Adam Kadmon

Adam Kadmon

La mitología judía es verdaderamente apasionante, casi tan rica como la griega pero más misteriosa. Toma elementos de casi todas las religiones y filosofías conocidas desde el principio de los tiempos, muchos piensan que el judaísmo es el gran heredero de los vestigios de la religión Sumeria. Tantos personajes y aluciones arcanas cuya sublimidad lamentablemente se ha visto empañada por fanatismos religiosos, deducciones literales de “grandes rabinos eruditos” y, por supuesto, el cristianismo. Tan penoso es que de toda una gama de complejas historias y personajes se haya visto reducida a la historia de un solo ser y un solo pueblo.

Pues bien, luego del golpe sufrido por el cristianismo, el judaísmo tardó mucho en recuperarse, no sería hasta la aparición de El Zohar en la Edad Media que el judaísmo volvería a ganar adeptos, y es que este texto nutrió tanto a la filosofía judaíca que aún hoy mantiene ese aire místico que llama tanto la atención.

Entre sus conceptos y personajes más apasionantes se encuentra la figura de Adam Kadmon, el principio de los principios, el más antiguo de los seres primordiales. La tradición cabalística relativa a Adam Kadmon, el Adam Primoridal, se deriva de los estratos más antiguos de la mística judía. El alcance total de esta tradición arcaica se ha perdido para nosotros, pero los restos de ésta puede ser rastreada hasta textos que vienen de Egipto, Tierra Santa, Siria y el este de Turquía, de Irán y de la India. Los restos más relevantes e interesantes provienen de la intersección del judaísmo, el hermetismo, el zoroastrismo y el Islam en un cinturón que se extendía desde la antigua ciudad de Harran en Turquía, a la igualmente antigua ciudad de Babilonia en una región que alguna vez se llamó Caldea, luego Mesopotamia, y ahora Irak.

Adam Kadmon precede todas las demás creaciones, y es desde Adam Kadmon que los otros mundos emergen, Fue la primera creación en llenar el vacío creado por la “contracción de Dios” (lo que ahora se llamaría la teoría del Big-Bang), consistiendo en emanaciones de forma circular que forman a un ser humano. Estas emanaciones tomaron la forma de Adam Kadmon, el hombre primordial, un ser completamente espiritual. Cuando se dice que el hombre fue creado a la imagen de Dios, esto se refiere a la forma de Adam Kadmon, ya que Dios como tal no tiene forma o imagen. Lleno de la luz del infinito, Adam Kadmon se extiende desde el final del vacío hasta el principio de la creación. Se dice que esta luz infinita emerge desde las aperturas del cráneo de Adam Kadmon; desde sus orejas, su nariz, su boca y sus ojos. Otros, que proviene desde su boca, su ombligo y su falo.

El complejo concepto de Adam Kadmon sirve tanto como una figura mítica y como función cabalística abstracta. El término Adam Kadmon significa “hombre primordial”, se sobreentiende que es un prototipo espiritual del hombre, un tipo de alma cósmica. Al mismo tiempo puede ser identificado como una manifestación antropomórfica de Dios, una deidad masculina asumiendo la forma y características de un ser humano. Un concepto que quizá evolucionó de los escritos de Philo, “el hombre celestial”, un hombre que fue creado antes que el Adán terrenal. En la visión de Philo, el hombre primordial es la pura imagen de Dios, y en la visión Cabalística, se dice que Adam Kadmon contiene cada imagen de cada hombre que haya existido, existe, y existirá. Él es el arquetipo original.

Adam Kadmon es una figura demiúrgica. El rol de Dios en el mito de Adam Kadmon es muy curioso. Éste parece tener múltiples roles, por una parte está el Dios infinito, conocido como Ain Soph, que significa “interminable”, llamado así antes que Dios creara el mundo o el universo, Dios llenaba toda la existencia. No había vacante o lugar, espacio o vacío. Todo esta lleno con luz del infinito. Luz que no tiene principio ni final, ni día ni noche. Cuando Dios decidió crear mundos el cual a Adam Kadmon, y el resto de las emanaciones creacionales vienen de Adam Kadmon, quien contiene las diez sephirot. Ya que Ain Soph no puede ser conocido, Adam Kadmon es la primera manifestación de existencia divina que puede ser percibida.

Las 10 emanaciones que Adam Kadmon contiene son las diez sefirot. En resumen, Adam Kadmon sería la fuerza motora del universo, el alma que contiene todas las almas, la chispa divina que conduce el todo, el heredero de Ain Soph, quien volverá cuando Adam Kadmon se extinga y un nuevo ciclo inicie.

Origen del Mito

Adam Kadmon

Las fuentes de la tradición sobre este personaje se remontan a la antigua Sumeria, la tradición Hermética y el Egipto Helenístico (Filón de Alejandría), el Rigveda. Este personaje es una alegoría recurrente en casi todas las culturas.Sin embargo en la tradición cabalista se cita al Cantar de Cantares como la fuente de este conocimiento.

Como sabrán el Cantar de Cantares es un libro canónico de la biblia que es más bien un poema de amor y erotismo entre dos seres que buscan volver a unirse. La interpretación dada por los cabalistas es que el Cantar de Cantares habla de la bisexualidad/hermafroditismo de Ain Soph y de Adam Kadmon, las energías tanto masculina como femenina que conviven en ellos buscando volver a unirse y así iniciar un nuevo ciclo, un nuevo big bang.

El Cantar de Cantares está atribuido al Rey Salomón, pero los estudios señalan que esto es imposible, es muy probable que el texto provenga de la tradición babilónica, herencia sumeria, y nos hable del matrimonio entre el dios Tammuz y la diosa Ishtar. Un cantar al estilo de aquellos que se usaban en los Misterios Egipcios y Griegos, acompañados de personificaciones de los dioses y canciones.

El Zohar y Sefer Yetzirah recogen y transforman este mito hablando de la unión de dos partes, hombre y mujer, novio y la novia, convierten a los dos amantes del Cantar de Cantares en un arquetipo celestial de Adán y Eva, como un andrógino está dividido en dos partes. [“Ziggy” de Ziggy Stardust (David Bowie) viene de este término “Syzygy”, término cabalístico que significa emanación dual [hombre-mujer] de un mismo ser.]

Revisemos un fragmento del Cantar de Cantares en un contexto que deja claro que la descripción lírica del amante masculino, el novio, es la imagen de Dios:

La Amada
5:10 Mi amado es apuesto y sonrosado,
se distingue entre diez mil.
5:11 Su cabeza es un lingote de oro puro,
sus cabellos son ramas de palmera,
negros como un cuervo.
5:12 Sus ojos son dos palomas
junto a una corriente de agua,
que se bañan en leche
y se posan sobre un estanque.
5:13 Sus mejillas son canteros perfumados,
almácigos de hierbas aromáticas.
Sus labios son lirios
que destilan mirra pura.
5:14 Sus manos, brazaletes de oro,
adornados con piedras de Tarsis.
Su vientre, un bloque de marfil,
todo incrustado de zafiros.
5:15 Sus piernas, columnas de alabastro,
asentadas sobre bases de oro puro.
Su aspecto es como el Líbano,
esbelto como los cedros.
5:16 Su paladar rebosa dulzura
y todo en él es una delicia.
Así es mi amado, así es mi amigo,
hijas de Jerusalén.

Este cantar lo tomarían los cabalistas esotéricos y lo analizarían exhaustivamente, ya que no comprendían el porqué un texto de corte erótico formaba parte de los cánones en la Biblia. Uno de estos análisis lo podemos encontrar en el Shi’ur Qomah o las Dimensiones Divinas, texto inspirado en las visiones de Ezequiel e Isaías donde se dan las desproporcionadas medidas de Dios. Supuestamente revelado por Metatrón a Rabbi Yishmael, maestro de Akiva ben Iosef, padre del judaísmo rabínico y gran responsable del compendio mitológico del judaísmo, quien a su vez fue maestro de Shimon ben Yohai, supuesto autor del Zohar. Quien transformó la interpretación del Cantar para siempre exponiéndolo como lo relatado al inicio de esta sección.

Adam Kadmon y las Sephiroth

Adam Kadmon

En la Cábala Adam Kadmon es una frase que significa “Hombre Primordial”. La fuente rabínica más antigua del término es “Adam ha-Kadmoni” (el original, el de arriba), contraparte del Adán terrenal, “Adam Ha-Rishon” (el primero, el de abajo).

Vemos aquí el enunciado alquímico (Kybalión) por excelencia: “as above, so below”; “como es arriba es abajo”. El macrocosmo y el microcosmo, Adam celestial es equivalente al terrenal, el macrocosmo es el microcosmo, cada persona es un universo. Jorge Luis Borges lo define sutilmente de la siguiente manera en sus magistrales conferencias Siete Noches:

Las diez emanaciones forman un hombre que se llama el Adam Kadmon, el Hombre Arquetipo. Ese hombre está en el cielo y nosotros somos su reflejo. Ese hombre, de esas diez emanaciones, emana un mundo, emana otro, hasta cuatro. El tercero es nuestro mundo material y el cuarto es el mundo infernal. Todos están incluidos en el Adam Kadmon, que comprende al hombre y su microcosmo: todas las cosas.

Recordemos lo mencionado en un artículo pasado Conceptos Esenciales de Cábala: El Árbol Sephiroth o de la Vida: ‘De acuerdo con la tradición cabalística este diagrama (El árbol de la vida) representa como hemos dicho al universo y al hombre, pero no cualquier hombre, sino el primero, el Adam Celestial, la primera creación de Dios,  Adam Kadmón. No confundir con el Adán terrenal, pareja de Eva. Podríamos identificar a Adam Kadmón con el Púrusha hindú, aquel ser primordial que fue desmembrado por los dioses védicos y que de su cuerpo y esencia nacería todo el mundo y la realidad. En este caso, las 10 Sephirot del Árbol de la Vida son las partes esenciales de Adam Kadmón o las emanaciones del dios anterior a la creación del universo, llamado Ain Soph:

Una de las ideas más antiguas de la Cabalá es una correspondencia entre las sefirot del Árbol de la Vida y el cuerpo humano. Las sefirot representan la potencia activa y creativa de los nombres divinos, y su relación con el cuerpo hace hincapié en que debemos ver las sefirot como componentes de un solo organismo. La forma humana es la “forma” de esta dinámica, y es el prototipo, la forma o imagen a la mayor escala (macrocosmos), y en la escala humana (microcosmos).

  1. Kéter (La Corona. Providencia equilibrante).
  2. Jojmá (La Sabiduría).
  3. Biná (La Inteligencia siempre Activa).
  4. Jesed (La Misericordia. Grandeza).
  5. Gevurá (La Justicia. Fuerza).
  6. Tiféret (La Belleza).
  7. Netsaj (La Victoria de la Vida sobre la Muerte).
  8. Hod (La Eternidad del Ser. Gloria).
  9. Yesod (El Fundamento. La Generación o piedra angular de la Estabilidad).
  10. Maljut (El Reino. Principio de las Formas).

