos cuantos lectores aislados en Suiza. Sobre la “politización del espíritu” no tenemos, según parece, opiniones muy distintas. Cuando el intelectual se siente obligado a participar en la vida política, cuando el curso de la historia lo destina a ello, tiene -en opinión de Knecht y en la mía propia- que obedecer irremisiblemente. Ha de oponerse, en cambio, tan pronto sea llamado o presionado por una fuerza externa, por el Estado, algún grupo de generales o quienes detenten el poder, como ocurrió por ejemplo en el año 1914, cuando la élite de los intelectuales alemanes fue, en cierto modo, obligada a firmar manifiestos falaces y absurdos….”

……..

Le retorno cordialmente sus buenos deseos. Lo saluda con la amistad de siempre, su

H. Hesse

Hermann Hesse

Hermann Hesse

Ahora, entremos en materia. Primero nos ocuparemos de Hermann Hesse, nacido en 1877 en Calw, Baden-Wurtemberg. Entre sus obras más importantes y reconocidas destacan: El lobo estepario, Siddhartha, Demian, Narciso y Goldmundo y El juego de los abalorios. Recibió el Nóbel de Literatura en el año 1946. Hesse; un canceriano romántico, soñador, depresivo; el arquetipo de Introvertido de Carl Jung, en su adolescencia abandona todo bajo la premisa: «seré poeta o nada». Durante su vida pasó por diferentes oficios y lugares que alimentaban su creatividad, pasó por momentos difíciles hasta que en 1904 publica su obra Peter Camenzind, y pudo, desde ahí, vivir de sus escritos. A Peter Camenzind le sucedería un período de pocas obras y una crisis existencial y familiar que lo llevaría a tomar un tratamiento psicoterapeútico con  I. B. Lang, discípulo de Carl Jung. La fascinación que le provocaron las teorías arquetípticas y simbolistas de Jung, lo llevaron a escribir la primera de una serie de obras maestras inspiradas en las teorías Junguianas: el tan conocido y popular Demian.

Demian: Historia de la juventud de Emil Sinclair publicada en 1919, inspirada, además de las teorías de Jung, en sus mencionadas crisis, su difícil adolescencia, su estricta educación religiosa, y la sabiduría oriental que tanto le apasionaba. La obra nos relata los años de juventud de Emil Sinclair y su constante búsqueda de su ‘yo’ original, para ésto tendrá la guía de varios personajes entre los que contamos a: Franz Kromer, el infantil verdugo de Sinclair, el primer personaje que pone en jaque las ideas de Emil; Max Demian, principal regente de la vida de Emil, su primer guía y ejemplo a seguir, representa la manifestación positiva del espíritu; Pistorius; el sabio inexperimentado que tiene el conocimiento pero no lo explota ni lo vive; Frau Eva, madre de Demian, y amor platónico de Emir, la representación de la imago materna (psikers). Todos estos personajes brindan conocimiento a nuestro protagonista, conocimiento que él luego digiere, acepta, e interpreta, para luego abandonar a su maestro, abandonar los arquetipos representados por éstos ya que pertenecen al inconsciente colectivo, y continuar en la búsqueda de otro hasta encontrar su verdadero ser.

Este proceso está inspirado en la teoría de Individuación de Carl Jung, teoría inspirada, a su vez, en las filosofías taoístas, budistas, hinduístas. Jung define el proceso de individuación como la tendencia innata de la psiquis a encontrar su centro, su si mismo, un camino progresivo de autoconocimiento, de desvelamientos de la proyecciones, que nuestro inconsciente personal emana de forma natural; y de la toma de conciencia de la acción de los arquetipos en nuestra vida que serán los que tenderán a encauzar principalmente el proceso de individuación. La obra termina con Demian terminando este proceso, asimilando todo el conocimiento adquirido por medio de sus guías y experiencias, y encontrándose a sí mismo sin la necesidad de buscar otro guía.

