Lucifer by Mike Carey (Cómic Completo)

Lucifer

La mitología en el mundo de los cómics se torna cada vez más apasionante, me he encontrado horas de horas leyendo sobre un personaje en particular e incluso intentar comprender sus motivaciones y destino tal como lo hacía con los personajes de la mitología griega cuando era niño. Y es que no hay dudas que los cómics nos han proveído de lo que ahora bien podría llamarse ‘mitología moderna’, historias y personajes que, a partir del siglo XX, han servido como nuevos arquetipos de la humanidad. A partir de la década de 1980, sobre todo, se dotó a los héroes, antihéroes, y villanos de un pasado y de una profundidad psicológica jamás vista, el cómic cambió para siempre, se convirtió en una extensión literaria por excelencia.

Uno de los representantes de esta nueva forma de hacer cómic fue The Sandman; de los cómics más impresionantes que llegaremos a leer en nuestras vidas, obra de Neil Gaiman de la legendaria editorial Vertigo, filial de DC Comics, tiene como protagonista a la personificación de el Sueño, y sus diferentes nombres a lo largo de la historia: MorfeoOneiros, el Formador, el Príncipe de las Historias, y, por supuesto, el Arenero (the sandman), ha llegado a convertirse en un cómic de culto, ubicando a su autor en el podio de autores de la novela gráfica junto a Alan Moore, Frank Miller, y Grant Morrison, autores que ven al cómic como el 8vo arte y luchar por hacerlo parecer así y no como un mero vínculo entre el papel, la televisión o el cine. Estos autores nos demuestran que algunas historias solo pueden ser contadas de esta manera, los verdaderos defensores de la literatura de la imagen.

Lucifer

De este gran cómic que abordaremos posteriormente (espero) se desprende la historia de uno de los personajes más entrañables, incomprendidos y misteriosos de la historia de la humanidad, el tan pasional Lucifer, en este caso bajo el nombre de Lucifer Morningstar. En su inicio concebido por Gaiman como uno de los personajes esenciales para el desarrollo de la historia del arenero y posteriormente llevado al protagónico total en una serie de 75 números escrita por el infravalorado Mike Carey.

La visión de Gaiman al concebir a Lucifer fue inspirada por el Paraíso Perdido de John Milton, aquel Lucifer martirizado, que, aburrido de su existencia, sale en busca de diversión llegando a convertirse en un arquetipo prometeano para la humanidad. Amoral, cruel y despiadado, el solipsista definitivo en palabras del mismo Carey, dotado de una inteligencia extraordinaria, misma que lo hace uno de los personajes más temibles y poderosos en el mundo del cómic, verdadero epítome de la astucia vence fuerza, y, por supuesto, es un ser elegante y sofisticado dueño de un encanto singular que ha venido seduciendo masas por generaciones.

Bowie Lucifer

Destaquemos el aspecto elegante y sofisticado de Lucifer, ¿les recuerda a alguien? Aquel porte, vestimenta ochentera y cabello rubio platinado, ¿qué? ¿Billy Idol? ¡NO! La inspiración para el diseño de Lucifer es ni más ni menos que el mismísimo David Bowie en su era ochentera (hitmaker). Para Neil Gaiman David Bowie era la personificación perfecta del demonio, no había otro, en palabras de uno de sus dibujantes Gaiman le diría lo siguiente:

‘Él (Neil) sólo dijo: “Él es. Debes dibujar a David Bowie. Encuentra a David Bowie, o te voy a enviar a David Bowie. Porque si no es David Bowie, vas a tener que redibujarlo hasta que sea David Bowie. “Así que dije:” Está bien, está bien, es David Bowie. “‘

Debo confesar que la davidbowiesidad de Lucifer fue la verdadera inspiración para este post que en principio iba a tratar solo sobre la davidbowiesidad de Lucifer y nada más. Sin embargo, luego de leer algunos números del cómic quedé verdaderamente fascinado y no tuve más remedio que emprender la búsqueda de todos los números para compartirlos con ustedes. Me recordó mucho al manga Angel Sanctuary de Kaori Yuki, otra obra maestra que nos demuestra lo maravillosa que puede llegar a ser la mitología judeo-cristiana fuera de las páginas de la biblia.