Kéter es la corona de la cabeza prototípicos y tal vez se refiere a la glándula pineal, Jojmá y Biná son los hemisferios derecho e izquierdo del Gran Cerebro, Jesed y Gevurá son los brazos derecho e izquierdo, lo que significa los miembros creativos activos del Gran Hombre; Tiféret es el corazón, o, según algunos, la totalidad de las vísceras; Netsaj y Hod son las piernas derecha e izquierda respectivamente, o los apoyos del mundo, Yesod es el sistema generativo, o la fundación de la forma; y Maljut representa los dos pies, o en la base del ser. Ocasionalmente se considera a Yesod como el macho y Maljut como el poder generativo femenino.

Adam Kadmon contiene miles de millares de mundos. Conteniendo los 4 mundos principales. El Árbol está dividido en cuatro niveles conocidos como los Cuatro Mundos (estos mundos corresponden a los sentidos de la visión, el oído, el olfato y el habla):

  • El Mundo Arquetípico llamado Atziluth,
  • el Mundo Creativo llamado Briah,
  • el Mundo Formativo llamado Yetsirah,
  • y el Mundo Material llamado Assiah.’

Adam, Adán, Jesús, Metatrón.

.

Muchos eruditos cabalísticos y cristianos identifican al ‘espíritu santo’ con Adam, aquella energía que siempre estuvo acompañando a YHVH/Jehová/Elohim en la creación del todo, también lo identifican como su “primer hijo” quien luego se manifestaría en Adán y luego en Jesucristo. San Pablo envisionaba a Adán y Jesús como iguales/duales, uno conduciendo a la humanidad hacia la mortalidad a través del pecado, y el otro conduciendo a la humanidad a la vida eterna a través del sacrificio. Incluso se refiere a Jesús (1 Cor 15:47) como el “Último Adam”.

Ahora bien, como reza el mito, Ain Soph es YHVH/Jehová/Elohim, es decir, aquella energía creadora, consciente que implota constantemente no gobierna los cielos. Él no tiene tiempo para eso, suficiente con dar nacimiento a la existencia. En su lugar dejó a alguien más, de acuerdo con El Zohar los encargados del gobierno del cielo son los ángeles de la presencia: Metatrón, Suriel, Sandalphon, Astanphaeus, Sarakiel, Phanuel, Jehoel, Zagzagael, Uriel, Yefefiah, Sabaoth, and Akatriel. Quienes, según la Cábala, fueron expulsados de “la presencia divina” al revelar los misterios y el propósito de Dios a la humanidad, una suerte de ángeles prometianos. En un análisis más profundo podríamos ver que estos ángeles se rebelaron contra su creador y tomaron control de la creación, siendo su líder en arcángel Metatrón, quien también sería otra emanación divina de Adam Kadmon. Siendo Ain Soph y Adam Kadmon seres totalmente desproporcionados tanto física como espiritualmente, poco o nada les importaría una rebelión en su reino, si de igual manera siguen siendo ellos los que gobiernan. Podemos imaginarlo como una consecución de círculos: el círculo más grande es Ain Soph, aquel que le sigue -su emanación- es Adam Kadmon; la siguiente es el Adán Terrenal, Enoc, Metatrón, Jesús, etc.

La representación de Adam Kadmon con la diez sephirot y el cuerpo humano me parece sencillamente espectacular, ya que nosotros somos el vivo ejemplo de macrocosmo y microcosmo consciente. Piensa en Ain Soph como aquella energía indescriptible que provoca tu existencia: lo increado, ex nihilo; Adam Kadmon es tu cuerpo, como hemos visto se divide en diferentes mundos y esferas infinitas cada uno con su diferente dios, tú eres consciente de las partes de tu cuerpo y crees controlarlas, pero no eres consciente de qué o quiénes habitan el mismísimo núcleo de tu ser, es así como tú te asimilas como un universo, Ain Soph lo indescifrable, el porqué existimos; Adam Kadmon tu yo físico y espiritual, tu consciencia; Adán, Jesús, Metatrón, etc, como los gobernantes de las diferentes zonas de tu cuerpo que tu emanas, subyugas y subordinas inconscientemente para mantener el equilibrio en tu ser.

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Jorge Luis Borges – Siete Noches [Conferencias]

Borges

El genio de Borges nos visita nuevamente, esta vez, venciendo su timidez y su incomodidad al expresarse en el idioma español, para dictarnos 7 conferencias que vienen directamente desde 1977. Junto al texto que recoge lo dicho en las mismas editado en 1980 editado en conjunto por Borges y Roy Bartholomew. El texto reza lo siguiente: ‘LAS CONFERENCIAS que, revisadas y con el título de Siete noches se reúnen en este volumen, fueron ofrecidas por Jorge Luis Borges en el teatro Coliseo de Buenos Aires en 1977: La Comedia, La pesadilla y Las mil y una noches el 1°, el 15 y el 22 de junio, El budismo, La poesía y La cabala el 6, el 13 y el 26 de julio, y La ceguera el 3 de agosto. El tema de la sexta fue decidido las vísperas, pues Borges desistió a último momento de hablar de los gnósticos de Alejandría, como había sido anunciado.’ Me he tomado el atrevimiento de tomar mis partes ‘favoritas’ de cada conferencia y postearla en cada video, pero por favor, no pierda la oportunidad de escuchar todo en palabras del mismísimo Borges, un tesoro literario.

La Divina Comedia

Se ha comparado a Milton con Dante, pero Milton tiene una sola música: es lo que se llamaen inglés “un estilo sublime”. Esa música es siempre la misma, más allá de las emociones de lospersonajes. En cambio en Dante, como en Shakespeare, la música va siguiendo las emociones. Laentonación y la acentuación son lo principal, cada frase debe ser leída y es leída en voz alta.Digo es leída en voz alta porque cuando leemos versos que son realmente admirables,realmente buenos, tendemos a hacerlo en voz alta. Un verso bueno no permite que se lo lea en vozbaja, o en silencio. Si podemos hacerlo, no es un verso válido: el verso exige la pronunciación. Elverso siempre recuerda que fue un arte oral antes de ser un arte escrito, recuerda que fue un canto.Si Dante hubiera coincidido siempre con el Dios que imagina, se vería que es un Dios falso,simplemente una réplica de Dante: En cambio, Dante tiene que aceptar ese Dios, como tiene queaceptar que Beatriz no lo haya querido, que Florencia es infame, como tendrá que aceptar sudestierro y su muerte en Ravena. Tiene que aceptar el mal del mundo al mismo tiempo que tieneque adorar a ese Dios que no entiende.

 

La Pesadilla

Ahora llegamos a la especie, a la pesadilla. No será inútil recordar los nombres de la pesadilla. El nombre español no es demasiado venturoso: el diminutivo parece quitarle fuerza. En otras lenguas los nombres son más fuertes. En griego la palabra es efialtes: Enaltes es el demonio que inspira la pesadilla. En latín tenemos el incubus. El íncubo es el demonio que oprime al durmiente y le inspira la pesadilla. En alemán tenemos una palabra muy curiosa: Alp, que vendría a significar el elfo y la opresión del elfo, la misma idea de un demonio que inspira la pesadilla. Y hay un cuadro, un cuadro que De Quincey, uno de los grandes soñadores de pesadillas de la literatura, vio. Un cuadro de Fussele o Füssli (era su verdadero nombre, pintor suizo del siglo dieciocho) que se llama The Nightmare, La pesadilla. Una muchacha está acostada. Se despierta y se aterra porque ve que sobre su vientre se ha acostado un monstruo que es pequeño, negro y maligno. Ese monstruo es la pesadilla. Cuando Füssli pintó ese cuadro estaba pensando en la palabra Alp, en la opresión del elfo. Llegamos ahora a la palabra más sabia y ambigua, el nombre inglés de la pesadilla: the nightmare, que significa para nosotros “la yegua de la noche”. Shakespeare la entendió así. Hay un verso suyo que dice “I met the night mare”, “me encontré con la yegua de la noche”. Se ve que la concibe como una yegua. Hay otro poema que ya dice deliberadamente “the nightmare and her nine foals”, “la pesadilla y sus nueve potrillos”, donde la ve como una yegua también. Pero según los etimólogos la raíz es distinta. La raíz sería niht mare o niht maere, el demonio de la noche. El doctor Johnson, en su famoso diccionario, dice que esto corresponde a la mitología nórdica —a la mitología sajona, diríamos nosotros—, que ve a la pesadilla como producida por un demonio; lo cual haría juego, o sería una traducción, quizá, del efialtes griego o del incubus latino.

 

Las Mil y Una Noches

Quiero detenerme en el título. Es uno de los más hermosos del mundo, tan hermoso, creo, como aquel otro que cité la otra vez, y tan distinto: Un experimento con el tiempo. En éste hay otra belleza. Creo que reside en el hecho de que para nosotros la palabra “mil” sea casi sinónima de “infinito”. Decir mil noches es decir infinitas noches, las muchas noches, las innumerables noches. Decir “mil y una noches” es agregar una al infinito. Recordemos una curiosa expresión inglesa. A veces, en vez de decir “para siempre”, for ever, se dice for ever and a day, “para siempre y un día”. Se agrega un día a la palabra “siempre”. Lo cual recuerda el epigrama de Heine a una mujer: “Te amaré eternamente y aún después”. La idea de infinito es consustancial con Las mil y una noches. Las mil y una noches no son algo que ha muerto. Es un libro tan vasto que no es necesario haberlo leído, ya que es parte previa de nuestra memoria y es parte de esta noche también.

 

El Budismo

Ahora llegamos a lo difícil. A lo que nuestras mentes occidentales tienden a rechazar. La transmigración, que para nosotros es un concepto ante todo poético. Lo que transmigra no es el alma, porque el budismo niega la existencia del alma, sino el karma, que es una suerte de organismo mental, que transmigra infinitas veces.

Deussen, discípulo de Schopenhauer, que quiso tanto al budismo, cuenta que se encontró en la India con un mendigo ciego y se compadeció de él. El mendigo le dijo: “Si yo he nacido ciego, ello se debe a las culpas cometidas en mi vida anterior; es justo que yo sea ciego”. La gente acepta el dolor. Gandhi se opone a la fundación de hospitales diciendo que los hospitales y las obras de beneficencia simplemente atrasan el pago de una deuda, que no hay que ayudar a los demás: si los demás sufren deben sufrir puesto que es una culpa que tienen que pagar y si yo los ayudo estoy demorando que paguen esa deuda. El karma es una ley cruel…

Tenemos que renunciar a la pasión. El suicidio no sirve porque es acto apasionado. El hombre que se suicida está siempre en el mundo de los sueños. Debemos llegar a comprender que el mundo es una aparición, un sueño, que la vida es sueño.

¿Qué es el nirvana? Buena parte de la atención que ha suscitado el budismo en el Occidente se debe a esta hermosa palabra. Parece imposible que la palabra nirvana no encierre algo precioso. ¿Qué es el nirvana, literalmente? Es extinción, apagamiento. Se ha conjeturado que cuando alguien alcanza el nirvana, se apaga. Pero cuando muere, hay gran nirvana, y entonces, la extinción.

