Desvaríos Danielunos

Si por misterio te encontré,
por burla te he perdido,
oh, los azares del destino,
del amor no sacias la sed.

Nosotros nos quedamos en aquella calle
bajo la lluvia,
nosotros nos quedamos en aquella librería,
terruña,
nos quedamos en Cayambe,
besos, risas, un vino y la luna.
Ahora llegan el frío y la lluvia,
acompañados del adiós perpetuo,
lágrimas que el agua enturbia,
lágrimas que flotan en recuerdos.

Cómo le digo a mis ojos que jamás volverán a ver tu sonrisa,
cómo le digo a mis manos que jamás volverán a tocar tu suave piel,
cómo le digo a mis labios que jamás volverán a probar los tuyos de miel,
cómo le digo a mi corazón que jamás volveremos a amar en la vida.
Cómo les digo a mis días que jamás volverán a ser los mismos,
cómo les digo a las mañanas que no sean tan claras,
cómo les digo a las noches que no me traigan tu recuerdo.

Cómo le enseño a fingir a todo mi ser,
cómo intentar escapar a tu recuerdo,
cómo dejar de buscarte en todo lo que veo,
cómo pretender querer a otra mujer.
Cómo he logrado seguir sin ti,
no lo comprendo.
Simplemente ya no soy,
me abandoné el día que te fuiste,
ahora seré el olvido,
renuncio a mí.
Muero con tal de seguirte viviendo.

Llegaste,
te amé,
y te he perdido.
La nostalgia no se irá con palabras,
sé lo que he perdido,
mi gran amor tan esperado,
el sueño cumplido.

Suspiros exaltan tu ausencia,
suspiros que evitan que mi corazón se congele,
recuerdos que alimentan la ilusión de verte,
Ay Daniela,
¿acaso le podríamos haber dado un mejor final?
Siempre supe que no ibas a estar siguiendo mis pasos al frente,
pero por qué me duele tanto perderte,
quizá los momentos que pudimos tener y jamás vivimos,
cuánto me faltó por conocerte,
mas el miedo se apoderó de mí,
temía amarte demasiado pronto y demasiado fuerte.
Te encuentro en cada libro,
en cada canción,
en cada brío,
del corazón.

Me resisto a olvidarte,
si los recuerdos resisten a quedarse
habré de llorarlos y dejarlos ir,
inventar unos nuevos donde jamás te alejes de mí.
Quizá vuelva hallarte si vuelvo por el mismo camino,
si voy por aquella librería,
compro los mismos libros de aquel día,
adorno con mis pasos la calle de nuestros abrazos.
Odio no haberte inventado
cómo es posible,
tiemblo con sólo escuchar tu nombre,
tu perfección es lo que he amado.

Tu existencia ha justificado la mía,
para qué he nacido si no es para amarte,
he sido cortado a tu medida.
Violenta cadencia de emociones
bailes que mueren en rincones,
dónde fuiste,
no seguiste mi camino.
nos abandona el destino.
Te dejo ir con la satisfacción de haberte amado,
siempre le agradeceré a la vida el haberte encontrado.



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