Una obra que llegó a mí gracias a alguien muy especial, mi relación simbiótica soñada, ahora los invito a disfrutar de esta maravillosa obra:

Hermann Hesse – Demian [PDF]: http://bit.ly/13tD50l

Thomas Mann

thomas mann

Vamos con Thomas Mann, nacido en 1875 en Lübeck. Entre sus obras destacamos: Los Buddenbrook, La montaña mágica, Doctor Faustus, La muerte en Venecia. Recibió el Premio Nobel de literatura en 1929. Mann es la contrapartida absoluta de Hesse: extrovertido, mundano, cuasi superficial, geminiano que aborrecía la educación convencional y apostaba más por ser autodidacta. Se influenció por las obras de Schiller, Heine, Nietzsche, y Shopenhauer. En su adolescencia empezaron sus primeras fijaciones homoeróticas que inspirarían muchos de sus textos, como la magistral Muerte en Venecia. Su juventud trascurre sin mayores contratiempos, hasta que le advino su amistad con el pintor y violinista Paul Ehrenberg, relación que se vería reflejada en Doktor Faustus, obra que trataremos a continuación.

Doktor Faustus, considerada la mejor novela del siglo XX por la crítica especializada, toma al mítico Fausto, de las leyendas alquímicas medievales germanas, -y como no la versión del gran Goethe, y es que como expresa Mario Cortina; sobre la cultura alemana pende el espectro de Goethe tanto como el de Cervantes sobre la nuestra- adaptándolo a la realidad de aquél presente nefasto de 1943, al final de la Segunda Guerra Mundial, donde el nazismo y el fascismo se han apoderado de Europa, terminando con su amada Alemania soñada y el dolor de verla humillada luego de la guerra. Nada sería igual para su patria nuevamente.

La obra nos cuenta la historia del ficticio Adrian Leverkühn, un músico que vende su alma al diablo a cambio de virtuosismo. Este pacto tiene condiciones: creatividad y virtuosismo extraordinario por un período de 24 años, y al término de éstos, tendrá que entregar su alma.

El pacto no es ‘convencional’, inspirado en la tragedia real de Nietzsche, quien contrajo sífilis causándole locura y posteriormente la muerte, Adrian también contrae sífilis, pero por elección propia, buscando en la locura que esta provoca la inspiración máxima. Es en este momento cuando aparece el demonio, advirtiéndole que la única razón por la que lo puede ver es porque está loco, dejándonos a nuestra libre interpretación la existencia o no de este demonio, y de darse su existencia, juzgar si Adrian vende su alma o su alma ya estaba predestinada a ser condenada.

La historia de Adrian es solo una de tres a las que podemos asistir, las otras siendo: la biografía de la obra artística de Adrian, expuesta magistralmente por Mann, para lograr esto estudió musicología, varios tomos de música, y varias biografías de compositores, además de contar con la asistencia de Ígor Stravinski y Arnold Schönberg.

La tercera historia es, por supuesto, la decadencia de la nación alemana en manos del nazismo. El pacto de Adrian con el diablo simboliza la ascensión al poder de Adolf Hitler, y el cambio de era en Alemania, del humanismo del siglo XIX, a un sofisticado nihilismo, y luego a un, en los ojos de Mann, barbárico primitivismo. Para lograr compactar todas estas ideas contó con el apoyo y supervisión del filósofo Theodor Adorno, quien lo animaba a exponer sus párrafos y también a reescribir muchos de ellos.

A través de una prosa tan goethiana, maravillosamente musicalizada, Mann nos absorbe en una historia repleta de diferentes escenarios, personajes, y música. Entre lo moral y lo inmoral, la santidad y el pecado, un mundo lleno de dualidades y ambigüedades que nos atrapará por completo.  Así que no pierda más el tiempo y póngase a leer ya:

Thomas Mann – Doktor Faustus [PDF]: http://bit.ly/Zk0x0B

Mann y Hesse pasan a la historia como los dos últimos representantes de la vieja llama literaria alemana, defensores del humanismo, adoptaron como misión esparcir las tradiciones y cultura germanas. Hesse escribió hasta los 64 años, y Mann hasta los 80, en la correspondencia tardía podemos leer cómo los diferentes achaques de la vejez los traían mal. La última correspondencia entre los dos se dio a la muerte de Mann, donde Hesse expresa sus condolencias, alaba, y se despide de su gran amigo:

Sils Maria, 13 de agosto de 1955

Con profundo pesar me despido aquí de Thomas Mann, del amigo querido y gran compañero, del maestro de la prosa alemana, de un hombre a quien pese a todos los honores y éxitos muchos desconocieron. Toda la ternura, fidelidad, responsabilidad y capacidad de amar que se ocultaban bajo su ironía y virtuosismo -cualidades totalmente incomprendidas por el gran público alemán durante decenios-, habrán de mantener vivos su obra y su memoria mucho más allá de nuestra confusa época.

Hermann Hesse

Hermann Hesse & Thomas Mann