 

La Poesía

Pensemos en una cosa amarilla, resplandeciente, cambiante; esa cosa es a veces en el cielo, circular; otras veces tiene la forma de un arco, otras veces crece y decrece. Alguien —pero no sabremos nunca el nombre de ese alguien—, nuestro antepasado, nuestro común antepasado, le dio a esa cosa el nombre de luna, distinto en distintos idiomas y diversamente feliz. Yo diría que la voz griega Selene es demasiado compleja para la luna, que la voz inglesa moon tiene algo pausado, algo que obliga a la voz a la lentitud que conviene a la luna, que se parece a la luna, porque es casi circular, casi empieza con la misma letra con que termina. En cuanto a la palabra luna, esa hermosa palabra que hemos heredado del latín, esa hermosa palabra que es común al italiano, consta de dos sílabas, de dos piezas, lo cual, acaso, es demasiado. Tenemos lúa, en portugués, que parece menos feliz; y lune, en francés, que tiene algo de misterioso.

En alemán, la voz luna es masculina. Así Nietzsche pudo decir que la luna es un monje que mira envidiosamente a la tierra, o un gato, Kater, que pisa tapices de estrellas. También los géneros gramaticales influyen en la poesía. Decir luna o decir “espejo del tiempo” son dos hechos estéticos, salvo que la segunda es una obra de segundo grado, porque “espejo del tiempo” está hecha de dos unidades y “luna” nos da quizá aun más eficazmente la palabra, el concepto de la luna. Cada palabra es una obra poética.

La poesía es el encuentro del lector con el libro, el descubrimiento del libro. Hay otra experiencia estética que es el momento, muy extraño también, en el cual el poeta concibe la obra, en el cual va descubriendo o inventando la obra. Según se sabe, en latín las palabras “inventar” y “descubrir” son sinónimas. Todo esto está de acuerdo con la doctrina platónica, cuando dice que inventar, que descubrir, es recordar. Francis Bacon agrega que si aprender es recordar, ignorar es saber olvidar; ya todo está, sólo nos falta verlo.

Bradley dijo que uno de los efectos de la poesía debe ser darnos la impresión, no de descubrir algo nuevo, sino de recordar algo olvidado. Cuando leemos un buen poema pensamos que también nosotros hubiéramos podido escribirlo; que ese poema preexistía en nosotros. Esto nos lleva a la definición platónica de la poesía: esa cosa liviana, alada y sagrada. Como definición es falible, ya que esa cosa liviana, alada y sagrada podría ser la música (salvo que la poesía es una forma de música). Platón ha hecho algo muy superior a definir la poesía: nos da un ejemplo de poesía. Podemos llegar al concepto de que la poesía es la experiencia estética: algo así como una revolución en la enseñanza de la poesía.

He hablado de los idiomas y de lo injusto que es comparar un idioma con otro; creo que hay un argumento que es suficiente y es que si pensamos en un verso, una estrofa española por ejemplo, si pensamos

quién hubiera tal ventura
sobre las aguas del mar
como hubo el conde Arnaldos
la mañana de San Juan,

no importa que esa ventura fuera un barco, no importa el conde Arnaldos, sentimos que esos versos sólo pudieron haberse dicho en español. El sonido del francés no me agrada, creo que le falta la sonoridad de otros idiomas latinos, pero ¿cómo podría pensar mal de un idioma que ha permitido versos admirables como el de Hugo,

L’hydre-Universe tordant son corpe écaillé d’astres,

cómo censurar a un idioma sin el cual serían imposibles esos versos? En cuanto al inglés, creo que tiene el defecto de haber perdido las vocales abiertas del inglés antiguo. Sin embargo, ello posibilitó a Shakespeare versos como

And shake the yoke of inauspicious stars
From this worlduere flesh,

que malamente se traduce por “y sacudir de nuestra carne harta del mundo el yugo de las infaustas estrellas”. En español no es nada; es todo, en inglés. Si tuviera que elegir un idioma (pero no hay ninguna razón para que no elija a todos), para mí ese idioma sería el alemán, que tiene la posibilidad de formar palabras compuestas (como el inglés y aún más) y que tiene vocales abiertas y una música tan admirable. En cuanto al italiano, basta la [Divina] Comedia.

 

La Cábala

Pitágoras no dejó una línea escrita. Se conjetura que no quería atarse a un texto. Quería que su pensamiento siguiera viviendo y ramificándose, en la mente de sus discípulos, después de su muerte. De ahí proviene el magister dixit, que siempre se emplea mal. Magister dixit no quiere decir “el maestro lo ha dicho”, y queda cerrada la discusión. Un pitagórico proclamaba una doctrina que quizá no estaba en la tradición de Pitágoras, por ejemplo la doctrina del tiempo cíclico. Si lo atajaban “eso no está en la tradición”, respondía magister dixit, lo que le permitía innovar. Pitágoras había pensado que los libros atan, o, para decirlo en palabras de la Escritura, que la letra mata y el espíritu vivifica.

Señala Spengler en el capítulo de Der Untergang des Abenlandes consagrado a la cultura mágica que el prototipo de libro mágico es el Corán. Para los ulemas, para los doctores de la ley musulmanes, el Corán no es un libro como los demás. Es un libro (esto es increíble pero es así) anterior a la lengua árabe; no se lo puede estudiar ni histórica ni filológicamente pues es anterior a los árabes, anterior a la lengua en que está y anterior al universo. Ni siquiera se admite que el Corán sea obra de Dios; es algo más íntimo y misterioso. Para los musulmanes ortodoxos el Corán es un atributo de Dios, como Su ira, Su misericordia o Su justicia. En el mismo Corán se habla de un libro misterioso, la madre del libro, que es el arquetipo celestial del Corán, que está en el cielo y que veneran los ángeles.

La idea es ésta: el Pentateuco, la Tora, es un libro sagrado. Una inteligencia infinita ha condescendido a la tarea humana de redactar un libro. El Espíritu Santo ha condescendido a la literatura, lo cual es tan increíble como suponer que Dios condescendió a ser hombre. Pero aquí condescendió de modo más íntimo: el Espíritu Santo condescendió a la literatura y escribió un libro. En ese libro, nada puede ser casual. En toda escritura humana hay algo casual.

Pues bien; si a un cervantista se le ocurriera decir: el Quijote empieza con dos palabras monosilábicas terminadas en n: (en y un), y sigue con una de cinco letras (lugar), con dos de dos letras (de la), con una de cinco o de seis (Mancha), y luego se le ocurriera derivar conclusiones de eso, inmediatamente se pensaría que está loco. La Biblia ha sido estudiada de ese modo.

El En soph no obra, porque obrar es proponerse un fin y ejecutarlo. Además, si el En soph es infinito (diversos cabalistas lo comparan con el mar, que es un símbolo del infinito), ¿cómo puede querer otra cosa? Y ¿qué otra cosa podría crear sino otro Ser infinito que se confundiría con él? Ya que desdichadamente es necesaria la creación del mundo, tenemos diez emanaciones, las Sephiroth que surgen de Él, pero que no son posteriores a Él. La idea del Ser eterno que siempre ha tenido esas diez emanaciones es de difícil comprensión. Esas diez emanaciones emanan una de otra. El texto nos dice que corresponden a los dedos de la mano. La primera emanación se llama la Corona y es comparable a un rayo de luz que surge del En soph, un rayo de luz que no lo disminuye, un ser ilimitado al que no se puede disminuir. De la Corona surge otra emanación, de ésa, otra, de ésa, otra, y así hasta completar diez. Cada emanación es tripartita. Una de las tres partes es aquella por la cual se comunica con el Ser Superior; otra, la central, es la esencial; otra, la que le sirve para comunicarse con la emanación inferior.

Las diez emanaciones forman un hombre que se llama el Adam Kadmon, el Hombre Arquetipo. Ese hombre está en el cielo y nosotros somos su reflejo. Ese hombre, de esas diez emanaciones, emana un mundo, emana otro, hasta cuatro. El tercero es nuestro mundo material y el cuarto es el mundo infernal. Todos están incluidos en el Adam Kadmon, que comprende al hombre y su microcosmo: todas las cosas.

Lo resuelven diciendo que el universo es obra de una Divinidad deficiente, cuya fracción de divinidad tiende a cero. Es decir, de un Dios que no es el Dios. De un Dios que desciende lejanamente de Dios. No sé si nuestra mente puede trabajar con palabras tan vastas y vagas como Dios, corno Divinidad, o con la doctrina de Basílides de las trescientas sesenta y cinco emanaciones de los gnósticos. Sin embargo, podemos aceptar ía idea de una divinidad deficiente, de una divinidad que tiene que amasar este mundo con material adverso. Llegaríamos así a Bernard Shaw, quien dijo “God is in the making”, “Dios está haciéndose”. Dios es algo que no pertenece al pasado, que quizá no pertenezca al presente: es la Eternidad. Dios es algo que puede ser futuro: si nosotros somos magnánimos, incluso si somos inteligentes, si somos lúcidos, estaremos ayudando a construir a Dios.

He referido algunas leyendas pero quiero volver a lo primero, a esa doctrina que me parece atendible. En cada uno de nosotros hay una partícula de divinidad. Este mundo, evidentemente, no puede ser la obra de un Dios todopoderoso y justo, pero depende de nosotros. Tal es la enseñanza que nos deja la cabala, más allá de ser una curiosidad que estudian historiadores o gramáticos.
Como el gran poema de Hugo “Ce que dit la bouche d’ombre”, la cabala enseñó la doctrina que los
griegos llamaron apokatástasis, según la cual todas las criaturas, incluso Caín y el Demonio volverán, al cabo de largas trasmigraciones, a confundirse con la divinidad de la que alguna vez emergieron.

 

La Ceguera

Quiero pasar a un hecho que suele ignorarse y que no sé si es de aplicación general. La gente se imagina al ciego encerrado en un mundo negro. Hay un verso de Shakespeare que justificaría esa opinión: “Looking on darkness, wich the blind to do see”; “mirando la oscuridad que ven los ciegos”. Si entendemos negrura por oscuridad, el verso de Shakespeare es falso. Uno de los colores que los ciegos (o en todo caso este ciego) extrañan es el negro; otro, el rojo. “Le rouge et le noir” son los colores que nos faltan. A mí, que tenía la costumbre de dormir en plena oscuridad, me molestó durante mucho tiempo tener que dormir en este mundo de neblina, de neblina verdosa o azulada y vagamente luminosa que es el mundo del ciego.

No sabemos sí Homero existió. El hecho de que siete ciudades se disputaran su nombre basta para hacernos dudar de su historicidad. Quizá no hubo un Homero, hubo muchos griegos que ocultamos bajo el nombre de Homero. Las tradiciones son unánimes en mostrarnos un poeta ciego; sin embargo, la poesía de Homero es visual, muchas veces espléndidamente visual; como lo fue, en menor grado desde luego, la poesía de Oscar Wilde. Wilde se dio cuenta de que su poesía era demasiado visual y quiso curarse de ese defecto: quiso hacer poesía que fuera también auditiva, musical, digamos como la poesía de Tennyson o de Verlaine, a quienes él quería y admiraba tanto. Wilde se dijo: “Los griegos sostuvieron que Homero era ciego para significar que la poesía no debe ser visual, que su deber es ser auditiva”. De ahí el “de la musique avant toute chose” de Verlaine, de ahí el simbolismo contemporáneo de Wilde.