Lucifer

Lucifer, en este cómic, es un ser cuasi omnipotente y omnisciente que se cansa de gobernar el infierno y entrega el mando de éste a dos ángeles mientras él se retira felizmente a la tierra para fundar un bar llamado Lux donde funge como anfitrión y pianista (davidbowiesidad), es decir, cumple el sueño americano. Sin embargo no todo es tranquilidad para el buen Lucifer, ya que su padre le encomienda una misión donde el premio será cualquier cosa que él desee, así empezarán las aventuras de este ser que, pese a toda su astucia y esfuerzos, jamás podrá ser libre del todo, siendo éso su mayor anhelo, asistiremos a las aventuras de un condenado, la verdadera víctima de las circunstancias. Así que vamos a por ello. Dios, cielo, infierno, el arcángel Miguel (Michael Demiurgos, hermano de Lucifer), los descendientes de Lilith, e incluso un mazo de Tarot viviente llamado Basanos, forman parte de esta historia llena de mitología, historia, seducción, jazz, acción, romance, narcisismo, magia, metafísica, música, mecánica cuántica, multiversos y demás, este cómic tiene todo.

Lista de Personajes más poderosos en el mundo del cómic

God council

Como “bonus track” les dejo una pequeña tabla que he armado sobre los personajes más poderosos en el mundo del cómic occidental, solo para mostrarles el rango de poder que ocupa este personaje, Superman no le llega ni a los tobillos ni en su versión One Million, su presentación más poderosa. Lucifer fue el creador del universo DC junto a su hermano Michael (Michael puede crear y Lucifer puede moldear lo creado), es decir, Batman, Superman, Mujer Maravilla, Flash, Aquaman, y la gran mayoría de super héroes existen gracias a él. La cantidad de personajes omnipotentes y omniscientes en el mundo del cómic es en verdad abrumadora, así que en este caso me dejaré guiar más por el corazón, así que no se sorprenda si no encuentra a Q, Scathan, Cyttorak, Genesis, Dormammu, Galactus, la fuerza Fénix, Sise-Neg, Saint of Killers, Mr. Mxyzptlk o Bat-Mite. Y, por supuesto, dejando de lado a las personificaciones de los autores de cómic mostrados como dioses supremos, por ejemplo: The “Supreme” Being (DC Multiverse), The Collaborator (Stan Lee), The Artist (Jack Kirby), The Writer, Marvel and DC Brother, etc.

1.- The Great Presence (DC), The One Above All (Marvel)

2.- The Presence (con sus emanaciones: The Source, The Voice, The Hand, The Word, Wally, y Elaine Belloc) = The Great Beat Evil (DC), Man of Miracles (Image Comics [Spawn]), Yahweh (DC Multiverse – Vertigo Universe)

3.- Primal Monitor (DC), Pre-Retcon Beyonder (Marvel)

4.- Lucifer Morgningstar = Michael Demiurgos (DC) [Los dos hermanos unidos llegan al nivel de The Presence y The One Above All ya que gracias a la ambición e imaginación de Lucifer se llegarían a crear tantos o más multiversos que los que existen en Marvel cómics, incluso el famoso omniverso, siendo virtualmente imparable)

5.- Protege (Marvel), Pre-Retcon MoleculeMan (Marvel), Thanos HOTU [Marvel], Rune King Thor (Marvel)

6.- The Spectre (DC), Living Tribunal (Marvel)

7.- Infinity/Eternity [Marvel]

8.- Nemesis (Marvel), Antimonitor (DC)

9.- The Celestials (Marvel)

10.- Sky Fathers, Elder Gods, Great Old Gods (Marvel)

11.- Franklin Richards (Marvel)

12.- Superman One Million (DC), Thought Robot, Cosmic Spiderman/Captain Universe (Marvel)

Seguro los verdaderos conocedores del cómic destrozarán esta lista, por la posición de Thanos HOTU sobre todo, pero qué puedo decir, el tipo simplemente no termina de convencer, con otro diseño sería el mejor. Y claro, por favor críticas, comentarios y sugerencias será bien recibidas para seguir alimentando la lista. Ahora sí, a disfrutar de Lucifer:

Vertigo Comics: Lucifer (complete) [Torrent] 


Visita al Diablo Mundo: Jazzuela: Julio Cortázar y el jazz

Jazzuela: Julio Cortázar y el jazz

Cortázar es aquellos autores que jamás pasarán de moda, en cada generación logra encontrar un nicho en el corazón de los jóvenes, no tan jóvenes, y esos que se lo llevan a la vejez, en especial todos aquellos que hubiéramos dado lo que sea por pertenecer o estar una noche en el Club de la serpiente. Ésto será rápido, mis pensamientos están ocupados por la musa de abajo, sí, la he encontrado, pero quien sabe si mi estupidez, y mis constantes viajes a lo Gulliver, me dejen seguir con ella.

