Panic at the Disco – Pretty. Odd.

Sí, sí, así es: Panic at the Disco, ya sé lo que muchos estarán diciendo, “¿¿pero no que este blog iba de discos legendarios?? ¿¿Y pone Panic! at the Disco?? Nunca más entraré a este blog, ¡¡¡estoy decepcionado y/o defraudado!!!” Pero hey, hey, calma calma, ya sé la fama (o mala fama) que tienen estos muchachos de Las Vegas, catalogados por algunos como banda para niñitas, simplemente pop ¡y hasta los han llamado emo! Una pena una pena en verdad, pero déjenme abrirles la mente y enseñarles éste su segundo disco, escúchenlo y saquen sus propias conclusiones, verán que están ante uno de los más grandes discos que se hicieron en la década del dos mil.

Luego de su exitoso primer álbum “A Fever You Can’t Sweat Out” y de tomarse un descanso de una larga gira; la banda empieza a trabajar en su segundo disco. Cansados además de las etiquetas que el público le puso como “emos” (cosa que ellos odiaban sobremanera), se alejan de lo que fue el primer disco (hasta eliminaron el “!” de Panic) y empiezan a componer canciones totalmente en otra línea a la de su primer disco, se deshacen de todo dispositivo que de sonido artificial como samples, componen las canciones de forma acústica, alejándose de la distorsión y tomando un camino totalmente orgánico, piensan en arreglos orquestales; una gran idea estaba naciendo.

Todos los integrantes contribuyen en la composición esta vez, a diferencia del primer disco que todas las canciones fueron del guitarrista Ryan Ross, también podemos escuchar la colaboración vocal de Ryan y Brendon Urie, y hasta Ryan liderando en algunas canciones. Y la misma interpretación vocal de Urie se expande a niveles que nadie pensaba escuchar de un vocalista de banda de “pop chicloso” sorprendiéndonos totalmente.

Al escuchar el disco por completo nos encontramos con una grata sorpresa, un disco al más puro estilo del pop barroco de los 60, me recordó de inmediato a la obra de The Beatles “Rubber Soul”, nos recuerda además mucho al “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band” de The Beatles, tanto por su teatralidad y conceptualidad presente, además de varias canciones en donde se nota la clara influencia del disco, junto al “Pet Sounds” de The Beach Boys, por sus letras, llenas de surrealismo y psicodelia más los hermosos arreglos orquestales con los que cuenta.


El disco fue muy bien recibido por la audiencia, para aquellos no familiares con el rock sesentero fue algo muy refrescante, en medio de todo el pop punk de la época. Un disco muy infravalorado hasta estos momentos, pero en un futuro lo verán como un claro eje de cambio musical para lo que siguió desde el 2008.

Este disco me emocionó mucho y si este me recordó a Rubber Soul pues esperaba que su continuación sea su “Revolver”, pero lamentablemente luego de este disco Ryan Ross guitarrista y principal compositor y Jon Walker bajista, deciden partir de la banda, debido a diferencias creativas, en particular entre el vocalista Brendon Urie y Ryan Ross. Urie quería continuar la línea del primer disco “A Fever You Can’t Sweat Out” pero más pulido, es decir un pop más estético, mientras que Ross quería seguir la línea de “Pretty Odd” con música más inspirada en el rock de décadas pasadas.

Es así como Ross y Walker crean su banda llamada The Young Veins, cuyo disco he escuchado y es bueno pero no superior al Pretty Odd, sonando a las bandas de mediados de los 60 con toques de The Kinks y The Lovin’ Spoonful, espero que sus posteriores trabajos sean mejores. Mientras que Urie y el baterista Spencer Smith siguieron como Panic! at the Disco (así es, le devolvieron el “!”) y sacaron su tercer álbum llamado “Vices & Virtues”; un disco también bueno, pero no superior al Pretty Odd, y es precisamente lo que Urie deseaba, el sonido más pop pero estilizado, muy a lo mainstream.

Para terminar les dejo mis favoritas del disco, pondría casi todas la verdad, todo el disco está plasmado de excelentes composiciones, buenas letras, pegajosas melodías, estupendos arreglos. Les dejaré dos, la primera que escuche del disco, la divertida;

Nine In The Afternoon

¡Canción perfecta para empezar el día! Curiosamente siempre sonaba en algún canal musical cada vez que me despertaba. Es una pena que hayan retirado el video oficial de Youtube, ya que allí verían la influencia beatle a su máxima expresión, con disfraces a los “Sgt. Pepper” y disfraces a lo “I am the Walrus”. Ahora una de las más sublimes composiciones del disco, donde la interpretación instrumental y vocal nos dejan con una muy buena sensación de disco “obra maestra”;

Northern Downpour

Escrita por Ross y  Jon Walker, en esta canción podemos escuchar la fusión de voces de Urie y Ross, perfectamente acopladas. Nos recuerda mucho a las canciones de Pink Floyd donde Roger Waters toma el mando o las de The Who donde Pete Townshend se encarga de ponerle voz a sus composiciones. Cuando escuché esta canción me di cuenta que se estaba dando un quiebre en la banda. Ross se había decidido a ponerle voz a sus letras y quizá ya no iba a permitir que Urie lo siga haciendo, y al final sucedió el quiebre previsto.

Pero bueno como dije pondría casi todas canciones les recomiendo todo el disco en verdad, no se van a arrepentir, así que quítense la venda y dejen de ver a esta banda como una simple bandilla pop, lo mismo le pasó a The Hollies, The Herd, The Monkees y Herman’s Hermits en los 60, claro que los Panic demostraron con este disco ser una banda que iba por un camino a la calidad absoluta. Una pena la separación, esperemos que vuelvan una vez más a encontrarse y nos entreguen otra obra tan buena como ésta o quizá superior.

Download Album Here: http://bit.ly/oY1egE

Size: 69 MB


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