El escritor vive, la tarea de ser poeta no se cumple en determinado horario. Nadie es poeta de ocho a doce y de dos a seis. Quien es poeta lo es siempre, y se ve asaltado por la poesía continuamente. De igual modo que un pintor, supongo, siente que los colores y las formas están asediándolo. O que un músico siente que el extraño mundo de los sonidos —el mundo más extraño del arte— está siempre buscándolo, que hay melodías y disonancias que lo buscan.

Quiero concluir con un verso de Goethe. Mi alemán es deficiente, pero creo poder recuperar sin demasiados errores esas palabras: “Alles Nahe werde fern”, “todo lo cercano se aleja”. Goethe lo escribió refiriéndose al crepúsculo de la tarde. Todo lo cercano se aleja, es verdad. Al atardecer, las cosas más cercanas ya se alejan de nuestros ojos, así como el mundo visible se ha alejado de mis ojos, quizá definitivamente.

 

Epílogo

Terminada la tarea y puesto el título, Borges dijo: “No está mal; me parece que sobre  temas que tanto me han obsesionado, este libro es mi testamento”.

 Borges

Jorge Luis Borges – Siete noches [PDF]


El Paraíso Perdido de John Milton ilustrado por Gustave Doré

Lucifer by Gustave Doré

Seguimos con la fiebre de las ilustraciones del siglo de Oro, esta vez es el turno de mi favorito, el gran Gustave Doré. Para iniciar con Doré iremos por mis favoritas, su trabajo para el Paraíso Perdido de John Milton, aquél magnánimo y controvertido poema que reivindicaba la imagen del mismísimo Lucifer al dotarlo de virtudes prometeanas, una víctima de las circunstancias, un rebelde, un mártir que lucha contra su creador y la autoridad de éste, ya que piensa que no es justo someterse a él por el sencillo hecho de haberlo creado, este Lucifer prometeano lucha bajo la consigna: Mejor reinar en el infierno que servir en el cielo“.

Gustave Doré, (Estrasburgo, Francia, 6 de enero de 1832 – París, Francia, 23 de enero de 1883) quien ilustró cientos de obras entre los que se cuentan Don Quijote de la Mancha, la Divina Comedia, cuentos infantiles, y hasta la Biblia. Famoso por sus escenas épicas llenas de dramatismo, logra en el Paraíso Perdido su punto álgido, como podemos ver en la ilustración del encabezado, logra capturar perfectamente aquella expresión de víctima, de incomprensión, aquella mirada al vacío, Lucifer no tiene a quién acudir, está completamente solo, mira hacia arriba sabiendo que no habrá nada ni nadie, está solo, depende de él y nadie más, un Lucifer que logra cautivar por completo. Lucifer es el protagonista del poema, y esta fue la primera ilustración de Doré que logró conmoverme completamente y me convenció de leer el poema de Milton. Lucifer es mostrado como un hermoso ser, inconformista, insatisfecho, que captura al lector completamente con su elegancia y estratagemas a la hora de lograr sus cometidos. Es este Lucifer que a pesar de su envidia por los nuevos seres terrenales, los usa para “vengarse” de su creador,  llevándolos a cuestionarse la razón de su existencia e ir más allá, aunque eso signifique el pecado y el fin de su felicidad, pero felicidad a qué precio, ¿al precio de vivir para siempre en la ignorancia? ¡No! Lucifer les ofrece la oportunidad a Adán y Eva de conocer y saber.

“Los Dioses fueron los primeros que existieron, y se prevalen de esta ventaja para hacernos creer que todo procede de ellos, pero lo dudo, porque, al paso que veo esta hermosa tierra que con el calor de los rayos del sol produce tantas cosas, ellos no producen nada. Si lo producen todo, ¿quién ha encerrado la Ciencia del Bien y del Mal en este árbol, de tal suerte que el que come de su fruto adquiere al momento la sabiduría sin su permiso? ¿Cuál sería la ofensa del hombre por alcanzar este conocimiento?”

John Milton (Londres, 9 de diciembre de 1608 – ibídem, 8 de noviembre de 1674) crea este poema con más 10.000 versos escritos sin rima. Epopeya sobre el bien y el mal, el infierno y el paraíso, expuestos como estados de ánimo, la exploración psicológica de estos personajes bíblicos que ya forman parte del inconsciente colectivo, y sus móviles ‘reales’ para sus acciones y consecuencias. En la obra se da un vuelco total a la imagen sacra de estos personajes: aquí Adán no es el ingenuo del Génesis, sino un ser lleno de curiosidad ansioso por descubrir el misterio de la existencia, alguien que abandona todo -incluso la vida eterna- por su amor a Eva. Eva es mostrada como una mujer en extremo hermosa y vanidosa, al ser consciente de su belleza y del amor que Adán le tiene, no duda en manipularlo de cuando en vez, pero no deja de ser una esposa abnegada y fiel. Los arcángeles son seres sometidos y prácticamente irracionales, que defenderán a su creador por sobre todas las cosas. Aquí Dios es descrito como un engreído, egoísta, altanero, omnipotente, un ser a cual el poder se le subió a la cabeza y ha perdido total control de sus actos.

“El Espíritu lleva en sí mismo su propia morada y puede llegar en sí mismo a hacer un Cielo del Infierno o un Infierno del Cielo”

Imaginen lo que sería este poema significó para los puristas cristianos del siglo XVII, si este poema era escrito un siglo atrás, o en la España católica, es seguro que lo habrían condenado a la hoguera o peores castigos, tachándolo de hereje e inmoral entre otros improperios muy de la inquisición.

Para lograr entender el poema de Milton en su totalidad hay que tener un conocimiento enciclopédico de mitos y leyendas de la antigüedad, griegos sobre todo. El uso magistral del lenguaje, el inglés fusionado con latín y griego antiguo, más la sintaxis y prosa única, hacen del documento algo difícil de digerir en primera instancia, y por supuesto en extremo complicado de traducir, es por esto que literatos a lo largo de la historia recomiendan leerlo en su idioma original, y es muy difícil encontrarlo traducido de hecho. Pero la magia del internet nos ha hecho llegar una hermosa versión traducida que dejo a su disposición:

John Milton – Paradise Lost [PDF- Español]

Ahora sí, disfrutemos de las ilustraciones de Doré:

Lucifer

 

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Ain Soph y los Mundos Cabalísticos

Song of Living Equations by DAVID CHAIM SMITH

Antes de ser conocido como Yahwe, Elohim, o Jehová, la energía creadora del universo, de acuerdo con la tradición cabalística, era conocido como Ain Soph. Esta energía vagaba en soledad por la completa y absoluta nada hasta que decidió crear, sí, crear en la máxima extensión de la palabra.

El Zohar expone el concepto de Ain Soph así:

Antes de que le diera forma al mundo, antes de que Él produjera cualquier forma, Él estaba solo, sin forma y sin ninguna semejanza a cosa alguna. ¿Quién podrá comprender cómo era Él antes de la Creación? Está prohibido intentar identificarlo con cualquier forma, o incluso llamarlo por su nombre sagrado. Sin embargo, después de crear la forma del Hombre Celestial, Él lo usó como transporte para descender, y Él desea ser llamado por su forma, por su nombre sagrado: “YHWH”.

Algunas veces simplemente se lo llama ‘Ein’ (el desconocido, el innombrable, el no existente). Es este ser el que emana las 10 Sephirot mencionadas con anterioridad, y los mundos, seres y niveles que conforman el universo entero.

De acuerdo con la tradición cabalística Ain Soph emana 40 esferas de la creación, y éstas se dividen en 4 grandes mundos que son:

  1. 1.      Atzilut, el mundo sin límites, el mundo de los arquetipos y de los Nombres Divinos.
  2. 2.      Briah, el Mundo Arcangélico, mundo de las creaciones.
  3. 3.      Yetzirah, el Mundo jerárquico, mundo de las formaciones.
  4. 4.      Assiah, el mundo elemental, mundo de las sustancias.

 four worlds

Cada uno de estos 4 mundos contiene 10 esferas que marcan órdenes, nombres, poderes y jerarquías. De acuerdo con la tradición cabalística los nombres, jerarquías, y seres que habitan estos mundos fueron establecidas de acuerdo a las visiones de Ezequiel.

Las diez esferas del Mundo de Atzilut son las siguientes (Los 10 Nombres de Dios):

William Blake - Elohim Creando a Adán, 1795.

  1. La primera corona, y el nombre de la primera potencia de Dios fue Eheieh, que significa Yo Soy.
  2. La primera sabiduría, y el nombre de la segunda potencia de Dios era Jehová, que significa la Esencia del Ser.
  3. El primer entendimiento, y el nombre de la tercera potencia de Dios era Jehová Elohim, que significa Dios de los dioses.
  4. La primera Misericordia, y el nombre de la cuarta potencia de Dios era El, que significa Dios el Creador.
  5. La primera severidad, y el nombre de la quinta potencia de Dios fue Gibor Elohim, que significa Dios el Poderoso.
  6. La primera belleza, y el nombre de la sexta potencia de Dios era Eloah Vadaath, que significa Dios Fuerte.
  7. La primera victoria, y el nombre de la séptima potencia de Dios era Jehová Tzaboath, que significa Dios de los Ejércitos.
  8. La primera gloria, y el nombre de la octava potencia de Dios fue Tzaboath Elohim, que significa Señor Dios de los Ejércitos.
  9. 9.      La primera fundación, y el nombre de la novena poder de Dios fue Shaddai, El Chai, que significa Omnipotente.
  10. El primer reino, y el nombre de la décima potencia de Dios era Adonai Melekh, que significa Dios.

La segunda corona, y el mundo de Briah se estableció.

Las diez esferas del Mundo de Briah son las siguientes (La Orden de los Arcángeles):

Metatrón

  1. La segunda corona, se llama Metatrón, el Ángel de la Presencia.
  2. El segundo Sabiduría, se llama Raziel, el heraldo de la Deidad que reveló los misterios de la Cábala a Adán.
  3. El segundo entendimiento, se llama Tsaphkiel, la contemplación de Dios.
  4. La Segunda Misericordia, se llama Tsadkiel, la justicia de Dios.
  5. La Segunda Severidad: se llama Samael, la severidad de Dios.
  6. La segunda belleza, se llama Michael (Miguel), semejante a Dios.
  7. La segunda victoria, se llama Haniel, la Gracia de Dios.
  8. La Segunda Gloria, se llama Rafael, el Médico Divino.
  9. La segunda fundación, se llama Gabriel, el Hombre-Dios.
  10. El Segundo Reino, se llama Sandalphon, el Mesías.

La tercera corona, y el mundo de Yetzirah se estableció.