Rayuela es aquel librito que alguna vez abrimos y al principio no entendimos un carajo, sin embargo seguíamos leyendo inmersos totalmente en un mundo donde nos sentíamos bienvenidos en cada palabra, y nos traía tanta nostalgia al cambiar de página. Donde hicimos amigos, bebimos, cantamos y bailamos al ritmo de las mejores piezas musicales de principios del siglo XX, y es que nuestro amigo Julio, además de su estupendo gusto literario, también poseía un gusto musical de aquellos que seducen sobremanera si se los acompaña con una copa de vino y un tocadiscos.

ulio Cortázar y el jazz

El Jazz está presente en toda la obra de nuestro Cronopio mayor, quizá sin él, jamás habríamos podido gozar de aquellos versos tan sincopados que no podemos encontrar en la obra de ningún otro autor. Aquellos versos que salen tan improvisados y sin embargo tan perfectos como la jam session que suena a lo lejos, en la otra esquina, contrabajo y saxofón.

Ahora, Jazzuela es una estupenda idea que se le ocurrió a la escritora Pilar Peyrats Lasuén, un texto donde recoge los fragmentos de Rayuela que hablan de jazz, con cuadernillo lleno de info sobre los nexos de Cortázar al Jazz, e información sobre el tan amado género, junto a un disco donde podemos escuchar los temas (19 + dos temas incluidos por ella), es un repaso por 9 capítulos de Rayuela (del 10 al 18). Lamentablemente no he podido encontrar todo el texto, si alguno de ustedes lo consigue se los agradecería mucho, sin embargo les dejo los temas en un playlist de Grooveshark, y también para los que deseen bajárselo en mp3 vía 4shared. ¡Poné Jazz me Blues, viejo!

Grooveshark Playlist

Jazzuela: Julio Cortázar y el jazz

Tracklist:

01 I´m Coming Virginia

Bix dio el salto en pleno corazón, el claro dibujo se inscribió en el
silencio con un lujo de zarpazo. Dos muertos se batían fraternalmente,
ovillándose y desatendiéndose, Bix y Eddie Lang (que se llamaba Salvatore
Massaro) jugaban con la pelota I’m coming, Virginia, y dónde estaría enterrado
Bix, pensó Oliveira, y dónde Eddie Lang, a cuántas millas una de otra sus dos
nadas que en una noche futura de París se batían guitarra contra corneta, gin
contra mala suerte, el jazz. (Cap.10)

02 Jazz Me Blues

—Se está bien aquí. Hace calor, está oscuro.
—Bix, qué loco formidable. Poné Jazz me Blues, viejo. (Cap.10)

03 Four o´clock Drag

Gregorovius suspiró y bebió más vodka. Lester Young, saxo tenor, Dickie
Welss, trombón, Joe Bushkin, piano, Bill Coleman, trompeta, John Simmons,
contrabajo, Jo Jones, batería. Four O’Clock Drag. 8Cap. 11)

04 Save it pretti mamma

—Ah, merde alors —dijo Etienne mirándolos furioso. El vibráfono tanteaba el
aire, iniciando escaleras equívocas, dejando un peldaño en blanco saltaba cinco
de una vez y reaparecía en lo más alto, Lionel Hampton balanceaba Save it pretty
mamma, (Cap. 11)

05 Body And Soul

06 Baby doll

Ronald y Babs se largaron a reír, no se veía bien por qué, y Ronald buscó en la
pila de viejos discos. La púa crepitaba horriblemente, algo empezó a moverse en
lo hondo como capas y capas de algodones entre la voz y los oídos, Bessie
cantando con la cara vendada, metida en un canasto de ropa sucia, y la voz salía
cada vez más ahogada, pegándose a los trapos salía y clamaba sin cólera ni
limosna, I wanna be somebody’s baby doll, se replegaba a la espera, una voz de
esquina y de casa atestada de abuelas, to be somebody’s baby doll, más caliente y
anhelante, jadeando ya I wanna be somebody’s baby doll. (Cap. 12)