Las diez esferas del Mundo de Yetzirah son las siguientes (La Jerarquía de los Coros de Yetzirah):

CHERUBIM

  1. La tercera corona, la Jerarquía es el Querubín, Chaioth Ha Kadosh, Los Animales Sagrados.
  2. La tercera Sabiduría, la Jerarquía es el Querubín, Orphanim, las Ruedas.
  3. El tercer Entendimiento; la Jerarquía son los Tronos, Aralim, los Poderosos.
  4. La tercera Misericordia, la jerarquía son las Dominaciones, Chasmalim, los brillantes.
  5. La tercera gravedad, la jerarquía es los Poderes, Seraphim, las serpientes llameantes.
  6. La tercera Belleza, la Jerarquía es las Virtudes, Melachim, los reyes.
  7. La tercera victoria, la jerarquía es los Principados, Elohim, los Dioses.
  8. La tercera Gloria, la Jerarquía es los Arcángeles, Ben Elohim, los Hijos de Dios.
  9. La tercera fundación, la jerarquía es los Ángeles, Querubines, la Marcha de los Hijos.
  10. La tercera Unido, la Jerarquía es la Humanidad, el Ishim, las almas de los justos.

La cuarta corona, y el mundo de Assiah se estableció.

Las diez esferas del Mundo de Assiah son las siguientes:

Alternate Right Panel for “Circumcision of the Walled Garden” by David Chaim Smith

La cuarta corona; Rashith Ha-Galagalum, el Primum Mobile, la niebla de fuego que es el principio del universo material.

  1. La cuarta sabiduría; Masloth, el zodiaco, la expansión de las estrellas fijas.
  2. El cuarto Entendimiento; Shabbathai, la esfera de Saturno.
  3. La cuarta misericordia; Tzedeg, la esfera de Júpiter.
  4. La cuarta severidad; Madim, la esfera de Marte.
  5. La cuarta belleza; Shemesh, la esfera del Sol.
  6. La cuarta victoria; Noga, la esfera de Venus.
  7. La cuarta gloria; Kokab, la esfera de Mercurio.
  8. La cuarta fundación; Levanah, la esfera de la Luna.
  9. El cuarto reino, Cholom Yosodoth, la esfera de los Cuatro Elementos.

En el mundo de Assiah también podemos encontrar demonios, reflejos de aquellas esferas del mundo de Atzilut que han sido distorsionados y corrompidos por los elementos presentes en Assiah. Hay 10 jerarquías de estos Archidemonios que están en directa relación con la jerarquía de Arcángeles del mundo de Yetzirah:

La Corona del mal, la jerarquía se llama Thaumiel, los dobles de Dios, el de dos cabezas, los archidemonios son Satanás y Moloch.

LVCIFER

Thaumiel (gemelo de Dios) es el nombre del Qliphoth del Sefirot Kéter. Mientras Keter representa la unidad de Dios, Thaumiel representa las fuerzas en constante lucha, se representa con dos cabezas gigante con alas de murciélago. Aunque Keter representa unidad, esta implícito en su existencia el concepto de dualidad. Es la primera emanación de Ein Sof, el punto de consciencia que cristaliza del vacío. Si no se equilibra con Malkuth, existirá como algo aparte del Ein Sof, Dios en su totalidad. El gobernante de Thaumiel es Satanás. (Fuente)

  1. La Sabiduría mal, la jerarquía se llama Chaigidiel, quienes obstruyen, el Archidemonio es Adam Belial.
  2. El Entendimiento sobre el mal, la jerarquía se llama Satharial, el ocultamiento de Dios, el Archidemonio es Lucifugo.
  3. La misericordia del mal, la jerarquía se llama Gamchicoth, el perturbador de las cosas, el Archidemonio es Astaroth.
  4. La gravedad del mal, la jerarquía se llama Golab, los incendiarios, el Archidemonio es Asmodeo.
  5. La belleza del mal, la jerarquía se llama Togarini, los que disputan, el Archidemonio es Belphegor.
  6. La victoria del mal, la jerarquía se llama Harab Serap, el cuervo de dispensación, el Archidemonio es Baal Chanan.
  7. La gloria del mal, la jerarquía se llama Samael, los que confunden, el Archidemonio es Adramelek.
  8. La Fundación maligna, la jerarquía es llamada Gamaliel, lo obsceno, el Archidemonio es Lilith.
  9. El reino del mal, la jerarquía se llama Nahemoth, los impuros, el Archidemonio es Nahema.

Conceptos Esenciales de Cábala III: La Guematria

guematria

Una de las características fundamentales del idioma hebreo es aquella correspondencia numérica que tiene para cada letra del alfabeto. Para calcular la equivalencia de cada letra y su respectivo número se usa la Guematria.

Existen 4 modos para calcular las equivalencias:

  • Valor Absoluto
  • Valor Ordinal
  • Valor Reducido
  • Valor Integral Reducido

También existen diferentes métodos para realizar el cálculo, el más utilizado es el método Mispar Hejrají, en este método se computa el valor de cada letra mediante la suma. La primera letra, Álef, tiene un valor asignado de 1, la segunda letra Béit, tiene un valor asignado de 2 etc.  Por ejemplo la palabra “ËL” que significa “Poderoso”. ËL se deletrea con Álef y Lámed; el valor de Álef es = 1, el valor de Lámed es = 30, la Gematria de ËL = 1+30 = 31.

Revisemos los otros métodos:

Mispar Kafúl: en este método se calculan los números por la multiplicación de las unidades de la letra.  Por ejemplo la palabra Hebrea para la mano es YaD. Deletreada es la letra Yud y Dáleit, Yud tiene un valor numérico de 10, mientras que Dalet tiene un valor numérico de 4.  Entonces 4 x 10 = 40,  la Gematria de YaD usando el método Mispar Kafúl es 40.

Mispar Katán: en este método se redondea todo valor numérico a las unidades.  Por ejemplo 50 se convierte 5, 40 se convierte en 4, 100 se convierte en 1 etc.  Entonces el valor de los números se reduce a la siguiente secuencia: 1-2-3-4-5-6-7-8-9.  Aquí está otro ejemplo: la palabra testigo en hebreo es ËD.  Deletreado es Áyin, la cual tiene valor de 70, y Dáleit con el valor de 4.  Tomamos 70 y le damos su número más bajo que es 7.  Ahora tomamos el 7 y los sumamos al 4, y nos da 11.  Pero también tenemos que separar el resultado, 11, que se convierte en 1+1 que = 2.  El número dos refiere a las 2 tabletas de piedra, de los diez mandamientos que eran los TESTIGOS a la revelación en Har Sináy (Monte Sinaí).

Im Ha’otiót (con letras): en este método se suma el número de letras a una Gematria, por ejemplo: la palabra Shalóm tiene la Gematria de 376.  Shin = 300, Lámed = 30, Vav = 6, y Mem = 40, 300+30+6+40 = 376.  Pero en este método sumamos el número de letras a la Gematria. Así que en la palabra Shalóm hay un total de 4 letras que forman la palabra.  Entonces, tomamos el 4 y lo agregamos a 376, por lo tanto ahora tenemos que Shalóm tiene la Gematria 380 (376+4 = 380) usando el método Im de Ha’otiot.

Análisis de la colocación de letras (LPA): aunque este método puede sonar avanzado, es bastante simple. Tomemos la palabra SHALÓM otra vez, la Gematria de Shalóm es 376 porque la palabra es deletreada Shin, Lámed, Vav, y Mem:  Shin = 300, Lámed = 30, Vav = 6, y Mem = 40.  Pero usando el método de LPA nos dará una Gematria diferente, la Gematria será 52.  ¿Por qué? Porque en el Alefbeto, la letra Shin es la vigésima primera letra, Lámed es la decimosegunda letra, Vav es la sexta letra, y Mem es la decimotercera letra, así que tenemos 21+12+6+13 = 52.  Lo que hacemos aquí es que tomamos el número de la colocación de cada letra en vez de su equivalente numérico, y entonces sumamos los números para poder conseguir su valor.

Im Ha’teivót (con palabras): este método suma a el número total de palabras a una Gematria.  Por ejemplo: en Bereshit (Génesis) 1:1 tenemos “Berëishít Bará” que tiene la Gematria de 1,116.  Usando el método de Im de Ha’Teivót, la Gematria ahora es 1,118, ¿por qué?  Porque sumamos el número total de palabras.  En este caso había dos palabras, Bereshit y Bara, que tiene un Gematria de 1,116 más 2 porque mas 1 por cada palabra, y se convierte en 1,118.

Im Ha’Kollél: este método es muy simple, se suma 1 unidad adicional a una Gematria.  Tome la Gematria de la palabra BRIT (convenio) que es 612.  Usando este método usted ahora suma una unidad adicional.  Su Gematria ahora se convierte en 613, que representa el número total de mandamientos (Mitzvót) en la Torah de YâHWëH dada a los Benéy Israel.

Letra
Hebrea

Nombre de la Letra

Valor Absoluto

Valor Ordinal

Valor Reducido

Alef

1 o 1000

1

1

Bet

2

2

2

Guimel

3

3

3

Dalet

4

4

4

Hei

5

5

5

Vav

6

6

6

Zain

7

7

7

Jet

8

8

8

Tet

9

9

9

Iud

10

10

1

Kaf

20

11

2

Lamed

30

12

3

Mem

40

13

4

Nun

50

14

5

Samej

60

15

6

Ain

70

16

7

Pei

80

17

8

Tzadik

90

18

9

Kuf

100

19

1

Reish

200

20

2

Shin

300

21

3

Taf

400

22

4

 


Conceptos Esenciales de Cábala II: Sepher Yetzirah

Sepher Yetzirah

El Sefer Yetzirá, como sabrán los que ya lo han wikipediado alguna vez, es uno de los textos cabalísticos más antiguos que se conocen, considerado el primer libro existente sobre esoterismo judío. El título significa literalmente “Libro de la Formación” o “Libro de la Creación”, también se lo conoce como “Libro de Abraham” ya que supuestamente aquí se recogen sus enseñanzas.

Este texto es una gran introducción a los misterios y conocimientos de la Cábala; es un instructivo filosófico del origen de la creación del universo y del hombre. Para la correcta comprensión del texto, por lo menos en sentido parcial, hay que prestarle especial atención a la peculiaridad esencial de la lengua hebrea: aquella asociación indisoluble y necesaria entre números y letras; cada letra sugiere un número, y cada grupo de letras tienen una significación numérica, tan vital como su significado literal. Es, junto con el Zohar, la principal obra de la Kabbalah.

‘El Sefer Yetzirah describe cómo fue creado el mundo por el Dios de Israel, a través de los 32 senderos de la sabiduría. Explica cómo se creó el mundo a través de su palabra, para lo que hace una síntesis del significado de las letras del alfabeto desvelando muchos misterios cabalísticos.

Los 32 senderos de sabiduría corresponden a los 10 números que en el lenguaje cabalístico se traducen en 10 esferas o sefirot, y las 22 letras del alfabeto Hebreo divididas en tres grupos, madres, dobles y simples:

  • Diez números (descritos a través de las 10 Sefirot).
  • Las 22 letras del alfabeto Hebreo:
  • Tres letras “Madres” (אמש).
  • Siete letras “Dobles” (בגדכפרת).
  • Doce letras “Simples” (הוזחטילנסעצק).

Un resumen de su significado podría decirse como que las tres “Madres” se corresponden con las tres letras que forman el nombre divino (yud, he, vav), las siete “Dobles” con los siete días de la semana y las doce “Simples” con los doce meses del año, así como las doce tribus de Israel.

A través de las 22 letras y las 10 sefirot pueden realizarse permutaciones. También se ofrece otra definición de las letras según su significado en el plano astrológico, con la representación de los cuatro elementos; fuego, aire, agua, tierra, los siete planetas y las doce tribus según las constelaciones. Al final del libro se indica que todos estos secretos le fueron revelados a Abraham como un pacto que Dios hizo con él.’¶

sepher yetzirah

Enseñanza:

‘El macrocosmos (el universo) y el microcosmos (el hombre) son vistos por este sistema como el producto de la combinación y permutación de estas letras místicas.

Las tres letras “madres” no solo representan las originales con las que se formó el resto del alfabeto, sino que también simbolizan los tres elementos primordiales, la substancia que mantiene toda la existencia, el soplo de vida (aire o viento) א, el agua מ y el fuego ש.

De acuerdo al Sefer Yetzirah, la primera emanación del espíritu de Dios fue el Ruaj (“Espíritu”, “aire”, el “aliento de vida”), el cual produjo fuego. Este fuego en su turno formó el génesis del agua. Estas tres sustancias son la equivalencia a las tres “madres”, y son los elementos con los cuales se ha formado el cosmos.

El cosmos a su vez se puede dividir en tres partes, el mundo, el año y el hombre, y se combinan de forma que los elementos primordiales puedan contenerse en ellos. El Sefer Yetzirah lleva a cabo estas combinaciones de la siguiente manera:

1). Mundo: El agua formó la tierra; el cielo fue producido por el fuego; y el producto del cielo y la tierra fue el aire, que mantiene el equilibrio.

2). Año: Encontramos el invierno y el verano, y las estaciones intermedias que marcan el equilibrio.

3). Hombre: La cabeza corresponde al fuego, el estómago y el resto de extremidades equivalen al agua, y el pecho (aire) marca el equilibrio.

Las siete “dobles” corresponden en el mundo a los siete planetas, en el año a los siete días y en el hombre a las cavidades faciales (dos ojos, dos orejas, dos orificios nasales y una boca). Las siete “dobles” varían su influencia, de la misma manera que los siete planetas están en continuo movimiento, a veces más cerca y otras más lejos de la tierra. Los siete días de la semana de la misma manera, fueron creados por las siete “dobles” cambiando en el tiempo de acuerdo a su relación con los planetas. Las siete aperturas del hombre lo conectan con el mundo exterior. Que los órganos están en asociados a los planetas quiere decir, por ejemplo, que el ojo derecho está bajo la influencia de Saturno, el izquierdo bajo Júpiter, y así sucesivamente.

Las doce letras “simples” crearon los doce signos del zodiaco en el mundo, los doce meses en el año y los doce conductos en el hombre, macho y hembra. Estos son los órganos que realizan una función en el cuerpo independientemente de lo que suceda en el mundo exterior, son; dos manos, dos pies, dos riñones, bilis, intestino, hígado, garganta, estómago y bazo, y funcionan de acuerdo a los doce signos del Zodiaco.

En esta relación en la construcción del cosmos, los elementos primordiales no están químicamente conectados pero se modifican mutuamente de forma física. El poder emana de los siete y los doce cuerpos divinos, o, en otras palabras, de los planetas y de los signos del zodiaco. Las reglas del “dragón” sobre el mundo, las esferas sobre el tiempo y el corazón sobre el cuerpo humano. El autor resume esta explicación en una frase: “El dragón es como un rey en su trono, la esfera como el rey que viaja por su país, y el corazón como el rey de la guerra”.’ (Wiki)

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Sefer Yetzirá

Capítulo 1

1.1- Con treinta y dos senderos místicos de sabiduría grabó Yah, Señor de los Ejércitos, el Dios de Israel, Elhoim vivo, Rey del Universo, El Shaddai Misericordioso y Clemente, Elevado y Exaltado, que mora en la Eternidad cuyo nombre es Santo, Él es sublime y santo. Y creó su universo con tres libros (Sepharim), con texto (Sepher), con número (Sephar), y con comunicación (Sippur).

1.2- Diez Sephiroth de la nada y veintidós letras de fundamento: tres Madres, siete Dobles y doce Simples.

1.3- Diez Sephiroth de la nada, acordes a los diez dedos de las manos y de los pies, cinco opuestos a cinco, con una única alianza precisamente en el medio, en la circuncisión de la lengua y en la circuncisión del miembro.

1.4- Diez Sephiroth de la nada, diez y no nueve, diez y no once. Discierne y comprende con sabiduría. Examínalos, investígalos, escrútalos, piensa claramente y fórmalos. Haz que cada cosa se yerga sobre su esencia y haz que el Creador se siente en su base.

1.5- Diez Sephiroth de la nada: Su medida es diez que no tienen fin. La profundidad del comienzo, la profundidad del fin, la profundidad del bien, la profundidad del mal, la profundidad de arriba, la profundidad de abajo, la profundidad del este, la profundidad del oeste, la profundidad del norte, la profundidad del sur. El Maestro Único, Dios-Rey fiel, gobierna sobre todas ellas desde su Santa Morada hasta la eternidad de las eternidades.

1.6- Diez Sephiroth de la nada. Su aparición es como un rayo, su límite no tiene fin. Su verbo está continuamente en ellos y cuando habla, como si de un huracán se tratase, se inclinan ante su trono y le rinden alabanzas.

1.7- Diez Sephiroth de la nada. Su fin está contenido en su principio, y su principio está en su fin, como la llama unida a la brasa. Pues el Maestro es único y no hay nada más que Él. Antes del Uno, ¿qué podrías contar?

1.8- Diez Sephiroth de la nada. Para tu boca de hablar, y tu corazón de pensar. Y si tu corazón corre, regresa al lugar, como está escrito: “Las Chayot corrían y regresaban”. Respecto a esto se hizo una alianza.

1.9- Diez Sephiroth de la nada. Uno es el Espíritu de Elhoim vivo, bendito y glorificado sea el nombre de Aquél que vivifica los mundos. La voz del aliento y la palabra eterna. Éste es el Espíritu Santo.

1.10- Dos: Espíritu del Espíritu. Con él grabó y talló 22 letras fundamento, tres Madres, siete Dobles y doce Simples y un solo aliento procede de ellas.

1.11- Tres: Agua del Espíritu. Con ella grabó y talló 22 letras del caos y del vacío, del barro y de la arcilla. Las grabó como si de un jardín se tratase, las talló parecidas a un muro, las cubrió como con un tipo de techo. Sobre ellas puso el agua y las convirtió en polvo, pues está escrito: “Porque dijo a la nieve: ¡Sé tierra!”

1.12- Cuatro: Fuego del Agua. Con ella grabó y talló el Trono de Gloria, Seraphim, Ophanim, los Hayot ha-Qodesh (las Santas Criaturas Vivientes) y Ángeles Ministros. Sobre estos tres estableció su morada, como está escrito: “Hace a sus ángeles de alientos, a sus ministros de fuego llameante”.

1.13- De entre las Simples escogió tres letras, según el misterio de las tres Madres: Alef, Mem y Shin. Las fijó en su Gran Nombre y con ellas selló las seis extremidades:

Cinco: selló lo alto y encaró hacia arriba. Lo selló con Yud Heh Vav.

Seis: selló lo bajo y encaró hacia abajo. Lo selló con Heh Yud Vav.

Siete: selló el este y encaró hacia delante. Lo selló con Vav Yud Heh.

Ocho: selló el oeste y encaró hacia atrás. Lo selló con Vav Heh Yud.

Nueve: selló el sur y encaró a la derecha. Lo selló con Yud Vav Heh.

Diez: selló el norte y encaró a la izquierda. Lo selló con Heh Vav Yud.

1.14- Éstas son los diez Sephiroth de la nada: Uno: el Espíritu de Elhoim vivo. Dos: Viento del Espíritu. Tres: Agua del Viento. Cuatro: Fuego del Agua. Arriba y abajo, este y oeste, norte y sur.

 

Capítulo 2

2.1- Veintidós letras fundamento: tres Madres, siete Dobles y doce Simples. Las tres Madres son Alef, Mem y Shin, que reposan sobre la vasija del mérito y sobre la vasija del deber, y son mantenidas en equilibrio por el pacto de la lengua. Tres madres: Alef, Mem, Shin. La Mem zumba, la Shin silba y la Alef es el aliento de aire que mantiene a las otras en equilibrio.

2.2- Veintidós letras fundamento: Él las grabó, las talló, las pesó, las transformó y las combinó, y con ellas hizo toda la creación y todo lo que crearía en el futuro.

2.3- Veintidós letras fundamento: las grabó con la voz, las talló con el Aliento, y las fijó en cinco lugares de la boca: Alef, Heh, Chet y Ayin en la garganta. Guimel, Yod y Kaph, en el paladar; Daleth, Teth, Lamed, Nun y Tav, en la lengua; Tzayin, Samek, Shin, Resh y Tzaddi en los dientes; Beth, Vav, Mem y Peh, en los labios.

2.4- Veintidós letras fundamento: las circunscribió en un círculo como si fuese un muro, en el que habían trazadas 231 puertas. El círculo oscila hacia delante y hacia atrás. Como muestra de esto, nada es mejor que ascender en el deleite; y nada es peor que descender con la plaga.

2.5- ¿De qué modo lo hizo? Alef con todas y todas con Alef. Bet con todas y todas con Bet. Gimel con todas y todas con Gimel. Se repite el ciclo y emanan 231 puertas. Resulta que todo lo que ha sido formado y todo lo que ha sido dicho emana de un Nombre Único.

2.6- ÉL formó la sustancia a partir del caos e hizo existir a la no-existencia. Talló colosales pilares de aire intangible. Aquí está la señal: Alef con todas y todas con Alef. Él contempló, transformó y fabricó todo lo que ha sido formado y todo lo que ha sido dicho: un solo nombre. Sobre esto hay una señal, veintidós inclinaciones en un único cuerpo.

 

Capítulo 3

3.1- Tres Madres: Alef, Mem y Shin. Mem es el equilibrio de la culpabilidad, Shin el equilibrio de la inocencia y Alef es la lengua del decreto decidiendo entre ambos.

3.2- Tres Madres: Alef, Mem y Shin. En seis anillos se encuentra oculto y sellado un gran y maravilloso secreto, en masculino y femenino. De ellas emanan el Aire, el Fuego y el Agua, donde todo fue creado. Conoce, medita e imagina que el Fuego sirve de base al Agua. Ellas han dado nacimiento a los padres, y los padres han dado nacimiento a los engendrados.

3.3- Tres Madres: Alef, Mem y Shin. Él las grabó, las talló, las pesó, las transformó y las combinó. Mediante ellas formó tres Madres en el Universo, tres Madres en el año y tres Madres en el Alma, masculina y femenina.

3.4- Tres Madres: Alef, Mem y Shin, que en el Universo son el Aire, el Fuego y el Agua. Los cielos fueron creados a partir del Fuego; la Tierra fue creada a partir del Agua, y el Aire del Aliento se mantiene entre ambos.

3.5- Tres Madres: Alef, Mem y Shin, que en el año son el calor, el frío y lo templado. El calor se engendró en el Fuego, el frío fue engendrado en las Aguas, y lo templado del Aliento decide entre ambas.