07 Empty bed blues

Quemándose la boca con un largo trago de vodka, Oliveira pasó el brazo por
los hombros de Babs y se apoyó en su cuerpo confortable. «Los intercesores»,
pensó, hundiéndose blandamente en el humo del tabaco. La voz de Bessie se
adelgazaba hacia el fin del disco, ahora Ronald daría vuelta la placa de bakelita
(si era bakelita) y de ese pedazo de materia gastada renacería una vez más
Empty Bed Blues, una noche de los años veinte en algún rincón de los Estados
Unidos. (Cap.12)

08 Don´t play me cheap

Envuelto en humo Ronald largaba disco tras disco casi sin molestarse en
averiguar las preferencias ajenas, y de cuando en cuando Babs se levantaba del
suelo y se ponía también a hurgar en las pilas de viejos discos de 78, elegía cinco
o seis y los dejaba sobre la mesa al alcance de Ronald que se echaba hacia
adelante y acariciaba a Babs que se retorcía riendo y se sentaba en sus rodillas,
apenas un momento porque Ronald quería estar tranquilo para escuchar Don’t
play me cheap.
Satchmo cantaba Don’t you play me cheap
Because I look so meek (Cap.13)

09 Yellow dog blues

y Babs se retorcía en las rodillas de Ronald, excitada por la manera de cantar
de Satchmo, el tema era lo bastante vulgar para permitirse libertades que Ronald
no le hubiera consentido cuando Satchmo cantaba Yellow Dog Blues (Cap.13)

10 Mahogany hall stump

—La hora justa, casi nada pedís, pibe —dijo Oliveira, bostezando—. Pero es
cierto que ya les pegamos el tiro de gracia. Con una rosa en vez de una bala, por
decirlo así. Lo que sigue es costumbre y papel carbónico, pensar que Armstrong
ha ido ahora por primera vez a Buenos Aires, no te podés imaginar los miles de
cretinos convencidos de que estaban escuchando algo del otro mundo, y
Satchmo con más trucos que un boxeador viejo, esquivando el bulto, cansado y
monetizado y sin importarle un pito lo que hace, pura rutina, mientras algunos
amigos que estimo y que hace veinte años se tapaban las orejas si les ponías
Mahogany Hall Stomp, ahora pagan qué sé yo cuántos mangos la platea para oír
esos refritos. Claro que mi país es un puro refrito, hay que decirlo con todo
cariño. Cap. 13

11 See see rider

La voz llegaba de tan lejos que parecía una prolongación de las
imágenes, una glosa de letrado ceremonioso. Por encima o por debajo Big Bill
Broonzy empezó a salmodiar See, see, rider, como siempre todo convergía desde
dimensiones inconciliables, un grotesco collage que había que ajustar con vodka
y categorías kantianas, esos tranquilizantes contra cualquier coagulación
demasiado brusca de la realidad. (Cap. 14)

12 Blue interlude

Pero le costaba renunciar a la manta esquimal tan tibia, a la contemplación
lejana y casi indiferente de Gregorovius en pleno interviú sentimental de la
Maga. Arrancándose a todo como si desplumara un viejo gallo cadavérico que
resiste como macho que ha sido, suspiró aliviado al reconocer el tema de Blue
Interlude.. (Cap. 15)

13 Junker´s blues

14 Get back

De manera que con toda seguridad Ronald volvería a Big Bill Broonzy, guiado
por asociaciones que Oliveira conocía y respetaba, y Big Bill les hablaría de otra
barricada con la misma voz con que la Maga le estaría contando a Gregorovius
su infancia en Montevideo, Big Bill sin amargura, matter of fact,
They said if you white, you all right,
If you brown, stick aroun’ ,
But as you black
Mm, mm, brother, get back, get back, get back. (Cap. 15)

15 Hot and bothered

—En resumen —opinó Ronald— ya sería tiempo de escuchar algo así como
Hot and Bothered.
—Título apropiado a las circunstancias rememoradas —dijo Oliveira llenando
su vaso—. El negro fue un valiente, che. (Cap. 16)