3.6- Tres Madres: Alef, Mem y Shin, que en el alma, masculina y femenina, constituyen la cabeza, el vientre y el pecho. La cabeza fue creada por el Fuego, el vientre fue creado por el Agua, y el pecho que fue creado por el Aire decide entre ambos.

3.7- Él hizo la letra Alef reinar sobre el Espíritu. La coronó y la combinó con todas las demás, y con ella formó el Aire en el Universo, lo templado en el año y el pecho en el Alma, lo masculino con Alef, Mem y Shin y lo femenino con Alef, Shin y Mem.

3.8- Él hizo a la letra Mem reinar sobre el Agua. La coronó y la combinó con todas las demás. Con ella formó la Tierra en el Universo, el frío en el año y el vientre en el Alma, masculino y femenino.

3.9- Él hizo a la letra Shin reinar sobre el Fuego. La coronó y la combinó con todas las demás. Con ella formó el Cielo en el Universo, el calor en el año, y la cabeza en el Alma, masculino y femenino.

 

Capítulo 4

4.1- Siete Dobles: BGD-KPRT, que pueden ser pronunciadas en dos lenguajes: Bet-Bhet; Gimel-Ghimel; Dalet-Daleth; Kaf-Khaf; Peh-Pheh; Resh-Rhesh; Tav-Thav, sirviendo de modelo para lo duro y lo blando, para lo fuerte y lo débil.

4.2- Siete Dobles: BGD-KPRT. Su fundamento es la vida, la paz, la sabiduría, la riqueza, la fertilidad, la belleza y el dominio.

4.3- Siete Dobles: BGD-KPRT, que representan los contrarios. El opuesto de la vida es la muerte, el opuesto de la paz es la guerra, el opuesto de la sabiduría es la ignorancia, el opuesto de la riqueza es la pobreza, el opuesto de la fertilidad es la esterilidad, el opuesto de la belleza es la fealdad, el opuesto del dominio es la esclavitud.

4.4- Siete Dobles: BGD-KPRT. Seis lados en seis direcciones, arriba y abajo; este y oeste; norte y sur. El Santo Palacio domina en el centro de ellas y las sostiene a todas.

4.5- Siete Dobles: BGD-KPRT. Siete y no seis, siete y no ocho. Examínalas, escrútalas. Instaura cada cosa en su esencia y sienta al Creador en su base.

4.6- Siete Dobles: BGD-KPRT del fundamento. Él las grabó, las talló, las pesó, las transformó y las combinó, y con ellas formó siete planetas en el Universo, siete días en el año y siete aberturas a los sentidos en la cabeza, masculina y femenina.

4.7- Siete planetas en el Universo: Saturno, Júpiter, Marte, Sol, Venus, Mercurio y Luna. Siete días en el año: los siete días de la semana. Siete puertas a los sentidos en la cabeza, masculina y femenina: dos ojos, dos orejas, dos fosas nasales y una boca.

4.8- Él hizo reinar a la letra Bet, la coronó y la combinó con las demás. Así formó a Saturno en el Universo, el sábado en el año y el ojo derecho en el alma, masculina y femenina.

4.9- Él hizo reinar a la letra Gimel, la coronó y la combinó con las demás. Así formó a Júpiter en el Universo, el domingo en el año y el ojo izquierdo en el alma, masculina y femenina.

4.10- Él hizo reinar a la letra Dalet, la coronó y la combinó con las demás. Así formó a Marte en el Universo, el lunes en el año y la oreja derecha en el alma, masculina y femenina.

4.11- Él hizo reinar a la letra Kaf, la coronó y la combinó con las demás. Así formó el Sol en el Universo, el martes en el año y la oreja izquierda en el alma, masculina y femenina.

4.12- Él hizo reinar a la letra Peh, la coronó y la combinó con las demás. Así formó a Venus en el Universo, el miércoles en el año y la fosa nasal derecha en el alma, masculina y femenina.

4.13- Él hizo reinar a la letra Resh, la coronó y la combinó con las demás. Así formó a Mercurio en el Universo, el jueves en el año y la fosa nasal izquierda en el alma, masculina y femenina.

4.14- Él hizo reinar a la letra Tav, la coronó y la combinó con las demás. Así formó a la Luna en el Universo, el viernes en el año y la boca en el alma, masculina y femenina.

4-15- Siete Dobles: BGD-KPRT. Con ellas fueron grabados siete universos, siete firmamentos, siete tierras, siete mares, siete ríos, siete desiertos, siete días, siete semanas, siete años, siete ciclos sabáticos, siete jubileos y el Palacio Sagrado, y por ello quiso Dios que el septenario prevaleciera bajo todo los cielos.

4.16- Siete Dobles: BGD-KPRT. Dos piedras construyen dos casas. Tres piedras construyen seis casas. Cuatro piedras construyen veinticuatro casas. Cinco piedras construyen ciento veinte casas. Seis piedras construyen setecientas veinte casas. Siete piedras construyen cinco mil cuarenta casas. A partir de aquí está lo que la boca no puede expresar y lo que el oído no puede oír.

 

Capítulo 5

5.1- Doce Simples: He, Vav, Zayin, Chet, Tet, Yod, Lamed, Nun, Samekh, Ayin, Tzaddi y Qof, que se fundan en la vista, el oído, el olfato, el sabor, la copulación, la acción, la palabra, el movimiento, la ira, la risa, el pensamiento y el sueño.

5.2- Doce Simples: He, Vav, Zayin, Chet, Tet, Yod, Lamed, Nun, Samekh, Ayin, Tzaddi y Qoph. Doce y no once, doce y no trece. Las doce señales diagonales separan las direcciones y los diferentes lados: arriba-este, noreste, abajo-este, arriba-sur, sureste, abajo-sur, arriba-oeste, suroeste, abajo-oeste, arriba-norte, noroeste, abajo-norte, y se expanden sin descanso por todo el universo por toda la eternidad, constituyendo los límites del Universo.

5.3- Doce Simples: He, Vav, Tzayin, Chet, Tet, Yod, Lamed, Nun, Samekh, Ayin, Tzaddi y Qoph. Él las grabó, las talló, las transformó, las pesó y las combinó. Él formó con ellas las doce constelaciones del Zodíaco, los doce meses en el año y los doce órganos principales en el cuerpo, masculino y femenino. Él los formó como contrarios, los estableció como un muro y los dispuso el uno contra el otro.

5.4- Doce constelaciones en el Universo: Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis.

5.5- Doce meses en el Año: Nissan, Iyar, Siván, Tamuz, Av, Elul, Tishri, Sheshvan, Kislev, Tevet, Shevat y Adar.

5.6- Doce gobernantes en el cuerpo, masculino y femenino: dos manos, dos pies, dos riñones, la vesícula biliar, los intestinos, el hígado, el estómago, los órganos reproductores y el bazo.

5.7- Él hizo reinar a la letra He, la coronó y la combinó con las demás. Así formó a Aries en el Universo, a Nissan en el año y el hígado en el alma, masculina y femenina.

5.8- Él hizo reinar a la letra Vav, la coronó y la combinó con las demás. Así formó a Tauro en el Universo, a Iyar en el año y la vesícula biliar en el alma, masculina y femenina.

5.9- Él hizo reinar a la letra Tzayin, la coronó y la combinó con las demás. Así formó a Géminis en el Universo, a Siván en el año y el bazo en el alma, masculina y femenina.

5.10- Él hizo reinar a la letra Chet, la coronó y la combinó con las demás. Así formó a Cáncer en el Universo, a Tamuz en el año y el intestino en el alma, masculina y femenina.

5.11- Él hizo reinar a la letra Tet, la coronó y la combinó con las demás. Así formó a Leo en el Universo, a Av en el año y el riñón derecho en el alma, masculina y femenina.

5.12- Él hizo reinar a la letra Yod, la coronó y la combinó con las demás. Así formó a Virgo en el Universo, a Elul en el año y el riñón izquierdo en el alma, masculina y femenina.

5.13- Él hizo reinar a la letra Lamed, la coronó y la combinó con las demás. Así formó a Libra en el Universo, a Tishri en el año y el intestino en el alma, masculina y femenina.

5.14- Él hizo reinar a la letra Nun, la coronó y la combinó con las demás. Así formó a Escorpio en el Universo, a Cheshvan en el año y el estómago en el alma, masculina y femenina.

5.15- Él hizo reinar a la letra Samekh, la coronó y la combinó con las demás. Así formó a Sagitario en el Universo, a Kislev en el año y la mano derecha en el alma, masculina y femenina.

5.16- Él hizo reinar a la letra Ayin, la coronó y la combinó con las demás. Así formó a Capricornio en el Universo, a Tevet en el año y la mano izquierda en el alma, masculina y femenina.

5.17- Él hizo reinar a la letra Tzaddi, la coronó y la combinó con las demás. Así formó a Acuario en el Universo, a Shevat en el año y el pié derecho en el alma, masculina y femenina.

5.18- Él hizo reinar a la letra Qof, la coronó y la combinó con las demás. Así formó a Piscis en el Universo, a Adar en el año y el pie izquierdo en el alma, masculina y femenina.

Capítulo 6

6.1- De las tres Madres: Alef, Mem y Shin; emanan tres padres: Aire, Agua y Fuego y sus descendientes; siete conquistadores y sus ejércitos; y los doce límites diagonales. La prueba de esto es revelada en el Universo, el año y el Alma. Con una ley de diez, tres, siete y doce. Sobre esto rige el dragón, la esfera y el corazón.

6.2- Tres Madres, Alef, Mem y Shin, Aire, Agua y Fuego. El Fuego está arriba, el Agua está abajo y el Aire del Aliento se mantiene entre ambos. Hay una señal de que el Fuego sostiene al Agua: Mem zumba, Shin silba y Alef es el aliento de aire que las mantiene en equilibrio.

6.3- El dragón en el Universo es como un rey en su trono. La esfera en el año es como un rey en el imperio, y el corazón en el Alma como un rey en la guerra.

6.4- Así los hizo Dios corresponderse el uno con el otro. El bien es contrario al mal. El mal es contrario al bien. El bien ha surgido del bien. El mal ha surgido del mal. El bien conforma al mal, y el mal conforma al bien. El bien se preserva para los buenos, y el mal es preservado para los malos.

6.5- Hay tres que se mantienen por sí mismas: una defiende, otra acusa y otra las equilibra. De las siete, tres son contrarias a las otras tres, y la otra las mantiene en equilibrio. Hay doce que están en guerra: tres aman, tres odian, tres conceden la vida y tres matan.

Hay tres que aman: el corazón y los oídos.

Hay tres que odian: el hígado, la vesícula biliar y la lengua.

Hay tres que conceden la vida: las dos fosas nasales y el órgano reproductor.

Hay tres que matan: los dos orificios del cuerpo y la boca.

Y Dios, Rey solitario en su Universo es el Uno y su nombre es Uno, gobierna sobre todos ellos desde su Santa Morada por toda la eternidad. Uno sobre tres, tres sobre siete, siete sobre doce, y todos ellos se encuentran ligados el uno con el otro.

6.6- Estas son las veintidós letras con las que grabó Eheyé, Yah, YHVH Elohim, YHVH, YHVH Tzavaot, Elhoim Tzavaot, El Sahadai, YHVH Adonai; Y con ellas hizo tres libros con los que creó el Universo. Con ellas ha formado todo lo que ha sido formado y todo lo que jamás será formado.

6.7- Cuando nuestro padre Abraham, la paz sea con él, miró, vio, comprendió, escrutó, grabó y talló, tuvo éxito en la creación, tal y como está escrito: “Y las almas que ellos hicieron en Harán”. De inmediato se le reveló el Maestro de todo, sea su nombre bendito por siempre, y le puso en su seno, y le besó en la cabeza, y le llamó “Abraham mi amigo”. ÉL hizo un pacto con él y con sus hijos después de él por siempre, como está escrito.

Y él creyó en Dios y Él se lo tuvo por justicia. Hizo alianza con él entre los diez dedos de sus manos, que es el pacto de la lengua; y entre los diez dedos de sus pies, que es la alianza de la circuncisión. Y ató las veintidós letras de la Tirah sobre su lengua y le reveló su Misterio. Las sumergió en el agua, las inflamó en el fuego, las agitó con el Aliento, las incendió con los siete planetas y las gobernó con las doce constelaciones.

Fin del Sepher Yetzirah

 

Sepher Yetzirah


Conceptos Esenciales de Cábala: El Árbol Sephiroth o de la Vida

Cábala

Cábala: (del vocablo Kiber: ‘recibir’) es una filosofía originada en Mesopotamia, nadie conoce su origen concreto, pero me atrevería a decir que sus orígenes los podríamos rastrear alguna tribu del pueblo Sumerio que luego evolucionó en el pueblo hebreo, algún pueblo babilónico o algún pueblo gnóstico, acá en  el mundo occidental la Cábala ha llegado a nosotros por su variante hebrea.

La ciencia de la Cabalá no trata de la vida en este mundo, sino un sistema de guía espiritual para llegar a otras instancias dimensionales, llegar al otro mundo. Tuvo su apogeo en la Edad Media, a partir del siglo XII y XIII con el descubrimiento de El Zohar.

El Zohar es el manuscrito más venerado de esta filosofía, considerado La Biblia de la Cábala, se cree que este texto, al igual que el Tarot, está codificado y encriptado y quien lo pueda descifrar tendrá las pistas para llegar al conocimiento de la esencia misma de la divinidad.

Zohar

Este texto posiblemente escrito o recopilado por el rabino español Mosé ben Sem Tob de León en el siglo XI, narra las aventuras del rabino Shimon bar Yojai por el Israel del siglo II. Rashbi, como también se lo conoce a este rabino, fue un iluminado que alcanzó los 125 niveles de la escalera espiritual y en este texto describe cómo llegar a aquellos niveles. De acuerdo a la leyenda Shimon fue asistido por el profeta Elías para la creación del mismo. Los cabalistas piensan que descifrando este documento se llegará a los significados ocultos en el Torá y la Biblia.

El Zohar cuenta con la particularidad que, a diferencia de otros textos bíblicos o judáicos, nos narra los hechos bíblicos desde el punto de vista de Dios, y cada personaje bíblico es una metáfora para las acciones de éste. También nos cuenta que fue  el hombre quien expulsó a dios del paraíso y no al contrario, es decir, expulsamos nuestra divinidad y el Zohar nos da los pasos para volver a encontrarnos con esa divinidad interna.

Quizá el código o diagrama simbólico más popular y conocido de este texto es el 10 Sephirot (sephirot = numeraciones); los 10 aspectos de la personalidad de Dios, un mapa del cuerpo de dios. Para algunos representa a la totalidad e integridad del cosmos.

Cábala

El diagrama se compone de diez sephirot sagradas («diez emanaciones sagradas») y 22 líneas que las interconectan entre sí. Cada uno de estos círculos representa un paso a la evolución de la consciencia:

  1. Kéter (‘corona’; כתר)
  2. Jojmá (‘sabiduría’; חכמה)
  3. Biná (‘entendimiento’; בינה)
  4. Jesed (‘compasión’; חסד)
  5. Gevurá (‘valentía’; גבורה)
  6. Tiféret (‘esplendor/belleza’; תפארת)
  7. Netsaj (‘eternidad’; נצח)
  8. Hod (‘majestuosidad’; הוד)
  9. Yesod (‘fundación’; יסוד)
  10. Maljut (‘realeza’; מלכות)

 Albert Pike, el conocido escritor y destacado activista francmasón, diría sobre la Cábala:

“Uno se llena de admiración, al penetrar en el santuario de la Cábala, al ver que una doctrina tan lógica y tan simple, sea tan absoluta.

La necesaria unión de ideas y signos, la consagración de las realidades más fundamentales por los caracteres primitivos, la trinidad de palabras, letras y números, una filosofía simple como el alfabeto, profunda e infinita como la Palabra; teoremas más completos y  luminosos que los de Pitágoras; una teología tan resumida que se puede contar con los dedos, un Infinito que puede entrar en la mano de un niño; diez números y veintidós letras, un triángulo, un cuadrado y un círculo, – estos son todos los elementos de la Cábala. Estos son los primeros rudimentos de la Palabra escrita, ¡la reflexión de la Palabra hablada que creó el mundo!” (Morals and Dogma).

El Árbol de las Sephiroth o de la Vida

 

 

 

sephir

 

El compendio de toda la doctrina y filosofía cabalística se encuentra en este diagrama. Por cientos de años los expertos y entusiastas de la Cábala y misterios esotéricos se han dedicado a intentar descifrarlo por completo. Alrededor de este diagrama existen infinitas teorías, pero la más aceptada, por increíble que parezca, es que éste es un mapa que muestra cómo está conformado el universo; el macrocosmos, y también cómo está conformado el hombre; el microcosmos.

El Árbol de la vida consiste de 10 círculos ubicados en 3 columnas verticales y conectadas mediante 22 líneas o senderos. Los 10 círculos son llamados Sephiroths (palabra que proviene de Sapphire [Zafiro]) y cada círculo está numerado del 1 al 10. Las 3 columnas verticales son llamadas Piedad (columna de la derecha), Severidad (columna de la izquierda), y, entre ellas, Mildness. También se dice que las columnas representan la Sabiduría, la Fuerza, y la Belleza, que forman la trinidad que conforma el universo. Las 22 líneas o senderos son las 22 letras del alfabeto hebreo.

Sumando las 10 esferas Sephirot y los 22 senderos, veremos que nos da resultado 32, el mismo número de los 32 caminos a la sabiduría mencionados en el Sepher Yetzirah. Y, de acuerdo con nuestro buen amigo Manly P. Hall, estos 32 senderos representan los 32 dientes en la boca del Vasto Semblante o los 32 nervios que se ramifican desde el Cerebro Divino, también son una analogía de los primeros 32 grados de la masonería, que elevan al candidato a la dignidad de Príncipe del Secreto Real. De acuerdo con los Cabalistas el nombre de Dios aparece 32 veces en el primer capítulo del Génesis. En el análisis místico del cuerpo humano, de acuerdo a los rabinos, 32 segmentos espinales conducen hasta el Templo de la Sabiduría; el cráneo.

árbol de la vida sephirot

De acuerdo con la tradición cabalística este diagrama representa como hemos dicho al universo y al hombre, pero no cualquier hombre, sino el primero, el Adán Celestial, la primera creación de Dios, Adán Kadmón. No confundir con el Adán terrenal, pareja de Eva. Podríamos identificar a Adán Kadmón con el Púrusha hindú, aquel ser primordial que fue desmembrado por los dioses védicos y que de su cuerpo y esencia nacería todo el mundo y la realidad. En este caso, las 10 Sephirot del Árbol de la Vida son las partes esenciales de Adán Kadmón o las emanaciones del dios anterior a la creación del universo, llamado Ain Soph:

  1. Kéter (La Corona. Providencia equilibrante).
  2. Jojmá (La Sabiduría).
  3. Biná (La Inteligencia siempre Activa).
  4. Jesed (La Misericordia. Grandeza).
  5. Gevurá (La Justicia. Fuerza).
  6. Tiféret (La Belleza).
  7. Netsaj (La Victoria de la Vida sobre la Muerte).
  8. Hod (La Eternidad del Ser. Gloria).
  9. Yesod (El Fundamento. La Generación o piedra angular de la Estabilidad).
  10. Maljut (El Reino. Principio de las Formas).

Kéter es la corona de la cabeza prototípicos y tal vez se refiere a la glándula pineal, Jojmá y Biná son los hemisferios derecho e izquierdo del Gran Cerebro, Jesed y Gevurá son los brazos derecho e izquierdo, lo que significa los miembros creativos activos del Gran Hombre; Tiféret es el corazón, o, según algunos, la totalidad de las vísceras; Netsaj y Hod son las piernas derecha e izquierda respectivamente, o los apoyos del mundo, Yesod es el sistema generativo, o la fundación de la forma; y Maljut representa los dos pies, o en la base del ser. Ocasionalmente se considera a Yesod como el macho y Maljut como el poder generativo femenino.

El Árbol está dividido en cuatro niveles conocidos como los Cuatro Mundos estos son:

  • El Mundo Arquetípico llamado Atziluth,
  • el Mundo Creativo llamado Briah,
  • el Mundo Formativo llamado Yetsirah,
  • y el Mundo Material llamado Assiah.

Madame Blavatsky nos dice sobre este Árbol: “Kether fue la primera Sephiroth que contiene en sí los otros nueve ספּירות Sephiroth o inteligencias en su totalidad y unidad que representan el arquetipo del hombre, Adam Kadmon, el πρωτόγονος, que en su individualidad o unidad es bisexual, porque él es el prototipo de toda la humanidad. Así obtenemos tres trinidades, cada una contenida en un ‘jefe’. En el primero encontramos la Sephira [Kether], el primer andrógino, en el vértice del triángulo superior, que emite Hachama [Jojmá], o Sabiduría, una potencia masculina y activa – también llamado Jah, יה – y Binah, בינה, o Inteligencia, una potencia femenina y pasiva, también representado por el nombre Jehová יהוה. Estos tres forman la primera trinidad o “cara” del Sephiroth. Esta tríada emana a Jesed, הסד o Misericordia, una potencia activa masculina, también llamado Él, de la que emana Geburah גבורה, o la justicia, también llamado Eloha, una potencia pasiva femenina, a partir de la unión de estos dos fue producido Tiphereth טפּארת, Belleza, Clemencia, el Sol Espiritual, conocido por el nombre divino Elohim; formando la segunda tríada, “rostro”, o “cabeza”. Estos emanan, a su vez, la potencia masculina Netzaj, נצה, Firmeza, o Jehová Sabaoth, que emite la Hod potencia pasiva femenina, הוד, Splendor, o Elohim Sabaoth, los dos produjeron a Jesod, יסוד; La Fundación, que es el que da vida a El-Chai, dando así forma a la tercera trinidad o ‘cabeza’. El décimo Sephiroth es más bien una díada, y está representada en los diagramas como el círculo más bajo. Es Maljut o Reino, מלכות y Shekinah, שכינה, también llamado Adonai y Querubines entre las huestes angélicas. La primera “cabeza” se llama el mundo intelectual, la segunda ‘cabeza’ es el mundo de la percepción, y la tercera es el mundo material o físico”. (Isis Unveiled.)

Sephirot