16 It don´t mean a thing

merecía la frase despectiva del
Duke, It don’t mean a thing if it ain’t that swing, pero por qué la mano de
Gregorovius había dejado de acariciar el pelo de la Maga.. (Cap. 16)

17 I ain´t got nobody

de golpe, con una desapasionada perfección, Earl
Hines proponía la primera variación de I ain’t got nobody, y hasta Perico, perdido
en una lectura remota, alzaba la cabeza y se quedaba escuchando, la Maga había
aquietado la cabeza contra el muslo de Gregorovius y miraba el parquet, el
pedazo de alfombra turca, una hebra roja que se perdía en el zócalo, un vaso
vacío al lado de la pata de una mesa. (Cap.16)

18 Mamie´s blues

Jelly Roll estaba en el piano marcando suavemente el compás con el zapato a
falta de mejor percusión, Jelly Roll podía cantar Mamie’s Blues hamacándose un
poco, los ojos fijos en una moldura del cielo raso, o era una mosca que iba y venía
o una mancha que iba y venía en los ojos de Jelly Roll. Two-nineteen done took my
baby away… (Cap.17)

19 Stack o´lee blues

—Es capaz de creer en el progreso del arte dijo Oliveira, bostezando—. No le
hagás caso, Ronald, con la mano libre que te queda sacó el disquito del Stack
O’Lee Blues, al fin y al cabo tiene un solo de piano que me parece meritorio. (Cap. 17)

20 Jelly Beans blues

Horacio resbaló un poco más y vio muy claramente todo lo que quería ver. No
sabía si la empresa había que acometerla desde arriba o desde abajo, con la
concentración de todas sus fuerzas o más bien como ahora, desparramado y
líquido, abierto a la claraboya, a las velas verdes, a la cara de corderito triste de la
Maga, a Ma Rainey que cantaba Jelly Beans Blues. (Cap. 18)

Download Album Here: http://bit.ly/UZBLyJ  (4shared)

Size: 61 MB


Joe Strummer – The Future Is Unwritten

 

Documental sobre la vida de Joe Strummer, líder de The Clash, dirigido por un grande en esta materia, Julien Temple (Glastonbury, The Filth and the Fury, The Sex Pistols: There’ll Always Be An England) que seas fan o no de la mejor banda de Punk de Inglaterra, se te hará enteramente disfrutable. Y os aseguro que si no eres fan, vas a correr a bajarte o comprar los discos. Un producto “hacedor de fans”.

El film es una revelación absoluta de la vida de Joe, con anécdotas contadas por varios personajes (entre ellos Bono, Mick Jones, Johnny Deep, Steve Buscemi, Matt Dillon, Martin Scorsese, Anthony Kiedis, entre otros) y también por el mismo Joe. Se rescata al Joe “humano” aquél que sólo algunos tuvieron la suerte de conocer. Desde la infancia hasta la muerte con relatos sorprendentes, dejándonos apreciar a este fantástico personaje que nos deja muchas lecciones por aprender.

 

 

Para aquellos que no estuvieron al tanto de la vida de Joe luego de su vida con The Clash, está es la perfecta oportunidad para ponerse al tanto de lo que fue, y de lo que hizo. Veremos a un Joe Strummer en el podio, en el olimpo del rock n’ roll y de la fama, hasta llegar al Joe Strummer totalmente desconocido por las masas.

El gran ausente en el documental sin dudas es Paul Simonon. Según cuentan Paul aún no se sentía listo para hablar de su amigo, pero por lo menos alguna grabación clásica o algo deberían haber puesto. Lo que me hace pensar que hay algo más detrás de esta ausencia. Quizá Temple lo quizo así para poder enfocarse más en la persona de Joe, ya que si Paul entraba en cinta, de seguro el documental se hubiera visto más como un documental de The Clash per se, que de Joe.

Les confieso que este documental me conmovió de sobremanera, se los recomiendo enteramente. Como he dicho al principio: así no seas fan de Joe o The Clash, es algo que vale la pena ver, y hasta agradecerás el haberlo visto. Para los demás será un placer y un gusto conocer un poco más de Joe; quererlo y extrañarlo más.

He aquí el documental completo. Disfrutad.